Artículo 5.423º: “Pido respeto en los artículos de opinión”.
Nadie se ofenda, pero creo que
una parte del articulismo de opinión, hecho por periodistas o escritores, se
está volcando demasiado en palabras incorrectas y en el insulto.
Tengo
que respetar todas las voces que se producen en la calle y desde luego en el
periodismo de opinión. Si sé de algo, no es del resto de secciones de la
prensa, pero si creo saber algo, aunque sea por acumulación empírica de décadas
de consumo de este tipo de pasteles o naranjas del columnismo de opinión. Y,
sé, que respeto todas las voces, es decir, todos los tipos de tarta y de
naranjas de articulistas.
Pero
yo, mis modestos dedos o lengua, nunca insultará a un presidente de gobierno,
sea presidencialista o bi-ejecutivo el sistema/régimen político, me parezca que
roza la autocracia o está dentro de la no-democracia o no lo esté. Nunca lo
haré. Creo que puede quedar muy bien en la oratoria del discurso del artículo,
un insulto o improperio, una palabra subida de tono. Pero mi intención siempre
ha sido no insultar a nadie, a nadie es nadie, menos a los Máximos Ejecutivos
de la actual situación o del pasado. Por eso, por eso a veces, no cito nombres.
Por eso, mis artículos quizás no tengan tanto atractivo. Por eso, quizás tenga
menos audiencia. Por eso, posiblemente, ningún periódico nacional o de
audiencia nacional se acerque a mis textos para publicarlos.
Pero
creo que mi obligación como escritor literario y como escritor de periódicos en
la sección de viñetas o de artículos es poner moderación y sosiego. Porque creo
es mejor para el corazón y el alma y la carne, tanto mía, como los que se
acerquen a este abrevadero. También deseo, que un artículo mío, con mi firma,
se pueda leer con agrado ahora, y, dentro de cien años. Quizás, quizás sea una
ambición desmedida, pero ya he indicado que me enmarco en el grupo de
escritores literarios de periódicos. Cada uno juegue en su liga. Si existen
entre diez mil y veinte mil periódicos en el mundo. Y, se publican tres o cinco
artículos de opinión cada día. Se publican cincuenta mil artículos cada día,
por treinta días, son un millón y medio…
Es
cierto que cada día se publicarán y emitirán más canciones en el mundo o se
jugará más a videojuegos, o se darán más besos en este planeta. Pero bueno,
estamos hablando de los artículos de opinión. Creo que hay que moderar el
lenguaje en la vida real y rutinaria y diaria y en la calle. Pero también en la
prensa. Creo que en España es absolutamente necesario.
Se
me cae la cabeza a los pies, o me ascienden los pies a la cabeza cada vez, que
percibo por televisión esos discursos y esas retóricas que llevamos sufriendo
desde hace unos lustros del insulto, de las voces, de las malas formas, de los
malos gestos –hasta llevar al Parlamento Nacional, que es casi el templo
sagrado del pueblo, unas esposas policiales-. No todo vale por alcanzar el
Poder en Paris, eso de la famosa
frase: Paris vale una Misa. No vale todo, no todo vale.
Creo
que se pueden decir en todos los foros: ideas, argumentos, razones, cantidades,
cifras, datos, estadísticas sin insultar a nadie, sin levantar la voz. Es más,
me digo a mi mismo, cuándo salen dando discursos, digamos conferencias o
preguntas. Digo yo, me pregunto yo, desde hace muchos años. Porqué además de
ofrecer esas informaciones, esas ruedas de prensa. Los Altos Dignatarios de la
Política, porqué al final, no ofrecen a los periodistas dossier de los datos e
informaciones que manejan. Me lo pregunto muchas veces. Claro está, quizás se
realice, pero yo no tengo constancia. Al final, soy un hombre de pueblo, pertenezco
al pueblo. Y, el pueblo no se entera de todo, o mejor dicho, sólo de un
partecita muy pequeña de la realidad…
Hoy,
ha tocado esta mañana un periódico, voy viendo las secciones diferentes,
especialmente, la cancha en la que juego, la sección de opinión y viñetas. Y,
raro es el artículo, que ya en el título
en la entradilla/introducción, viene como una imprecación que digo yo,
se parece mucho a esos discursos de los grandes profetas del Antiguo
Testamento. A veces, me da esa sensación. Pero encima se rellenan con un
adjetivo que es un insulto o palabra malsonante o demasiado ácida y agría con
demasiado hielo y hierro y fuego, todo a la vez. Por lo menos demasiadas veces.
Y,
yo me digo, es que no tendremos suficiente capacidad lingüística… en una conferencia
o encuentro entre columnistas, creo que se titulaba, 120 años del ABC, tres
mesas redondas, creo que en una de ellas, el señor Alberto García Reyes, comentó que un periodista comentó que una
cantante había tenido una exhibición, que si no recuerdo mal, lo expresó: “que
cantaba peor que una gallina ciega” –no es literal la frase-. Y, comentaba
dicho periodista que al hablar de esto con uno de los grandes toreros del
momento, no recuerdo el nombre del torero, éste vino a indicar, no lo digo
literalmente: “Que ese periodista no era un buen escritor, porque un buen
escritor posiblemente habría dicho más verdad, sin haber hecho tanta herida”.
Creo
que esta anécdota que creo el periodista y articulista y director de ABC
Sevilla, creo si mi memoria no me falla la cita en una de esas tres
mesas redondas sobre el articulismo que he citado, conmemorando los 120
años de ABC, en el Aula de Cultura del ABC, refleja muy
bien lo que quiero indicar. No hay que insultar a nadie, no hay que utilizar
palabras procaces o hirientes, no hay que hacer más sangre. Creo que los medios
de comunicación tienen la obligación de sosegar el ambiente, de equilibrar el
ambiente, de decir y buscar verdades-realidades-datos y expresarlas con bondad…
Recuerdo
mucho, lamento decirlo, algunos discursos de la Segunda República dichos
en Cortes,
lamento que muchas veces, recuerdo mucho, con temor y temblor esos discursos.
También algunas páginas de los periódicos de esa época. Aprendamos del pasado,
para no repetirlo. Por favor.
Por
tanto señor lector o señora lectora de mis textos, no deseo manipular sus
afectos, la dimensión irracional del ser humano, sino un equilibrio entre lo
irracional y lo racional. Puede que a usted le resulten mis artículos un poco
pesado. Pero lo hago adrede. Deseo que se aburra con ellos, pero no engañarle y
manipularle y mentirle con las palabras. Créame sería capaz de hacerlo, sé como
hacerlo. Pero espero y deseo nunca hacerlo. Creo que hasta ahora nunca lo he
hecho. Bastante con los miles de errores que cometo en la escritura… Paz y pan
y pax y bien, con algo de belleza.
https://muckrack.com/jmm-caminero-1 ©
jmm caminero (25 marzo 2026 cr).
Fin artículo 5.423º:
“Pido respeto en los artículos de
opinión”.
E.
29 marzo