Artículo 5.368º: “Dos temas: la lujuria y la paz entre las culturas”.
Hablemos en este artículo de dos
temas: del mal de la lujuria en el mundo presente. Y, de buscar modos y maneras
para que las diversas culturas-civilizaciones encuentren la paz.
- Cada semana un caso, un caso
que conocemos, un caso en los medios de comunicación, un caso del tipo, lo que
durante siglos se denominó lujuria. Hoy, hoy casi nadie habla de lujuria. Hoy,
el principio es la libertad de expresión sexual dentro de la legalidad y la
moralidad mínima. Dentro de los derechos humanos. Pero la lujuria, el concepto
teórico moral y espiritual, este principio es más amplio. Algo, una práctica
equis, puede ser legal, y, ser inmoral. Eso es lujuria. Pueden existir muchas
concreciones, muchas materializaciones, pero es lujuria. No decir, clara y
llanamente que muchas realidades y prácticas sexuales, legales, nadie niega que
no sean legales, pero son inmorales, y, son lujuria. No decirlo, no escribirlo,
es un mal para la sociedad. Decir que si alguien bebe mucho alcohol, ha caído
en la ebriedad y, es malo y negativo, no impide que se siga admitiendo el
consumo de alcohol moderado.
Creo que no decir, que casi nadie
se atreve desde las ciencias sociales, la filosofía, el periodismo, y, otros
saberes, el sentido común, que hay mucha lujuria. Tanto del uso y actos, tanto
conceptual y práctica de la capacidad o facultad de la sexualidad. No decirlo
es un mal. Es un enorme mal. Les recuerdo a los poderes de muchos tipos, no se
puede controlar y gestionar a la sociedad, sólo con la lujuria. Porque ese es
el circo de ahora. O, al menos, uno de ellos. (Por escribir esto, me vendrán
todo tipo de palos dialécticos, cuándo si se mira bien el texto, no he citado
nada y ningún tipo de lujuria. Sólo he dicho y lo vuelvo a repetir, que la
sociedad ha caído en un pansexualismo, en un hedonismo sexual, en una
hipertrofia de la sexualidad, si no toda la sociedad, una gran parte de ella.
Y, este es el principio de mucho sufrimiento y de mucha angustia y de que cada
semana, en algún medio nos encontramos con alguna noticia…).
- Me gustaría, ya que el
periodismo tiene una de sus esenciales motivos y fines y causas de su ser,
informar y educar. Y, el sujeto lector, ejemplo este escribiente, no puede
saber de todo. Cuándo citan un cargo con una carga, le dan su nombre de persona
y su departamento al que pertenece. Me gustaría, que en algún recuadro de la
noticia e información, nos expongan “el organigrama de esa entidad,
departamento, ministerio o lo que sea”. Así, así de ese modo, no tienen que citar
a todos los nombres de las personas que están en esa responsabilidad de ese
ente público o privado.
Pero yo, que soy un lego en ese
tema, me hago una idea, del lugar que ocupa en ese árbol del poder o de la
representación socioeconómica o sociopolítica. Queda claro. No diré nombres
concretos, porque este es un error de la prensa durante décadas. La prensa de
papel-digital, aquí tiene una oportunidad de informar mejor que otros medios,
porque el lector/a puede detenerse todo el tiempo ante ese mapa, esquema,
infografía, organigrama, boceto, etc. Ir recuperando de esta forma a prensa
papel-digital su papel en la sociedad. Este sería un medio eficiente y eficaz,
que la radio le costaría mucho hacer, aunque sí sus Webs, podrían hacerlo, y,
lo mismo la televisión pero si sus Webs. ¡Dejo aquí la sugerencia…!
Si nos informan del esquema u
organigrama de esa entidad. Sabemos con claridad, si/de ese individuo, qué
lugar ocupa y ocupaba… si un Ministerio tiene diez secretarias o diez
departamentos o diez entidades, y, cada uno con su distinta responsabilidad…
- No quiero un enfrentamiento
global, no quiero y no deseo, ahora o dentro de diez años, un nuevo
enfrentamiento entre los Medos-Persas y Grecia, entre Atenas y Esparta, entre
los Antiguos Egipcios y los hititas, ni entre Cartago y Roma, ni entre Berlín y
Paris-Moscú-Londres. No quiero otro, pero ahora, entre las grandes potenciales
mundiales. No lo quiero, no lo deseo. Simplemente soy un ciudadano de este
planeta. Aquí, aquí metido en mi rincón. Y, los tambores de guerra cada vez
suenan más claros y más fuertes. Parece que se van preparando las piezas, se
están situando, se van buscando en el ajedrez o el go tomando posiciones. No,
no lo quiero, no lo deseo. Aparte que podría ser el final de la humanidad.
Uno, uno espera sin decirlo, que
existan extraterrestres y lo impidan –si existen aquí les pido y reclamo su
ayuda-. Uno, uno espera, que se creen programas de investigación mundial, para
que las grandes culturas y civilizaciones, los cinco o seis grandes metafísicas-civilizaciones-culturas
existentes en el mundo. Que son la raíz de tantas diferencias, se pongan de
acuerdo, al menos creen puentes de entendimiento entre ellas. Que esas
diferencias no sean la base y la raíz de los enfrentamientos posibles. Que por
tanto, las diferencias políticas, económicas, sociales, antropológicas, que
están por encima de las raíces, no sean la excusa para llevarnos al abismo…
Estamos en el siglo veintiuno, no
podemos tolerar que las diferencies culturales, metafísicas, ideológicas,
filosóficas, religiosas que los humanos tienen. Digamos cinco o seis o diez
grandes sistemas culturales en el planeta, lleven a enfrentarse los humanos. No
podemos permitir esto. Hay que crear programas y Planes Manhattan, para
que los humanos nos entendamos, nos comprendamos, nos toleremos y vivamos en
paz en cualquier lugar de este huevo de planeta ovoide. Aquí, hemos empezado un
pequeño grano de trigo o cebada o mijo o arroz, para que seamos conscientes de
la cuestión. Al menos una de ellas. Paz y pan y pax y bien y bondad y
humanidad.
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(19 febrero 2026 cr).
Fin
artículo 5.368º: “Dos temas: la lujuria y la paz entre las culturas”.
E.
22 febrero