Artículo 5.433º: “Realidad-verdad y expertos en temas”.
Soy un modesto articulista que
intento plantear cuestiones de la realidad presente. No quiere decir que lleve
razón y verdad en todo, pero mi obligación es plantear cuestiones.
- El tiempo me ha enseñado que
existen pocas personas, personas físicas y biológicas, y, personas o entes
jurídicos o sociales o culturales que estén dispuestos a escuchar la realidad,
a buscar la verdad-realidad. O, al menos no en todos los temas. Uno, que
aprendió ya hace décadas a pensar de Zubiri,
que siempre nos estaba hablando de la vocación a la realidad, a lo real, a la
búsqueda de la realidad y de lo real.
Uno, uno siente, que todos
tenemos que estar curándonos cada mañana del peligro de huir de la realidad y
de la realidad-verdad. Unos, por unas finalidades o funciones o motivos o
causas, otros por otros… Somos el Betis aunque pierda. Y, es bueno ser del
Betis aunque pierda, pero también es bueno reconocer que quizás el Real Madrid
o el Barça o el Bilbao o algunos de los Atletis han jugado mejor que el Betis…
Creo que uno de los problemas
esenciales de nuestra sociedad y país y Estado actual, al menos en parte o en
gran parte, es no querer reconocer, primero la realidad-verdad, segundo, no
querer reconocer que el otro, individuo o grupo, que no está de acuerdo
contigo, no quiere decir, que sea tu enemigo, ni siquiera tu adversario, sino
que piensa sobre esa cuestión otra cosa. Tercero, que el otro, que no piensa
como tú, individuo o colectivo, puede que esté equivocado o puede que esté
acertado.
Creo que, o se curan las heridas
que están emergiendo como volcanes llenos de lava, heridas del pasado, o, nos
estamos poniendo en el borde de un futuro imprevisible… El que tenga oídos que
oiga, el que tenga ojos que vea…
- Echaré piedra contra mi tejado.
Existe o existía una especie de “rumor interno en el periodismo”, en la sección
de opinión, no en otras. Que dicen, que en España ocupan mucho tanto por ciento
de firmas en la opinión que son literarias y no periodísticas de profesión. Es
decir, que comparados con otros países y sociedades existen más opinadores que
son escritores, que vienen de la escritura-literatura, que opinadores que
vienen de la escritura-periodismo.
Parece ser que este aserto o
descripción o enunciado es verdad. En España hay más opinadores, en tanto por
ciento que otras sociedades y países, incluso occidentales, que vienen de la
literatura. Pero aceptando o no, con cierta sonrisa e ironía, que España es
diferente. Pienso que esto responde a realidades sociales muy profundas.
Aquí, aquí en cualquier bar o
terraza o celebración familiar, enseguida empieza, últimamente menos, la
cuestión de la diatriba políticas. Somos un pueblo que siempre estamos hablando
de cuestiones sociales y políticas, creo que últimamente menos, quizás, porque
tememos que el hielo de las ventanas se convierta en agua… Es decir, tememos lo
que pueda suceder, me acuerdo, en la famosa Transición en aquellos años de
temor y de esperanza que hubo, ambas cosas a la vez. Creo que leí la noticia,
que en esos años, hubo en toda España una reducción de personas que querían
salir voluntariamente como nazarenos en las procesiones de Semana Santa. Creo
que fue en Bilbao que el número se
restringió enormemente. Explicación: La situación del país cuatro décadas
antes. Ustedes miren libros de historia o fotografías…
Pero también, volvamos a echarnos
piedra contra nuestros cabellos, nadie se rasgue la nariz. También es cierto
que quizás faltan, quizás por falta de dinero, no por personas suficientemente
preparadas, también faltan “artículos de expertos y especialistas”, que quieran
utilizar su profundidad de su saber, pero con un lenguaje entendible por todos
y para todos. Al final, que está haciendo este modesto escribano, seguir el
consejo de Ortega, llevar la filosofía a la plazuela del pueblo. Ni siquiera
soy original en eso, estimado lector/a.
Es decir, tenemos cientos de
profesores de universidad expertos en todos los saberes. Quizás, quizás los
periódicos tendrían que contratar más sus plumas para temas concretos. Cosa que
claro que los opinadores literarios y los opinadores periodistas, quizás no les
guste mucho. Aunque el periodismo hoy como la medicina se ha ido
especializando, unos son especialistas en secciones concretas, igual que los
médicos son en huesos o en los aires de los pulmones o en sistema de las
autovías de la sangre y de su estación central, el corazón…
Claro está, me atrevo a escribir,
si las grandes empresas de hoy, en casi todos los sectores son debidas a la
fusión de empresas medianas… No hay que ver, que llevamos tres décadas que de
varias decenas de nominaciones bancarias, ya vamos por diez o menos de diez… la
pregunta, nadie se ofenda, ¿deberían los periódicos digitales en papel, después
de la enorme floración y creación como un vergel de cabeceras y fórmulas,
deberían pensar en asociarse y formar “cabeceras unidas”, no que un grupo vaya
comprando distintas cabeceras, y, continúen con sus nombres y sus equipos, al
menos en parte… sino que dos grandes cabeceras se unan en una…?
¿Imagina alguien que dos o tres
cabeceras se uniesen en un solo nombre…? ¿Y, así sucesivamente…? ¿Tiene esta
pregunta sentido…? ¿Tendría sentido que la Razón.es y el Mundo.es y el ABC.es
se juntarán en una sola cabecera…? ¿O, el País.es y el Diario. es se unieran en
una…?
Alguien dirá con razón, que como
opinador o modesto opinador de opinión me meto en demasiados berenjenales…
¡Pero no es eso lo que tienen que hacer los artículos de opinión meterse en
muchos patatales, berenjenales, olivares…!
https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ
© jmm caminero (30 marzo 2026 cr).
Fin
artículo 5.433º: “Realidad-verdad y expertos en temas”.
E.
05 abril