Artículo 5.654º: “El
sufrimiento del padre/madre por el hijo homicida”.
Durante años he ido viendo como
algunos hijos de personajes famosos han cometido un crimen. Los hemos visto en
televisión, medios de comunicación, revistas, tertulias…
Y, además percibimos/sabemos
cuándo se narran crímenes, homicidios, en todas sus formas de personas no
famosas, con no notoriedad, y, de alguna manera se emiten algunas veces,
algunos fotogramas por televisión.
Se siente y se percibe que los
padres están destrozados en grado sumo, angustiados en grado sumo, apenados en
grado sumo. Supongo que en esos momentos, horas, días les pasará por la cabeza
mil recuerdos, se creerán y crearán mil culpas, se analizarán mil
consecuencias…
Supongo que en mayor o menor
medida, esta percepción o sentimientos o afectos o culpabilidad se sentirá por
parte de los padres cuándo el hijo o hija comete un delito aunque sea de otro
tipo. Se engendran la mayoría de los hijos esperando que sean árboles grandes y
fuertes y sanos. Sanos en muchos sentidos, pero la vida, la limitación humana
nos trae muchos problemas y cuestiones.
Este sufrimiento que sufren los
padres es, quizás uno de los más grandes que sufre la persona que tenga por
desgracia que sufrirlo. Porque los padres que fallezca algún hijo está dentro
de las leyes de la naturaleza de algún modo, -pero que a nadie le suceda esto
tampoco, porque también es y debe ser devastador-. Una cuestión enormemente
dolorosa, que algún hijo pueda fallecer también es de un dolor tan intenso que
permanece durante todo el existir de esa persona y esa familia. Pero a veces,
pienso que si tu hijo o hija, se emitan sus imágenes porque ha cometido un
crimen, y, existen pruebas suficientes para ello, o, es juzgado y es condenado.
Alguien que podría haber llevado una vida normal y rutinaria según su estrato
social. Ese dolor será como mil tormentas de hielo y hierro que se estrellan
contra el corazón de un padre o una madre. Supongo que mil padres habrán
preferido en esa situación, en algún momento, haber fallecido para no tener que
asistir a este acontecimiento de sus existencias…
Hoy, quisiera redactar este
artículo para consuelo o sosiego de las personas que hayan tenido que pasar por
esta situación, sean de los estratos de la sociedad que sean. A este fenómeno
se le denomina “duelo ambiguo o duelo de un hijo vivo”, según la psicología.
Este sentimiento es devastador, porque cuando muere un hijo, hay que sufrir el
duelo y el luto y la angustia y la tristeza de que ha fallecido. Pero en este
caso, nos dicen los expertos, que se enfrentan los padres a “la destrucción de
la identidad de su hijo”, y de todo lo que eso lleva consigo…
Todos los padres ponen esperanzas
en sus hijos. Esperan todo lo bueno para ellos. O, al menos la inmensa mayoría
de padres. Sabiendo que la vida es difícil. Debo confesar que este tema, lo he
tenido en la nevera o frigorífico varios años. En distintas realidades y
acontecimientos que han sucedido en años anteriores, especialmente de personas
que han sido emitidas estas noticias, por televisión… No pondré nombres,
ustedes si recuerdan conocerán varios de estas últimas décadas…
A todo el mundo, suponemos que a
la inmensa mayoría de la población le da pena, la “persona fallecida” que ha
sufrido un asesinato y alguien es condenado y culpable según los tribunales.
Pero también, todo lo que deja detrás el crimen. La imagen o metáfora o
realidad, del corazón humano, de Caín
y Abel, sirve para toda la
humanidad. Se sea ateo o agnóstico o escéptico o creyente en la fe que se desee
o se quiera… pero también está la persona que ha cometido el delito…
Pero alrededor están los
familiares, del ejecutor, del que ha suprimido otra vida, el homicida, y los
familiares de los que han sufrido el crimen… si tiene hijos, tanto el ejecutor,
o, el receptor del crimen… Utilicemos otras palabras, para quizás, utilizando
otros vocablos, entendamos y comprendamos, alguna perspectiva nueva… No
olvidamos los padres del hijo/a muerto/a.
Imaginen los hijos que quedan y
asisten s los sepelios, cuándo el crimen lo ha cometido su propio padre, la
persona ejecutada, la víctima inocente, la madre. Imaginad tanto dolor. Si son
hijos pequeños, no lo entenderán. Las consecuencias son imposibles de prever y
de entender. Toda la vida llevarán los hijos esas heridas…
Pero hoy, hoy nos estamos fijando
en esas personas, que son los padres y las madres de las personas que han
cometido un crimen –existen muchos tipos de crímenes, existen muchos delitos-,
pero nos hemos fijado en ese tipo de “caso”, de enorme inmoralidad moral del
asesinato… Lo padres se pasarán ya toda la vida destrozados, se preguntarán si
la crianza no ha sido la conveniente, se echarán culpa por el ambiente
familiar, se mirarán al espejo y con su mirada se destrozarán a sí mismos.
Antes con una sociedad más
religiosa, quizás, la misma religión era más fácil sobrellevar esta realidad o
este trauma. Pero ahora con menos religión el dolor será aún más duro y más
grave… Además de todo ello, los padres se sentirán culpable, la vergüenza
social, el aislamiento social, los problemas legales y económicos, la situación
de la familia o familias, etc.
En asesinatos y homicidios en
España se producen entre 300/350 al año, en Europa de los 27, entre
3.900/4.000, en el Mundo entre 450.000/500.000 al año… Imaginen ustedes, todos
los padres y madres que sufren y sufrirán durante toda su vida, este dolor,
angustia, pena, sufrimiento. Supongo que no hay palabras para narrar y
describir esta realidad…
El artículo de opinión tiene
muchas finalidades. Se pueden tocar miles de temas. Hoy, hoy quisiera tocar
este tema. Quizás, dar un poco de sosiego y consuelo a los padres que han
tenido que sufrir esta realidad, este trauma. A los padres, que ya tendrán esta
herida, herida múltiple durante toda su existencia…
¡Pero la madre de la persona que
ha cometido el homicidio o el asesinato, pero la madre si vive, irá como en la
religión cristiana, irá como la Virgen
María, a los pies de la cruz! ¡Vemos en televisan, como las madres, si
todavía les viven, van a los juicios, salen de ellos, van a las cárceles de los
hijos o hijas que han cometido ese asesinato u homicidio, sean culpables o no
lo sean…!
¡Dicen, muchos porqué atrae tanto
la “Imagen de la Virgen María con el Nazareno en sus brazos”, La
“Pîedad”! ¡Por esto mismo, porque millones de madres, a lo largo de los
siglos, la vida o las circunstancias le sitúan en esta situación…! ¡Están
debajo de la “cruz” de la “Cruz” que les ha caído encima como una losa o
montaña o meteorito! ¡Hoy, compadezcámonos de todas esas madres y padres que
aunque no hayan sido perfectos, no se merecen, que les haya caído esta montaña
encima, de ver a su hijo como sentenciado y juzgado por un asesinato u
homicidio o, por otro grave crimen…! ¡Paz…!
¡En esta hora que he tardado en
redactar este artículo, parece ser que se cometerán entre cincuenta y sesenta
asesinatos en el mundo…! ¡Cincuenta o sesenta padres o madres, si les viven,
empiezan un calvario…! ¡Un calvario que les durará mientras continúen
respirando en esta vida…! ¡Después muchos desprecian al pueblo, a los humanos
del pueblo, que tienen que padecer tantas heridas y tantos dolores y tantos
sufrimientos y tantas penas…! ¡Paz…!
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es ©
jmm caminero (01 agosto 2026 cr).
Fin artículo 5.654º:
“El sufrimiento del
padre/madre por el hijo homicida”.
E.
14 agosto 2026 a
Tarancon Digital.es. Infoprovincia.net.