Etiquetas

Mostrando entradas con la etiqueta Ética /Moral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ética /Moral. Mostrar todas las entradas

Artículo 5.022º: “Hablar de moral hoy y Aranguren”.

                         Artículo 5.022º: “Hablar de moral hoy y Aranguren”.

Dicen que son tiempos malos para hablar y dialogar y escribir de moral o ética o moral religiosa o ética cristiana, en ninguna de las vertientes hoy, dicen, se puede dar razones de ello…

Durante siglos la moralidad y la ética filosófica se enseñaba al pueblo a través de los púlpitos y las sotanas, mezclada con moral religiosa cristiana. Hablo de Occidente, en otras zonas del mundo combinada con otras religiones positivas, véase y léase confucionismo, taoismo, budismo, vedismo, islamismo, etc. Así, todos los pueblos han creído teóricamente, unos principios, así, los han creído en parte, y, así los han llevado a la práctica también en parte.

Puede que en otros continentes esa hibridación entre ética-moral filosófica y racional y moral-ética religiosa siga existiendo, pero lo que es en Occidente y en Europa en concreto está unión de siglos, ha quedado fragmentada especialmente debido a que llevamos dos o tres siglos, que desde todos los saberes, más o menos, y, desde muchas filosofías y metafísicas se han contribuido a que esa unión se haya roto, se han creado filosofías claramente en contra de la moral tradicional de siglos, aunque siempre la moral cristiana ha unido a sí misma, muchos conocimientos nuevos de ciencia y filosofía.

Y, al mismo tiempo han ido en contra de esta moral cristiana, en mayor o menor grado y, de los fundamentos de toda moral religiosa y, se ha ido en contra del mismo Dios, de su existencia o de su Realidad, o mil otros modos y, han ido horadando las creencias mayoritarias y populares, de que después de esta vida hay un Después…

En este recuerdo del articulismo, de algo del columnismo de opinión que se ha ido produciendo en nuestro terruño ibérico me he encontrado con el maestro de la filosofía, que ahora se recuerda menos, Aranguren, José Luis López Aranguren Jiménez (1909-1996), ya casi tres décadas desde que falleció. Es un misterio y un enigma como los hombres-mujeres de la cultura, que es de lo que más conozco nacen y florecen tanto, y, después se van mustiando en el tiempo. Quizás, quizás usted no sea consciente de la importancia teórica y práctica que el maestro Aranguren tuvo durante unas décadas en España, junto con Tierno Galván, Ortega, Zubiri, Eugenio Trías, Agustín García Calvo, mezclaban la filosofía y la política en algunos y la enseñanza y los libros y las conferencias y el magisterio… Al menos a Aranguren le han publicado al menos sus obras completas en seis tomos.

Decía, que en este viaje por el articulismo me he encontrado uno de Aranguren, titulado: El oficio del moralista en la sociedad actual, publicado en la revista que dirigía Cela, Papeles de Son Armadans, en julio de 1959. En un artículo largo, cuatro mil palabras aproximadamente, diríamos tres o cuatro de lo que hoy se utilizan o se extienden o se desean o se quieren o se acentúan o se exigen. -No es repetir diríamos esta figura retórica, no es solo por oratoria añadir la gramática de la frase-oración anterior, es que considero que cada verbo verbaliza dando una forma de ver y percibir una misma acción. Es diríamos encontrar riqueza a un contexto, solo un verbo se quedaría flojo/débil a todos los significados que deseo que el receptor entienda, no es solo pura retórica, sino contenido desde la retórica/poética-.

Bueno, Aranguren examina un poco la historia de la Moral y de la Ética –Montaigne, Kant, Sartre, Mauriac…-, a la luz de la realidad presente, especialmente, menciona algunos casos de la sexualidad en Francia. Estamos hablando, no lo olvidemos, por eso cito año y periódico, hace sesenta y cinco años. Es importante saber que muchos profesores de filosofía, en todos los ámbitos, muchos teólogos y sacerdotes en todos los niveles y áreas se han educado en parte, solo en parte, con Aranguren. Los profesores que ha tenido usted en filosofía, en la Secundaria, son hijos de Aranguren, o nietos de Aranguren, aunque ellos mismos no lo sepan

La España de los años sesenta, todavía sin empezar no es la misma que las de hoy, ni siquiera la enseñanza. Muchos estamos todavía en ese ámbito de la realidad literaria, estos artículos, muchos estamos nadando en esas aguas que mezclamos articulismo de temas de opinión, es decir, algo de periodismo, algo de literatura, algo de filosofía, algo de metafísica, algo de ciencias, algo de moral y ética.

Por si usted no lo sabe, a grandes rasgos y simplificando mucho, no es lo mismo moral y ética, aunque en el lenguaje popular se mezclan. Moral es la conducta de las personas y grupos y colectivos. La conducta que casi siempre lleva un componente ético. La ética es el estudio de la conducta moral, desde el saber ortodoxo, esa mezcla de ciencias y filosofía y metafísica. Por tanto, la ética sería el estudio de los principios esenciales de la conducta, sería la teorización de la correcta moral. Porque moral-conducta práctica en la vida existen muchas, pero la ética debe estudiar, ante un tema cual es la correcta y racional y prudente y más auténtica en su saber...

¿Por ejemplo es correcto éticamente engañar en los curriculum, es correcto moral y éticamente caer en la ebriedad, es correcto conducir sin seguir algunas reglas normativas dadas por la legalidad vigente, es correcto éticamente un escritor engañar, sabiendo que es una mentira o un error, escribir algo que sabe o cree que lo es, es éticamente correcto caer en la lujuria, avaricia, envidia, soberbia, vanidad, ira-cólera, gula, etc.?

Aranguren se dio y se percató que ya en Europa, se planteaba muchos cambios en la moralidad, especialmente en la moral del área de la sexualidad. Ahora ya según, algunos o muchos científicos sociales, dicen que estamos en un pansexualismo, es decir, el uso teórico y práctico de un concepto de sexualidad demasiado exagerado…

¿Hoy, desde la ética y la moral, hay que plantearse la sociedad, en multitud de individuos y grupos si hemos caído en una sociedad lujuriosa, hemos caído en aceptar una teoría de la lujuria como algo normal, y, en una práctica moral de la lujuria…? ¿Hoy, no hay mensaje publicitario que no tenga connotaciones sexuales, hoy en vez de aquilatar, moderar, ponderar de forma racional y adecuada el instinto y las pasiones sexuales, las estamos exacerbando…? ¿Hoy, para vender más de cualquier cosa y objeto, y, quizás para gobernar y gestionar y pastorear más y mejor a los humanos se está utilizando la sexualidad exagerada y exacerbada para gobernar a los pueblos, para dormitar a las sociedades… especialmente en Occidente…?

¿Hágase usted muchas preguntas si desea y si quiere y si es capaz…? ¡Hablemos de ética y de moral…!

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (28 julio 2025 cr).

Fin artículo 5.022º: “Hablar de moral hoy y Aranguren”.

E. 03 agosto 2025 a El Diario Alhaurin de la Torre.com.

Artículo 4.984º: “No puedes, no debes probar todos los placeres”.

                         Artículo 4.984º: “No puedes, no debes probar todos los placeres”.

En casi todas las filosofías y metafísicas existen ascesis de placeres y deseos. No todos los deseos o pasiones o placeres se deben probar, muchos solo con comedimiento y armonía.

El articulismo de opinión es ese género o subgénero del periodismo más literatura, en mi caso más filosofía, que permite al autor/a escribir sobre cualquier tema o cuestión o perspectiva o dimensión, si es posible, siempre con la racionalidad suficiente, la legalidad vigente, la moralidad correcta, el sentido común y la prudencia y con algunos retoques de belleza.

Por tanto, el columnismo de opinión es esos cientos de palabras, no más de ochocientas, en los cánones de hoy, que permiten dialogar sobre cualquier tema. El que se acerca a ellos a leerlos y pensarlos y meditarlos, ya sabe las reglas del juego, quién los redacta-escribe-piensa también. Se produce ese encuentro de dos mentes-consciencias-conciencias ante un tema.

Hoy, ha tocado la cuestión teórica y práctica, de que supongo, nadie ha probado todos los places y pasiones y deseos del mundo. Es mas, no creo que sea conveniente probarlos. Parto de ese hecho y concepto. Quizás, el estoicismo está y está muy arraigado en Occidente, más de lo que pensamos. Pero creo que es bueno. Al final, somos tataranietos, uno de los ríos fuentes es  Epicteto, Marco Aurelio, Zenón. Pero quizás, usted no les suene. Pues, sintetizando y generalizando y resumiendo somos tataranietos de una corriente filosófico-moral, en la que los placeres tienen que tener medida –Epicuro-, y, no todos los placeres son convenientes –Marco Aurelio-. Esta es una fuente, pero existen más…

Creo que no todos los placeres se deben probar y entrar en ellos, porque muchos seres humanos quedan atrapados en ellos. Unos, unos seres humanos en algunos placeres o clases o grupos o tipos de placeres, otros, sí otros en otros… Por eso, alguien ha dicho, que si no existe Juicio Particular y si no existe Dios y no existe alma-espíritu inmortal de cada ser humano, nunca sabremos de verdad, nunca valoraremos de verdad, los placeres que hemos tenido, las consecuencias de los placeres para nosotros, las consecuencias para otros, y, las consecuencias en qué grado y en qué cantidad…

Aquello de Pablo de Tarso, que vino a decir, o de su Escuela de Pensamiento, que vino a decir, “todo lo puedes hacer, pero no todo es conveniente”. Sobre la libertad profunda del ser humano. Personalmente, la inmensa mayoría pensamos que no todos podemos hacerlos/probarlos, primero, porque no es legal, segundo, porque no es sano biológica o, psicológica o, moral o,  espiritualmente. Porque existen muchas cosas que no son sanas.

La sociedad, en general, todas las sociedades, unas más que otras, aunque no les parezca bien muchas prácticas y muchas ideas, permiten que los seres humanos actúen de ese modo o de otro. Diríamos, que eso se llama tolerancia. No está bien, que alguien entre en ebriedad una vez al mes, por poner un ejemplo o caso, pero la sociedad y el sistema jurídico y las costumbres sociales lo  permiten y toleran. Y, como eso, decenas o cientos de prácticas. Puede que no le parezca bien, multitud de prácticas, pero la legalidad vigente lo permite, por eso de la tolerancia, de la libertad personal o libre albedrío, de la autoidentidad personal, y, mil otras razones…

Cada uno, debe hacer un análisis de sus placeres y deseos y pasiones. Y, debe averiguar cuales son buenas y positivas, en todos los sentidos. Y, cuales no son tanto. Aunque legalmente se permitan. Cada persona tiene que mirarse ante el espejo, y, analizar cuales son sus placeres, sus deseos, sus pasiones, sus pulsiones, sus libidos, sus instintos… y, cuales los lleva a la práctica, y, cómo y cuánto y cuántos y en qué medida y en qué cantidad y en qué calidad y en qué grado. Entre los muchos deberes que cada ser humano tiene que realizar ante la vida, éste es uno…

Pero de momento en estos tsunamis de calor que tenemos que soportar este verano, estas olas de calor que tenemos que aguantar, estas tormentas de calor que tenemos que sufrir… de momento, tome usted una bebida no alcohólica con hielo, sentado en su sillón, con el aire acondicionado o algo semejante, y, lea un libro. Deje que un libro, un libro clásico le lea a usted.

Me dice que no sabe lo que quiere decir, “que un libro le lea”. Bueno, eso quizás lo desarrolle en otro artículo, pero es sencillo, “no solo leemos nosotros los libros, sino los libros nos leen a nosotros”. No sólo está usted leyendo este artículo de opinión, sino que este artículo de opinión le está leyendo a usted. Porque le está poniendo un espejo frente a sí mismo… Paz y bien…

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (03 julio 2025 cr).

Fin artículo 4.984º: “No puedes, no debes probar todos los placeres”.

E. 13 julio 2025 a Xornal de Galicia.es. El Tambor Revista de la Gomera.es.

Artículo 4.924º: “Doble o triple tabla de medir y Alejandro Sawa”.

                         Artículo 4.924º: “Doble o triple tabla de medir y Alejandro Sawa”.

El mundo humano es un misterio, todo evoluciona, también la mente y conciencia de las personas, pero cuándo existen dos o tres tablas de medir, según conviene, es otra realidad...

Existe una lucha eterna entre la coherencia y el cambio. Cuándo una persona equis, puede y debe ir cambiando, porque la realidad va modificándose, los conceptos e ideas también, y, por tanto es natural, es aquello de Savater, que citaba a un escritor francés, no recuerdo cual, que tenía la cabeza redonda, es ovoide, para así dar vueltas las ideas, e ir cambiando y evolucionando y progresando y...

Pero una cosa es esto, la evolución natural de los hechos y de las ideas, y, por tanto mantenerse siempre en un flujo de ideas y conceptos y prácticas que se piensan son ciertas y verdaderas, pero que también pueden ir evolucionando por el cambio de realidades. Y, otra, la persona que dispone de dos o tres barajas de cartas, y, utiliza todas, todas según les conviene. Si le conviene la legalidad y la moralidad y la verdad, pone encima de la mesa la legalidad y la moralidad y la verdad, pero si en un tema le interesa otros parámetros y otros cambios y otras realidades, pues sitúa otras cartas. Estos algunos lo denominan hipocresía.

Nadie es absolutamente coherente, quizás nadie deba serlo, porque eso permite, siempre que la incoherencia sea pequeña, eso permite ir evolucionando. O, dicho de otro modo, alguien puede tener principios inamovibles, o cree que son ciertos y verdaderos, pero después existen cientos de situaciones concretas, que pueden modificar la realidad. O, después existen, cientos de situaciones que uno, la persona en concreto no sabe como aplicar esos principios generales, a esa cuestión concreta. O, vienen cuestiones externas o pasiones internas que les superan, o, mil otras cosas… O, puede aceptar sus deficiencias de actos, pero su coherencia de conciencia interna. Pero en fin, el equilibrio entre el corazón y la mente y los actos es el idea….

O, puede ser, que esa persona a la que afecta esos principios, está tan unida afectivamente al sujeto que tiene que juzgar, que digamos es más piadoso y misericordioso con esa persona. No comprende usted, no entiende usted lo que le estoy diciendo, porque le estoy hablando con mucha abstracción. Es sencillo y fácil, pongamos un ejemplo, en mi juventud, muchas personas se reían y criticaban determinadas posturas sexuales de otras personas. Otros o algunos no estaban de acuerdo, pero no se metían con esas personas. Otras si lo hacían y con poca piedad, pero pasan las décadas, y, ahora dentro de su seno, tienen un nieto o una nieta de esa condición o característica. Ahora qué, ahora qué podría decir el canto chulapo madrileño…

Por eso, dónde están los principios, y, aquella frase semiteológica, se juzga al “pecado o al mal”, y se tiene misericordia con el “pecador”. Dónde la hipocresía, y, donde el engaño y la mentira y la manipulación. Dónde aquello que ves la paja del otro, y, no percibes la viga tuya o de tus cercanos. O, aquello que exiges al otro, un peso y carga tan enorme, que lo sufra y lo padezca, y, tú, no serías capaz de soportar un diez por ciento, y, dónde para mí lo ancho y para ti, lo estrecho, la ley del embudo, refrán y axioma popular, y, tantas otras cosas…

En este recuerdo por el articulismo hispánico, nos encontramos con un personaje trágico, en muchos sentidos, Alejandro Sawa Martínez (1862-1909), nacido en una familia, en la cual otros dos hermanos suyos también fueron escritores y periodistas, Enrique y Miguel. Un escritor Alejandro Sawa que como todo escritor es un conjunto de espejos, un laberinto de espejos, un caleidoscopio de espejos, y, como todo escribiente no tiene que estar usted de acuerdo, ni este escribano de acuerdo con todas sus aptitudes y actitudes psicomorales, ni todos sus escritos. Pero esa es la función del arte, nos muestra, trozos de realidades, igual que en la biología, existen especies de millones de seres vivientes diferentes y distintos. Y, todo el conjunto forma y forman la Naturaleza.

Un escritor que no aprendió la lección de Cervantes, se puede ser un genial escritor y ser soldado, ser captador de impuestos, ser espía, ser… Es decir, aprendamos la lección, todos los escritores o artistas que quieran ser, “tengan otro oficio y el de su arte”. No apuesten todo a su arte. No, no lo hagan…

Dentro de la Naturaleza Social y Cultural, están los individuos que se dedican a esos oficios de las artes, y, cada uno, quiéralo sí o no, es distinto. Alejandro Sawa es una variante, y, es un ejemplo. Es cierto que toda persona, toda persona, sea escritor o artista o músico o filósofo debe buscar la realidad-verdad, la realidad-bien, la realidad-bondad, y, algo de realidad-belleza. Ese es el fin de las artes. Pero claro está, los humanos somos humanos, con virtudes y desvirtudes.

En el caso de Alejandro Sawa nos hemos encontrado con un artículo titulado Fariseísmo, publicado el 27 de enero de 1908, en El Lunes de El Imparcial. Creo que el concepto de fariseísmo en Sawa, en este artículo, es más bien hipocresía, hipocresismo. Pero en toda la riqueza de los idiomas, pues van evolucionando y hay matices. De todas formas la crítica exegética de estas décadas sobre la Biblia, el concepto de fariseo, se está limpiando, de alguna manera, ese movimiento religioso o interpretación teológica bíblica de hace dos milenios, parece no tenía tanta connotación negativa, o disponía de otras positivas…

Siempre está la lucha eterna de los pensamientos-ideas y los actos-prácticas. Es difícil, encontrar personas, o quizás no lo sean tanto, pero nunca pasan el filtro de los papeles, quizás, quizás vivan vidas normales y rutinarias y, nadie se fija en ellas. Y, esas personas son coherentes, con sus propios defectos y sus limitaciones y debilidades…

Hay que juzgar con prudencia, hay que juzgar con misericordia y piedad, incluso a uno mismo. Hay que juzgar con racionalidad y prudencia y escuchando todas las voces. No se puede ser parte y juez y fiscal y actuante. O quizás, no haya que juzgar –pero entonces como distinguir el bien del no-bien, la verdad de la no-verdad, la bondad de la no-bondad-, o qué... Son temas enormemente complejos para mis conocimientos, mi mente y mi voluntad. Usted, debería leer a Alejandro Sawa, al menos sus artículos. Esa persona que llevó una vida trágica, según mi parecer.

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (02-15 junio 2025 cr).

Fin artículo 4.924º: “Doble o triple tabla de medir y Alejandro Sawa”.

E. 15 junio 2025 a El Digitalsur.com.

Artículo Periodístico 4.731º: “¿Cómo hacer a los hombres mejores moralmente?”.

                         Artículo Periodístico 4.731º: “¿Cómo hacer a los hombres mejores moralmente?”.  

Creo que toda época o tiempo o ideología o filosofía o metafísica o cultura o Estado desde los imperios antiguos hasta el hoy, desde las ciudades Estado hasta hoy tienen ese deber.

Todo ser humano individualmente, tiene uno de sus deberes y derechos, intentar perfeccionarse moral y éticamente, toda colectividad también. Colectividad que se expresa en todos los grupos que conforman al ser humano, toda la sociedad en sí, el Estado también como ventana y altavoz y portavoz del poder de organización de la sociedad.

Puede que en los tiempos que corren se haya olvidado que esto es uno de los deberes de todo ser humano y uno de sus derechos, reitero perfeccionarse moral y éticamente. O dicho de otro modo perfeccionarse en la práctica de su conducta, cada uno en su estado de vida, circunstancia, edad, y, por otro lado, cada ser humano tiene el deber y el derecho de buscar la ética, la teoría ética que considere es la más verídica y verdadera y bondadosa… Ciertamente, cada uno, según sus circunstancias de edad, formación, tiempo libre…

En esto, como en todo existen tiempos más relajados y tiempos más estrictos. Hoy, al menos en Europa y en España estamos en que el reloj está en la relajación. Podemos aceptar toda la tolerancia que queramos o creamos conveniente, pero aceptar la tolerancia solo es un principio que indica, se puede definir de muchos modos y maneras, de que “tan concepto o tal práctica, aunque una parte de la sociedad lo acepta y lo practica, por otra, que puede ser el mayoritario, cree que no es conveniente, pero por respeto y por otros conceptos fundamentales acepta que existan personas que actúen de ese modo”.

Pondremos un ejemplo de lo anterior, todo el mundo cree que la ebriedad es y tiene un efecto negativo y pernicioso. Que una persona cae en ese estado es negativo, para el individuo y la sociedad. Pero si una persona nos encontramos en ese estado, no la denigramos, ni la minusvaloramos, ni la ninguneamos, tampoco expresamos que está bien ese acto, a lo sumo, la invitamos a dirigirla al sistema de salud, para que le pongan el tratamiento adecuado, no vaya a sucederle algo, y, entre otras cosas no puede conducir vehículos. No creemos que esa conducta sea buena, la ebriedad, pero no la castigamos por estar en ebriedad. Este caso, puede suceder en multitud de temas. La realidad social es como un árbol que florecer en multitud de ramas, por tanto, algunas ramas no pueden estar de acuerdo con otras… la tolerancia no es decir que el mal es el bien, ni el bien es el mal, sino llamar al mal que es mal y al bien que es bien. Pero la tolerancia y tolerancia social permite un grado de mal, por ejemplo la ebriedad, por diversidad de razones… Ni la tolerancia es incentivar al mal, sino la tolerancia es incentivar al bien… aunque se tolere un grado de mal, por diversas circunstancias y razones y motivos…

Algunos medios de comunicación basándose en la libertad de comunicación y de prensa y de información y de entretenimiento, realmente hacen programas, especialmente de televisión o Internet o en las redes sociales o en la radio o en la prensa en papel, etc., que son una tentación, invitan al ser humano a que caiga en errores morales graves, tanto a nivel teórico, la ética teórica, como a niveles prácticos, la ética-moral práctica.

La cuestión es si una sociedad, aunque tenga tolerancia, que hemos indicado, y, tenga mucha tolerancia, una sociedad debe invitar a las “tentaciones al mal”. Al menos, lo que durante siglos se ha creído que es un mal, aunque ahora esté en una crisis interna e interior del sistema o se haya cambiado o algunos sectores de la sociedad así lo piensen… Si durante siglos, desde la filosofía y desde la teología del cristianismo, que ha sido la forma de entender el mundo, mayoritaria  en Europa, se ha pensado que la lujuria, la ira-cólera, la envidia, la vanidad, la soberbia, la gula, la pereza-acidia son principales motores del mal del ser humano, consigo mismo y con los otros…

Decíamos que toda sociedad y época y tiempo ha tenido un fin, una gran pregunta y cuestión, cómo hacer a los hombres mejores moralmente, sea cual sea su situación psicológica, social, económica, política, ideológica, filosófica… Pero ahora, parece que esa finalidad se ha desanublado y debilitado y fragilizado y variado mucho. Mismamente, en el terreno del articulismo de opinión, hasta dónde sé y conozco, muchos articulistas no se atreven, no nos atrevemos a tocar multitud de temas. Puede que el público lector, piense que tenemos mucha libertad de conciencia y mucho atrevimiento, pero no es así. Todos los articulistas se atreven a criticar a una posición ideológica-política u a otra… Pero no se atreven a tocar en sus artículos docenas de temas… Uno, uno es éste que estamos aquí tratando…

No se lo tome a mal, debe hacerse la pregunta, si estamos llegando a nivel social, no digo de usted, ni de sus grupos a los que pertenece, la cuestión que hay que hacerse, es si estamos cayendo en una situación de Sodoma y Gomorra, porque una cosa es la tolerancia, el caso de la ebriedad sirve para todo tipo de acto. Una cosa, es indicar, que existe mucha libertad, y, otra es creer o pensar o indicar que todo tipo de actuación moral es correcta… Hoy, que la inmensa mayoría de personas y grupos sociales están obsesionados con la belleza física, muchos han olvidado la belleza moral…

Creo que determinados poderes, están utilizando la excesiva libertad de actuaciones y actos, para intentar gestionar de forma más eficiente la sociedad. Si una parte de la población está obsesionada o ha caído en un determinado comportamiento y otra en otro, aunque no sea muy moral, y, aquella en otro, que no es demasiado moral, creo que algunos piensan, que los pastores pueden gobernar y gestionar mejor a la sociedad en su conjunto. La gran pregunta es si la tentación al mal se está utilizando para gobernar a los seres humanos, desde todas las instancias de la sociedad y del poder…

La segunda gran pregunta, toda sociedad y todo Estado y toda cultura y toda filosofía si quiere perdurar, tiene una de sus obligaciones, intentar hacer a los hombres mejores moralmente. Aviso para caminantes y aviadores y buceadores. Es mi opinión y la de muchos. Aunque no se atrevan a escribirla… Paz y bien…

https://bsky.app/profile/jmmcaminero.bsky.social        © jmm caminero (18 febr-02 marzo 2025 cr).

Fin artículo 4.731º: “¿Cómo hacer a los hombres mejores moralmente?”.

E. 02 marzo 2025 a El Dia Digital.es CLM. La Voz de la A6.es.

Artículo Periodístico 4.671º: “El eterno problema de la individualidad y la totalidad”.

                         Artículo Periodístico 4.671º: “El eterno problema de la individualidad y la totalidad”.

¿Cuánto la sociedad, los entes que forman la sociedad, el Estado puede y debe saber de cada individuo o de conjuntos de los individuos…?

Esta es la gran pregunta, de siempre, pero desde luego desde la revolución industrial, cuánto y de qué y cuándo y cómo una “entidad superior a un individuo” puede conocer de ese individuo, de ese ente en concreto, esa familia, esa misma sociedad o del mismo Estado.

Pero no olvidemos, que quién puede acumular datos y saber de otros individuos o entes, pueden ser otras personas u otros entes sociales o reales, o pueden ser entidades que gestionan la misma sociedad, o puede ser el mismo Estado…

Si alguien dispone de una tarjeta para comprar, cuánta información esa entidad de comercio o de compraventa, cuánta información termina acumulando y conservando y catalogando de un individuo o de una familia al cabo de un año o de diez años o de cincuenta años…

Nadie niega, que en una situación radical de peligro grave o total, conocer o saber, de un individuo multitud de datos, puede ser la diferencia, entre saber y conocer si ese individuo equis, va a ser capaz de poner a la sociedad en el límite de la supervivencia. Ya, ya sabemos el enorme poder que la sociedad ya dispone, y que algunos individuos también. No podemos negar este caso radical que se puede producir… No podemos negar, que saber mucho de muchos millones de personas, potencialmente, un organismo que conozca esa información puede evitar una tragedia social, teniendo en cuenta del poder y avance tecnocientífico existente. No podemos negar esta potencial realidad…

Pero en la segunda mitad del siglo veinte, entes privados o particulares, pero también entes dependientes del Estado, o, poderes del Estado pueden acumular, si conviene o les interesa, una masa ingente de datos de una persona concreta, un sector social, una sociedad entera… tantos datos, que de alguna manera, ese “ente equis”, puede saber más de un individuo que el mismo individuo. Si se procesan con los saberes de las ciencias sociales, toda la acumulación de datos de una persona, se puede llegar a saber, en un sector de la realidad, tanto de un individuo, que en cierto modo se puede prever su conducta del pasado, presente y, en muchos sentidos la futura…

Pero si un ente social privado o un poder dependiente del Estado, por la razón que sea, contrasta y une y reúne multitud de bases de datos, de un individuo o de una familia o de un sector de la sociedad, puede acumular tal información, tal conocimiento de esa persona, familia, ente social, o estrato social, puede conocer más que ellos mismos y por sí mismos. Aquello de “conócete a ti mismo”, la famosa frase de Apolo en Delphos o que se le atribuye al viejo maestro Sócrates. Esa frase se puede transformar “que existen entes, o pueden existir entes, entes diversos que pueden conocer más del individuo que el propio individuo, o de cualquier ente social…”.

Esta es la realidad. Puede que usted, como individuo jamás nadie en particular se fije de usted. Pero potencialmente puede hacerlo. Pero si existe usted como una persona que forma parte de un sector social, y, seguramente pertenecerá a muchos. Se puede saber, si usted compra alguna vez un libro, al menos pagado por tarjeta –cuándo sea obligatorio que casi todos los pagos sean con este medio, ya será y se tendrá un conocimiento tan elevado de la realidad personal y familiar, como jamás ha ocurrido, conocimiento de todos los sectores sociales-. Pero si se acumulan cientos de vectores y factores de una persona o de un ente social… y, se juntan de muchas personas dentro de un sector social, la capacidad de conocer es casi ilimitada, la capacidad de gestionar ese sector social es ilimitada, la capacidad de prever ese individuo o ese ente social o ese sector social es ilimitada…

¿Qué ha cambiado en la segunda mitad del siglo veinte, en el último tercio del siglo veinte…? ¡Que la informática en todas sus maneras y todas sus formas, han revolucionado el mundo, pero especialmente, de forma automática, se pueden acumular billones de datos, de miles de millones de personas cada día, porque los mismos sujetos, con sus terminales informáticos, constantemente están enviando información y datos… que pueden ser examinados y analizados desde multitud de puntos de vista, aplicando, el enorme desarrollo de las ciencias…! ¡Factor este que se olvida, una masa ingente de datos, solo tiene sentido si se aplican multitud de conocimientos y técnicas del saber científico… en multitud de parámetros…!

¿La gran pregunta es, qué harán los poderes públicos y privados, los entes sociales públicos y privados con toda esa acumulación de datos, esa enorme e ingente acumulación de datos, hechos, conceptos, ideas, gastos, dedicación del tiempo, lugares dónde estamos, personas con las que estamos cerca, y, mil otras realidades, que hacemos o no hacemos cada día…?

¿Caminamos hacia el “superorganismo”, concepto que ya indiqué, no me atrevo a expresar la palabra que diseñé o inventé, ya hace años…? ¿Cada vez, nos vamos acercando más y más, a ser un “individuo” no sólo dentro de una “sociedad”, sino un “individuo” dentro de una especie de “termitero humano”, a ser un individuo no sólo dentro de una sociedad, sino dentro de “un termitero humano”…? ¿…?

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (14-26 enero 2025 cr).

Fin artículo 4.671º: “El eterno problema de la individualidad y la totalidad”.

E. 26 enero 2025 a Revista Lugar de Encuentro.com. Pontevedraviva.com.

Artículo Periodístico 4.662º: “Cada uno con su tentación, sus tentaciones”.

                         Artículo Periodístico 4.662º: “Cada uno con su tentación, sus tentaciones”.

Algunos tratadistas de moral indican que todo ser humano, al menos, una vez en su vida, posiblemente más, sufre una grave tentación al mal, tiene que decidir entre el bien y el mal.

Dicho de otro modo, cualquier persona sea cual sea su estado de vida, su situación social, su situación económica, su situación étnica, su situación sanitaria, al menos, alguna vez en la vida, sufre claramente una tentación, es decir, ser tentado a hacer algo que puede llevar al mal.

Ser tentado y tentado al mal en la concepción occidental de la moral y de la ética y de la teología moral occidental no es malo. Lo malo es caer en esa tentación. O, dicho de otro modo, la tentación es una invitación a un mal o a una maldad, en lenguaje religioso teológico a un pecado mortal y grave. Por eso, sufrir tentaciones, si mis conocimientos son ciertos, -dejo aquí a los especialistas, que saben mil veces mas que este escribiente-, ser tentados en sí, no es malo en sí, sino caer en la tentación.

Es cierto, que las personas pueden prever tentaciones, ciertas situaciones, en las cuales, no se debe poner en situación de mal y de tentación. Dicho de otro modo, un ejemplo, siempre el mismo porque es el más fácil, si yo o usted es o tiene una enorme tendencia al alcohol, usted debe procurar no ponerse en situación de consumir, por tanto, no debe probarlo, ni mucho, ni poco, no debe asistir a acontecimientos sociales dónde exista mucha posibilidad que termine bebiendo, etc. Es decir, todo ser humano tiene que huir de las situaciones de tentación, en definitiva, de peligro real o posible de mal o de maldad, se entienda desde el punto de vista filosófico, o se entienda desde el punto de vista teológico moral…

Las tentaciones y tentaciones al mal, pueden ser múltiples, la tradición desde los griegos y romanos han ido dilucidando un sistema teórico del bien y de la virtud, y, un marco teórico del mal y la maldad. La tradición ha esbozado y sintetizado el mal y la maldad en siete errores morales graves –si solo se analizan desde el punto de vista racional y filosófico-, y, de siete pecados capitales –si se analizan desde el pensar racional filosófico y teológico cristiano-. Estas siete pecados capitales, capitales viene de la palabra latina capita –cabeza-, porque dicen son las fuentes de otros males, no solo de los propios. Esos son la avaricia-codicia, la ira-cólera, la envidia, la gula, la vanidad-soberbia, la acidia-pereza, la lujuria.

Sé, que son malos tiempos para hablar y escribir de estos temas. Pero esto es y forma parte de la realidad humana, por tanto, es de actualidad, actualidad en cada ser humano, actualidad en cada siglo, actualidad constante. Si usted se fija en sí mismo, si tiene una cierta edad, si tiene una cierta experiencia del vivir, si tiene una capacidad mínima de análisis. Debe saber ya, debe haber comprobado, que “como dicen por las plazuelas de nuestras ciudades, uno, tiene varias ocasiones en la vida, de hacerse rico, y, también, varias ocasiones en la vida de hacerse pobre”. Pues, cada individuo, claramente, sufre varias veces, en la vida “una tentación o la tentación” de hacer y de caer en el mal. Hemos dicho, repito y reitero, que sufrir tentaciones en sí, no es malo, es debido a la naturaleza humana, y, por otras explicaciones, que no vienen a cuento en este momento –el tema del tentador, que aquí, no podemos desarrollar-. Además, de la maldad y, no solo la bondad que llevamos dentro. Y, también, del mal y el bien que existe en la sociedad que tienta y tientan…

Todo ser humano, usted no lo dude, que si no lo ha sufrido ya, lo sufrirá. Tendrá una o varias ocasiones, diríamos “que sufrirá radicalmente”, una grave tentación al mal y a la maldad. Y, que usted tendrá que luchar contra si mismo, porque existe algo en su interior, que le dirá, “no pasa nada porque hagas este acto, al final todo el mundo lo hace, es una ocasión enorme de gran placer o de grandes ganancias o de gran experiencia vital o de gran poder o de…, es quizás, una ocasión de una gran fortuna, es o es…”. Las mil formas que los humanos sufren y sufrimos  tentación y tentaciones.

Puede, que incluso en el último minuto de su existencia, o los últimos minutos, los últimos minutos de su vida aquí, sufra la gran tentación de no creer en Dios, en abdicar y negar a Dios, en desesperarse ante y con y sobre Dios –en vez de ese último momento arrepentirse, haya hecho lo que haya hecho, y, esperar en la Infinita Misericordia de Dios-. Y, ésta sería la última gran tentación. Con lo cual, aviso a caminantes. Puede que este tema no le haya gustado, puede que de las decenas de lectores de mis modestos artículos, todos ellos, no hayan llegado hasta el final. Pero, un artículo periodístico, solo tiene como finalidad, indicar un tema o una cuestión. Y, que usted reflexione, y, que usted amplíe y se informe por otros derroteros. Es como un crucigrama a lo bestia. Es decir, una equis que usted debe intentar dilucidar y desarrollar y ampliar…

¿Por ejemplo, cuántos escritores caerían en un grave mal, si les dijesen, escribe esto y de este modo, y, tendrás éxito, y, quién sabe si acabarás siendo un gran escritor, acabes recibiendo  los grandes premios de tu sociedad, incluso con el Nobel…? ¿Cuántos escritores redactarían textos que induzcan y tienten a otros al mal, y, entonces, es caer en un mal, el mal de la tentación de escribir, escribir algo no bueno, para tener éxito…? ¿Cuántos…?

¿Usted caería en esa tentación si fuese escritor…? ¿Me dirá que no, porque usted no es escritor, pero si puede caer en la lujuria, avaricia, envidia, gula, pereza, soberbia, etc.? Aviso a caminantes… Paz y bien.

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (08-19 enero 2025 cr).

Fin artículo 4.662º: “Cada uno con su tentación, sus tentaciones”.

E. 19 enero 2025 a MiCiudadReal.es. El Tambor Revista de la Gomera.es.

Artículo Periodístico 4.643º: “¡Qué necesidad hay de insultar, de marginar en las redes sociales!”.

                         Artículo Periodístico 4.643º: “¡Qué necesidad hay de insultar, de marginar en las redes sociales!”.

Considero que si existe libertad de expresión y conciencia, una persona pueda expresar su opinión, pero sin insultar a nadie. Alguien puede escribir este artículo es erróneo…

Pero si alguien escribe, con razones, que este artículo es erróneo, y, expone razones. Puede que este escribiente esté de acuerdo o esté en desacuerdo, pero se deben aceptar, es la libertad de pensamiento y de conciencia de otra persona, que expresa ante esta columna su opinión. Yo, como escribiente no tengo que ofenderme, es más, tengo que agradecerle, porque quizás, alguna crítica que realice, con razones y siempre que se haga con respeto, me puede ayudar a crecer, a hacer mejores artículos. Pero si esa crítica la hace sin respeto, insultando al plumífero que lo ha hecho, y, utilizando palabras malsonantes o que son claramente ofensivas, creo que solo demuestra, que es una persona afectivamente con graves problemas de moralidad y, quizás, incluso de madurez psicológica… y, otras cuestiones…

He redactado el párrafo anterior, como ejemplo, porque no voy a hablar de ello, y, tengo la suerte que ante mis artículos, las personas no se ofenden, no utilizan reacciones afectivas desmedidas, estén o no estén de acuerdo. Lo indico, porque hoy me he encontrado en la Agencia EFE, la siguiente noticia, tema que generalmente no toco y no escribo, pero que creo, ha llegado la hora de hacerlo, con fecha del 10 de enero del 2025, la Agencia EFE, titula: Facebook, Instagram y Threads permitirán llamar “enfermos mentales” y “anormales” a personas LGTBI+.

Y, dentro de la noticia pues desarrolla este concepto, indicando lo que determinadas entidades han decidido. Sobre si un tipo de conducta es un síndrome psicológico o dispone de un cierto grado de patología, no soy experto en esto, ni en nada, pero eso lo tiene que indicar los especialistas, es decir, la psicología oficial y la psiquiatría oficial, o/y, el catálogo de trastornos psicológicos tanto sea el DSM IV –no sé si existirá el V-, o el CIE 10 –no sé si habrá avanzado la actualización-.

Pero tampoco deseo que en este artículo nos fijemos en un sector de la sociedad, que dichas personas, ya sufren bastante o han sufrido o han sido silenciados o marginadas bastante. Ni tampoco fijarme, siempre con el sumo respeto, que una cuestión o tema, tiene muchas perspectivas de abordaje: psicológicas, morales, espirituales, políticas, económicas, religiosas, etc. Por lo cual, una realidad, sea la que sea, tiene multitud de puntos de vista y perspectivas. No creo que halla muchas personas, que sean capaces de tener suficientes conocimientos desde todos los puntos de vista, al mismo tiempo, yo tampoco. Por tanto, en todos estos temas de la conducta humana, que rozan tantos aspectos de la realidad, desde la psicología, la moralidad, la religiosidad, la sociedad, la antropología, la economía, la política, la demografía, etc., creo que hay que ser enormemente prudentes…

Pero si sobre un “sector de la sociedad” se le “trata mal con palabras o gestos o enunciados o frases o insultos”, es muy peligroso, no solo para ese sector de la sociedad, sino para toda la sociedad. Porque si a un sector de la realidad humana, no se le trata de forma correcta, pronto no se le tratará a otros. Porque cada uno, tiene sus filias y sus fobias. Nadie insulta a las personas que tienen cáncer, ni siquiera a las que sufren un accidente de tráfico y el juez le achaque que ha sido culpable. Si alguien dice, que una conducta equis, sea la que sea, es “una enfermedad o sufre una enfermedad”, por esa misma razón, quién lo dice, si es coherente y racional y moral consigo mismo y con los demás, no puede insultar a alguien por tener un síndrome o patología o disfunción o…, sino todo lo contrario, se le tiene que tratar con todo el afecto posible, porque a nadie se le insulta porque tenga cáncer, porque tenga diabetes, porque sea miope, porque sea o tenga tal característica… (Vuelvo a repetir que este artículo no dice, si tal característica es un síndrome o no, que eso lo tienen que decir los expertos y especialistas, no este plumífero… Y, sin ánimo de ofender a nadie…).

Pero si es muy preocupante, si en las redes sociales, se permite que se insulte con palabras o gestos a todo tipo de conductas, también se insultarán a personas por tener unas ideas o tener otras, por tener un color de piel o tener otro, por ser más altas o ser menos, por y por… Entramos en una dialéctica y espiral de la violencia de las palabras, del insulto, que no sabemos a dónde nos llevará.

Porque decíamos al principio, si alguien, no está de acuerdo con este artículo u otro, que este escribiente haya redactado, abajo en los comentarios puede expresar su opinión y sus razones, pero por eso, no puede, ni debe insultar ni al escritor, ni siquiera al mismo artículo. Existen miles de temas y cuestiones en la vida, todos sabemos algo de todas, pero todos cometemos errores conceptuales de y sobre todos los temas…

Es una enorme inmoralidad, falta de afectividad racional y moral, es una enorme falta de respeto si empezamos con palabras, a permitir, que se insulte, a los que son altos o son bajos o son gordos o tienen la piel verde o tienen tres cabezas… o, mil otras razones. Esto es simplemente elevar el odio y la inquina y el rencor y la marginación y el silencio en la sociedad. Esto es escoger un camino muy negativo y pernicioso y preocupante. Ya sé, que los que insultan, si alguien lo hace, serán una minoría. Pero esa minoría, no existe minoría que yo sepa, que se ría y haga insultos y se mofe de alguien por tener cáncer o por tener parálisis cerebral… Que yo sepa, no se insulta a nadie, porque se considere enfermo de lo que sea, por tanto, desde este punto de vista, no se puede llamar a alguien enfermo y a continuación insultarlo, marginarlo, silenciarlo, ningunearlo…

Si las redes sociales, permiten que se insulten a las personas, por una característica o por otra, más vale dejemos de utilizarlas, porque los odios se irán agrandando y los odios-inquinas-rencores siempre acaban teniendo consecuencias, produciendo cosechas muy negativas… De todas formas, usted que critica y se ríe de que yo tengo doce dedos en las dos manos, no se da cuenta, que su hijo tiene tres orejas… ¡Espero nadie se sienta ofendido por este artículo, porque a nadie se desea ofender…! Paz y bien…

https://bsky.app/profile/jmmcaminero.bsky.social        © jmm caminero (10-12 enero 2025 cr).

Fin artículo 4.643º: “¡Qué necesidad hay de insultar, de marginar en las redes sociales!”.

E. 12 enero 2025 a La Voz de la A6.es. Murcia.com.

Humor 3.811 a 3.815.

                             Humor 3.811 a 3.815.                           11. Humor 3.811 [1] .                           12. Humor 3....