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Artículo Periodístico 4.538º: “Despistados de verdad y de mentira y E. Lindo”.

                         Artículo Periodístico 4.538º: “Despistados de verdad y de mentira y E. Lindo”.

Todo el mundo conoce si es despistado o no, si otras personas lo son o no lo son, si ese que se dice despistado lo es de verdad o solo lo hace…

Podríamos indicar que existen personas despistadas más que otras, si se midiese este factor o vector psicológico, como en todo nos saldría una escala de valores. Unas personas se dicen más despistadas porque van más concentradas en sus cuestiones personales e internas. Otras, no lo son, cuando salen a la calle, saben que la vida es un enorme escenario y conviene darse cuenta con quién te cruzas y con quién no, a quién tienes que saludar y a quién no.

Hay personas que desean saludar a las personas, que desean ser conscientes lo que sucede en la calle, que además no les importan saludar a otros seres humanos, incluso que les gusta y les agrada, pero que son despistadas, siempre llevan en la cabeza una idea o dos y van rumiándolas, o quizás varias preocupaciones.

Otras, solo lo son en determinados tiempos y circunstancias y espacios, y, diríamos son despistados temporales. Pero otros son crónicos, personas crónicas en el despiste, en mayor o menor grado, en unas etapas de la vida más que en otras. Y, esto es un peligro, no solo pueden pillarles más fácilmente un coche, sino que además, puede ser que te cruces con alguien lo mires, pero no lo veas y, no los saludes, y, ya tendrás problemas toda la vida, porque le dejarán de saludarlos. Otros no pueden remediarlo, aunque con el tiempo o se agrava más, o es tolerable el despiste… En fin, en todos los vericuetos mentales, pues éste es uno, que supongo la ciencia de la psicología y la neurología tendrán sus hipótesis y sus conceptos y sus explicaciones...

Puede que existen despistados que no lo son, y, esto ya es una cuestión moral, que aparentan ser despistados, por y para no hablar con alguien, no saludarlo, o no detenerse, porque por lo general, las personas si ven a otro ensimismado no se detienen. Pero, también, como algunos dicen, el teléfono móvil tiene muchos fines, uno, es cuándo alguien no se quiere detener a hablar con otra persona, que causalidad o casualidad abre el teléfono y saluda… En fin, la cuestión moral es importante, en este tema también.

La escritora Elvira Lindo, y, también articulista de columnas de opinión, me he encontrado con una de ellas, ella que como todos los columnistas nos hablan de mil cosas, cosas de la vida que son necesarios para entender la vida, o al menos, medio entenderla. Y, una de ellas, nos habla de lo despistada que ella es. Se titula: Un niño de la mano, no sé en que medio la publicaría, supongo que en El País, pero no sé tampoco el día, e, Internet no me facilita ese dato, y, yo la recojo de un libro antología de artículos suyo. Creo y estimo que el columnismo de opinión periodístico, es un bien y un gran fin que el periodismo hispánico realiza, porque nos muestra cosas pequeñas, cosas pequeñas que son grandes. Detalles de la vida. Pero esos detalles pueden afectar a miles de personas. Nos enseñan que debajo del gran boato de los grandes temas, debajo está la mesa camilla y del tresillo ocurren muchas cosas…

Siempre recuerdo, que dicen que cuando Einstein estaba detrás de su gran teoría de la relatividad, la de 1905, se fue de paseo con su niño en el carrito y terminó en el otro extremo de la ciudad, sin saber como había llegado allí. Porque iba pensando siempre. Quién conozca a alguien que vaya pensando siempre, quizás pueda entenderlo y comprenderlo.

Pero en esto, también existe discriminación, unos, si piensan en cuestiones médicas, científicas naturales, pues el resto de la sociedad valora, que alguien está intentando descubrir el cáncer, y, le perdonan que sean despistados. Pero alguien pueden estar intentando resolver problemas sociales o políticos o estatales, estar y están en el silencio de sus conceptos, y, los vecinos y amigos, ni siquiera saben que está intentando cómo crear las bases teóricas para Un Único  Estado Mundial, pongamos el caso. Y, esa persona también van despistados por la calle, pero a éstas personas, no se le perdona que sean despistado, que haya pasado al lado tuyo, y, no te haya saludado… Incluso en esta cuestión, las letras y las artes y las ciencias sociales, las humanidades, los que se ocupan en esto, tienen desventajas sobre los que se ocupan de las ciencias naturales y físicas y matemáticas… ¡Qué le vamos a hacer…!

Bueno, el fin de los artículos, de los varios que tiene, es que nos recuerden cosas que todos sabemos pero que puede que estemos olvidando. Hoy, ha tocado el tema de los despistados y despistadas. Al menos, tenga más conmiseración de ellos y ellas. Más si son personas despistadas e introvertidas. Y, también relean artículos de Elvira Lindo, que nos muestran cuestiones, de esas que no son de radiante actualidad y novedad, pero son inmemoriales y casi eternas…

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (05-10 noviembre 2024 cr).

Fin artículo 4.538º: “Despistados de verdad y de mentira y E. Lindo”.

E. 10 noviembre 2024 a Rota al Dia.com. La Verdad de Ceuta.com.

Artículo Periodístico 4.520º: “No hagas al otro, lo que no quieres que te hagan a ti”.

                         Artículo Periodístico 4.520º: “No hagas al otro, lo que no quieres que te hagan a ti”.

Este mandato bíblico, puede tener una interpretación o ampliación política, “no hagas al otro, y, al otro grupo sociopolítico o ideológico lo que no quieres que te hagan a ti, ni al tuyo”.

Estimo que esta puede o podría ser “una norma sociopolítica” de primer rango, incluso lo que durante siglos se denominó natural, ética o moral natural, derecho natural. Conceptos que quizás, ahora se han sustituido en parte por el concepto de los derechos humanos.

Pero pienso que el concepto “derecho natural y de moral-ética natural” es anterior y más profundo, que el de derechos humanos, o al menos, se besan entre sí…

Creo que hoy, es absolutamente necesario recordar este fundamento-principio-norma, “no hagas al otro, lo que no deseas te hagan a ti”, desde el punto de vista jurídico-político o sociopolítico. Por lo cual, si a usted y a su grupo, desea que le dejen en cualquier lugar del mundo, practique su religión de siglos, abrir templos religiosos, y, todo lo demás. Usted, en los territorios donde sea mayoritario debe dejar también a los otros grupos religiosos que tengan el mismo derecho…

Si usted, desea que le respeten su ideología política y sociopolítica, usted tiene que respetar a las otras personas y grupos sociopolíticos que pueden ser diferentes de usted. Si a usted le gusta que le respeten su color de piel, su etnia, su lengua y todo lo demás, usted también tiene que respetar a los otros que tienen otro color de tez o rostro o cara o piel, otra etnia, otra lengua, otra…

Sobre este fundamento, de este principio, denominada la regla de oro: “no hagas al otro, lo que no desees que te hagan a ti, en la mismas circunstancias y condiciones”, es una norma ética y moral, que se ha descubierto o diseñado o inventado en todas las culturas, religiones, sociedades, civilizaciones, y, ya desde la más profunda antigüedad.

Una regla o norma, que se ha ido derivando y evolucionando y cambiando a lo largo de siglos o milenios, se ha ido materializando en mil modos o mil maneras, con mil matices, pero siempre profundizando en ella. Pienso que la base de todo el derecho y la moral occidental, basada en Grecia, Roma, Jerusalén esencialmente, están basadas en desarrollos de esta norma –sea expresiones en forma negativa, como ésta, o en forma positiva: “Haz al otro, lo que deseas que te hagan a ti, en las mismas circunstancias y condiciones”.

Creo que olvidar este pilar de la humanidad, esta norma-pilar nos puede llevar a enfrentamientos, quizás sin retorno entre sociedades y comunidades ideológicas y políticas y económicas. Creo que hoy el mundo, necesita más que nunca, que recordemos y aceptemos y apliquemos este principio. A nivel individual, cada individuo, cada grupo, cada colectivo, cada sociedad, cada cultura, cada religión… Cierto es, que hacerlo en todas las zonas del mundo, no solo en Occidente, no solo en Europa…

Hoy, en esta Piel de Toro, a nivel sociopolítico, no sé si se está olvidando este principio-norma ética-moral pero también político-ideológico. Hoy, da la sensación que se está olvidando esta norma, que el otro grupo ideológico o sociopolítico o socioeconómico, merece ser tratado de forma digna y respetuosa, pero no solo de hecho y de facto, sino también de palabras y con palabras. El otro merece ser tratado de palabras, como a ti, te gustaría que te tratasen.

Si olvidamos este principio, que es uno de los más esenciales del fundamento humano, y, si olvidamos este pilar que es uno de los esenciales en la evolución y progreso de las civilizaciones, nos podemos encontrar con situaciones límites… Miremos la historia de Europa, miremos la historia de la Península Ibérica, cuándo no se ha tenido en cuenta, este principio, hemos caído en situaciones de barbarie… Miremos el siglo veinte en Europa, miremos el siglo veinte en España…

Ahora, me temo, que estamos en el límite, estamos a punto de atravesar esa línea, de la digna y justa defensa de los propios intereses, sin menoscabo del respeto profundo del otro, del otro, individuo o colectivo, que puede tener otra situación política, económica, ideológica, sociopolítica… porque si usted respeta al otro, individuo o grupo o colectivo, de otra ideología sociopolítica, esperamos y deseemos y deseamos que el otro grupo ideológico, o los otros, también re respeten a ti… Esa es la norma, que está y es anterior a las Leyes Positivas, a las Constituciones, a todas las Normas del Desarrollo Sociopolítico…

Me temo, que todos los días, llevamos semanas, meses, algunos años, que en nuestra situación sociopolítica ibéricos, en los discursos, en las formas de actuación, en los rostros, en las caras, en los movimientos de manos y pies, parece que se está olvidando este principio-norma-fundamento, que no solo es ético y moral, siéndolo, sino que es el fundamento sociopolítico esencial… “no hagas al otro, no trates al otro, de distinto grupo sociopolítico, no trates al otro, como no deseas que te traten a ti, ni a tu grupo socioideológico o socioeconómico o sociopolítico o sociojurídico o socioreligioso o sociocultural o…”.

¡Supongo que en la actual situación sociopolítica de mi país-sociedad, nadie escuchará este principio ético moral y este principio jurídico político descubierto hace milenios…!

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (22 octubre-03 nov. 2024 cr).

Fin artículo 4.520º: “No hagas al otro, lo que no quieres que te hagan a ti”.

E. 03 noviembre 2024 CordobaHoy.es. La Verdad de Ceuta.com.

Artículo Periodístico 4.343º: “¿Después de la pandemia la conducta es peor?”.

                         Artículo Periodístico 4.343º: “¿Después de la pandemia la conducta es peor?”.

Se dice en la calle, que después de la epidemia del virus la conducta es peor, se dice que el comportamiento de los chicos en la escuela se ha deteriorado bastante…

Se dice, que existe un ambiente social, por el cual, las personas, no ya como individuos, sino como grupos o colectivos, han sentido su vulnerabilidad y sus limitaciones, han caído en la sensación y en la percepción de la angustia interior, por lo cual, somos conscientes, que podemos fallecer y morir a cientos de miles, a millones, en unos meses. Algo que sentíamos que habíamos superado las epidemias de siglos anteriores, pueden volver a ser una realidad en los seres humanos… Eso de que cada generación, cada pocas décadas, en cualquier lugar del mundo, siempre existía una guerra y también una epidemia. Eso, en parte creíamos que lo habíamos superado…

Quizás, solo expreso quizás, y, solo expreso una opinión que he encontrado en algunos individuos en la calle, durante estos meses, personalmente, no sé si es cierta, o si lo es o no lo es, y, en qué cantidad y en qué calidad –los sociólogos nos podrían dar luz con su saber ortodoxo-. Los individuos y los grupos humanos y los colectivos de todas las ideologías han sentido que somos vulnerables, que todo lo que habíamos creído en el valor y valer y eficiencia y desarrollo de la ciencia, es verdad, pero que no puede, de momento resolver todo, y, hemos visto, como el vecino ha fallecido, y, aquel familiar, y, esa persona que llevabas viendo en tu calle o en tu barrio o en tu pueblo años y años, de una edad mediana o mayor, pues el humo del aire se lo ha llevado, a la Trascendencia, para quién crea, y, a la nada, para quién no crea en nada después de este mundo.

Así, se indica, en círculos educativos, que la conducta de los chicos y chicas, ha desmejorado bastante, después de ese fenómeno, y, también se indica que ese afán de sensualidad y de vivencias del presente ha aumentado en la población, y, que con crisis sociopolítica, incluso económica, millones de personas, ha aumentado, el número de personas que se lanzan a la calle, para intentar disfrutar del momento, de la vida. Se ha insertado un sentimiento de debilidad humana, de limitación humana, de flaqueza humana, de vulnerabilidad humana, de forma consciente e inconsciente. Según, algunos quizás, el estar durante varias semanas y meses sin poder salir a la calle, solo lo estricto, o, con limitaciones en la vida social durante meses, ha llevado a los humanos, a darse cuenta de la fragilidad humana, tan profunda que tenemos y disponemos y en la que estamos…

Y, especialmente, porque epidemias masivas han existido en el planeta, de formas constantes durante siglos –véase la de 1348, que es la simbólica-, de distinto grado de importancia, al menos hasta el siglo diecinueve, pero creíamos ya en este último siglo, que ese fenómeno se había terminado en la especie humana. Y, de la noche a la mañana, nos hemos encontrado que el planeta ha sido cerrado y encerrado y redilado y enredilado… Y, nos ha creado y criado un complejo y sentimiento y experiencia de debilidad y vulnerabilidad y flaqueza, tan enorme y tan grande, que se ha insertado dentro del corazón humano…

Hay quién indica, que incluso la moral y la ética se han debilitado, al menos en algunas zonas del mundo, porque a diferencia de otras épocas y otros tiempos, las personas, sabían y conocían hasta hace unas generaciones, algunas realidades: que los niños podrían fallecer a corta edad, en todas las familias sucedía esta realidad; que podrías fallecer a una edad mediana padre o madre, y, dejar a la familia, a su suerte y al azar, y, que cada generación, cada varias décadas se sufría una epidemia, y, también, muchas veces una guerra. Y, por tanto toda persona estaba preparada a ello, o, como dirían más preparados psicológicamente y vivencialmente, a que te tocara uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis…

Pero en nuestra época, desde el final de la guerra mundial, incluso desde antes, se pensaba y se sentía que muchos de los problemas del pasado se había y se habrían terminado, esencialmente, y especialmente las epidemias. Pero esto último, hemos visto con una claridad meridiana y evidente y obvia que no es así. Que una epidemia nueva puede surgir, y barrer a millones de personas, en unos meses, a nivel planetario. Cierto que los sistemas internacionales de salud, y, la investigación biológica y médica puede ralentizar y paralizar dicha realidad.

Y, también, al menos en Occidente, el sentimiento religioso ha disminuido y debilitado, con lo cual, no tenemos los suficientes escudos y lanzas para defendernos de la eventualidad de la historia, como en otras épocas, esta certeza si tenían…

Según Internet, y según La OMS entre el 2020 y el 2021 han fallecido quince millones de personas por COVID-19 en el mundo. Por lo cual, ha sido un golpazo a la mente, consciente e inconsciente de la población y de todos los individuos, grupos, sociedades, Estados, ideologías, estratos sociales, y, colores neuronales sociopolíticos y filosóficos, que de alguna manera o forma, se ha removido no solo estructuras externas, sino también internas…

Por eso, no sé si será cierto o será verdad, y, no sé en qué grado y de qué modo, por eso, algunos piensan y opinan, que existen colectivos y grupos, que parecen que después de dicha epidemia, la llaman ahora pandemia, ha desbocado los corazones de los seres humanos. Es como, si globalmente, como sociedad o como colectivo, los humanos se han dado cuenta, que uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis de siglos y milenios anteriores, todavía está y puede estar presente…

Y, eso, que muchas personas no conocen el concepto de enfermedad equis, enfermedad X, que la OMS y sus expertos tienen diseñada como posible o como probable o como incógnita –pero de esto hablaremos otro día, o quizás, ningún día-. Paz y verdad y bien…

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (21-28 julio 2024 cr).

Fin artículo 4.343º: “¿Después de la pandemia la conducta es peor?”.

E. 28 julio 224 a Tarancon Digital.es. El Diario Alhaurin de la Torre.com.

Artículo Periodístico 4.329º: “El valor de la disciplina y Amando de Miguel”.

                         Artículo Periodístico 4.329º: “El valor de la disciplina y Amando de Miguel”.

Todo tema o cuestión, que la ciencia no aborde dispone de varias opciones, opiniones, dimensiones, soluciones, interpretaciones, especialmente en temas humanísticos.

Aquí, nos encontramos con uno doble: uno, la disciplina y la austeridad y la moralidad por una parte, y, segundo, eso de la educación-enseñanza, aunque usted no lo sepa, hasta hace unas décadas, existían clases de chicos y clases de chicas, en la enseñanza secundaria y primaria. Estaban separados niños y niñas y adolescentes/os y adolescentas.

Reitero la idea principal, las ciencias duras o fuertes –física, matemáticas, química, y, sus derivadas, según Popper, disponen de sistemas de verificación o falsación-, por lo cual, un enunciado equis, con el tiempo, existirán varias opiniones, pero a la larga se encontrará la solución aceptada por todos, incluso aunque en tiempos posteriores se ponga en duda, sucederá lo mismo.

Pero Popper, nos indica que en menor medida en las ciencias sociales, pero desde luego en el terreno de las humanidades –incluimos aquí, filosofía, artes, literatura, teologías, cultura en general-, no se puede realizar la verificación y la falsación completa o sucesiva, con lo cual, solo se pueden ofrecer argumentos y datos y razones diversas, diríamos palabras a palo seco, con lo cual, se producen ante cualquier tema, al menos, unas diez o doce interpretaciones-. Interpretaciones que no tienen todas, el mismo valor de hechos y de probación a “palo seco”.

Pues esa es la situación de este doble problema, por un lado, si parece que es más racional, desde luego la única manera económica de funcionar hoy, que las clases sean mixtas, así se puede ofrecer más posibilidades de enseñanza, distintos itinerarios, que permitan aprobar a más alumnos, más centros de secundaria y primaria en más lugares.

Pero también está el tema de la austeridad y de la disciplina y de la moralidad, que es esencial. Aquí, podríamos encontrarnos con muchos vaivenes, y, con muchas diferencias. Muchas personas, en muchas cuestiones no están de acuerdo como han ido derivando, multitud de costumbres sociales o al menos de prácticas sociales, en estas últimas décadas… por este viaje que voy realizando por el articulismo de opinión hispánico, me he encontrado con la columna El valor de la disciplina, de Amando de Miguel Rodríguez (1937-2023), sociólogo, según los datos que dispongo publicó ciento veinte libros y miles de artículos en la prensa. Dicho artículo inserto en el libro titulado Con sentido común, no encuentro ni cabecera, ni fecha. Sugiero y lanzo el clavel, por no decir la paloma, a los departamentos de periodismo que hagan alguna tesis sobre el columnismo de este autor, y, nos digan cuántos miles son bajo su firma…

En esta columna nos habla Amando de Miguel, sociólogo profesional y practicante de medios de comunicación, sobre las clases separadas… pero para mí, me voy a fijar, en el detalle de que siempre se está hablando de la crisis de la enseñanza, desde que soy joven, desde cómo hacer planes para que sea más eficiente, y, mil otras razones. En la etapa democrática que disponemos, ya se han construido y aprobado cinco o seis, no voy a mirar el número exacto, de Leyes Orgánica de la Educación -.cosa que algunas me las he tenido que leer y estudiar-.

Porque se ha producido un fenómeno que hay que señalar, que quizás no eran conscientes los Padres de la Constitución actual, que la educación ha hecho, en la práctica que regiones hayan cambiado el voto, y, por tanto la orientación política del país y de la sociedad. La educación que ha sido durante décadas, si no siglos, algo secundario, han sido conscientes que es esencial para los cambios políticos, para quiénes llevan su voto a las urnas, para el colectivo sentimental, y, para la historia contada. Y, eso ha vuelto casi locos a los legisladores, ya no saben qué hacer, para arreglar el entuerto… Esto es lo que está en la esencia del problema de la educación a nivel político hoy...

Para los padres y madres está la educación que les permita a sus hijos el ascenso social y económico, pero ya hay varias generaciones, al menos dos, que sus hijos, una parte importante estudiaron y no han ocupado puestos económicos y de trabajo según su formación, especialmente, en carreras humanísticas y de letras, en las ciencias y técnicas todavía se mantiene, que un ingeniero trabaje de ingeniero, pero en las letras, alguien que haya estudiado magisterio puede haber estado trabajando veinte años de equis –equis por debajo de su formación, unos oficios dignos y necesarios, nadie lo niega-.

Tenemos que plantearnos que una austeridad o una disciplina moral, quizás se hayan reducido y se haya rebajado y se haya debilitado. Siempre, se dice, “es que en otros tiempos, no podrías respirar, la censura en todos los sentidos era enorme, y, más en costumbres sociales, más en usos afectivos, más en lo sentimental…”. Se dice esto y lo contrario. ¿Ahora, también, desde el articulismo de opinión, se debería plantear, “estamos en una etapa de libertinaje amoral e inmoral y antimoral”, en muchos sentidos, y, muchas personas, muchos adultos y muchos adolescentes, quedan heridos por esos usos y costumbres inapropiados, durante toda la vida…? Porque no olvidemos, que no es lo mismo la tolerancia y la libertad con la verdad y el bien de ciertas ideas y ciertas costumbres.

Se tolera que alguien se pueda emborrrachar o caer en la ebriedad, pero no se indica que esa práctica sea buena en sí. Podemos tolerar usos y costumbres, pero el problema, es indicar, si algunos no habría que decir, que son malos, malos psicológicamente, malos moralmente, malos sociológicamente, con consecuencias negativas para individuos y colectivos. Porque una cosa es la tolerancia, y otra, llamar al bien que es mal, y, al mal que es bien…

Bueno, Amando de Miguel habla de las clases separadas por sexos o géneros, se diría ahora, pero este modesto articulista se le ha ido la pinza y ha hablado de otros temas, porque ese es la finalidad del columnismo de opinión hablar de todo, sin faltar a nadie…

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es        © jmm caminero (13-21 julio 2024 cr).

Fin artículo 4.329º: “El valor de la disciplina y Amando de Miguel”.

E. 21 julio 2024 a La Voz de la A6.es. El Diario Alhaurin de la Torre.com.

Artículo Periodístico 4.096º: “¿Mi sociedad está enferma moralmente?”.

                         Artículo Periodístico 4.096º: “¿Mi sociedad está enferma moralmente?”.

Es una pregunta difícil y radical y fundamental, en general, sálvese quién se salve, la sociedad en que vivo y existo está enferma ética y moralmente o no, o a medias, o…

Nadie se ofenda, pero la pregunta es pertinente. No hablamos de que grandes principios morales y éticos universales estén insertos en la Carta Magna que lo están, no digo que no se defiendan los Derechos Humanos basados, en gran parte, en la tradición del cristianismo y del judeocristianismo y de la moral natural universal defendida durante siglos. No digo que los principios teóricos, en general, no en todos los campos que se defienden en la sociedad, en los medios de comunicación, en la proyección cultural no sean éticos o morales…

Por un lado, se está produciendo una especie de megaparadoja, por un lado se defienden enormes principios éticos y morales, y, por otro se rompen y se deshacen esos grandes principios morales. No sé, si será que al fundamentar grandes principios éticos y morales, en las grandes Leyes de la Sociedad-Estado, después, no se encuentran la armonía total en el desarrollo de ellas. El gran problema de milenios es cómo incardinar y equilibrar los grandes valores: hasta dónde llega la justicia, hasta dónde la equidad, hasta dónde la libertad, hasta dónde la igualdad, hasta dónde la solidaridad, hasta dónde la verdad, hasta dónde los bienes, hasta dónde la bondad, hasta dónde la belleza, hasta dónde la racionalidad, hasta dónde la prudencia…

El gran problema y cuestión es cómo incardinar y equilibrar todos esos grandes valores entre sí. Esto es un enorme problema que durante siglos no hemos sido capaces de resolver. Quizás, el gran principio es la tolerancia. La tolerancia para que así, los grandes principios y fundamentos sigan existiendo, pero al mismo tiempo, se deja a individuos y colectivos, que tengan suficiente libertad, para actuar y pensar y sentir, aunque sus actuaciones, puedan verse vistas desde la racionalidad ortodoxa como erróneas. Se deja a los individuos que se equivoquen, digámoslo así, por y para defensa de esos grandes principios, aunque se crea que esa actuación de ese individuo es incorrecta. Se permite la libertad, y, la libertad concreta en el consumo de alcohol, aunque se sepa que el exceso de consumo de alcohol es un enorme mal, se deja que exista el juego organizado y legal, aunque se sabe que el exceso de juego es un enorme mal, y, así en todo…

Pero hablamos del hombre y mujer individual, de usted y de mí y de su vecino y de su pariente, podríamos indicar y decir y expresar que hemos caído, sálvese quién se salve, en algunos temas, no en todos, en un grado grave de inmoralidad, amoralidad, antimoralidad o si se quiere de anti-ética, a-ética, in-ética importante. Si vas a comprar equis cosa o si hablas de tal cosa, siempre, existen demasiadas personas que quieren engañarte, manipularte, y, todo lo negativo moral, pero lo hacen con una sonrisa y siempre sirviéndose de algún derecho fundamental y esencial, siempre con la bandera de la libertad, la autonomía personal, la autoidentidad y otros grandes principios –pero utilizados de forma incorrecta…-.

Mi sociedad, se puede indicar, que camina hacia un abismo, y, que el motor de ese caminar es la inmoralidad y amoralidad y antimoralidad, pero no solo la inmoralidad práctica, sino la inmoralidad teórica. No es como siglos anteriores, que la persona que se equivocaba en algo moral, en algo grave moral, lo reconocía, el borracho reconocía que era borracho, que no estaba bien, pero que no era capaz de controlarse, ahora se cae en la ebriedad y se defiende que es un derecho individual, que es la materialización de la propia libertad, que es la forma de ser y estar en el mundo, es su identidad personal, y, mil otras zarandajas, que al final, la persona cae en la miseria moral y psicológica y, muchas veces, también familiar, económica, etc.

Hoy, las personas, caen y caemos, unos en unos defectos graves y otros en otros, pero nadie o casi nadie lo reconoce, entre otras cosas nadie nos lo enseña… se tienen grandes principios éticos, y, es cierto, pero en otros se han roto las paredes y muros de la racionalidad y del sentido común. Todo el mundo tiene alguna razón y justificación para saltarse alguna norma moral fundamental y esencial, todo el mundo tiene, para caer en algún defecto moral grave, sea la vanidad, la envida, la soberbia, la ira-cólera, la lujuria, la gula, la avaricia-codicia, la pereza-acidia, para caer en la mentira o en alguna manera de robo o hurto, en la manipulación de los otros y de sí mismo, en y en…

Me pregunto si mi sociedad y, multitud de personas, grupos, colectivos, entidades de todo tipo, si usted o yo, estamos profunda y esencialmente enfermos moralmente. Pero, ni usted, ni yo lo reconocemos. Es más, ya casi nadie nos enseña lo que es la salud moral y lo que es la enfermedad moral…

Pero el problema es que toda sociedad es fuerte y todo Estado es fuerte y toda Cultura es fuerte y toda economía es fuerte y toda política es fuerte, si es correcta moralmente, en teoría y en la práctica. Y, aunque se deje gran libertad y autonomía y tolerancia, jamás se llama al bien que es mal, y, al mal que es bien. Jamás. Porque la tolerancia no es llamar al bien mal y al mal bien, la tolerancia es sabiendo que algo está mal, dejar que la persona actúe mal, pero no que se le diga que está bien… Es dejar, que la persona caiga en la ebriedad, pero jamás se diga que la ebriedad es buena, sino intentar que esa persona no caiga en las borracheras de cada fin de semana.

Aviso a caminantes… ¡¿Cuándo caigan los grandes valores de Europa, porqué serán sustituidos…!? ¿¡Cuándo caiga la gran moral de siglos de Europa, porqué será sustituida…!? ¡Tengo libertad de expresión, de conciencia, de pensamiento, de publicación o no…! ¡No se ofenda, no se rasgue las vestiduras, es lo que está sucediendo, aunque usted no quiera reconocerlo…! ¡¿Es la caída moral de Europa…!? ¡¿De usted, de mí…!?

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es © jmm caminero (23 febr-11 marzo 24 cr).

Fin artículo 4.096º: “¿Mi sociedad está enferma moralmente?”.

E. 11 marzo 2024 a Murcia.com. Galicia Digital.com.

Artículo Periodístico 4.050º: “No mentir, no engañar con las palabras”.

                         Artículo Periodístico 4.050º: “No mentir, no engañar con las palabras”.

Existen personas, todavía, que se esfuerzan en no mentir, no engañar con las palabras. Si no pueden decir lo que consideran es vedad se callan. Si por un bien mayor se callan.

Oí, una vez, un argumento que alguien indicó, cuando le preguntaron, porque no solía mentir o no solía engañar con las palabras… Y, aquella persona dijo, que no era tan inteligente para irse acordando de las verdades y las mentiras que iba diciendo a unos y a otros. Que de ese modo, tenía que grabar en la cabeza, las mentiras y las verdades que expresaba a unos y a otros. Que no podría dedicar tanto tiempo a buscar verdades y recordar verdades o presuntas verdades, y, al mismo tiempo los engaños, mentiras, hipocresías con palabras que había indicado a unos y a otros…

También, expresaba aquella persona que bastante es y era con los errores conceptuales e ideas y enunciados emocionales que tenía o decía o indicaba, pensando que eran verdades pero que no fuesen. También, que una cosa es que no siempre se tenga que decir la verdad, por mil motivos, o lo que tú crees es la verdad, por ejemplo, porque puedes temer por tu vida, o, por no hacer un daño innecesario a otra persona, o por los sistemas sociopolíticos, recuerdan ustedes a Kant, pero que hay que intentar evitar el mal de la mentira, el mal del engaño.

Que hay que recordar que la otra persona merece la verdad, tiene derecho a entender y conocer la verdad. Que la otra persona tiene derecho a recibir ideas y palabras y frases que sean verdad, o al menos, el que lo indica o las expresa crean que es verdad. Ya sé, que vivimos en un mundo de enormes artilugios de publicidad y propaganda, y, no siempre, expresan la realidad-verdad, la verdad-realidad… pero el otro sujeto que está hablando con usted, merece de usted o que se calle, si no puede decirle, o le diga la verdad, pero no que le engañe y le mienta. Sé que dirán muchos que esto es un idealismo moral y ético en cuanto a este tema, en un mundo, en el cual, una parte importante de la población parece ser que miente y engaña, mentimos o engañamos, para meternos todos… Sin entrar en el mundo de las medias verdades y las medias mentiras…

Según la manada de datos de Internet expresan que la revista Journal of Basic and Applied social Psychology, que en 2002 cada persona de promedio mentía dos veces por día.

Es obvio y evidente, que no todas las mentiras son sobre las mismas temáticas, y, no todas las mentiras tienen el mismo grado de importancia y de consecuencias, y, también, algunos indican que existen mentiras por cuestiones económicas, políticas, sociales, afectivas, culturales, y, cualquier otro fin posible.

No tengo datos, para decidir o dilucidar si ahora las personas de promedio mienten más que hace un siglo, tampoco si las mentiras de hoy son mayores o menores que hace un siglo, si ahora tienen más gravedad que hace un siglo. Pero debemos ser conscientes, que la mentira puede hacer mucho daño, por ejemplo, la calumnia, puede tener consecuencias enormes para otra persona. Hay personas, hemos conocido, que han arrastrado una calumnia que se les ha montado durante décadas, y, le ha limitado hasta su trayectoria profesional, y, por tanto también económica.

Durante siglos se enseñó en todas las escuelas e iglesias de Europa, el mandato de Moisés, de no mentir, o no mentiras. Pienso que hay que retomar dichas normas. Es más, aunque seamos ateos o agnósticos o no creyentes en el cristianismo, tenemos que tomar los mandatos de Moisés, como un código moral filosófico racional, porque pienso evita muchos males a los seres humanos, a uno mismo y a los demás…

Dirán algunos que las mentiras son necesarias, que el mundo social está hecho de mentiras. Otros, les responden, que entonces, nadie sabrá lo que es verdad y lo que no es. Nadie sabrá que comportamiento tiene que hacer o saber hacer de y sobre algún tema o cuestión concreta. Que si todos nos mentimos, al final, dónde sabremos está la verdad, de quién nos podemos fiar, al final, nosotros mismos nos creeremos nuestras propias mentiras…

Dicen, que la mentira, el engaño, la manipulación, las medias verdades, las medias mentiras están siendo utilizadas como arma política, como arma económica, como arma social, como arma cultural, como arma afectiva, etc. No sabemos todas las consecuencias que la mentira puede acarrear, incluso admitiendo, que no se pueda decir toda la vedad en un asunto, pero no decir toda la verdad, por las razones que sea, no quiere decir, que sea lo mismo que mentir. Siempre el problema de lo blanco y lo negro, de si es lo mismo lo positivo que lo negativo, si es lo mismo una frase en positivo o una frase en negativo sobre el mismo tema…

Pueden que mis artículos no tengan demasiada audiencia, pero debe saber usted como lector, que no le expresaré todo lo que yo creo es verdad sobre algunos temas. Créanme no es posible. Pero también debe saber, que si algo pienso es falso o erróneo o no verídico o no bondadoso o no correcto o no útil, no se lo diré, no lo expresaré. Pienso que bastante tengo sobre mi conciencia con los errores que cometa a nivel intelectual y literario y de escritura y de conceptos, bastante tengo que cargar con ese peso y carga y tonelaje, para además añadir con belleza o sin ella, datos o argumentos erróneos o falsos, sabiendo yo que son falsos…

Porque un día, seremos juzgados de nuestras acciones, de nuestras verdades y de nuestras mentiras… Eso dice el saber bíblico…

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (28 enero-12 febr. 2024 cr).

Fin artículo 4.050º: “No mentir, no engañar con las palabras”.

E. 12 febrero 2024 a Cordoba Hoy.es. Canarias Noticias.es.

Artículo Periodístico 3.932º: “Errores humanos y errores técnicos y Cela”.

                         Artículo Periodístico 3.932º: “Errores humanos y errores técnicos y Cela”.

Nadie niega los errores humanos, pocos que también existen errores de la técnica y de la tecnología. Podríamos crear un combinado de saberes que estudiarán los errores.

Podríamos indicar que existen errores puramente humanos, por falta de saber del conocimiento de ese tema, o, sea que sabiéndolo por debilidad, olvido, flaqueza, pasiones desordenadas o por mil razones se cometen.

También están los errores técnicos o de las máquinas, porque el uso de ellas, lleva a que se “rompan o funcionen inadecuadamente”. La máquina o el artilugio se han equivocado, sea un clavo que se ha deteriorado, sea un fallo eléctrico. Aquí, aquí en esta categoría, algunos indicarían, que no son errores técnicos, solo y solamente, sino también errores humanos, por no haber hecho una evaluación correcta de ese artilugio.

Entraría una categoría especial, los errores morales, que dentro de los humanos, se podrían subdividir en dos horizontes, interrelacionados, errores de teoría ética correcta, o, en segundo lugar, interrelacionado con el anterior o no, errores morales prácticos. Puede un individuo saber que no puede beber si va a conducir, y, lo hace por debilidad o por flaqueza o por mil circunstancias. Sabe la teoría, pero no la ha aplicado…

También, existe una categoría, que denominamos, sociopolítica, se producen, pregunto, errores sociopolíticos, tanto sean de las elites, elites en todos los sentidos, sea de los pueblos, sea de ambos. Comprendo que en un sistema democrático, sea muy difícil aceptar, que el pueblo se equivoca, y, siempre se achaca a circunstancias externas, mundiales, o ciclos históricos políticos económicos, o a las clases altas, o superaltas. Pero el pueblo, nunca se equivoca, es la máxima general, que en privado todo el mundo no acepta totalmente, pero si en público.

Pero evidentemente, existen dos realidades: yo, soy parte del pueblo. Segundo, soy un modesto analista teórico de columnas de opinión. Toco cientos de temas de reflexión, entre otros, éste. Y, pienso, que yo, y, el pueblo nos equivocamos también. Cierto, que a veces, nos dirigen a la manada y precipicio para que nos equivoquemos…

Aquí, habría que cuestionar, a quienes dirigen, grandes medios de la sociedad, por ejemplo, los medios de comunicación, en la parrilla de la tarde y de las noches, no podrían emitir más programas documentales de mil temas, y, no solo de animales… No podrían, situar, en vez de tantos programas de concursos y de premios –que ya solo faltan, que inventen uno, en que los participantes lleven una hoja de parra tapando sus partes misteriosas-. Más programas documentales, para que nosotros, nosotros el pueblo, avancemos en conocimientos sociológicos, psicológicos, geográficos, históricos, científicos. Internet está lleno de todos esos programas, de cientos de cadenas mundiales, solo tienen que traducirlos. Y, crear un comité científico de selección de programas que sean y escojan entre los más verídicos y verdaderos y morales...

Si el pueblo, si las personas que respiran bajo un mismo cielo geográfico y político, no se les enseña y muestra, conceptos e ideas y hechos y datos verdaderos. El pueblo al construir su voto se equivocará. Al tomar decisiones de todo tipo, que afectan a su vida, se equivocará. El pueblo, que es el noventa por ciento de la sociedad, si tomamos todos los niveles sociológicos, salvo las clases altas y las clases de las elites –que son los que gestionan las sociedades a nivel político, económico, social, religioso-. El noventa por ciento es pueblo, y, si no se nos da buenas ideas y verdaderas ideas, nos equivocaremos…. (¿Pero quieren que nos equivoquemos, quieren que no sepamos, algunos grupos o algunas ideologías…?).

El sistema educativo oficial es cada vez más frágil, denominémoslo así, de forma suave y prudente. Debemos completar y complementar todos esos sistemas educativos y pedagógicos, a través de los grandes medios de comunicación, especialmente, las cadenas oficiales, que existen demasiados programas de concursos, demasiados programas de documentales de animales, demasiados programas de reality shows, demasiadas horas de concursos de todos los colores…

Debemos alimentar y alimentarnos con ideas las mentes de los hombres, ideas y conceptos y datos que sean sanos y lo más verídicos y verdaderos posibles. Vender malas aceitunas y malas pizzas y malas salchichas es un crimen contra la sociedad, vender malas ideas y malos conceptos y malos hechos falsos, es un crimen mayor. Uno, mata el cuerpo poco a poco, otro mata la mente y la conciencia y el alma poco a poco…

El maestro de la literatura Cela, en un artículo publicado en El País, el día 07 de enero de 1984, titulado: El error humano, nos habla de esta temática, aplicada a los accidentes de aviación. Por cierto, sector, que indican los especialistas, que en la totalidad, de todos los medios de comunicación físicos, son en proporción los más seguros…

Son tiempos, que apenas casi nadie, quiere oír, que alguien le indique, que quizás, tenga un error o haya cometido un error, en la práctica, o en el concepto o en la teoría. Ya, los intelectuales, no se atreven a indicar, a la población, menos a las clases altas, de todas las facetas de la realidad, que el “pez nada en el agua, y, no en el aire…”. Cada vez, la autocensura es mayor, cada vez, la censura social –no la Constitucional, que permite, un gran horizonte de libertad-, cada vez, cada vez más, la autocensura y heterocensura propia y personal y social es mayor sobre los que juzgan ideas y prácticas.

El hecho, claro y evidente, es que los humoristas y humoristas gráficos, que ellos mismos señalan, apenas tienen temas, de qué hablar. La prueba son los articulistas de opinión, que cada vez matizan más, hablando cada vez más en abstracto y general. Como es el caso de este escribiente… Paz y bien.

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (24 noviembre-04 diciembre 2023 cr).

Fin artículo 3.932º: “Errores humanos y errores técnicos y Cela”.

E. 04 diciembre 2023 a Infoprovincia.net. El Castillo de San Fernando.es. La Voz de Palma.com.

Artículo Periodístico 3.760º: “Echarle la culpa a los demás”.

                         Artículo Periodístico 3.760º: “Echarle la culpa a los demás”.

El deporte de este país no es el futbol, ni los toros –si es que se pueden decir que esto es una fiesta o un deporte-, sino echar la culpa de tus problemas a los demás.

Quizás, debido al antagonismo durante generaciones y siglos, lo bueno que a mi me sucede, se lo debo a mis méritos y a mi trabajo y a mi familia, pero lo malo, todo se lo debo a los otros, a otros estratos sociales o a otras clases sociales o a tal colectivo o a tal persona…

Raramente te encuentras personas e individuos e individuas que achaquen sus cosas positivas, a multitud de factores, personales, familiares, pero también sociales, políticos, estatales, geográficos, etc. Todos o casi todos son suyos. Pero los errores o las cosas negativas, son todas de los demás, que se pueden centrar y concentrar en algunos colectivos, grupos, personas e individuos. ¿Este es un origen de la violencia sistémica y sistemática, teórica y conceptual y práctica y de palabras y de hechos y de actos que se sufre?

A veces, uno piensa o siente o percibe, que hay individuos, que necesitan sentir ese odio o rencor o maledicencia, de las cosas negativas que les han sucedido, y, centralizarlo sobre algunas figuras o personas o personajes. Diríamos, que así de ese modo, paga y se paga esa necesidad de animadversión, ya tiene sus chivos expiatorios, siguiendo el lenguaje popular, pero también antropológico cultural, y, así parece que por dentro se equilibra o se armoniza…

Echarle toda la culpa y todas las obligaciones y todos los deberes a los otros, a la sociedad y al Estado, y, a si mismo pocos o muy pocos, o solo los beneficios, tiene consecuencias negativas, primero en el orden del pensar, sentir, percibir la realidad, pero sobretodo después actuar. Quizás, eso se incentiva con los medios de publicidad y propaganda y medios de comunicación de masas, percibes que tal persona o tal vecino se va de vacaciones a Cancún, y, tú, no puedes salir de tu barrio. ¿Se va creando una especie de “odio interior” consciente e inconsciente hacia otros, una “envidia interior” consciente e inconsciente hacia otros?

Podríamos concretar y concretizar, si un individuo y la familia de ese individuo, no es consciente, que la etapa escolar hay que aprovecharla en la medida de lo posible. Eso tendrá consecuencias, graves para esa persona durante toda su existencia, incluso, quizás para otras generaciones posteriores que dimanen de ese individuo. Por tanto, si no aceptamos la responsabilidad del aprendizaje, personal y familiar, la necesidad y el esfuerzo. Ya, empezamos un edificio con graves problemas y carestías.

Si en el seno familiar, algún miembro, tiene o ha caído en un grave problema psicológico moral o ético, ha caído digamos en un error moral grave, podríamos poner muchos –no estamos hablando de enfermedades o patologías psicológicas, psiquiátricas, biológicas o de salud, que sería un capítulo diferente, eso serían patologías psicosanitarias o biosanitarias-. Si ha caído en un error moral grave –uno, de los siete pecados capitales, que ahora nadie habla-, traerá consecuencias negativas para ese individuo y para la familia. Con consecuencias, incluso para generaciones futuras surgidas de esa famita.

¡Aquí en este país, uno de los deportes nacionales, es echarle la culpa a los otros, tanto los del pasado, los del presente y los del futuro…! ¡Salvo excepciones…! ¡Aquí, no somos conscientes, de intentar analizar las realidades lo mejor posible, y, así, diríamos vamos adoptando ideas y conceptos no totalmente correctos, y prácticas no totalmente correctos, y, si a eso se añaden defectos de las realidades, coyunturas negativas, y, mil otras situaciones no positivas, siempre nos encontramos con que los otros tienen la culpa…!

No negamos que lo social o la sociedad, tenga la parte correspondiente de responsabilidad en las realidades humanas personales, familiares y de todo tipo. Pero si podemos indicar, que raramente, achacamos los problemas negativos a nosotros mismos. Quizás, a la acumulación de errores en el tiempo. ¿Quizás, aunque sea una parte, y, no todo…?

Y, el problema es que juzgamos los acontecimientos externos, de otras personas, grupos, entes sociales, del mismo modo y de la misma manera. Lo bueno que nos sucede es mérito nuestro, lo malo es culpa de los demás, siempre de los demás. Pocas personas te encuentras agradecidas con el “sistema y el estado del bienestar”, pocas personas agradecidas del sistema de salud, que les sucede algo y pueden ir a un centro u hospital, en unos minutos, pocas personas que cobran una pensión de jubilación, una persona que tiene sistemas de justicia, de defensa, de mil cosas y realidades… Pocas personas son agradecidas con todo lo bueno que disponemos y disponen. Sin negar que todo deba ser perfeccionado…

No sabemos si esa “inquina y rencor y maledicencia social”, -consciente e inconsciente-, que demasiados individuos tienen sobre otros individuos, sobre otros grupos sociales, sobre otros estratos o clases sociales, sobre la sociedad en su conjunto o sobre el Estado. No sé, no sabemos si se debe a cuestiones de la psicología y existencia y situaciones del individuo concreto, o se debe heredados de realidades familiares, no sabemos si se debe a traumas personales o, y, además trauma familiares…

¡Pero pocas personas agradecen, son conscientes, que después de haber estado en un hospital cinco días o diez, el coste económico y en recursos humanos que ha tenido esa realidad…! ¡Por tanto, debería y deberíamos ser más agradecidos…! ¡Por poner un ejemplo de múltiples posibles…!  ¡O, no…!

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (27-30 agosto 2023 cr).

Fin artículo 3.760º: “Echarle la culpa a los demás”.

E. 30 agosto 2023 a Infoprovincia.net. El Tambor Revista de la Gomera.es

Artículo Periodístico 3.747º: “Actos, hábitos, costumbres e ideas”.

                         Artículo Periodístico 3.747º: “Actos, hábitos, costumbres e ideas”.

Estamos rodeados de varios vestidos, uno son los actos que hacemos, otro, son los hábitos, correctos/incorrectos, otro serían las costumbres sociales y otro serían las ideas-conceptos.

No sabemos exactamente los que es el cerebro-encéfalo y sus relaciones consigo mismo y con la realidad exterior. Y, es aquí, dónde estriban muchas de nuestras dificultades de comprensión y de entendimiento, del exterior y del interior.

Tenemos ideas y conceptos, nadie puede negarlos pero también realizamos actos, actos que pueden estar encuadrados en hábitos, buenos o menos buenos, tanto a nivel instrumental, como a nivel moral. Disponemos también de costumbres, que son hábitos que pueden ser a nivel individual, pero también social, y, en ese magma y volcán nos vamos formando y conformando, haciendo y estructurando y deshaciendo y desestructurado…

Vivimos en una época, pongan ustedes treinta o cincuenta o setenta años, que las costumbres, hábitos, actos, ideas-conceptos de una ética-moral de siglos, se ha ido desgajando y deshilvanando y desestabilizándose en Europa/España/Occidente. Hoy, una persona con quince o veinte años, no puede entender o comprender, la moral y la ética personal e individual, social y colectiva, cultural y estatal, que existía mayoritariamente en Europa hace cinco décadas, que existía en España hace cincuenta años.

Unos, dicen, que en nombre de la autoidentidad, autoliberación, autoconciencia, autolibertad cada persona puede hacer lo que su conciencia le indique, siempre bajo el marco de la ley jurídica, y, de algunas costumbres sociales, y de algunas normas morales universales.

Pero la cuestión grave y gravísima, es si con esos fundamentos, son suficientes para que los individuos crezcan, en todos los sentidos de forma correcta, si es suficiente para que los colectivos, grupos, sociedades, culturas y Estados crezcan de forma armónica. No sé y no sabemos, si de esta manera, estamos haciendo que crezcan individuos, sin armonía en sus cuerpos y en sus mentes y en sus almas. Es decir, a unos le crezcan muchos los cabellos y a otros muy poco, raquíticos los dedos de las manos, a unos, los brazos son columnas de Hércules, a otros las piernas son tan débiles que apenas pueden andar…

Hemos matado la moral y ética europea y occidental de siglos, esa que ha sido probada durante el rodar de las circunstancias, tiempos, épocas, angustias, penas, alegrías y felicidades y siglos. Que siempre ha estado evolucionando. Y, ahora, aunque nadie lo diga o exprese estamos desnudos, heridos de desnudez. Estamos desnudos y no queremos darnos cuenta. Y, no podemos ir a la lucha de la vida sin escudo y sin vestido y sin lanza y sin malla y sin espada.

Y, a un mal, nos viene otro mal. Hemos conquistado muchas enfermedades, epidemias, patologías de todo tipo, pero hemos caído en patologías y síndromes y epidemias que durante siglos, estaban limitados sus  males, hemos caído en multitud de males morales y éticos y psicomorales y psicoéticos… ¡Y, esto casi nadie se atreve a decirlo, menos a escribirlo, porque el que lo hace le cierran todas las ventanas de futuro cultural…! ¡¿Pero así es…!?

Y, esto cualquier persona con sentido común y racional, te lo indica en privado, raramente escribiéndolo, porque ni siquiera se puede redactar textos con palabras para ser publicados, porque te cierran todas las puertas y todas las ventanas, del ascenso y ascensor social cultural –reitero por si alguien no lo ha comprendido, la situación que está el intelectual hoy, la censura moral, no jurídica-. Hemos creado grandes sistemas jurídicos constitucionales, basados, en la moral de siglos, y, hemos a nivel individual y colectivo matado, grandes normas de la moral de siglos…

Todo esto y más cosas, se me han reocurrido/recordado/rememorado leyendo y releyendo, el notable artículo del notable filósofo y escritor y moralista Javier Gomá, publicado en El Cultural/El Español del 07 febrero del 2023, titulado El premio apremia. Nacen nuevas ideas y conceptos, nacen nuevas ideas y conceptos éticos y morales, nacen nuevos actos éticos y morales, nacen nuevos hábitos éticos y morales, nacen nuevas costumbres éticas y morales, nacen nuevas antropologías, nuevos tipos de ser humano.

¿La gran cuestión es si caminamos hacia una mayor y correcta y adecuada y verdadera y veraz moralidad y ética, o si caminamos hacia morales y éticas más incorrectas?

Estamos en un nuevo mundo neohelenístico, y, como en la antigua helenística, existen los mismos movimientos éticos y morales, del pasado mezclados con el saber de siglos acumulado y con los nuevos tiempos, pero esencialmente en moral y ética, sin muchos saberlo son neoestoicos, neoepicúreos, neohedonistas, neomaterialistas, neoplatónicos, neoaristotélicos, neotomistas, neocartesianos, neocínicos, neoacadémicos, neo…

¿¡Nos estamos encaminando hacia un nuevo neopaganismo!? ¡Y, ésta si es una gran pregunta, para hacer caer o nacer un imperio, al final, ningún Estado se puede mantener sin una moral y ética colectiva correcta…!?

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (21-23 agosto 2023 cr).

Fin artículo 3.747º: “Actos, hábitos, costumbres e ideas”.

E. 23 agosto 2023 a La Manchuela al Dia.com. Infoprovincia.net. La Voz de Palma.com.

Artículo Periodístico 3.671º: “Victimas y verdugos”.

                         Artículo Periodístico 3.671º: “Victimas y verdugos”.

Existen unas decenas de ciencias sociales, y, entre otros puntos estudian el de la justicia e injusticia incardinadas en decenas de formas, el problema de victimas/verdugos.

Cuando denominamos a algo justicia o injusticia, equidad o inequidad tenemos que disponer de unos parámetros mentales, no solo conceptuales, sino perceptibles, de sensibilidad moral o sensibilidad psicológica.

También tenemos que plantearnos no solo lo que es justo o bueno o más perfecto, sino también lo que no es. Pero también, cómo llegar a ese camino o meta, nunca conseguida, de más perfección moral, más perfección ética, más equidad y más justicia…

Los siglos están llenos de actos individuales y colectivos de bondad y, también de no-bondad, incluso de mal y de maldad. Qué hace a un ser humano ir caminando hacia lo bueno-moral y bueno-espiritual, y, qué hace que se vaya alejando de lo bueno moral y de lo bueno espiritual…

Dirán muchos que se deben a factores epigenéticos, en el vientre de la madre, quizás factores genéticos, quizás moleculares bioquímicos del cerebro, quizás las primeras etapas en el seno familiar, y, las avenencias y desavenencias que se puedan producir en él, quizás la educación y enseñanza, quizás las circunstancias de su época y su tiempo, quizás las amistades y la escuela y todas las realidades sociales, los azares. Quizás, en unos, como en una sinfonía, se forman esos conglomerados, según unas notas o según otras. Según unas variables y según otras. Pero unos seres humanos se van encaminando hacia sistemas de paz y de equidad y de justicia, en casi todo, y, otros, en algunos temas importantes, se van deslizando por caminos no buenos, ni psicológica, ni moralmente, ni espiritualmente…

El loable escritor y pensador y filósofos y articulista y aficionado a las carreras de caballos, Fernando Savater, en una columna publicada en El Correo del 30 de diciembre del 2015, titulada. Bruto y víctima. Nos habla de algunos aspectos de los jóvenes, la educación, la moralidad, lo correcto y lo incorrecto. Quizás, el mal es que no exista adultos, personas adultas, o existan muy pocas, o en poca proporción, como el maestro Savater nos indica, que le expresa un amigo suyo, psicoanalista.

Quizás, debamos pensar, que por la evolución de los acontecimientos, de los hechos sociohistóricos, formados por cientos de variables y factores y funciones y relaciones e interrelaciones. Quizás, por todo ello, el mundo se encamina hacia una dirección o direcciones de demasiado neohedonismos y neoepicureísmos y neosnesusalismos y neomaterialismos y neoescepticismos y neoateísmos y neoagnosticismos, y, los humanos, no sean capaces de autocontrolar su ser y su estar, de forma correcta, racional y moralmente.

Quizás, existan poderes y colectivos y grupos, quizás más o menos minoritarios, que quieran que las sociedades se dirijan, no hacia el bien y la bondad y lo justo y lo equitativo y lo racional y el sentido común, sino hacia grados de irracionalidad, porque así piensan son más fácilmente gobernables y por tanto, sea más fácil guardar y soportar el orden social y todo lo que eso conlleva, pensando que cumplen un bien común y bien general, aunque tenga algunas deficiencias.

Quizás, otros quieran que los humane se dirijan a niveles de maldad, al mal por el mal, porque quieren que los humanos vayan al no-cielo o al infierno. Que los humanos al no seguir reglas de justicia y equidad, morales y espirituales, se hagan más daño a si mismos, más daño a los otros, caigan en mayores tentaciones y en mayores males, cada uno consigo mismo, cada uno con otros. Unos caeremos en la vanidad, o en la soberbia, o en la lujuria, o en la pereza o en… y, así el mundo se irá llenando de errores morales graves, de pecados capitales, y por tanto, de actos y actitudes y aptos y aptitudes de mal y de maldad. No todos caeremos en todos, pero unos como en el hipermercado haremos nuestra compra de males, para nosotros y para otros. Así, los humanos caerán en mayores grados de desesperación, y, así, habrá más sufrimiento, angustia, penas, desalientos, desesperación, y, quién sabe más posibilidades de ir hacia el mal y la maldad, y alejarse del Buen Dios, ni siquiera arrepentirse en el último momento…

Durantes siglos y milenios, las culturas y civilizaciones y los Estados y las sociedades se mantienen/mantuvieron/sostuvieron, si defienden una moral mínima, universal y natural. Si distinguen el bien y el no-bien y el mal, si distinguen la bondad y la maldad. Todo tiene como fundamento esto. Si destrozamos esto, al final, ese ser humano se hundirá por dentro, y, lo mismo, lo harán las sociedades que así obran, las culturas y los Estados. Aviso para bebedores de agua o granizados en veranos de calor…

 https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (28 junio-12 jul. 23 cr).

Fin artículo 3.671º: “Victimas y verdugos”.

E. 12 julio 2023 a Revista Lugar de Encuentro.com. Canarias Noticias.es.

Artículo Periodístico 3.590º: “Sobre el fracaso”.

                         Artículo Periodístico 3.590º: “Sobre el fracaso”.

Todo el mundo siente, en mayor o menor grado, en más o en menos temas un fracaso, una frustración ante un objeto o ideal que no (se) ha conseguido.

Puede ser un fracaso económico, afectivo, social, familiar o de todas las clases o combinaciones que usted o ustedes se acuerden, viéndose a sí mismos, viendo a los cercanos, viendo a los lejanos… Podríamos expresar que todo el mundo lleva su historia del fracaso. No hay nadie, que no haya abierto una sonrisa en su vida, ni nadie que no haya llorado alguna vez en su existencia, ni nadie que no haya sentido un éxito, ni nadie que no haya sufrido un fracaso. La realidad es que la vida es la suma de éxitos y fracasos, de alegrías y tristezas, de sonrisas y lloros, -lloros con lágrimas o sin ellas-.

Quizás, la máxima ética moral, sería encontrar métodos, suficientemente buenos instrumentalmente, buenos moralmente, buenos espiritualmente, verídicos y verdaderos y bellos y racionales y prudentes, que hiciesen o permitiesen disminuir el sufrimiento-pena-angustia-dolor, en uno mismo, y no provocarlo en los otros. Se olvida a veces, demasiadas veces, que la “moral es no hacerse daño a si mismo”, y, al mismo tiempo “no hacer daño al otro”. No es solo hacer bien al otro, sino hacerse bien a si mismo, de forma legal, moral, y correcta espiritualmente y, después hacer bien al otro –bien prudente, racional, legal, equitativo, ajustado…-.

Pero al mismo tiempo y antes, no es solo hacer bien al otro, sino al menos no hacer mal al otro. No es solo hacer bien al otro, sino hacerse bien a si mismo con equidad, libertad, buena voluntad, sentido común, prudencia, situación, circunstancia… -no hacerse mal a si mismo-. Combinar el bien de uno mismo racional y moral y verídico y verdadero y bondadoso con el bien del otro, que sea moral, legal, equitativo, correcto, prudente… -Las fórmulas éticas son más complejas que la teoría del todo en la Física, que todavía no han encontrado-.

Paseando y repaseando y buscando y rebuscando por la bodega de Internet me he encontrado con esta noticia-información-libro, según el cual, en un artículo-crónica-reportaje de El Mundo, firmado por Ricardo F. Colmenero, el 25 de febrero del 2023, nos expresa que se ha creado un movimiento, con un manual-libro de instrucciones denominado FuckUp Nights, un movimiento que se creó en 2012, y que habla del fracaso, de las experiencias de personas concretas con el fracaso, de fracasos personales, de fracasos, diríamos vitales-biográficos-existenciales-vivenciales. Un movimiento que va impartiendo conferencias por el mundo.

Un artículo periodístico de opinión, no es un artículo académico, ni siquiera es un artículo de/para expertos, sino que es una ensalada mixta de toda una serie de productos/bienes/ideas/conceptos/noticias. Explico este aserto y enunciado, para que el lector-a, sea consciente, que una columna de opinión es eso, una mezcla de todo. No es un artículo académico y universitario, se pueden citar algunas ideas de ciencia psicológica, de sociología, economía, política, cultura, religión, teología, historia, cultura, espiritualidad, literatura, arte, etc. Pero no se llena todo él, de enunciados y axiomas y argumentos y experimentos… Con lo cual, no podrá usted buscar en un artículo de opinión literario lo que no le puede ofrecer.

Pero si, le puede mostrar un trozo de realidad, algunos conceptos tomados de la experiencia de la vida, individual y colectiva, algunas ideas de algunos saberes ortodoxos, y, quizás, un cocido-paella-cóctel de distintas ideas-sugerencias-experiencias-vivencias-aciertos-errores. No es la intención de este articulista en concreto, que usted pierda cinco minutos de su existir-vivir en leer, ochocientas/mil palabras y, no le sirvan de nada. Desea, que con este tema, y con otros, le sirva, como un pequeño viento de perfume de rosas, o un pequeño trozo de esperanza, o un pequeño sentido de aliviarse un poco por dentro. No solo, se expresan conocimientos conceptuales, sino conocimiento de y para la voluntad/afectividad, conocimientos para intentar sosegar su mente y algo su alma, y, algo su carne, y, algo sus ojos…

Opino que ante la frustración-fracaso-sufrimiento-pena-angustia, hay que no perder la calma y la esperanza, en la medida que se pueda. No realizar actos que te puedan traer más problemas. Analizar en la medida de lo posible, la situación. No perder la esperanza en ningún sentido. Sentir que debajo del huracán todo es negro y todo son litros de agua que te rompen el rostro, pero que la tormenta y tifón y huracán se irá pasando. Y, entonces, tendrás que ir tomando la respuesta adecuada. No infravalorar el sufrimiento, ni el fracaso, ni la frustración. Pero buscar la solución adecuada. Quizás, tendrás que consultar a especialistas y expertos en la materia, que sean académicos y con títulos oficiales. No te dejes engañar por tantos embaucadores y mentirosos y manipulares que quieren tu poco dinero o tu poca esperanza o quién sabe, si tu carne también…

Un artículo periodístico es difícil. Se deja un escribidor muchos flecos y posibilidades, muchos potenciales caminos y no se pueden desenredar todos los nudos, entre otras, porque el escribiente también ha sentido el fracaso. Y, no sabe muchas veces, cómo salir de él o de ellos. Le contaré uno, quizás le sosiegue: ¿Alguien puede sentir y desear, escribir y publicar artículos para la prensa nacional, es un sueño, que nunca se ha cumplido…? ¿Dirá usted que eso no es comparable con otros fracasos…? ¿Pero ese escribiente también ha padecido otros fracasos y dolores y angustias y frustraciones y como usted los lleva encerrado en el desierto-vergel de su intimidad…?

La fórmula es antigua, después de la noche siempre viene el día, aunque tarde muchos meses… después de la noche siempre viene el sol, aunque sea con alguna niebla y nube y tormenta, pero siempre sale el sol. Es la esperanza y la espera de la esperanza, la que hace nacer el sol…

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (13-24 mayo 2023 cr).

Fin artículo 3.590º: “Sobre el fracaso”.

E. 24 mayo 2023 a Euromundo Global.com. Murcia.com.

Artículo Periodístico 3.583º: “Los hombre/mujeres buenos/buenas”.

                         Artículo Periodístico 3.583º: “Los hombre/mujeres buenos/buenas”.

No sé cuántas personas anhelarán encontrarse en los caminos de la vida a personas de buena voluntad, no perfectas, pero que de verdad sean personas buenas, que aspiran a la bondad.

No sé, si dentro de su cabeza y su corazón, valora usted este factor de la realidad, este parámetro, si usted dentro de su conciencia y consciencia, considera que en la vida-existencia es un buen factor y una buena característica la persona bondadosa, buena, de buena voluntad. No será perfecta, pero se nota que una persona es buena, que intenta no hacer daño, que se defiende del mal propio y del mal de otros como puede. Que puede ser, no muy bien considerada, pero usted nota, que sus palabras y sus acciones van en armonía o buscan la armonía…

No sé, si usted, entre todos los valores de y sobre las personas, le otorga importancia a la bondad de las personas. Puede que no hagan cosas grandes, que lleven una vida rutinaria y normal, que no destaquen por nada o por casi nada, pero sienten/s que son personas buenas. Puede que no todo el mundo lo admita con ese valor. Pueden trabajar en oficios grandes, socialmente considerados, o en trabajos no muy valorados socialmente. Pueden que tengan una ideología social o política o económica u otra, -que en definitiva, depende de los ambientes familiares, sociales, económicos, educativos previos y, en los que los individuos quizás no controlan tanto como piensan, sino que siguen dictados conscientes y semiconscientes e inconscientes, y, circunstancias, si circunstancias como el señor Ortega, nos diría…-.

Al enfrentarme/confrontarme/engullirme a un artículo del gran Manuel Alcántara, titulado Tono, publicado en El Arriba, el 05 de enero de 1978, que recibió el Premio González-Ruano, de periodismo o de articulismo periodístico, -que pienso aquí de pasada, sugiero, invito a los organizadores de dicho premio del articulismo, uno de los más importantes, de nuestro sueño/suelo patrio, que lo retomen, con otro nombre o con otro título, o solo simplemente con el general de Premio al Articulismo Literario-. Pues Alcántara no nos habla de Tono, el viñetista, -ya casi olvidado, por desgracia, casi olvidado Tono y su humor-. Y, lo que refleja de él, es “que era un hombre bueno…”. Los hombres buenos se mueren también, un artículo en el recuerdo del fallecimiento. Los hombres buenos y las mujeres buenas, quizás no perfectas pero buenas, se mueren también…

Hoy, quisiera recordar, otros tiempos, que al menos, de vez en cuando se hablaba como un valor a tener en cuenta, en las personas, en la sociedad, en los colectivos, “el concepto de persona buena, de buena voluntad, que aspira/ba a ser buena moralmente”. Hoy, hoy se habla de muchos valores y medio valores, de mucha competitividad, de muchos viajes, de muchas experiencias, de mucho bolsillo económico, de muchos títulos académicos, de y de… pero pocas veces, se habla entre las cañas de la tarde, y la tapa que suelen poner en la Castilla Vieja y Nueva –dicen, que por mandato heredado de Alfonso X-, no se habla de “que esa persona es buena y de buena voluntad y de la necesidad de las personas buenas y de buena voluntad…”.

Tantas veces, hemos visto, personas de buena voluntad, que son silenciadas, olvidadas, ninguneadas, marginadas, consideradas de poca personalidad, de personalidad débil. Cuántas veces, hemos visto como triunfa el eslogan y la moda y la presencia y tantas otras cosas. Tantas veces, hemos visto en el conflicto entre varias personas, que solo se escucha y se oye, una parte, y no a la otra. Que solo se tiene en cuenta, el final o el medio de ese conflicto, y, no el principio. Que se olvida cuánto una persona ha podido sufrir a manos de otros, y se confunde el verdugo con la victima y la victima con el verdugo. En definitiva, que la persona buena es tomada como mala y la mala como buena. El triunfo en definitiva, del cambio completo de valores, la transmutación de los valores, el triunfo de Nietzsche –sin entrar en purismos conceptuales…-.

¡Cuántas veces, como Job, siempre el problema de Job, la persona de buena voluntad, la persona buena, aunque no sea perfecta, la persona que considera que un valor a conquistar es el bien y el bien moral y la bondad y la buena bondad y el buen bien, una persona que tiene ese fin, entre otros en la vida…!

¡Cuántas veces, hemos visto que pierde en multitud de conflictos de la vida, que está silenciada, ninguneada, que fracasa, que si se queja, encima se le pisa más, que si se aparta de una situación negativa y perniciosa, porque los otros no quieren cambiar de conducta, porque se empeñan en el mal, encima se aparta para evitar males mayores, pues encima, esa persona, es tenida como peor y como mala, y, se le va cerrando y encerrando en el silencio, en el ostracismo y en el exilio interior, -no quizás por los gobiernos-, pero si por otras personas, colectivos, grupos, poderes de bajo nivel…!

Aquí, mi modesto homenaje a dos genios, uno del articulismo, Alcántara, otro del humor gráfico, Tono, y, mi modesto homenaje a la necesidad de la bondad y del bien y del bien moral –sin olvidar el bien espiritual correcto y racional-. Aquí mi recuerdo, cuando los humanos, casi todos, sabían que aspirar al bien moral, era un bien para ellos, sus familias, la sociedad y el Estado… Paz y bien…

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (09-17 mayo 2023 cr).

Fin artículo 3.583º: “Los hombre/mujeres buenos/buenas”.

E. 17 mayo 2023 a La Manchuela al Dia.com. Galicia Digital.com.

Humor 5.861 a 5.871.

                               Humor 5.861 a 5.871.                          61. Humor 5.861 [1] .                            62. Humor 5....