Artículo 5.460º: “Premio AENA. Sexualidad y Política”.
Un artículo de opinión literario
es como un pequeño cuarteto de palabras, es aquello de Umbral del soneto o el sólo del violín. Un artículo es un poema sin
verso pero si con poética. Dos temas.
- Aparece un nuevo Premio en el
panorama nacional, un nuevo premio de las letras. Supongo que seguirá
existiendo y perdurará muchos años. Porque la empresa que está detrás, es
potente, AENA. Reconoce el mejor libro en español publicado el año anterior, en
este caso el 2025. No sé quién es el jurado. Sé los finalistas, los
pretendientes a esta tarta. También sé la ganadora. Supongo que todos se lo
merecen. Supongo que como en el Nobel algunos de ellos tendrán otra oportunidad
al siguiente. Pero algo que uno conoce del mundo literario y cultural
literario, que aunque parezca lo mismo, no son lo mismo, uno que algo conoce
aunque respire en provincias. Sabe que se abre otro paisaje, también otra
brecha, otras luchas, otras voces a ponerse en la fila. Mi enhorabuena a la
galardonada, escritora argentina, Samanta
Schweblin, El buen mal –relatos-.
En España, siempre se olvida
alguno, están el Cervantes, que es el Nobel en español, está un sillón en la
RAE, algunos expresan también el Planeta
–sin entrar en matices, ni en sangrías-, y, está esperar el Nobel, que por cierto
el Nobel por estos territorios de secano, siempre están secos, aparece el Nobel
aquí en esta geografía ibérica, muy de tarde en tarde, demasiado tarde –tema
que otra vez hablaremos-. Ahora aparece este Cuarto Premio, pongo con
mayúsculas, este Premio el Aena –lo escribo con minúsculas,
derecho de escritor-. Ahora ya empezarán las diatribas, a la sombra. En fin, no
le rindo la ganancia al jurado, porque recibirán tantas llamadas, durante
tantos meses antes del premio, después del premio. Tantas… Algún miembro del
jurado entrará en un salón cultural y algún candidato le dará la espalda. Mejor
sería que el jurado fuese secreto…
Dicen que el artículo de opinión
es de obligatorio trance, decir algo del ethos personal del escribiente, algo
de sus pensamientos. Pues como modesto escribano que soy, no es falsa humildad,
porque no me como una rosca, aunque estimado/a lector/a creo que los artículos
que construyo son buenos, algunos muy buenos.
Pues no tengo problemas con
ninguno de esos premios, porque sé que jamás me otorgarán ni el Cervantes,
ni el Nobel, ni un sillón en la RAE, ni tampoco, menos éste, el Aena,
porque no consigo que ninguna editorial me publique una parte del libro que
llevo más de cinco décadas dándole con el martillo y el yunque de las palabras
y las ideas y las imágenes y las metáforas… Por lo menos, en este tema duermo
todas las noches muy tranquilo. Mi problema, como el de muchos, la inmensa
mayoría, por eso lo escribo, es cómo hacer que el trabajo de diez o cuarenta
años no se pierda. Pero este otro tema que hemos tratado en otros lugares del
articulismo y de la prosa.
- Uno, que siempre ha estado
bregando con cuestiones de historia e historiografía, entre otros. Intentando
entender muchos fenómenos que han sucedido a lo largo de la historia, y, que se
vislumbra y se indica, que la sexualidad es un elemento, entre otros, una razón
o motivo o causa, de esa realidad que sucede, o al menos, una parte del cocido
o de la paella de la misma historia. Uno, desde fuera, ya que no es un
historiador profesional, pero si ha buceado suficiente en la historia general,
y, en algunos periodos concretos. Siempre se ha hecho la misma pregunta,
¿Cuánto puede suceder y acontecer en la historia, por la cuestión de la
sexualidad, la sexualidad en general, la sexualidad especial…?
Es famoso el caso de Cleopatra VII y Marco Antonio, se habla
también de Teodora y Justiniano, del Rey
David y Betsabé, Catalina la Grande y Grigori Potemkin, Enrique VIII y Ana
Bolena, Eva Perón y Juan Domingo Perón, Madame de Pompadour y Luis XV de
Francia, etc. Es evidente que estas relaciones amorosas o matrimoniales y
políticas son muy diferentes y diferenciadas. Pero muestran como un botón de
muestra, como un buen trozo de jamón de 5J, muestran que a lo largo de la
historia e Historia, ha existido esa relación de cómo la sexualidad se inserta
en la política y en la Política, y, como la política y la Política se inserta
en la sexualidad…
Abrimos, estamos abriendo los periódicos,
ya es una metáfora, ya no abrimos las hojas en papel como si fuesen dos grandes
alas que aletean delante de los ojos, ahora más bien, va recorriendo el camino
de una interfaz, delante de los ojos, de vez en cuando pulsas un espacio y
surge como si fuese una cueva, se abre otra isla llena de noticias… Abrimos,
decíamos el periódico y nos encontramos desde hace meses, siempre alguna
noticia en relación de la sexualidad y la política, en diversas formas y
maneras…
Uno, uno se pregunta si la
sexualidad, siempre influye mucho más de lo que pensamos en la política. No
tiene porqué ser sexualidad, no sé que adjetivo poner, para que nadie se
ofenda, no tiene que ser sexualidad singular, sino realidades de la sexualidad,
que influyen de una medida o de otra… ¡En estos días, tenemos esta campana que
nos golpea, cierto que siempre se mezclan con otras realidades…! ¡Usted
lector/a juzgue la realidad, perciba la realidad…!
Bueno, estimado lector/a ahora
exprese su parecer sobre estos dos temas… o temáticas. Abajo puede escribir un
libro de cien páginas en los comentarios. Paz y bien. Buen día o buena tarde o
buena noche señor/a lector/a. Si lector/a buenas horas…
http://youtube.com/jmmcaminero © jmm caminero (10 abril 2026 cr).
Fin
artículo 5.460º: “Premio AENA. Sexualidad y Política”.
E.
19 abril