Artículo 5.475º: “La gastronomía como un Arte y Arte Social”.
Debemos ser conscientes de que
las cosas cambian, los fogones en un Arte como el resto de las Artes, también
que desde la gastronomía se está proyectando a realidades sociales…
El
mundo cambia, el mundo natural cambia, el mundo social y humano cambia. Pero no
sólo cambia con grades factores y vectores sino con pequeños, no con unos
cuantos, sino con multitud de ellos. Hoy, me he encontrado en la prensa, algo
que suele suceder de vez en cuando, los grandes cocineros, los que reciben
estrellas y medallas y tenedores, pues realizan, algunos de ellos otras
funciones a la sociedad y en la sociedad.
Y, hoy nos encontramos con que el notable cocinero, no me gusta mucho la
palabra chef, Ángel León ha
invertido una cantidad notable y apreciable de dinero para recuperación de un
humedal.
Hace
ya tiempo defendía, supongo me tomarían un poco como iluso, que a semejanza de
cómo todas las artes han pasado por el tamiz de las vanguardias desde hace dos
siglos, y, un poco menos, pues la gastronomía tendría que realizar ese paso y
esa función y esa finalidad y ese cambio. Conjunto de cambios. Ya, lo hemos
visto, las artes de la comida o del fogón han producido enormes cambios. Ahora,
los cocineros ocupan distintos estratos o funciones sociales, además de ser
guisadores de sabores… El arte que permanece y dura un poco tiempo, eso es la
comida…
Si
entramos en el mundo de las estrellas Michelin,
existen otras distinciones, un restaurante sólo puede recibir como máximo tres
a lo largo del tiempo. Según Internet se han otorgado ya más de cuatro mis
estrellas a varios miles de restaurantes… En el 2025 ya había 157 restaurantes
con el máximo de estrellas Michelín,
Como
curiosidad hay que indicar que Karlos
Arguiñano, el popular cocinero que creo ha elevado la categoría de comida a
arte para toda la sociedad, debemos no olvidar que hacia los años ochenta recibió
una estrella Michelin. Dato que es importante. En este caso ha unido la
difusión de la buena comida, diríamos de precios medios e incluso medios-bajos
a categoría de importancia para todos los bolsillos y paladares. Y, lo ha unido
con una representación del teatro o de la representación escénica de elevado
nivel, en un marco tan restringido como es una cocina y sus semejanzas, además
con el humor o chiste popular, el chiste hablado de toda la vida, ciertamente,
supongo que algunos se los inventará, otros los irá tomando de unos lugares y
otros… Y, sobretodo ha hecho del perejil como marca. No sé, si en su
restaurante ha dibujado o esculpido una rama de perejil, si no lo ha hecho
debería hacerlo…
A
veces, pienso, nadie se ofenda, que si consideramos la gastronomía un Arte, un
Arte combinación de varios, un Arte, como una sinfonía dónde se produce el
encuentro entre sabor, color, forma, olor, textura, volumen, etc., -un arte
efímero como llaman a algunas experiencias plásticas-. Pues deberíamos, buscar dos
objetivos. España adelantarse a crear un Premio Nobel de la Gastronomía, mis
últimas informaciones es que en el Norte lo estaban intentando. Si es así,
diríamos que apoyo la iniciativa, aunque sea con estas palabras.
En
segundo lugar, la gastronomía, es un arte en sí, pero tiene diversidad de
funciones sociales, por ejemplo, ésta que estamos señalando, pero otros
cocineros han movido el carro por otras funciones y finalidades, José Andrés, creando una ONG, etc.
Siempre al citar, el lector/a debe saber, que no se puede poner todos los
nombres, en poesía por irnos por algún camino, ninguna antología abarca a todos
los nombres, y, se forman dimes y diretes –siempre he pensado que podrían hacer
una tesis doctoral sobre las antologías de poetas en cada época, sería muy
interesante, de los nombres que están en un lugar y no en otro, pero esto
también aplicables a cualquier campo de la realidad humana y en cualquier
territorio y tiempo-.
Pues,
no hemos cambiado el rumbo al citar a poetas, aunque en el articulismo creo que
queda bien, pues no podríamos indicar todos los grandes y medianos cocineros
que existen. Arzak, Berasategui,
Subijana, Ruscalleda, Adrià, David Muñoz, Dacosta, Roca, Aduriz, Atxa,
Casagrande, Roncero, Camarena… No soy tan listo, lo he tomado de Internet
todos los nombres… porque en el momento no te acuerdas de todos, y, me dejaré
otros…
Decía,
que igual que ponemos nombres, esculturas, monumentos, placas a los grandes
pintores y escritores que por estos lares han venido a tomar aire y sombra en
algún tiempo. Deberíamos, ya que somos un país de turismo y turismo cultural y
turismo como base de la economía o de un gran dado/piedra de la construcción de
nuestra sociedad, pues empezar a señalar algunas calles o plazas o monumentos o
esculturas a grandes gastrónomos y cocineros del pasado y del presente.
Siempre
he oído decir, que cuando crear un residencial o ampliación de un barrio con
distintos nombres de calles, les cuesta trabajo encontrar un motivo que agrupe
diversas calles. Pues aquí tienen una idea, creen un pequeño barrio con diez o
doce o quince calles con nombres de grandes cocineros del presente y del
pasado. Y, pueden hacerlo en unas decenas de ciudades por toda esta Piel de
Toro. Y, supongo que ninguna ideología política se ofenderá por ello. Aquí,
aquí dejo el guante y la mano. (De pasada crear y resurgir el concepto de
“alacena”, no sólo de nevera, dentro de las cocinas, aunque sea pequeña, para
que las familias tengan una cantidad de alimentos no perecederos, creo que
sería una manera de controlar los precios, o de suavizarlos…)
Hoy,
estimado lector/a hemos construido un artículo que se llama inductivo, de un
caso particular hemos inducido hacia conceptos o ideas generales, de un gran
cocinero, persona individual, hemos abstraído y generalizado hacia temáticas
generales. Aquí nos plantamos. Paz y bien y buen yantar.
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (18 abril 2026 cr).
Fin artículo 5.475º:
“La gastronomía como un Arte y
Arte Social”.
E.
26 abril