Artículo 5.608º: “Clausewitz y el señor X”.
Las seis W: What, Who, Where, When, Why, How… Qué,
quién dónde, cuándo, por qué, cómo. Las seis W y el señor X.
Cada persona tiene su mirada y su
perspectiva. Diríamos igual que cada persona tiene sus manos o sus ojos. Por
tanto, en la información y sus misterios. Porque créanme es un misterio y
enigma muchas informaciones. Primero, sobre los temas que se informan. Segundo
lo que se dice o no se dice. Tercero, la mirada de lo que se concretiza en ese
medio –sea papel o digital o radio o televisión, ahora también Internet-.
Decía, que no sólo está lo que se
dice, sino lo que no se dice. Pero lo que se dice de una noticia o una
información o lo que no se dice. Pero también de las “realidades” que nunca
serán noticias, pero son realidades y son reales. Esas realidades que nunca
pasan al papel prensa, o al medio que sea. Algunas veces, me pregunto qué
proporción de hechos existen y son y están que nunca son “noticias”. Por
ejemplo, conozco que existe un libro, de un único autor y título con más
palabras en español, que lleva años intentando que sea noticia-información y
las redacciones nunca lo expresan, nunca lo hacen noticia.
Los redactores de cada medio,
tienen cada mañana o tarde, elegir qué cosa de las que son conscientes, es
decir, se enteran, pasan a ser noticia. El equipo de redacción de los fogones
del periodismo, son los diosecillos que nos indican qué quieren que sea
noticia. Una realidad, que ellos han entendido que ha existido, primero ese
paso, después, tienen que seleccionarla. Y, ponerla en la “prensa” sea el medio
que sea. Comprenden ustedes los fogones de la información. Por tanto, un
periódico local pondrá noticias de su geografía. Noticias, muchas de ellas, que
jamás pasarán a un periódico de audiencia nacional. Ahora hacen secciones por
regiones, para tener más audiencia. Pero tampoco a un periódico internacional.
Por eso, se dice, “lo que sucede en cierto modo, tiene la gravedad según el
medio que lo ha expuesto al mundo”.
Si un periódico internacional de
fama internacional y de audiencia nacional e internacional, sitúa una realidad,
la convierte en noticia o información, y, la pone en la primera página. Debe
usted pensar, que esa realidad es compleja. Indicando un verbo-adjetivo sutil y
suave. Esa realidad nos va a estar afectando de mil modos a cientos de millones
de seres humanos. No sólo son guerras y conflictos armados, son cientos de
temas…
Por tanto, hemos indicado hasta
aquí, un desarrollo argumentativo para que usted lector, sea consciente de lo
que estamos hablando. Ocurren millones de cosas en el mundo cada día. De esos
millones de cosas que suceden, un tanto por ciento pequeño, el medio que usted
utiliza para informarse hace una selección. Tercero, la hace “noticia o la hace
información”. No tienen que ser las esenciales, que también, sino las que
considera más relevantes, debido a mil factores. Y, esa “realidad” se convierte
en noticia o información o actualidad. Esa es la que usted lee.
Puesta en letra de tinta de
imprenta, antes, ahora en tinta de Internet y en el espacio de la WWW, esa
“realidad-noticia-información-actualidad” llega a sus ojos. Y, usted estimado
lector/a la lee, la piensa, la interpreta. Pero usted, tiene que hacerse varias
preguntas, no sólo las cinco W, y una H,
por What, Who, Where, When, Why, How… Qué, quién dónde, cuándo, por qué, cómo…
No sólo tiene que usted hacerse estas preguntas, sino quizás al mismo tiempo
otras.
Y, aquí nos enfrentamos a un dilema
o trilema o tetralema o pentalema. Por un lado, el periodismo, sea el medio que
sea, tiene que ser lo más verídico, veraz, verdadero posible. Nadie lo niega.
Pero por otro lado, en un “hecho equis”, antes de ser noticia o ser información
o ya siéndolo, existe dentro de él, una serie de indicios. Esos indicios.
Utilicemos estas palabras, que pueden ser o estar conformados por varias
fuentes diferentes. Esos indicios pueden “llevar a que algo ha existido o se ha
hecho o se ha realizado”.
Por tanto, el periodismo tiene un
elemento esencial de su ser y de su estar: es investigar. Es decir, de millones
de hechos que ocurren, y, que quedan ocultos u olvidados, el periodismo en
países libres, tienen la función de poner letras de imprenta o letras
electrónicas, situarlo en la realidad. Podemos tener realidades frente a
nuestros ojos. Y, no darnos cuenta… Aquí está el periodismo. Se mueve en este
terreno entre realidades, pero que pueden estar a medio demostrar. Y, aquí,
intervienen dos instancias enormes: por un lado, si hay datos suficientes,
pueden intervenir los tribunales de Justicia, y, si no hay suficientes datos,
el periodismo tiene que continuar investigando y en parte, informando…
Pero existe otra tercera
dimensión, que a mi parecer es mucho mas compleja. Es el terreno de la opinión.
Dónde este modesto articulista se mueve y se remueve y conmueve. El terreno de
la opinión es un invento o descubrimiento que Occidente ha descubierto o
inventado. Para ante una “realidad equis”, indicar que existe. Porque puede ser
que se olvide. Segundo, esta realidad equis, puede ser que ya esté “en el
sistema rotativo de la información”, por tanto, estamos en la “niebla de la
guerra”, en este caso un concepto semejante a la de Clausewitz, pero aplicado a la información: “la niebla de la
información”. Y, más a las “consecuencias de la información”. En definitiva,
“las consecuencias de las batallas de la información”. Creo que debería ser un
término psicomoral en el mundo de la información. Un término que se debería
fijar.
En esta niebla de la información,
como concepto y taxonomía y categoría, es dónde nos movemos los “opinadores”,
supongo que este modesto escribiente después de escribir cinco mil de estas
crónicas, se puede autotitular, sin vanidad y sin soberbia, “opinador o
articulista profesional, aunque no reciba un céntimo de euro por ello”.
Pues este articulista lee una
noticia en la prensa, que dice: “El señor X pide al juez y a Hacienda suspender
la investigación tributaria sobre él y su esposa”. En esta ocasión no citaré la
fuente o la noticia o la información, ni el medio. Pero supongo que saldrá en
decenas de rotativos electrónicos, quizás no en televisión, durante estos días…
¿Y, me digo yo, qué tengo que
hacer como modesto articulista, qué digo de esta noticia, después de todo lo
que he explicado antes…?
¡Pues nadie se ofenda conmigo,
puedo estar equivocado, pero creo que el mayor bien para el país y la sociedad
española y España y el Estado Español, como ustedes quieran verlo, es que
escuchen esta petición del señor Equis…! ¡Creo que es el mal menor! ¡Sé, que
diciendo esto nunca ningún periódico nacional me va a contratar para publicar
artículos de opinión, que es mi pequeño sueño o uno de ellos, de toda la vida,
pero creo que en el enorme conjunto de la “niebla de la realidad y de la
información”, el mal menor, es que escuchen al señor X en esta petición!
¡Sólo soy un modesto opinador
periodístico y de opinión y personal y literario, puedo estar equivocado, pero
no me crucifiquen por esto! ¡Gracias, en otra ocasión quizás exponga las varias
razones de fondo, de muy fondo… pero las ochocientas palabras y las mil se han
terminado, no puedo continuar…! ¡Paz y bien…!
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es ©
jmm caminero (07 julio 2026 cr).
Fin artículo 5.608º:
“Clausewitz y el señor X”.
E.
17 julio