Etiquetas

Artículo 5.296º: “Tus y sus y mis rincones obscuros”.

                         Artículo 5.296º: “Tus y sus y mis rincones obscuros”.

Existen novelas y literatura y arte y artes que de forma directa o indirecta expresan los rincones obscuros del ser humano, los rincones de graves heridas y de grandes traumas…

Existen muchos diarios, memorias, biografías, autobiografías y géneros semejantes que hablan algo del yo, del yo de las mismas personas, de otras personas. Pero el yo, quizás, lleve en esto Buda razón, es un mar inmenso. El yo profundo aún más.

Quién sabe si muchas personas o proporción de las personas que se dedican a las Artes, o se acercan sistemáticamente a alguna de las Artes, sea la que sea, es por intentar comprender y entender rincones obscuros, como en algunas novelas o narrativas lo expresan claramente.

Pero existen muchas dudas, hasta qué punto un ser humano es capaz, a una edad adulta, capaz de entrar en los rincones obscuros de su carne-cuerpo, de sus mente-psique-racionalidad-irracionalidad, de su alma-espíritu inmortal, si admitimos que tenemos alma inmortal –y, si admitimos que en dicha “entidad” existen rincones obscuros, pero sí al menos desconocidos, esa unión esencial y profunda del alma con Dios, hay no habrá obscuridades, pero si diríamos realidades que no conocemos y no entendemos y no comprendemos…-.

Esos rincones obscuros pueden ser, diríamos de dos realidades: cosas que otros seres humanos o algún ser humano ha hecho a otra persona, y, esa persona o personas, lleva ese dolor o herida o trauma o sufrimiento durante todo su existir. Y, tiene que curarlos. Puede haber sido hecho, y, el sujeto que lo ha padecido no ha sido consciente del todo, o ha sido medio consciente, o era de una edad temprana, o todas las mezclas y combinaciones. Y, se siente, con sentimientos de culpa y de pena, de forma consciente y semiconsciente, y, no sabe porqué no reaccionó de una manera o de otra. Porqué y por qué. Diríamos que es una herida-trauma-sufrimiento que si no se cura, de alguna manera, o en gran parte, le irá atravesando el alma y su historia hasta que fallezca. Cuántas personas pueden llevar una herida de éstas, de una manera o de otra, de una forma o de otra…

O, la segunda manera, a grandes rasgos, un individuo ha sido el actor o el agente, el que ha creado la herida a otra persona. Por pasiones o deseos o pulsiones no curadas, o no autocontrolados de forma correcta, o incluso por heridas causadas a dicha persona en otros tiempos, va repitiendo esa forma de hacer y actuar. Y, así continúa la escalera y la espiral del mal-dolor-herida-trauma-sufrimiento… seguimos reproduciendo el mal que llevamos dentro.

No somos capaces de curarlo y curárnoslos, desde el punto de vista psicológico, ni desde el moral-ético, ni desde el espiritual… Y, somos una máquina de reproducción: Al sujeto A un individuo equis le produjo un mal zeta, puede ser momentáneo o en un acto, o puede ser sucesivo en actos en distintos tiempos, y, no ha sabido curárselo y lo sigue reproduciendo él o ella, ese hecho o ese acto en otros… la violencia del mal y del dolor y del trauma se va reproduciendo.

Aquello que se suele decir: el bisabuelo jugador de cartas, el abuelo lujurioso, el padre ebrio, el hijo ya veremos si no cae en otro mal. El trauma de alguien en la escalera de la familia, de varias generaciones va reproduciendo las heridas en otra manera o en otra materialidad. También hay que indicar, que muchos descendientes, no heredan el trauma, ni convirtiéndolo en otra manera y otra forma… Aquí, tendríamos que abrir un enorme capítulo a las adicciones, entendidas como males-patologías psicológicas, y, también como patologías-desvirtudes-hábítos negativos morales, psicomorales, psicoespirituales… La doble dimensión de un error, una realidad psicológica, y, otra moral-espiritual…

Pero para descubrir los rincones obscuros de cada uno, tiene que intentar, entre otras realidades, a mi modo de ver, puede que esté equivocado según algún lector: tiene que saber el individuo una ética y moral racional y correcta y adecuada. Y, no todas las morales que existen son correctas en todo el horizonte de la realidad ética que se estudia. Para eso, hay que enseñar a la inmensa mayoría de individuos morales y éticas correctas.

En segundo lugar, tiene que moverse en un marco psicológico, suelo indicar psicológico moral, porque ambas realidades se completan y complementan: racional, sano de salud psíquica y moral, de saber la realidad interna y externa lo más real y racional posible. Es decir, lo más objetiva posible. Saber dónde está cada cosa de lo real, y, dónde está cada corazón de lo real… por decirlo de alguna manera, la objetividad máxima en lo posible.

Tercero, creo que morales y realidades interrelacionadas de metafísicas adecuadas, y, de religiosidad-espiritualidad, lo más verdadera y adecuada y racional y verídica posible, hace y hacen mucho por curar heridas y traumas, y, rincones obscuros de cada uno… Este capítulo, puede que una parte de la población no lo valore, porque crea no tenga existencia real, sólo imaginaria. Pero la imaginación sería también un componente humano.

Para terminar, hay que saber, ser consciente, aquello que dicen, los norteamericanos a sus hijos cuándo le enseñan a disparar. Sean conscientes que cuándo pulsan el gatillo la bala ya no puede retroceder. Por tanto, antes de realizar un acto o sufrir un acto –acto de acción, acto de deseo, acto de palabra…-, sean conscientes lo que ese acto va a tener consecuencias para el sujeto propio que lo hace, para el sujeto que lo va a sufrir. Incluso, cuando ese acto ambos sujetos estén de acuerdo…

Antes se decía, antes de hacer un acto, dígase a usted mismo, si le gustaría que se lo hiciesen a usted. Piense si cuándo se esté muriendo le gustará haber realizado ese acto. Quizás, estas dos puntos o normas o consejos o señales de actuación, entre otras, pueden darle luz, y, en definitiva, intente reducir el mal y la maldad que usted puede proyectar en otros, y, el mal y la maldad que usted se puede hacer a sí mismo. Y, buscar también sistemas de defensa para defenderse del mal y de la maldad que uno sufre de los otros. Paz y bien. Esto es simplemente un modesto artículo de opinión. No es más, no puede ser más, en dicho género. Paz y bien.

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es  © jmm caminero (04 enero 2026 cr).

Fin artículo 5.296º: “Tus y sus y mis rincones obscuros”.

E. 11 enero 2026 a El Digitalsur.com.

Humor 4.561 a 4.566.

                               Humor 4.561 a 4.566.           1.187. Humor 4.561.             Domingo, 11 enero 2026. https://lavozdela...