Artículo 5.303º: “Foto: Cruz de madera en Foncebadón”.
He encontrado en los Archivos del
ABC
una fotografía realizada por Amalio
Fernández García, con fecha del 31 de diciembre de 1959.
Es
una simple cruz de madera, parece que son simplemente dos palos cruzados,
puestas en un pedestal al lado de un camino o una plaza, y, en el fondo se
percibe una casa con techumbre de paja.
Busco
dónde está la localidad de Foncebadón
y me indica el vientre de la ballena de Internet que está en el municipio de Santa Colomba de Somoza, en la
provincia de de León. E, indica que estuvo abandonado hasta que a finales del
siglo veinte, El Camino de Santiago
recuperó los habitantes y la habitabilidad… con varios bares y varios albergues
turísticos. Sabíamos que dicho camino había recuperado algunas zonas, pero no
creía personalmente que hubiese resucitado alguna aldea olvidada y pérdida en
el sueño del tiempo. Ya que el pueblo fue abandonado a finales de los sesenta y
principios de los setenta. En fin, eso de la España vaciada y deshabitada fue
un proceso largo, constante y poco a poco en el tiempo. Quizás, quizás ahora
halla que revertir la fórmula…
Internet
me indica que existe también La Cruz de
Hierro, que es un crucero que es el punto más alto del camino francés, a
unos mil quinientos metros de altura –todo esto tomado de Internet, no quiero
echarme ningún mérito, ni engañar a nadie, no soy tan listo-. Y, está situado
entre las localidades de Foncebadón
y Manjarín perteneciente al mismo
municipio que hemos indicado antes: Santa
Colomba de Somoza.
Por
tanto, al comentar una simple cruz de madera, dos palos redondos formando una
cruz sobre un pedestal de ladrillos o algo semejante, nos hemos encontrado que
en el pueblo dispone, al menos de dos cruces en espacios públicos. Es cierto
que no tengo datos, que esta cruz que estamos comentando, siga existiendo. Ha
quedado una fotografía…
Han
pasado sesenta y seis años de dicha fotografía, han pasado posiblemente
dos generaciones. Han pasado muchos
vientos y aires y tormentas y días soleados por la provincia de León, y,
también por la Península Ibérica. Esta cruz si nos fijamos bien, simboliza, es
una metáfora de muchas realidades. Da la sensación de abandono, abandono del
paisaje en el paisaje, abandono de alguna manera de las personas que viviesen
en esa localidad o lugar del mismo paisaje. Personas insertadas en un paisaje
alargado de recuerdos. Cuántas personas seguirán existiendo en nuestro país o
fuera de él, que tengan sus orígenes en este pequeño lugar, cuántas. Dónde
estarán.
Cuántas
serán descendientes de algún progenitor, padre o abuelo o abuela o madre o
bisabuelo o bisabuela de este lugar. Quizás, si buscásemos los ancestros y los
lugares de procedencia, daríamos más importancia a estos pequeños lugares o
medianos lugares. Quizás se haría un mapa extenso de dónde las personas
proceden, en su anterior generación o tres anteriores… Quizás, nos daría una imagen
gráfica de que todos, la inmensa mayoría de ibéricos que somos y vivimos, nos
hemos movido de un lugar a otro, en estos ochenta años últimos o en estos cien
años últimos. Nosotros mismos, o nuestros padres, o nuestros abuelos o nuestros
bisabuelos. O, alguno de nosotros… o alguno de ellos…
La
cruz y la Cruz en la cultura europea, desde hace siglos y milenios, es un
símbolo y un signo que representa al Nazareno,
una religión o religación del ser humano con una concepción del Ser Supremo,
pero también es símbolo de sufrimiento y angustia y pena. Sufrimiento que todo
ser viviente que atraviesa este mundo, en mayor o menor grado tiene que
soportar. No todo es sufrimiento y angustia y pena, pero una parte de la vida
también es esto. Además la cruz es un símbolo y signo estético y artístico, una
gran parte de las obras de Arte de Occidente tienen como referencia esta
realidad… la cruz es más que una cruz en la cultura occidental.
No
sé, no sé si la actual localidad de Foncebadón,
sigue teniendo esta cruz, incluso si la ha sustituido por otra de materiales
más duraderos, pero creo y estimo, que si no existe, basándose en la fotografía
deberían recuperarla. Volver a poner un pedestal, y, sobre él, una cruz
semejante a la de la fotografía. Si al cabo de diez o quince años se deteriora,
pues situar otra igual y semejante. Porque esta cruz simple y sencilla y
modesta puede simbolizar y significar muy bien el corazón humano. El corazón
humano en sus alegrías y en sus penas, seamos creyentes o no lo seamos.
De
todas formas este modesto artículo no será leído por los habitantes de este
lugar o esta aldea o esta localidad. Aquí, aquí dejamos este modesto comentario
y artículo de opinión…
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (10 enero 2026 cr).
Fin artículo 5.303º:
“Foto: Cruz de madera en
Foncebadón”.
E.
11 enero