Artículo 5.487º: “Accidente de trabajo en la plaza de toros”.
Si se considera un trabajo el
toreo, si existe una cogida/muerte, es una accidente de trabajo igual que el
albañil que se cae del quinto. Estemos de acuerdo con el toreo o no.
En estos días dos toreros han
tenido una cogida muy grave. Lamento dicho percance, y, espero se recuperen lo
antes posible y si es posible totalmente. Creo que se están produciendo desde
hace unos años, un peligro enorme, quizás, es lo que algunos seres humanos
llevan en el corazón pero antes no lo podrían mostrar en público. Internet es
como una plaza pública, la plaza/agora del mundo clásico, pero ahora virtual.
Internet es una realidad virtual, pero realidad en cierto grado. Algo así, como
los números son una realidad, aunque realidades numéricas o matemáticas.
Ya, redacté un artículo hace unos
años, ya que un torero falleció. Y, hubo voces, que me parecen muy
preocupantes. Es la España más negra y negrísima. Creo que hace unos días,
emitieron unas declaraciones de la viuda, e, indicaba que todavía algunos en
contra del toro, estaban en contra del torero, que falleció, descanse en paz,
y, con distintos lenguajes y matices, si no entendí mal, todavía había algunos
que “se alegraban”.
En estos días, con estos dos
accidentes de trabajo, porque si la corridas de toros, es una realidad social,
legalmente admitida, tenemos que admitir que es un accidente de trabajo, nos
guste o no. Segundo, una persona puede estar en desacuerdo con el toreo como
espectáculo, fiesta, afición, arte, cultura o cómo quieran denominarlo. Pero
una cosa es estar en contra o no estar de acuerdo, que se puede tener una
posición diversa en distinto grado. Y, otra, otra muy distinta es alegrarse de que a una persona, un torero
es una persona tenga un accidente en el foso o coso o plaza ovoide.
Creo que esto, alegrarse de esto
es un enorme error, psicológico, moral, espiritual. Quien ha caído en ese error
debería analizarse desde las distintas dimensiones de la vida, la psicológica,
la sociológica, la moral, la espiritual, etc. Debería hacerlo seria y
profundamente. Por el bien de ellos mismos, y, por el bien de los demás.
La realidad de los toros y del
toreo o de la lidia, o cómo ustedes quieran denominarla, es muy compleja. Es
cierto que la civilización consiste en la pacificación de instintos y pasiones
y deseos en verdad y en bienes de diverso tipo y en bondad. Por tanto la fiesta
del toreo, a mi modo de ver, tiene que evolucionar hacia formas menos
peligrosas para el torero, y, más “pacíficas hacia el toro”.
Pero al ser una realidad
compleja, muchas miles de familias viven de ello. En una sociedad y país que
tenemos tanto desempleo, pues quizás habría que plantearse que una realidad
tiene muchos puntos de vista. Realizo viñetas de humor gráfico, al estilo de
estas últimas décadas, viñetas que son mitad reflexiones o pensamientos o
análisis, y, que no buscan la risa, sino la sonrisa, buscan ponerse cada uno frente
a realidades concretas y en/desde su interior. Dicho de otro modo, realizo
viñetas de humor gráfico que supongo que los que defienden el toro, no les
gustarán mucho, y, los que los atacan
tampoco. Pero la función del pensar es precisamente pensar.
Porqué expreso lo anterior de las
viñetas como autor sobre el tema del toreo. Porque precisamente, comprendo y
entiendo algunos argumentos de los que están en contra del toreo, y, entiendo
otros de los que están a favor. En esta situación lo mejor, es seguir pensando
y razonando y argumentando en paz. Hasta que se llegue a posturas de más
consenso. Algunos hablan del toreo portugués sin sangre. Otros de los
recortadores como formas alternativas y consensuadas. Otros hablan de que
quizás, nos podríamos esforzar en otras maneras que todavía no hemos
descubierto.
El toreo actual se piensa que es
una evolución del toreo a caballo de la nobleza y con picas, al toreo de a pie,
popular como algunos lo denominan, cuya invención o descubrimiento o fijación,
ya sabemos que la victoria y triunfo tiene muchos padres, y, la derrota es
huérfana, axioma griego antiguo, se le achaca a Francisco Romero o, y Costillares/Joaquín
Rodríguez Costillares del siglo XVIII, que eran esas primeras figuras que
empezaron o continuaron el duelo entre toreros, que ha sido persistente en el
tiempo...
Por ejemplo: Joselito el Gallo/Juan Belmonte, Manolete/Domingo Ortega, El
Cordobés/Palomo Linares, José Tomás/Enrique Ponce, Rafael Guerra Guerrita/Luis
Mazzantini, Marcial Lalanda/Domingo Ortega, Rafael Gómez el Gallo/Vicente
Pastor, Luis Miguel Dominguin/Antonio Ordóñez, Paquirri/Curro Romero, Paco
Camino/El Viti, César Rincón/José Ortega Cano, etc. Hemos sintetizado una
pequeña historia del toreo.
Mientras tanto como esas
películas, las estaciones del año van pasando, van pasando los hombres, van
pasando las generaciones, van pasando los hechos históricos… Alguien dijo una
vez, se podría contar la historia de España, señalando las grandes figuras del
toreo, quizás ahora también del futbol, y, en medio de ellas, pues guerras,
revoluciones, golpes de Estado, crisis económicas, a nivel macrohistórico, y, a
nivel microhistórico, pues casamientos, fallecimientos de abuelos o padres,
bautizos de hijos, nacimientos de nietos, etc. ¡Y, las nubes van pasando…!
No podemos obviar que bajo la
figura del uro, el toro ancestral, que tenía unas medidas y tamaño y peso
enorme. Que nuestra especie debió de lidiar durante milenios con él, en las
estepas, para no ser muertos por ellos. Y, que en siglo veinte, en la primera
mitad, un pueblo bajo sus investigadores, intentaron hacer renacer, en el
centro de Europa. Pongan ustedes nombre al pueblo… No podemos olvidar que ya en
Creta existen pinturas en frescos en
las que se ven aspectos del toro como fiesta, y, toda fiesta es religiosa y es
secular. No podemos olvidar el toro Apis
del Antiguo Egipto, y, se han encontrado enterramientos y momificaciones de
dicho animal, como representación simbólica y religiosa… Todo eso no podemos
obviarlo y olvidarlo y rehuirlo...
Ante una controversia, sólo cabe
la tolerancia, seguir argumentando en paz y con pan, como se suele decir. Pero
si quisiera indicar aquí, que este modesto escribiente y escribano y escritor
lamenta los accidentes de trabajo que se producen en las plazas de toros.
Y, lamento y doy mi pésame a
todos los hijos y padres y esposas y nietos que se quedaron sin padre o sin
abuelo o sin hijo, porque en una plaza ovoide con manto amarillo, en una tarde
azul con calor, una persona, hace un año o diez o cincuenta perdió su existencia
y su respirar y su vivir en este planeta. Si les sirve de consuelo este modesto
artículo. Entonces habrá servido de algo estos cientos de palabras. Paz y bien
y bien y paz.
http://youtube.com/jmmcaminero ©
jmm caminero (24 abril 2026 cr).
Fin
artículo 5.487º: “Accidente de trabajo en la plaza de toros”.
E.
02 mayo