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Artículo Periodístico 3.300º: “Lacón con grelos en platos de Galicia”.

                         Artículo Periodístico 3.300º: “Lacón con grelos en platos de Galicia”.

Lo de siglos, la comida cristalizada durante siglos, la llamada comida popular, la que ha ido pasando por generaciones y vericuetos de la historia, es la gran cocina, el gran recuerdo…

Con elementos y substancias simples, lacón gallego salado, grelos frescos, chorizos frescos, patatas, aceite de oliva, agua. Para algunos es la base del cocido gallego. Originalmente, se degustaba en los tiempos de carnaval, y, para algunos, se parece algunas comidas semejantes alemanas, por tanto la imaginación, de algunos y para algunos, se ha desarrollado pensando si podría tener un origen en esos lugares del pasado.

Por otro lado, siempre han existido cerdos en la península ibérica, y desde el descubrimiento de América, patatas, y siempre han existido verduras, en unos lugares de una clase, aquí en la Galicia inmemorial, grelos. Por lo cual, es fácil, en tiempos de fiesta, celebrarlo, siempre se ha hecho, con un poco de carne y lo que existiese en cada lugar… Quiero expresar, que no hay que mirar hacia otras culturas y civilizaciones, en estas realidades simples, es decir, de no gran elaboración…

Parece ser que la palabra lacón, parte de la pata delantera del cerdo, deviene de la palabra latina lacca. Grelos según la Wiki serían brotes del nabo. Como todo plato de la comida de siglos, que ha ido derivando y evolucionando, está formada por los grandes ingredientes de la naturaleza, diríamos, agua, materia vegetal, materia animal y fuego…

Según los prehistoriadotes, los humanos han podido disponer de varias formas básicas de alimentación en su producción: la forma cruda de carne, la manera de secado al lado de la lumbre, la recolección de vegetales y frutas consumidos de esa manera, el asado al lado del fuego, y, el cocido, posiblemente, al principio en pieles de animales, conteniendo agua, y dentro de ellas, se echaba lo que ese día se había recolectado…

El proceso de degustar comida cocida o asada fue uno de los pasos esenciales para la evolución humana, porque el alimento se asimilaba mejor, además de evitar enfermedades y patógenos… No es baladí el freír o el cocer o el asar la comida, de pasar de cruda, sea carne animal o productos vegetales, porque influyen, parece ser en distintos compuestos y cambios que son necesarios para/por el ser humano…

Se celebran laconadas, costumbre inmemorial en las villas del interior, especialmente de Pontevedra, ahora, se celebran en el día Nacional de Galicia… son reuniones culinarias y de fiestas y de identidad colectiva, en definitiva, son sistemas que los humanos buscamos e inventamos para estar juntos, para al estar reunidos, hablamos del pasado, hacemos planes para el presente y para el futuro. La fiesta y el descanso son necesarios para los cuerpos y las almas y las mentes de los hombres.

Donde se reúnen un grupo suficiente de personas, como en los encuentros que indican los prehistoriadotes desde hace decenas de milenios, personas de distintos grupos humanos, tribus, manadas humanas se encuentran, se miran, se perciben, y, de ahí, pueden surgir nuevas parejas humanas, es diríamos, un instrumento y procedimiento para que la especie se reencuentre, es transmitirse conocimientos e ideas, es ir hombres y mujeres de un grupo a otro grupo humano, es una manera, antigua de transmitirse información y tecnología e ideas…

En tiempos que tanto en esta península que habitamos y nos habita, en tiempos que tanto se mira a lo local, regional deberíamos ser conscientes, que la riqueza de todos, es no olvidar lo pequeño y lo local, pero tampoco el todo, no olvidar la parte ni el todo, porque con muchos locales se forman grupos de totalidades. La riqueza de lo pequeño engrandece a lo grande, mucho pequeños construye un mundo más diverso y bueno y correcto. Mucha comida popular, derivada y nacida de la evolución de siglos, hace que el mundo sea mejor. Se enriquece, se perfecciona, se diversifica, se madura…

Yo, como modesto articulista, miro a los sabios y a los grandes en este oficio, y según los datos, en estos últimos quince años, aproximadamente, en las facultades de información, se han realizado más de treinta tesis doctorales sobre gastronomía, en multitud de aspectos y en relación con la comunicación-información. Ha surgido con una enorme fuerza un periodismo y articulismo de la alimentación, los padres han sido Camba, Cunqueiro y Montalbán, pero han existido antes muchos más. Desde el siglo XVII, ya existen referencias…

Quizás haya que pensar, que en Galicia o en España merece y merecemos un gran museo sobre gastronomía y alimentación, en los que estén representados las cientos de platos. No existe vida para degustar todos los platos del mundo. Entre otros, lacón con grelos o grelos con lacón. Cómo ustedes quieran definir y definirse. Al degusta un plato, un trozo de cerdo, no solo comemos proteína animal, sino que también proteína cultural, porque como es obvio y evidente, en el arco mediterráneo, de las tres grandes cultura y religiones y macroideologías, existen dos, a los que les está prohibido degustar y comer y probar la carne de cerdo, nada del cerdo…

La comida no es solo comida sino es interpretación del mundo. El lacón con grelos, no es solo comida, sino es un micromundo en un microplato que nos simboliza el macromundo del que somos parte. Un pequeño grano de arena en un universo inmenso. Es lo que somos, un pequeño grano de mundo en un universo natural inmenso, muchos piensan y sienten, un ser con cuerpo y razón y alma…

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (24-30 nov. 2022 cr).

Fin artículo 3.300º: “Lacón con grelos en platos de Galicia”.

E. 30 noviembre 2022 a Xornal de Galicia.es. Canarias Noticias.es.

Artículo Periodístico 3.299º: “Galicia y el pulpo á feira”.

                         Artículo Periodístico 3.299º: “Galicia y el pulpo á feira”.

Pulpo a la gallega/á feira es como una escultura de aire y agua y tierra y fuego. Todo se une para con el sabor del mar y el paladar de la tierra, crearse un misterio del yo/nosotros.

Pulpo, patatas, sal gruesa, sal en escamas, pimentón dulce y picante, aceite de oliva…  En definitiva agua y tierra y aire y fuego, en definitiva, naturaleza viviente, naturaleza humana, naturaleza vegetal y, naturaleza metafísica. No solo degustamos con los ojos, sino con la mente, sino con la conciencia, sino con/en la Trascendencia…

Se han encontrado escritos periodísticos sobre la comida y la gastronomía desde el siglo XVIII. La alimentación es la base del ser humano, algunos dirán que no es el único, porque el ser humano es un ser heterogéneo en su unidad y substancialidad. Pero los investigadores nos indican, que el cambio de la forma de comida en la prehistoria supuso cambios cerebrales, el paso en la más antigua prehistoria de ser recolectores a ser comedores de carne, carroñeros de alguna manera, de comer solo vegetales a degustar proteínas pudo suponer cambios esenciales en el cerebro, en la encefalización, en la humanización, en los cambios evolutivos de la especie o las especies humanas en estos dos millones de años. Incluso antes en el periodo de varios millones de años, que se llama de los homínidos, seres vivientes, que no eran simios, ni tampoco primates, pero no eran de ninguna especie humana, sino anteriores… que ya caminaban en forma bípeda…

Degustar y saborear trozos de pulpo con trozos de patata con pimentón rojo, dulce o un poco picante, es de alguna manera, que las neuronas y las pupilas pueden llevar a recuerdos, a estancias en otros tiempos, a actos que realizaste en otras ocasiones, hace meses o años, con las mismas personas o con distintas. Es de alguna manera saborear algo bueno de la vida, que es moral en sí, que es bueno en los distintos estratos sociales, es bueno para la economía, para la sociedad, para la cultura, para la política. Es estar con otros, o solo, o pequeños grupos o familia, degustando como el tiempo pasa por el espacio, las horas por el lugar, y la vida nos parece mejor.

Porque la vida no debe ser solo mejor, sino sentir que la vida es mejor… sentirnos mejor en la vida. Este plato, puede hacerte olvidar por unos minutos algo de la tristeza o angustia que puedes arrastrar, y, todos, mayores o menores, todos sentimos el picotazo de alguna angustia o pena. Y, son de tantas clases y de tantas maneras. Al final, un procedimiento equis, puede no funcionar por docenas de causas, y solo funciona de una manera. Aquello de Edison que había probado mil maneras de cómo no funciona la bombilla, hasta que encontró la manera de que sí lo hacia…

Modestamente no soy un sibarita, no soy un gourmet, no soy un hedonista o epicureista del plato o de la comida. Pero si opino que como modestos articulistas tenemos que rozar distintas temáticas y realidades, para intentar aclarar un poco algún aspecto. Para quizás, sentir que el mundo no es solo cosas malas, sino también indiferentes, pero muchas son buenas y están en el lado bueno de la realidad… Relatamos platos y gustos y sabores, para indicar, puede con moderación y sosiego y prudencia y con medida, degustar este plato. Porque es bueno para su mente y su carne y su alma. Porque usted merece el descanso de la buena comida. Porque abre un buen trozo de pulpo, abre oberturas a la música interior que arrastramos, nos acerca un poco a la esencia de lo que somos y en lo que estamos. Nos indica que no solo somos individuos aislados y solos, sino que somos herederos de una cadena en la historia…

En Carballino, Orense, una realidad que trajeron los maragatos de León, se construyó en Carballino desde hace seis décadas, se consumen y degustan cuarenta toneladas de pulpo, cien por mil personas visitan el lugar, y sienten y resienten el buen sabor de la vida. La historia cambia y los gustos cambian. Dicen que los maragatos trajeron el pimentón a Galicia, y revalorizaron el pulpo, que los gallegos de hace siglos no valoraban. Hasta que se percataron de que el pulpo era el oro del mar con ventosas y ojos grandes. Por algo, indican, los biólogos y etólogos, que el pulpo es uno de los animales, en algunas de sus especies más inteligentes que la Naturaleza ha hecho evolucionar…

Somos lo que comemos, pero no solo somos lo que comemos, los humanos necesitamos realidades materiales, realidades culturales, realidades espirituales. Y, con la combinación de esos tres grupos de elementos realizamos la interpretación del mundo. Que pueden ser modestas o grandilocuentes, formuladas con ecuaciones o con poemas. Pero son algo que nos representa a lo humano, a la humanidad, al silencio y al ruido y a la música que hacemos, y en la que somos… Galicia podría crear un museo material o virtual sobre el pulpo a la gallega…

El pulpo representa ese milagro humano, algo simple y modesto, con varios ingredientes, algunas patatas, el pulpo en sí, algo de pimentón, cocido y, encontrando el punto exacto, y, ese sabor nos parece como las olas de agua salada en una tarde de enorme calor en la arena de la playa donde descansa la carne, descansa la mente, descansa el alma…

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (24-30 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.299º: “Galicia y el pulpo á feira”.

E. 30 noviembre 2022 a Fuenlabrada Noticias.com. La Verdad de Ceuta.com.

Artículo Periodístico 3.298º: “Galicia eterna y el caldo gallego”.

                         Artículo Periodístico 3.298º: “Galicia eterna y el caldo gallego”.

Con elementos simples, pasando por siglos de aciertos y errores surge, como un volcán de paladar y de calor una realidad que levanta el ánimo y la carne y la mente y el alma…

Lacón salado, hueso de ternera, habas-alubias blancas, patatas, chorizo, sal, unto gallego, grelos. Entes/realidades/elementos simples se hace la sonata/cantata/sinfonía de la mezcla de sabores y del calor y del color. Como si fuese la materia originaría y original, la pasta esencial de dónde emergió el universo, en el recóndito camino de la espesura de los tiempos…

Durante siglos se ha valorado poco la comida popular, esa que durante generaciones ha ido manteniendo a los hombres, que tendrá orígenes perdidos en el tiempo, quizás cientos de años, quizás miles de años. Las comidas de agua mezcladas con distintos alimentos, deviene, según los expertos desde la prehistoria. En recipientes de pieles, se introducía agua, y allí, iban echando piedras calientes y lo que aquel día habían recolectado…

Todos los seres vivientes son consumidores de energía, esa energía de múltiples formas y causas, necesitamos la luz del sol para los huesos, para el funcionamiento de diversas vitaminas, necesitamos alimentos para que nuestros sistema vegetativo siga funcionando. Somos energía tomada de alimentos vegetales o cárnicos o del mar. Se han encontrado enormes cantidades de residuos de conchas o concheros desde los neandertales, al menos…

Un plato es una especie de combinado de realidades, de los cuatro elementos que nos indicaban las antiguas cosmologías: existe fuego, existe agua, existe aire, existe materia en forma de vegetales… Todo el existir humano, hasta dónde conocemos o sabemos, está formado por ese deseo de alimentación, de cobijo, de ropa o vestido, de amar/amor/ser amado/querido/estimado, de seguridad personal, de acercarse al misterio del mundo, lo que hoy denominamos metafísica…

Se han encontrado pinturas prehistóricas, hace cuarenta y cinco mil años, en las Islas Célebes, un cerdo verrugoso. Altamira/Lascaux tiene quince mil años, Chauvet, treinta y dos mil años. El tiempo hacia atrás. No pudieron los humanos antiguos pintar esas realidades, esos animales, que no sabemos lo que significan, si no hubiesen tenido fuentes diversas de alimentación, si no hubiesen ya cocinado los alimentos, quizás asados al fuego, quizás cocidos con agua…

El caldo gallego en un mediodía con frío y lluvia, llegando mojado y semimojado, con las aventuras y alegrías y tristezas de cada día, se entra en la cueva moderna de la vivienda, y entra por el aire y humo y el olor a lo íntimo y original y antiguo y primigenio, el agua con sabor a alimentos. Esa magdalena de Proust, pero en este caso, de caldo, de caldo que viene de la tatarabuela, de la bisabuela, de la abuela, de la madre… y, las lágrimas van cayendo en las sabanas de las mejillas. El recuerdo se va haciendo realidad, y la realidad recuerdo…

Dicen algunas voces, que dentro de unos siglos, con la IA, pueden que los que vivan en aquellos momentos, los que tengan el poder, vayan dando paso a sistemas informáticos que producirán realidades, que les saldrá más económicos, y, creen que no tendrán tantas exigencias… Pero se perderían grandes misterios y enigmas del ser humano, si no existe una realidad biopsicológica humana, que sea capaz de distinguir-saborear-sentir-disfrutar-animar al ir pasando por su boca y lengua, traduciéndose en sabores, colores, olores, recuerdos, una cucharada de caldo, de este caldo de Galicia, que es en definitiva, un resumen de la historia desde los celtas, romanos, vándalos, visigodos hasta el hoy… ¡Quién sabe si antes, desde la prehistoria, como hemos narrado real o imaginariamente en ristras de palabras anteriores…!

Lo humano/humanidad es un combinado de materia y energía y de naturaleza y de sociedad y de cultura, de espacio y tiempo. Una comida, como el caldo gallego, que ha ido pasando de generación en generación, siglos, posiblemente, por eso, en unos lugares, se modifica levemente los ingredientes. Porque todos los platos de caldo populares, han surgido de la necesidad, de la necesidad del hambre de los siglos. El caldo, sea en Oriente o en Occidente, es ir aprovechando los escasos recursos del silencio y de la voz, de la noche, de la alegría y de las penas… Diríamos que cada madre/abuela tiene su receta. La receta del momento y de las circunstancias. La receta de la alegría y de la tristeza, la receta de la esperanza… Comemos para vivir y comemos para sobrevivir, comemos para tener un día más de esperanza. Y, de esperar con cierto sosiego el día siguiente, de dormir por la noche, con el estomago lleno o medio lleno, para al sol de la mañana, al agua de mar de la mañana, a la lluvia de la mañana al paisaje de la mañana, a los árboles bosques de la mañana podamos seguir sonriendo…

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (23-30 nov. 2022 cr).

Fin artículo 3.298º: “Galicia eterna y el caldo gallego”.

E. 30 noviembre 2022 a El DigitalSur.com.

Artículo Periodístico 3.297º: “Cocido gallego: la pintura de la historia”.

                         Artículo Periodístico 3.297º: “Cocido gallego: la pintura de la historia”.

Existen decenas de variedades del cocido, con el elemento esencial, los garbanzos, después todos los ingredientes de la época y del paisaje, más la creatividad de unas manos…

En las distintas variedades del cocido de la península ibérica, existen un territorio particular, que entraría en el flanco oeste más oeste de Eurasia, la Galicia eterna que sombrea los ojos y las manos del visitante, que respira por estas tierras, la sal del agua en las nubes, la tierra que remueven los ojos de los bosques…

Humanidad y comida.

Existen diversas tipos o categorías o clases de cocido en la Gallaecia de hoy, antigua y original que surge como los humanos, desde la noche o día del fuego, del respiro del mirar y remirar en lo profundo del ser. Un tipo de cocido es el de Lalín, pero aquí nos centraremos en una taxonomía general, el cocido gallego, formado y conformado por la sabiduría popular, de fiestas en fiestas, de día en día, de semana en semana, de año en año atravesando los flecos de la historia, las generaciones van creciendo y van durmiendo, esperando encontrarse con el Buen Dios en la Catedral Eterna de Santiago en el Cielo del Cielo…

Con garbanzos, repollos, lenguas de cerdo saladas, cachucha, jarrete de ternera, patatas, unto, chorizos, orejas de cerdo, lacón, rabos de cerdo salado, agua y sal… la comida, que ahora se le denomina gastronomía, es la perfección de lo pequeño, es unir algo pequeño con agua, y surja una maravilla, es combinar tres realidades pequeñas con agua y fuego y revienten las comisuras de los labios y la lengua y los ojos, es unir cinco ingredientes de la naturaleza animal y vegetal, y ser una alegría para ese día de fiesta, que se han unido padres e hijos y nietos y abuelos.

Es la esperanza de la vida. No solo degustamos alimentos para alimentar el cuerpo y las neuronas, sino para llenar el corazón de alegría y esperanza. Mientras se degustan, el mancebo mira a la joven, y, quién sabe si de esa mirada entre primos, que se han visto algunas veces, surgirá, el embarazo de la naturaleza humana, en una nueva generación. La comida es más que comida, es más que vegetal y animal, es un respeto profundo al ser y al estar de lo humano, de la naturaleza, del tiempo, de la historia, de las alegrías y de las penas… Un humo que surge de una cacerola, con sabor, es devolver el hombre a la esperanza, esperanza de que el mañana será mejor que hoy, o, al menos, semejante al hoy…

Atravesé estas tierras de mar y aire, la primera vez con la recién esposa/amante/amiga, el sueño de los sueños, por septiembre del ochenta y cinco del siglo pasado, viendo y reviendo y mirando y remirando lo interior y lo exterior, las piedras que los humanos hemos ido/ideando, dejando siempre ascendiendo al cielo, las palabras que hemos creado para descifrar el mundo de fuera y del cielo y de la tierra y del corazón, y, los sabores y gustos de alimentos típicos de esos suelos y silencios y ruidos y voces y… la comida es la síntesis y símbolo de lo que somos y de lo que estamos. Somos la mezcla en la unidad y la heterogeneidad, somos carne, pero no es lo mismo la carne del muslo que la carne del hígado, que la carne del cerebro con neuronas y, somos alma-espíritu… -el ser humano-.

Todo eso es un plato, todo eso es un cocido, un combinado de realidades, formado y conformado por teselas que se mueven en un recipiente, teselas de garbanzos, teselas de trozos de cerdo, teselas de grelos vegetal, teselas de agua, teselas de aire, teselas de humo…

Va entrando el mundo exterior en forma de garbanzos y grelos, de cerdo y agua, va formando y conformando la estructura interna del ser de fuera en algo de dentro. Esos colores que parecen un cuadro-pintura, una especie de sonidos mientras se van degustando o se han ido haciendo al fuego, esos aires de sabores, esas formas que invitan al tacto, con la mano o con la lengua como si fuese un volcán atravesando pupilas gustativas… el hombre/mujer, humanidad es un enorme enigma y misterio… Una gran catedral es un gran monumento del ingenio y creatividad, del pasado en el presente humano, pero cuántos siglos arrastrará el cocido gallego, más antiguo que los hórreos que están salpicando el paisaje arbóreo de agua y tierra y aire…

Paisajes y corazones.

Han ido pasando los años y los lustros y las décadas, el tiempo y las nubes y las aguas, y, en estos tiempos, la recién esposa y esposo, se han ido haciendo con las canas, han ido emergiendo como árboles y flores y arbustos, nuevos retoños de la especie, han ido acariciando las esperanzas, los ojos y las nubes… Hemos vuelto a atravesar varias veces, en distintos años y lunas estas tierras, hemos ido esperando y reesperando… pero siempre, hemos saboreado las comidas de los ancestros, las comidas del pueblo, la sinfonía del cocido gallego, caldo gallego, orella gallega, xoubas gallegas, pimientos del Padrón…

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (22-30 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.297º: “Cocido gallego: la pintura de la historia”.

E. 30 noviembre 2022 a Mundiario.com. Murcia.com.

Artículo Periodístico 3.296º: “En Jaén y, III”.

                         Artículo Periodístico 3.296º: “En Jaén y, III”.

Este tercer amanecer con los rayos del sol, atravesando el muro de vidrio de la habitación, despertarse y abrir los ojos, para enredar en las calles de una ciudad del corazón.

Degustador de platos de sabores, degustador de ideas y conceptos, degustador de colores y formas, que se llama arte plástico. Anidé en un museo, largamente conocido de lejanías, el Museo Naïf, que es diríamos el profundo ser del pueblo, de esas personas que no tienen formación académica, pero que no pueden pasar treinta horas, sin rellenar algunos papeles/lienzos con algún color. No olvidemos, que se ha encontrado un cerdo verrugoso, pintado en una pared de piedra, en las Islas Célebes. Al menos, lleva lo plástico, como símbolo y rito y sagrado y metáfora desde hace cuarenta milenios. Por la perfección de ese cerdo, posiblemente más. Necesitamos el/al arte/artes, es algo que nos muestra lo que somos, deseamos anhelamos, tememos, queremos, amamos…

Miramos las personas, como nosotros, que atraviesan plazas y calles, de todas las edades, de todos los colores, de todas las formas, de todas las gracias. Ellos/ellas también nos mirarán a nosotros. Esa persona que se ha cruzado a mi lado, que me ha mirado un momento, y, yo también he hecho lo mismo. Me pregunto qué misterios y enigmas y amores y desamores y alegrías y angustias llevarán. Posiblemente, jamás volveré a verla u oír su conversación/voz en el móvil, dialogando con quién sabe quién y en qué lugar. Esa persona, dos seres que se han cruzado, y, que posiblemente, solo ha existido ese punto y momento de encuentro sin pararse, unos segundos, una en una dirección y otra en otra. Dos seres humanos que en el misterio de la vida se han visto y no se han visto, se han oído y no se han oído… Muchas veces, me pregunto cuantos cientos de miles de personas, en ya tantas décadas de existir, he hablado algunas palabras, o muchas frases, o solo nos hemos cruzado y le he dejado el lugar. Algunas de ellas, puedan llegar a ser genialidades, otras, llevarán un mar de dolores y sufrimientos, unas existirán muchas décadas, quizás, quizás otras solo unos años más…

Visitar la Iglesia de la Magdalena, Raudal de la Magdalena y la leyenda del Lagarto –quién sabe si un cocodrilo venido a este lugar con los migrantes del pasado que recorrieron medio mundo-. Mirador de la carretera de circunvalación, Basílica de San Ildefonso, Monumentos a las Batallas, Judería, Iglesia de San Bartolomé, Arco de San Lorenzo, Iglesia de San Juan, Archivos de distinto nombre y de procedencia y finalidad diversa, etcétera… Amamos las piedras, pero buscamos en las carnes/mentes/almas de los humanos que nos descifren algo de nosotros. Esa mezcla que llamamos de aire y de carne y de piedra… somos un laberinto de ser y de estar y de sed. Todo lo que hacemos es una manera de descifrarnos y de reescribirnos. Pero el trabajo más arduo es armonizar lo irracional/pasiones con lo racional/conceptos, es armonizar la verdad y la bondad y el bien y la belleza con prudencia y eficiencia y paz y equidad y sosiego… Lo difícil es ser en el estar de forma adecuada y verdadera-bondadosa-equitativa…

Asocio Jaén a Teresa de Ahumada, a Juan de la Cruz, que recorrieron estas comarcas y esta provincia, de paso o de llegada de muerte. Siempre es la misma historia/Historia los que desean cambiar algo, los que no desean cambiar nada. Porque todo cambio supone cambios precisamente, cambios no solo de ideas, también de dineros, de poder, de influencias, de corazón y de carne… Siempre asocio a Teresa de Jesús y a Juan de Yepes, por estos caminos de Castilla y de Andalucía…

Reanimar el corazón y el estómago y la mirada con los pasos al interior de un lugar con mesas y sillas, parecen esculturas sedentes, y degustar, la archifamosa dieta mediterránea, que viene de tantos pueblos: fenicios, cartagineses, romanos, griegos, tartésicos, pasando por toda la Edad Media…: Revuelto de huevo con habas y jamón ibérico, huevos de codorniz, albóndigas en caldo, pastel de ciervo, lomo de bacalao con pisto y piñones, lomo de conejo a la plancha, espinacas al estilo de Jaén, pimiento choricero, gachas de Jaén, pestiños o gusanillos, ochios, aljafor… todo  está llenos de sabores y de esperanzas, de alegrías y de olvidos, de recuerdos y de sones…

El visitante se fue alejando, sabiendo y no sabiendo, si sus circunstancias y sus colores le permitirán volver o no otra vez, o solo revolver los recuerdos de estos tres días, reales o imaginarios/imaginados de un sujeto, para presentarse ante sí mismo y ante los ojos de este mundo, en el que somos y estamos. Quizás, esos recuerdos que se van alejando. Porque la vida real se va presentando, u, otra forma de realidad para mañana arribar al tajo del trabajo, porque tenemos que producir realidades, y al producir nos vamos produciendo de algún modo y alguna manera…

Mientras salimos de la ciudad, voy recordando que no hemos hablado de la tauromaquia, ni de las fiestas de este lugar, ni de las tascas/bares/restaurantes, ni de las diversas fuentes y plazas, ni de los deportes, ni de los personajes famosos, ni de la historia, ni de… pero si creemos que hemos contado algo del corazón de estos seres humanos, que es semejante al tuyo, y que alguna vez, deberías/tendrías que visitar. Porque visitarlos es como verte en un espejo, más claramente a ti mismo…

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es    © jmm caminero (23-30 nov.  2022 cr).

Fin artículo 3.296º: “En Jaén y, III”.

E. 30 noviembre 2022 a Tarancon Digital.es. Rotal al dia.com.

Artículo Periodístico 3.295º: “En Jaén, II”.

                         Artículo Periodístico 3.295º: “En Jaén, II”.

No sabemos lo que es el ser, no sabemos lo que es el estar. Vamos atravesando un tiempo, relleno de cientos de lugares/pueblos/aldeas/ciudades de ideas/conceptos/percepciones.

Todo lugar es semejante a otros, distinto a otros, es la condición del existir, semejante y desemejante, similar en mucho, diverso en poco. Pero todo está formado por pequeños cambios, de huevos y patatas se pueden crear, miles de tortillas de todos los colores y de todos los sabores y de todos los tiempos y de todos los recuerdos. Somos en un mundo pequeño y somos en un mundo grande. Vamos yendo de un lado a otro, en medio, está la naturaleza que nos rodea, la naturaleza que está dentro de nosotros, y también la naturaleza de las ideas, que llamamos cultura, que se impregna dentro de nosotros, fuera de nosotros. Que está en los ojos y en los labios, que está y no está. Vamos yendo de una persona a otra persona. Eso es Jaén, un rosario de flores y de soles y de nubes y de suelos y de cánticos y…

Catedral llena de estatuas de santos y de símbolos. Durante siglos los templos cristianos de esta Celtiberia estaban llenos de hornacinas, era como el heredero del teatro medieval, de los autos sacramentales, en un tiempo de pocas letras, era la forma de que cualquier ser humano, conociese la historia de lo sagrado. Pero lo sagrado es también lo profano. Generaciones y generaciones habrán atravesado sus paredes y sus estructuras para pedir al Misterio que el marido fuese bueno, que el hijo naciese bien, que las cosechas fuesen buenas, que no viniesen malos tiempos, ni tampoco buenas guerras que todas al final, son malas, que no falleciesen antes de tiempo los hijos, que conociesen a los nietos, que los dos, esposo y esposa llegasen en paz y sosiego a la edad lejana del tránsito y estar frente al Misterio durante toda la eternidad.

Una catedral no es solo arte/Arte/artes, ni solo historia/Historia sino es el gozo y lloro y lamento de generaciones como ruedas que atraviesan los tiempos. Sabiendo que están en un guión de la vida, que no termina nadie de entenderlo y conocerlo, por eso formamos y conformamos relatos e historias y leyendas y ciencias y filosofías y artículos periodísticos y cuentos infantiles y juveniles. Todo es y todo está, sin saber, cuánto es y cuánto está…

Baños árabes, los mayores de toda Europa, de esas épocas y tiempos. Los baños árabes herederos, dicen, de los baños romanos que rodearon todo el Mediterráneo. El ser humano necesita limpiarse por dentro, tenemos los templos religiosos, limpiarse por fuera, tenemos los baños. Todo va evolucionando el interior y el exterior, siempre es la razón del mundo, de la historia. Al final somos cromagnones, y en cien mil y pico años, no hemos cambiado esencialmente la biología, pero si hemos ido modificando, la psique y las interpretaciones del mundo, interior y exterior, individual y colectivo, esos cambios que llamamos cultura, desde las magdalenienses hasta la actual, que algunos denominan neolítica de la cuarta fase de la revolución industrial…

Toda ciudad está llena y rellena, de palacios o grandes casonas, siempre el mundo ha estado formado por dos estratos, los altos y los medianos/bajos, los altos han ido teniendo distintos nombres a lo largo del río del fluir de los tiempos, los del medio y menos del medio, siempre han tenido el mismo nombre, pueblo… soy del pueblo, por si alguna voz/mente piensa/siente/percibe en mis palabras, tergiversándolas. No estamos aquí para plantear problemas sociohistóricos y socioceconómicos y sociopolíticos, sino para intentar en/con el aire de esta ciudad, comprender mejor a los otros, entendernos mejor a nosotros. Siempre ese es el fin de un viaje, siempre exterior e interior, individual y colectivo, comprender/entender algo más y mejor de la historia de todos, de la historia de nosotros. Hemos sido y hemos estado. Formando una calle de piedras y recuerdos del pasado, siempre es algo tuyo. Nada humano, es totalmente extraño a tu corazón/alma/mente/conciencia/carne…

Los minutos pasan, sabemos que viviremos unos miles de días, diez mil, veinte mil, treinta mil. Esa noción y concepto y división de día, que atraviesa desde el amanecer de lo humano. Muchas veces, pienso y repienso, al final, un sumerio mesopotámico viviría una vida y existencia muy semejante a la mía, quizás con otras ideas y otros dioses y otras circunstancias, pero siempre con el mismo deseo, de ser feliz, de tener alegrías, de comer suficiente cada día, de que los hijos crezcan sanos y medianamente felices, de no caer en ningún error moral grave, antes se llamaban vicios, ahora se imponen conceptos psicológicos. Todo ese fragor, cada persona, diríamos añade una nota a este movimiento del mundo…

En este fragor tenemos que degustar energía para el cerebro y los músculos, y dentro de ellos, hablar con los que nos han acompañado en este periplo de la mente y del espíritu. Pasean no solo las piernas, sino las neuronas, los conceptos con dos piernas que somos nosotros, con las pasiones-deseos-pulsiones-libidos, que hay que armonizar, en lo racional besando de forma adecuado lo irracional, y lo irracional acariciando de forma sosegada a lo racional…Y, en ese transcurso alimentar los ojos y los oídos de sabores y gustos y paladares y formas: migas, flamenquines, arroz caldoso, panaceite, gachas dulces, mantecados, melazas…

Y, el visitante, se acercó al silencio de una cueva actual de cuatro plantas, buscando el descanso y la cama/colchón rectangular, como una plaza de toros, en el que los vientos y los recuerdos se van nublando hasta que otro nivel de conciencia se adueña de ese organismo, el sueño, el sueño de Jaén y el sueño de ese ser en Jaén esa noche…

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (22-30 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.295º: “En Jaén, II”.

E. 30 noviembre 2022 a MiCiudadReal.es. El Diario Alhaurin de la Torre.com.

Artículo Periodístico 3.294º: “En Jaén, I”.

                         Artículo Periodístico 3.294º: “En Jaén, I”.

Atravesamos las ciudades y los campos buscando una realidad exterior, en el fondo sintiendo y rebuscando en nuestro interior para encontrar nuestro misterio, mismidad…

Enclavada en una galaxia de verdes y marrones olivos, plantados como figuras de Hércules que se repiten ilimitadamente. No existen dos olivos exactamente iguales, a semejanza, de que no existen dos seres humanos idénticos, aunque todos tengamos bajo la luz de las nubes los mismos derechos y esenciales derechos/deberes. Enclavada en un océano de historia, siglos y siglos, generaciones y generaciones para vivir/sobrevivir como todos los seres vivientes. Enclavada en una nube de esperas y esperanzas, de presentes/pasados/futuros en las ventanas de los ríos de embalses de palabras y hechos. Somos carne y mente y espíritu. Todo lo que hacemos dentro/fuera de nosotros, individual/colectivamente es un reflejo de todo ese anhelo de ser/estar en la semilla/huella de todo y en todo.

Baños árabes y Catedral y Castillo y monte de Santa Catalina, y, todo se combina en una especie de gazpacho jienense de piedras y hechos y memorias y leyendas y recuerdos e ideas y hombres y mujeres y niños y ancianas. Todo revuelto eso es la historia/Historia el silencio y el órgano atronador, el resilencio/resiliencia de personas y hechos, la sinfonía de voces de todos los colores. Una ciudad es un regimiento de corazones y almas y carnes que han ido atravesando las paredes y las ruedas de las calles, con sus deseos y sus anhelos, que década tras décadas han ido horadando la cueva del lugar, la cueva de los recuerdos, la cueva de ir e irse haciendo/deshaciéndose. Es el destino de lo humano, siempre ser y estar, estar y ser, y, encima de cada uno de ellos, atraviesa el tren del momento, actualidad, historia. Jugando a un torbellino/huracán a veces, alegre y suave, otras, negro y obscuro…

Visitas/revisitas el Parador, el Mirador de la Cruz, Catedral nave de la mente y del espíritu, ¿¡cuántos millones de personas, a lo largo de las generaciones/décadas/siglos habrán atravesado sus paredes, para dentro estar y esperar la esperanza, el Misterio, Lo Otro, cuántos millones de alegrías y de lágrimas habrán atravesado los suelos y paredes, cuántos millones de esperanzas y angustias habrán atravesado sus tiempos y espacios…?!

Los humanos, llegues al puerto que llegues, horades el mar que nades, siempre es esa combinación, con/en la materia/naturaleza crea significados y metasignificados, somos animales de conceptos e ideas y símbolos y metáforas. Lo pequeño lo hacemos grande con interpretaciones, lo inmenso grandioso lo reducimos a pequeño para entender/comprender algo de lo que es, para bucear dentro de ello y no nos perdamos/olvidemos al ser y a nosotros mismos y a los entes. Todos los corazones se levantan cada mañana, con su tristeza y su alegría y su esperanza y su temor de cada jornada…

Décadas ya, que respiré esta ciudad-lugar-local, tan cerca y tan lejos, quizás, por existir en dos entes geográficos, un poco perdidos en esta Piel de Toro, que tantos milenios de lluvia y nieve y sequía ha soportado… Toda catedral es una especie de guiñol en piedra y aire formado por todos los estilos, varios siglos de cosechas de estilos/estéticas/tendencias se unen/juntan en sus ojos. Es como recibir a todo ser humano, es como decirle, puedes pasar, da lo mismo el color de fuera o de dentro que tengas, porque yo misma, tu catedral, estoy hecha de jirones de todas las telas/teselas de piedra y aire y colores y luces. Ven y bésame con el corazón para que así, seas capaz de besarte y amarte de forma adecuada a/en/para ti mismo. Para que la fórmula socrática del conocerse se cumpla en tus labios/ojos/oídos tuyos y míos…

Recorrimos los ríos de calles que se atraviesan y se cruzan, como pidiéndose permiso para ver cual es la más importante. Pero todas como deltas de ríos de seres humanos, de generaciones, tienen la historia, de color/dolor y de negruras/tristezas. En esos vaivenes, rebuscamos el yantar y el sentar, porque las piernas merecen descanso, la mente-conciencia sosiego, y el estómago del yo, alimentarse de energía en forma de alimentos. Allí, en la carta se nos presentaron lo típico. Porque visitamos piedras y algo de los humanos que pasan al lado del lugar, pero también sabores y olores y gustos del paladar: andrajos, pipirrana, ajoatao, morcilla de caldera, galianos, migas ruleras, ajo harina, ochio y otros.

Hacemos el truco del que viaja en silencio y sin ruido, si vamos dos cabezas o vamos tres o vamos cuatro. Cada uno, selecciona un plato/gusto diverso y distinto. Después, todos, probamos un poco de cada uno. Y, al final, se forma y conforma un sabor mental, una idea mental, un concepto mental, más aproximado sobre el lugar. Dónde, como en todos, existen almas con esperanzas, carnes con esperanzas, mentes con esperanzas. Como en todas van pasando los poetas y los cantaores y los bailaores y los músicos. Porque todos, todos, todos somos cantantes-bailaores-músicos-poetas. Porque todos y cada uno, tenemos que escribir/escriben/escribimos nuestra pequeña y gran novela, que es nuestra vida-existencia…

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (21-30 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.294º: “En Jaén, I”.

E. 30 noviembre 2022 a El Dia Digital.es CLM. Revista Lugar de Encuentro.com.

Índice. Cuadernos de la Mancha.

                                                                                                                                          16...