Artículo 5.393º: “ARCO y los autores/as plásticos que fracasan”.
Alguien se acuerda de los miles
de autores/as que durante años han ido, en cada generación a ARCO, esperando su
oportunidad, y, sólo han recibido silencios y fracasos en el Arte.
Se
acerca ARCO, ya está ARCO, no sé, si se publicará este artículo después de
cerrar, o en el filo. Pero existe una realidad, quizás no se estudia, no se
analiza. Muchos son los llamados, pocos los escogido, dice el axioma o
principio o fundamento o pilar o frase bíblica. Supongo que es tomado de
refranes del mundo semítico, o, quién sabe si lo inventó y descubrió el Nazareno. Originalmente, aplicado a los
que se van a salvar. Cosa que de ser cierta, pues es preocupante, esperamos la
Infinita Misericordia de Dios.
Pero
estamos hablando de ARCO, no lo olvidamos, cientos, miles de autores y autoras
plásticos han pasado en estas décadas por esta Feria-Fiesta-Negocio del arte
plástico. Sólo un uno por ciento, quizás, menos o un poco más, han podido vivir
del Arte Plástico. Lo mismo sería aplicable a todas las Artes. La sociedad, las
Administraciones deberían buscar una fórmula o solución para poner límites a
esta realidad, a tanto fracaso. Al menos que sus obras se conserven para el
futuro. No digo que den becas a todos, ni salarios a todos, sólo que sus obras
se mantengan y existan en el futuro, aunque sean como documentos… ni, siquiera
las valoren como Arte, pero si documento de un tiempo y de una mente.
Evidentemente,
no pueden vivir mil artistas, diez mil autores y autoras plásticos del arte
cada generación, de cada tipo de arte. Pero si se podrían encontrar soluciones
para que sus obras, no se perdieran. Hubiese un lugar dónde enviarlas, como las
bibliotecas guardan y conservan libros, existan lugares dónde se conserven
obras plásticas, al menos en papel, que no ocupen mucho lugar, dónde podrían
existir decenas de miles de dibujos y pinturas en papel. De miles, de decenas
de miles de autores/as plásticos. Quizás, quizás de los miles y decenas de
miles que en cada generación lo intentan y no consiguen nada. Existen personas
que sólo han vendido y cobrado diez dibujos o pinturas en toda su existencia.
Después de llevar treinta o cincuenta años en esta actividad…
Cada
vez que viene ARCO, cada año, se pasa, diríamos una situación afectiva y
sentimental, en cientos de autores, algunos empezaron con la esperanza, de que
al año siguiente, quizás tendrían la oportunidad. Así, así se pasaron muchos
años. Después, hubo intermedios, años intermedios muchos, que ya apenas tenían
esperanza, pero alguna quedaba, quizás la edad media de la vida o la adultez
media, y, al final, ya no tienen esperanza, ya con Internet se sirven, ya no
van, a ese acontecimiento cultural. Durante lustros fueron, algunos años una o
dos veces, algunos años con familiares, tenían que trasladarse cien o
doscientos o trescientos kilómetros, doscientos mil metros o trescientos mil
metros. Iban por la esperanza.
Algunos
de esos autores y autoras han ganado algún premio, algunos han realizado
algunas exposiciones, algunos en sus lugares han pasado como autores plásticos
y autoras plásticos, otros y otras, ni siquiera los han incluido en los
directorios y diccionarios que sobre la materia han realizado. Algunos, digamos
que han tenido una cierta fama o presencia en sus provincias o regiones.
Algunos, la mayoría han compatibilizado su dimensión artística con un trabajo,
en mayor o menor distancia… Existen multitud de categorías. Siempre se dice,
miles y decenas de miles a lo largo de los años. En todas las generaciones,
quizás ya no llevan una vida bohemia tan grande como en el pasado. Viven de mil
oficios, profesiones, cada uno la suya… Algunos esperando durante lustros pasar
de ese trabajo temporal o fijo, esperar dar el salto. Pero la inmensa mayoría
no se comen una rosca en el lenguaje popular…
Llega
un tiempo que ya no están en la edad emergente. Por tanto, después de saber, de
aprender durante treinta años, ya no están en la parrilla de salida, porque hoy
el mundo del arte plástico exige escogerlos de jóvenes, así tienen tiempo,
algunos, no todos, de ascender en valor y precios. De ir haciendo grandes
firmas, y, hay que seleccionarlos de jóvenes. Antes, en siglos anteriores,
salvo excepciones, había que pasar lustros de formación. Ha cambiado el mundo
del arte plástico, supongo que también de los otros mundos artísticos…
Algunos
piensan, que los autores y autoras de las artes y Artes, de todas. Casi todos y
todas, salvo los que triunfan, que no sé si llegará al uno por ciento. Sean
escritores, músicos, compositores, autores de teatro, pintores, grabadores,
fotógrafos, etc. La inmensa mayoría en cuanto a lo laboral, están en una
situación muy semejante a la de los proletarios y obreros del siglo diecinueve.
Esta es la realidad. Armonizan y compensan la situación, siempre con otro
oficio. Algunos, a los diez años de darle al pincel, tómese como un símbolo y
signo, puede aplicarse a cualquier arte, a los diez años abandonan el pincel,
otros a los veinte o treinta, otros se mantienen hasta los cincuenta o sesenta
años de actividad. Ya, al final, como Renoir,
tienen que atarse el pincel a la mano. Pero Renoir triunfó y vivó de ello y pasó al Museo y a la Historia, pero
miles, miles saben que sus obras se perderán y se destruirán, ya en vida de
ellos, más, después de la vida de ellos y de ellas.
Los
museos oficiales, sean provinciales o locales o regionales o nacionales, de
Arte, pero aplicado a todos. No desean recoger y guardar y conservar, cientos
de obras, aunque sea en papel, de decenas de autores de sus territorios. Dicen
que no tienen lugar. Es decir, sus obras, mejores o peores, están condenadas a
la desaparición. Es más, poco a poco han podido ir haciendo menos. Porque las
obras ocupan lugar y espacio. Cada vez han ido produciendo menos, como una
fábrica de zumos de tomate, si no vende, pues deja de producir, produce lo
menos posible. Eso pasa con todas las Artes.
Por
tanto, sugiero estudien dos soluciones posibles: Que museos, fundaciones,
bibliotecas, archivos y otras entidades culturales, locales, provinciales,
comarcales, regionales, nacionales, acepten en donación gratuita para
conservación para el futuro, obras de autores y autoras de las Artes Plásticas
y de otras artes, aunque digan que no tiene valor como arte o arte en sí. Al
menos como documentación. Se conservan ahora, de algunos autores, cartas,
incluso facturas de restaurantes y bares, etc. Cualquier papel. Y, por otro
lado se permiten se destruyan miles de obras, cada año, de miles de autores…
aunque todo el mundo lo niega, pero esa es la realidad.
Esas
obras y esos autores, no son artistas internacionales, ni siquiera nacionales,
pero pueden tener un lugar a nivel local o provincial o regional. Pueden ser
sus obras, símbolo y metáforas, no pueden que sirvan como arte, si nos ponemos
radicales, pero si como documentos, documentos de las artes plásticas, de
dibujos, pinturas, grabados, fotografías, etc. Y, en el resto de las artes…
¡Alguien
o algunos recogerán este guante…!
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (06 marzo 2026 cr).
Fin artículo 5.393º:
“ARCO y los autores/as plásticos
que fracasan”.
E.
08 marzo