Artículo 5.784º: “Plagiarius, plagio de ideas y conceptos de otros”.
Todos hemos aprendido y
aprehendido de todos. Llevamos siglos y milenios de cultura. Es una rueda que
va ampliándose sin límites. Pero hay que dar al César lo que es del César.
Copia de ideas de otros sin
citar. Demasiados cogen ideas de los demás y sabiendo que son de los demás, ni
siquiera los citan. Después ellos o ellas se llevan las medallas y los méritos
y la originalidad, y, los primeros todo el mundo se olvida. La ciencia avanza
porque se cogen ideas de los anteriores. Pero se citan. Sobre los hombros de
los anteriores o antecesores se van montando nuevas ideas, pruebas,
desarrollos, demostraciones. Por eso se dice, incluso los errores de los
antecesores pueden ser la base de verdades de los posteriores…
Si los citasen harían varios
bienes en uno. Primero serían agradecidos, segundo, darían al César lo que es
del César. Claro está si lo saben. Tercero, podría esa cita servir a otros
autores o lectores para buscar algo del primero, otras cosas. No citar sabiendo
el autor, o parafrasearlo indicándolo creo que es un mal profundo en el mundo
de la cultura, entonos los géneros y artes. Sé que algunos no les gusta mis
artículos porque suelo citar demasiado. Pero creo que es quizás una forma de
ser y de estar del mundo académico que se me ha pegado. Alguno dirá que un
artículo de opinión, no se exige tanta cita. Pero creo que en la medida de lo
posible, encontrar un equilibrio hay que hacerlo.
Entre otras cosas, si un sujeto A
ha descubierto un matiz de frase o de idea, si lo recuerdas y sabes el autor
debes citarlo. Alguien pensará que por ejemplo, si utilizo la oración: “la
incivil guerra civil”. Es un término que leí por primera vez, aprendí y creo
que es original de Anson, Anson el periodista, uno de los
articulistas más prolíficos de este sueño y suelo patrio. Creo que debo
citarlo, porque me parece una cita de un enorme calado y profundidad. Y, hay
que darle el mérito a quién lo tiene. Es un ejemplo.
Ya lo dijo Unamuno, demos el mérito a quién lo tiene. Posiblemente esa idea
sea anterior a Unamuno, pero
recuerdo de joven haberla leído en alguno de sus libros…
He buscado y rebuscado en la
galaxia WWW y me he encontrado que el primer autor que se conoce que se quejó
de esta realidad, no fue Unamuno, al
que este escribiente ha citado tantas veces, sino otro español o
hispanorromano, Marco Valerio Marcial
del siglo I d.C. Y, según los datos que encuentro también la idea o concepto o
palabra “plagio”. Que en latín deriva de la palabra “plagiarius”, que significa
“secuestrados o ladrón de esclavos”. Por tanto, robamos o copiamos ideas de
otros, secuestramos ideas de otros. Existen también antecedentes a Marcial que se quejaron como Teognis de Mégara, en el siglo VI a.
C., y Horacio…
Creo que es imposible saber de
“dónde vienen todas las ideas y conceptos y argumentos y datos y razones” que
tenemos en nuestras cabezas. Siempre expreso que sin saberlos unas vendrán de Kant, Descartes, Tomás de Aquino, Marx o de
Platón o de Aristóteles o del Nazareno Jesús de Nazareth, o de cientos de
autores y autoras de todas las disciplinas que están en el saber humano. Unas
ideas van volando de un lugar a otro, de una cabeza a otra, y, es difícil saber
quién es el primero.
Pero creo que es un mal, al
menos, entre las personas que se dedican a la cultura, coger ideas de otros,
sean de una disciplina o sean de otra, y, copiarlas y no darle el mérito a
quién lo tiene. Recuerdo otra vez, si se sabe de quienes son. Si no, hagan como
en este caso, siempre se lo achacaba a Unamuno,
y, es un poco más vieja, el primero que sepamos que ha quedado escrita, como
hemos indicado anteriormente...
Creo que sabiendo el autor, o al
menos el último del que lo has leído. Creo que es un error no decirlo. Al menos
en el lenguaje escrito, porque en el lenguaje oral puede quedar un poco cursi o
sabihondo y soberbio o vanidoso o vanagloria…
Lamentablemente se copia en todas
las artes, en todas las facetas culturales. Y, al final, unos quedan olvidados,
aunque sólo sea por esa idea o hecho o dato que se les podría recordar,
-recuerdo al que tendrían derecho y sería de justicia-, y, otros se llevan las
sardinas y las medallas. Esta es la realidad…
¿Y, dirá usted y entre los
articulistas de opinión se da este error, es muy abundante o es poco…? ¡Bueno,
estimado lector/a le dejo a usted que decida, si cree que se produce mucho o
poco…! ¡Paz y bien…!
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(19 octubre 2026 cr).
Fin
artículo 5.784º: “Plagiarius, plagio de ideas y conceptos de otros”.
E.
30 octubre