Artículo 5.791º: “Sobre siglas y lubricidad: Dos cuestiones”.
¿Tendría mucha audiencia si
hablase de personas y de siglas sociopolíticas…? ¿Y, hablemos un poco de
lubricidad, hipersexualidad, satiriasis, lujuria, lascivia y su influencia en
la Historia?
- Dicen: “Habla-escribe de siglas”, y de los “nombres que representan esas
siglas”. Y, ya verás como aumenta la audiencia. Al aumentar los lectores,
alguien de los grandes medios se fijará en ti. Y, ese sueño que tienes de
décadas. Décadas si exagerar desde que eras joven, de publicar artículos de
opinión en la prensa nacional de Madrid.
Alguien se fijará en ti. Aún más ahora
que ya tienes muchas décadas sobre el corazón, y, el tiempo de la arena o la
arena de tu tiempo puede irse terminando. Esto tiene tiempo final, telón final.
Aunque no sepas cuándo.
Te dicen, o le dicen, o desde el
interior esa voz suena y resuena. Como una especie de eco de las Tres Tentaciones
del Nazareno. Evidentemente, el
escribiente no es el Nazareno, ni
tiene palabras de/con autoridad, ni menos “signos portentosos” como diría Juan el Evangelista. ¡Pero la tentación
está…!
No critico a quién lo hace. Es
necesario que existan cronistas y criticadores y analizadores de la realidad
sociopolítica citando siglas y nombres de personas. Es necesario. Pero parece
que la vida y la mente no me llevan por estos derroteros y destinos y
silencios… Debo admitir el fracaso total o casi total como escritor y
escribiente y escribano. Es lo que me ha tocado…
¡Espero que cuando se siegue la
mies, a este modesto escribano no le toque, espero que nunca se siegue esta
mies y estos campos de la libertad de conciencia, libertad de pensamiento,
libertad de expresión, libertad de creencias… porque sobre ella se basa el
futuro…!
- No eche usted toda la culpa de
la historia de su familia a qué le tocó estar en un Lado de la Historia o en
Otro. Que también. Sino analice su historia y su historia de su familia. Y, sea
consciente, lo digo con respeto. No lo quiero ofender. Pero sea consciente que
el problema esencial, no eran sólo los tiempos y las radicalizaciones de esos
tiempos de hace ocho o diez o siete décadas. Las carestías que también. Y, mil
otras variables de la ecuación socioeconómica, que también…
El problema esencial es que su
abuelo o su bisabuelo –dejemos aparte las abuelas y bisabuelas, que las
pobrecitas tenían que “cumplir”-. Es que su abuelo o su bisabuelo, o, uno de
los dos o de los cuatro que tuvo “no se
hizo un nudo, al menos algunos días mas, en el pitorro, pito, pene, cuesco,
chorizo, flauta, pájaro, pajarito, macana, plátano, verga, falo, miembro viril,
cabezón, pimiento, zanahoria, pistola, polla, salchicha, pilila, churra,
pirula, cipote, soldadito, salchicha, manguera, carajo, falo…”. ¡Y, en vez de
tener tres hijos/as tuvo siete…! ¡Esta es una realidad que nadie o casi nadie
quiere oír y escuchar…! ¡Casi nadie escribir…! ¡Su bisabuelo o su abuelo con
tres hijos habría vivido mejor o al menos más holgadamente que con siete…!
Hoy, me he saltado la regla
autoimpuesta de no escribir “tacos y palabras soeces”, pero creo que hoy lo
debía de hacer. Hoy, me he saltado la regla que me autoimpongo, y, que usted
puede comprobar en los miles de artículos que se ha redactado esta pluma y
tintero. Creo que es pertinente y necesario. Nadie se ofenda, porque no tengo
edad, ni deseos de que nadie se sienta ofendido…
No le critico, sé y conozco el
corazón de los hombres y humanos, en una gran parte de su realidad. Sé que no
sólo todo era pasión, era un modo de personas que a edad muy joven tenían ya
que trabajar, sé también que muchos niños e hijos fallecían a edades tempranas,
nunca sabías cuántos llegarían a edad adulta, sé también que no existía
seguridad social, ni jubilaciones y era una forma que te cuidarán de anciano,
incluso dándote de comer, sé que no existía televisión, sé mil cosas…
No hecho la culpa ni a su abuelo,
ni a su bisabuelo… pero debe usted reconocer, que no todo lo que le sucedió fue
por razones sociopolíticas y socioeconómicas y socioculturales y
socioreligiosas y socioideológicas… Que también, sino que una razón, y, razón
esencial, fue que “no puso el abuelo y el bisabuelo entre las sábanas, no puso
un poco de racionalidad prudente y cordura…”.
¡Lamento tenérselo que decir, no
niego otras razones! Ahora examine si es que lo sabe, y conoce, cuántos hijos
tuvieron sus cuatro bisabuelos y sus dos abuelos… me refiero a los hombres y
varones… por la razón antedicha no cito a las mujeres, a las abuelas y
bisabuelas…!.
La realidad está formada por
muchas variables. Las realidades humanas. Es fácil ser o escoger dos o tres y
con ellas explicar toda la historia. Pero en la mar existen no sólo veinte
clases de peces, ni en los bosques no sólo cien especies de árboles. Paz y
bien…
https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ
© jmm caminero (25 octubre 2026 cr).
Fin
artículo 5.791º: “Sobre siglas y lubricidad: Dos cuestiones”.
E.
30 octubre