Artículo 5.789º: “Bando del 10 de Marzo de 1766 en Madrid”.
Estas semanas hemos asistido a la
visión de realidades en Europa que nos ocupan y preocupan. Una parte de
ecuaciones muy complejas. Pero los rostros deben ser vistos, al aire…
Tengo
que volver a escribir artículos. Estimado/a lector/a es la tarea que me he
dicho que haré en estos últimos años. Mientras que pueda. También otras cosas.
Pero cómo siempre, sin olvidar la limitación humana en general, y, la mía
propia. Intento e intentaré como he hecho en la actividad humana normal y en la
cultural. Buscar realidad y buscar preguntas y buscar paz y buscar verdad y
buscar bien y bienes y buscar algo de belleza. ¡Dicho esto…! ¿Dicho esto…?
Hay
que volver al “comentario de la realidad, a la crónica de opinión de la
realidad diaria o de la diaria realidad…”. A fenómenos que suceden. Suceden
cada día millones de hechos. Unos, son semejantes a los anteriores. Otros, son
nuevos e innovadores. Otros, vuelven de vez en cuando. Comentar algo de la
realidad, siempre he pensado que estás castigado por los dioses del Olimpo a
equivocarte. La realidad tiene muchos matices y muchas aristas. Hoy, una realidad
se verá de un modo dentro de cinco décadas de otro. Escribimos artículos, es
una esperanza escondida para que sea literatura y letras. Pueda permanecer
dentro de unas décadas. Alguien pueda beber en ellos y aprenda algo. Me imagino
un ser humano en una estación permanente en la Luna, intentando leer un comentario o artículo del hoy. Qué
circunstancias tendrá y qué ideas y qué sueños…
Uno,
de ellos que preocupa es que en “ciertas manifestaciones públicas de grupos de
individuos se tapan los rostros”. Debo decir, que una manifestación legal es y
debe ser aceptada. Que tenga el permiso de la Autoridad Competente, utilizando
este lenguaje jurídico y sociopolítico. Pero una manifestación no-legal en un
país con Derechos Constitucionales y Democracia no debe ser realizada. Aún
menos, manifestación legal o no-legal que algunos individuos vayan tapados.
El
rostro debe estar claro y evidente para todas las personas que salgan a la
calle, salvo realidades excepcionales que no puedo narrar aquí. Con
manifestación y sin manifestación es un derecho del propio individuo y es un
derecho del resto de personas. Ver el rostro de los demás es un derecho y un
deber hacia la sociedad. No puede nadie taparse y esconderse bajo el rostro
tapado en una manifestación…
Aunque
hay precedentes, según me informa la WWW antes del siglo diecinueve, se suele
dar la fecha de 1845, -porque los humanos necesitan espacio y tiempo,
concentrar y materializar cosas en datos y fechas, el problema del tiempo y del
espacio que no sólo es de Einstein-.
Pues se consideran de las primeras, las protestas llamadas Anti-Rent War, producidas
en 1.845 en Nueva York, dónde hubo
manifestantes que se disfrazaban para evitar reconociesen sus rostros…
En
estos años diversos países occidentales han prohibido taparse los rostros en
manifestaciones públicas. Esta realidad continuará ampliándose. Occidente y en
concreto Europa que todavía son islas de mayores libertad y libertades en el
mundo tendrán que poner límite a dichas realidades. Si alguien hace una manifestación
totalmente legal, y, piden una cosa justa. No tienen que taparse los rostros.
También los que sean objetos de esa manifestación no pueden tomar ningún tipo
de represalias contra ellos. Diríamos que este es el juego doble de toda
realidad, de esta realidad. Personas tienen que tener derecho a la
manifestación, y, personas por esa manifestación no deben ser sancionadas de
ningún modo. Ambas partes de la fórmula y ecuación deben seguir unas reglas…
Me
temo que el aumento de “manifestaciones con violencia continuará en los
próximos meses y años”, y, me temo “que seguirá aumentando grupos pequeños de
personas con rostros tapados y sin llevar teléfonos móviles en sus bolsillos”.
No
es nuevo este fenómeno, por ejemplo, en marzo de 1766 se prohibió la capa larga
y el sombrero llamado de ala ancha, porque se podría ocultar claramente un
estoque o espada dentro de ello. Y, existían muchos peligros de riñas y duelos
y robos y asesinatos por las calles. En tiempos de Carlos III. Esto llevó, entre otras causas y razones, el famoso Motín de Esquilache. Porque para muchos
ciudadanos o habitantes de Madrid rechazaron que la Autoridad Gubernamental
dijese como tenías que vestirse.
Uno,
que ya es con una edad. Sabe que las cosas estallan por una razón pero pueden
existir otras dentro, otras ocultaran o medio ocultas. El perol de agua se va
calentando poco a poco, hasta que estalla… Hay que indicar que se prohibió
específicamente en Madrid…
No
vamos a contar ahora la historia de la desaprobación de la capa larga y el sombrero
de ala ancha, ni tampoco el Motín de
Esquilache, ni tampoco la vuelta a la restitución del uso de capas largas y
sobreros redondos… Pero poco a poco, los siglos cambian, las generaciones
continúan evolucionando, se llegó por muchas razones a la famosa capa corta…
Pero esto es otra historia…
Pero
aquí estamos hablando de otra realidad o de una realidad que reaparece siempre
en la historia: vuelve y revuelve. El
tema del rostro tapado en manifestaciones públicas. Realidad que parece se va
ampliando ahora en Europa. Que en
determinados acontecimientos vuelven a suceder. No tengo que indicar, ni
expresar que creo que no se debe permitir los rostros tapados en
manifestaciones públicas. Menos que bajo ese “disfraz” se realicen actos que
van contra la legalidad vigente, especialmente en países democráticos, en
Europa que dispone de una enorme cantidad de leyes y normas que defienden a las
personas a nivel individual y colectivo…
¡Un
viento muy preocupante recorre Europa…! ¡Europa está siendo recorrida por un viento
muy preocupante…! ¡Paz y bien… Bien y paz…!
http://filosliterarte.blogspot.com.es ©
jmm caminero (23 octubre 2026 cr).
Fin artículo 5.789º:
“Bando del 10 de Marzo de 1766 en
Madrid”.
E.
30 octubre