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Artículo Periodístico 3.306º: “Caldeiro gallego: el rito familiar y cultural”.

                         Artículo Periodístico 3.306º: “Caldeiro gallego: el rito familiar y cultural”.

Con agua, fuego, carne, patatas y algunas pizcas de algo más se conforma un plato que se extiende por toda España, con distintos nombres, que su fin es la reunión familiar.

Los humanos necesitan alimentarse-comer, pero también ser-estar consigo mismos y con los otros, en ese descanso del momento y del tiempo y del espacio, una familia, una reunión de distintas familias, debido a una fiesta, sea boda o sea romería o sea fiesta del patrón del pueblo, o, quién sabe qué motivo, reunión de amigos. Los humanos no solo calientan los huesos con el fuego al realizarse el milagro de unos alimentos al convertirse/cristalizarse/materializarse en comida/energía humana, sino también los huesos del alma y de la mente. Necesitamos distintos calores/lumbres/fuegos internos y externos… ¡Es nuestra condición…!

Análisis.

Con ingredientes simples y rutinarios y normales, con preparaciones simples y simplificadas, diríamos siendo una comida conceptista no barroca, como casi toda comida popular y típica, que ha ido perfeccionándose, como las manos de un pianista, a lo largo de generaciones, quién sabe, si siglos… con carne de falda de ternera, patatas gallegas, unto, pimentón, aceite, sal gorda, agua y fuego se crea la magia de ingredientes en estado seminatural o natural, en algo, que se convierte en humano. Recordemos el axioma antiguo o refrán o principio o concepto: los animales comen, los humanos se alimentan. El alimento es más que la comida…

Debo indicar, que según los prehistoriadores los humanos han degustado durante milenios, unas formas básicas de alimentarse, una, es degustar alimentos vegetales o animales crudos, en las primeras especies humanas, cuándo se inventó o descubrió o recogió el fuego, pues se supone hubo procesos diversos de acercamiento: ahumados o secados al lado del fuego, o, en la variedad de asados en las brasas o en el fuego, o, incluso algunos indican, que posteriormente en pieles que hacian de cuencos, en agua se sumergían todo tipo de substancias alimentarias que habría recogido ese día, desde carne a vegetales…

Si esta hipótesis prehistórica la tomamos como buena, son las formas básicas todavía que seguimos utilizando: los diversos secados desde pescado a carnes, los diversos e ilimitados maneras de asar la carne –el freír en una substancia, aceite o similar, sería una derivación del anterior-, y, los infinitos cocimientos de elementos alimentarios –donde se enclavaría el caldeiro-. Con lo cual, debemos ser humildes y modestos, y ser conscientes, que hay inventos de esta mañana que han cambiado la humanidad, pongamos el caso el móvil, pero otros, pueden que tengan docenas o cientos de miles de años, como la comida preparada con agua calentada…

Consecuencias.

Hay que ser justos y equitativos y agradecidos, el columnismo literario gastronómico no lo hemos inventado en el siglo veinte, ni en España, ni en el mundo, sino que la literatura de y sobre la comida, tiene una historia y dentro de la Península quisiera recordar algunos nombres, en forma de recuerdo y homenaje: Marqués de Villena, Pereda, Palacio Valdés, Valera, Galdos, Bazán, y, entre los más modernos, donde entraría también el articulismo o columnismo periodístico de opinión gastronómico, un invento humano que intenta unir y reunir el hecho o el dato la gastronomía, con la literatura y la poesía y la retórica: pues estarían  Camba, Cunqueiro, Montalbán, Plà, Luján, Perucho, Dioniso Pérez, Chirbes, Ferrand y otros… Aquí, si aquí en letras de bits de información, que vuelan por los aires de sistemas electrónicos, aquí dejo mi pequeño homenaje a estos y a otros que no vamos a mencionar…

Hay interpretadores/cronistas/autores que expresan, que hoy en el mundo, hoy es hoy, es más conocida por sus grandes estrellas de la comida/platos/pucheros, casi siempre en lo que se ha denominado cocina de investigación, nueva cocina, nueva reinterpretación/restauración de los alimentos en los fogones, o, como se quiera interpretar/denominar. Hoy la comida es diríamos junto con los monumentos artísticos, la naturaleza, la historia, una de las razones, reales o hipotéticas, por las cuales un individuo/a se mueve del punto A al B, para después volver al A, con más descanso de la carne/mente/alma…

Hoy, también se viaja, en viajes interiores y exteriores, para captar un nuevo sabor, de una comida que con otros nombres está en muchos lugares, pero quizás, ese cambio pequeño de saber y sabor y olor, de espacio y tiempo, permite entrar un poco más y mejor en el propio inconsciente, en el propio conocerse a si mismo, del viejo maestro Sócrates. El conocimiento a través de la flecha y lanza del puchero… La comida, legal y moral y sanitaria, como conocimiento.

Decía el maestro de los veinte mil artículos o columnas, refiriéndose a este plato que “para comer en familia, en zapatillas, en un buen asiento y con unos buenos tragos de vino…”. ¡Qué más podemos añadir a lo que el maestro Cunqueiro redactó…

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (26 noviembre-07 diciembre 2022 cr).

Fin artículo 3.306º: “Caldeiro gallego: el rito familiar y cultural”.

E. 07 diciembre 2022 a Mundiario.com. Diario Digital Luz cultural.com.

Artículo Periodístico 3.305º: “Tortilla de Puertollano”.

                         Artículo Periodístico 3.305º: “Tortilla de Puertollano”.

Dentro de la comida tradicional y popular se pueden realizar cambios que no entrarían en la nueva cocina, sino en la derivación de la tradicional.

Sea un producto imaginario de un escribiente o sea real o sea fantasmagórica o sea un juego, dejo al lector/a que encuentre la solución… le invito a que saboree y construya y materialice esta variedad de tortilla.

Con los ingredientes de huevos de gallina, huevos de codorniz, patatas, sal, fuego… sintetizaremos el proceso de alambicado porque se cogerían los huevos de codorniz se cocerían, después, de cocidos se les quitaría la cáscara y se dejarían reposar. Mientras tanto se pelarían las patatas en trozos pequeños, se batirían los huevos de gallina y se mezclarían ambos ingredientes.

Ya realizado ese paso, a la mezcla de huevos batidos con patata anteriormente sofritas, se le añaden los huevos de codorniz cocidos… se pone en el fuego, y en un tiempo similar, cuándo vaya cuajando, se siguen los pasos de la tortilla tradicional, ya más hecha o menos, según los gustos…

Alrededor de esta tortilla, real o imaginariamente, el lector/a entre en este juego, en el que el concepto de artículo lo llevamos un poco más lejos, puede que estemos inventando realidades que no son reales. Puede que estemos incentivando que algo no real se materialice. Puede que sea una especie de juego mental… Y, todo sea un escenario, algo así, como siguiendo al maestro Cunqueiro tomaba un elemento real o histórico y lo ampliaba. Quizás, aquí lo único real de momento, sea que existen huevos y existen patatas…

Pues alrededor de esta tortilla de Puertollano, se ha conmemorado un día de la tortilla, dónde se hacen concursos y premios a la mejor Tortilla de Puertollano, con esas características antes indicada… Además, se celebra una especie de festival, acuden, al menos en la imaginación, miles y decenas de miles de personas ese fin de semana, a esta localidad del Campo de Calatrava inserta en la Mancha…

O, quien sabe si este artículo es un experimento social, que desde un modesto artículo se intenta inventar una variedad de alimentos, que no sabemos si existe en algún lugar, y, alrededor de eso, se celebra imaginariamente un día de fiesta, un día de encuentro, un día de gastronomía, un día para que cientos de personas asistan a este acontecimiento. Y, llegue trabajo y turismo a un lugar que tanto lo necesita…

Al final, toda comida o plato tuvo un momento que se creó o se inventó o se transformó de otras anteriores. Alguien hizo o soñó una variedad, alguien se equivocó, alguien no tuvo más remedio de hacer algo con los ingredientes que tenía, -como achacan al turrón, en tiempos de alguna guerra-. Y, surgió algo nuevo. Algo que es una mezcla y variedad de cosas anteriores. Algo que después se fue difundiendo. Y, desde luego, el autor o autora, ha quedado olvidado en la noche de los tiempos. Pero esa realidad ha seguido siendo y estando en la historia local o comarcal o regional… la comida es el lugar de la invención popular. Lo esencial pienso se inventó y aplicó en la prehistoria –sea comida cruda, sea comida seca o ahumada, sea comida asada, sea comida cocida en agua…-.

Ahora está en auge, la vanguardia de la gastronomía, realidad necesaria, A semejanza que todas las artes se han apuntado a la vanguardia de estos dos últimos siglos, también tenía que llegar el momento al comer. Pienso que la gastronomía es un arte, igual que la pintura o la música o el teatro o la literatura… Pienso que tenemos que cambiar esa concepción y hacer de la gastronomía un arte. Dividida en dos grandes géneros: la comida típica y popular de cada territorio, y, la comida de diseño o invención o nueva cocina, que fluye desde hace más de medio siglo en toda Europa, y, ya extendida por el mundo, cada uno buscando sus variedades…

Todo artículo o columna periodística hay que terminarlo. No sé, si el estimado lector o lectora, conoce algo de este procedimiento que los humanos llaman artículo. Existen de muchas clases y muchas variedades. Las personas de dicha comarca, saben si estas palabras tienen base real, o solo son imaginarias. Pero desde luego, invitamos a las fuerzas vivas de dicha entidad local, de dicho concejo o ayuntamiento, que lo piensen y repiensen, y, quizás podrían ponerlo en la práctica. Y, entonces, se podría haber creado en la realidad, el pequeño milagro, que una columna periodística irreal se convirtiese en algo real. Y, quizás, así se contribuya un poco a unas cuantas sonrisas, y quién sabe como el Voto, fiesta popular, recordando epidemias del pasado, pues esta fiesta creada o inventada o imaginada por la mente humana, se convierta en una tradición…

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (26 nov.-07 dic. 2022 cr).

Fin artículo 3.305º: “Tortilla de Puertollano”.

E. 07 diciembre 2022 a MiCiudadReal.es. Tarancon Digital.es

Artículo Periodístico 3.304º: “Academia Gastronómica de Castilla La Mancha”.

                         Artículo Periodístico 3.304º: “Academia Gastronómica de Castilla La Mancha”.

Hoy, es obvio y evidente que la comida y la gastronomía son esenciales para la salud y para el desarrollo económico de un territorio y una sociedad.

Debemos aceptar, supongo que nadie lo negará, que la alimentación o la cocina o el fogón o la restauración son esenciales para el desarrollo psicológico y biológico y social y económico y cultural y religioso y…, del ser humano, tanto como individuo, grupos, colectivos, sociedades, culturas, Estados…

Comemos y nos hacemos, nos hacemos si comemos. Por lo cual, todo lo que desde la ortodoxia del saber de las ciencias y de la racionalidad y de la prudencia y de la moralidad correcta sea incentivar y destacar una realidad, en este caso, la comida, el plato y la cocina dentro de un ámbito geográfico como es la Mancha. Todo lo que sea desarrollarlo, analizarlo, publicitarlo, incentivarlo, pienso que es bueno y un bien para el ser humano, la sociedad, e, incluso la humanidad… ¡Y, para la Mancha que tanta sed y tanta agua necesita en múltiples realidades…!

Todo ser viviente, sea vegetal o animal, sea una bacteria o sea un cachalote, pasando por el ser humano, para vivir y sobrevivir, necesita degustar o consumir energía en forma de alimentos… Con lo cual, aunque se ha indicado, que los animales comen y los humanos nos alimentamos. Porque en el comer y alimentar humano, ya no solo está la substancia ingerida en sentido estricto, sino que además está la interpretación social y cultural. El ser humano no degusta solo una fruta recogida del árbol, sino que puede adornarla o prepararla de mil formas, exponerla de diez mil…

Hoy, en todo Occidente se ha unificado o valorado como si fuese un árbol que se entrelaza, que el viaje está formado y conformado por distintos vectores o funciones o finalidades: el viaje en sí, el viaje como descanso psicológico y mental y corporal y espiritual, el viaje como información de monumentos artísticos y estéticos, el viaje como conocimiento de la historia de un lugar o territorio, el viaje como degustación y conocimiento de las comidas/pucheros/fogones del lugar/lagar/viñar/olivar, el viaje como conocimiento de la naturaleza y en la naturaleza: nadar y bucear y respirar…

Y, con y en relación al viaje, sea de un día o sea de una semana, el viaje como finalidad de conocer y conocerse mejor a si mismo, cada persona a si misma, siguiendo el consejo del oráculo de Delphos, siguiendo el consejo del maestro Sócrates, “de conocerse a si mismo”. Y, en ese conocerse a si mismo, no solo es necesario conocer la historia del lugar, la geografía-naturaleza, el arte, sino también los alimentos, que han podido esos platos/fogones/cocinas populares, ir evolucionando durante siglos, o son, creaciones de las vanguardias de las mentes de creadores que imaginan nuevos mundos de sabores y formas y olores...

Considero que la Gastronomía, es una de las Artes, a igualdad, pero con diferencias, como pueden ser las Bellas Artes, que nos vienen desde la Grecia y la Roma antigua. Hoy, igual que no todos los cuadros y esculturas son obras maestras, pero si algunos, sucede lo mismo, no todos los platos son obras de arte, pero si algunos. En mi modesto entender y comprender, la Gastronomía es hoy, una de las Artes, a semejanza que pueden ser las Obras Plásticas, la Música, el Teatro, la Literatura, la Danza, etc.

Además hoy, ya desde hace varias décadas, desde el siglo veinte, la comida y la gastronomía ha sufrido una gran revolución, se ha adaptado a las vanguardias, a semejanza o analógicamente, como lo han ido realizando el resto de las Artes. La Gastronomía sería como una ópera o sinfonía que combinan distintos gustos y percepciones: el sabor, el olor, el color, la forma, el tacto…

Se diría que la alimentación es un hecho, en lenguaje de hoy, un hecho transversal, multidimensional, integrador y sintético de multitud de actividades: desde la producción agraria y ganadera, el transporte, la comercialización, la realización del producto final y el consumo. Entran en todo ello, diversos saberes, diversas disciplinas, distintas actividades, distintas ciencias, distintas realidades, y, distintos fines y distintas personas y distintos oficios y profesiones. El alimentarse es más que el comer, el alimentarse es la sinfonía de la vida… -siempre que se realice con racionalidad, prudencia, sentido común y bajo el saber ortodoxo-.

Como toda columna periodística, tiene un límite, de ochocientas palabras, y, como sigo el consejo de los viejos maestros griegos del pensar/pensamiento, que indicaban, que de nada servía una filosofía, que no intentarse curar algún mal humano…

Con el anterior supuesto y presupuesto, me atrevo a sugerir a esta Academia Gastronómica de la Mancha, que estudien la posibilidad de crear un premio de articulismo o columnismo gastronómico de/en la Mancha, de comidas de la Mancha o de gastronomía en general, y de la Mancha en particular –algo así como el Premio Cunqueiro de articulismo gastronómico  gallego, con sede en Lalín-.

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (27 noviembre-07 diciembre 2022 cr).

Fin artículo 3.304º: “Academia Gastronómica de Castilla La Mancha”.

E. 07 diciembre 2022 a El Dia Digital.es CLM. La Manchuela al Dia.com.

Humor 1.252. Humor 1.253. Humor 1.254.

 Humor 1.252.

E. 30 noviembre 2022 a Revista Lugar de Encuentro.com. Diario Siglo XXI.com.

Humor 1.253.

E. 30 noviembre 2022 a El Diario Alhaurin de la Torre.com. La Voz de la Palma.com.

 Humor 1.254.

E. 30 noviembre 2022 a Pontevedraviva.com.

Artículo Periodístico 3.303º: ”Las mil primaveras y callos a la gallega”.

                         Artículo Periodístico 3.303º: ”Las mil primaveras y callos a la gallega”.

Parafraseando y homenajeando al gran Cunqueiro, que indicó que a Galicia le quedaban mil primaveras, desde luego a los callos a la gallega le quedan diez mil…

Con materia prima natural y modesta y con una presentación estética humilde y sabrosa la cocina popular que ha sido la síntesis de siglos, es una de las grandes alegrías y esperanzas del ser humano. Mientras que los humanos degustemos tortilla, en todas las variedades, o callos, en todas las formas. Pienso y opino y creo que existe una esperanza a/para la humanidad. Como un gran crítico de arte indicaba hace unos meses, si el ser humano es capaz de crear la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, las Meninas de Velázquez, el Guernica de Picasso los seres humanos tenemos que tener esperanza en nuestro destino…

Con garbanzos, estómago de ternera, chorizos ahumados, uña de cerdo con codillo, pata de ternera, cabeza de ajos, cebolla, limones, comino molido, pimentón dulce y picante, pimienta negra, sal, agua, fuego… Con todos estos elementos y materias y constituyentes de animales/vegetales/minerales y la mente-capacidad-amor del ser humano se puede realizar una ópera de sabores, colores, olores, gustos, tactos que une a los hombres con su interioridad, a las mujeres con la exterioridad, y todos con la historia del pasado y del presente y, la esperanza del futuro. Porque necesitamos realidades que nos proporcionen esperanza, y, este plato es una razón para ello…

El siglo veinte, que trajo enormes cosas positivas y buenas, en todos los campos, pero también realidades/traumas/heridas que no hemos superado, guerras reales y calientes, campos de concentración, guerras frías, y, filosofías/ideologías, no pondré nombres, que se fijaron demasiado en el lado negro y obscuro y gris de los hombres/mujeres y poco, en el lado claro y blanco y positivo y de colores de multitud de lo humano...

Por esas razones, pienso y medito y reflexiono, y, he llegado a la convicción de escribir-pensar-sentir columnas de gastro –también seré sincero, para presentarme al que dicen es el mayor y mejor premio periodístico de gastronomía en nuestra Celtiberia de milenios-. Pero, especialmente, para encontrar motivos de esperanza en nosotros mismos, en hacer sonreír y hacer sonreír a los labios, al corazón, al estómago. Por todo eso estoy redactando una serie de artículos gastronómicos, siguiendo a los maestros del pasado, especialmente a Antonio de Guevara, Plà, Camba, Montalbán, a las mil primaveras del viejo maestro Cunqueiro

No olvidemos que este plato y otros similares, de todo el mundo, cada uno según su especificidad, cultura. Y tiempo, situación de la época, eran comidas para días de fiesta. La carne por lo general, era un producto limitado y para conservación del futuro. Porque nunca sabemos los humanos que invierno nos espera, ni siquiera ahora. Más si estás encerrado en una aldea con diez o veinte o cincuenta casas. Todo es limitado. No debemos olvidar que los humanos desde hace dos millones de años, que surgió la primera especie, la habilis, hemos tenido que luchas por vivir y sobrevivir. Por buscar constantemente fuentes de energía en forma de alimentos.

El problema del pan ha sido una cuestión constante y eterna. No todo ha sido el hambre de pan, porque existen muchas hambres, hambre de amor y sentirse querido, hambre de seguridad personal y de la vida, hambre de conocimientos y cultura, hambre de lo metafísico o Dios, etc.

Recuerdo hace ya décadas, en mi niñez-juventud, en la preadolescencia, que una profesora de biología, empezó a indicar con cierto enfado, que alguien le había puesto en el examen, que “lo que comemos se introduce tal como así, en el cuerpo”, por lo tanto, tendríamos trozos de chorizo y trozos de garbanzos y trozos de arroz con leche, repartidos por la geografía del cuerpo…

Llevaba razón aquella profesora, que no le pongo cara/nombre, que supongo ya sabrá si existe Dios. La recuerdo como buena persona, y aquí, le ofrezco este modesto homenaje, a ella y a todos los profesores que he tenido, en la enseñanza oficial y reglada, al menos, más de doscientos… Llevaba razón la profesora con lo que indicaba, pero no era consciente, que hace más de cincuenta años, nosotros tendríamos diez u once. Entonces la vida era otra cosa, en la mayoría de casas no había ni calefacción central, ni televisión, ni teléfono… No sé, quién diría o escribiría eso en el examen, pero supongo que ese ser de mi edad, ya habrá corrido una gran parte de su existir bajo este aire y sobre este suelo…

Recuerdo lo anterior, para recordar que los alimentos forman parte de nuestra estructura bioquímica, se convierten en proteínas y calorías y substancias y líquidos y todo lo que necesita un organismo vivo. Somos seres vivientes, con una estructura básica de animales, pero no solo somos primates evolucionados, tenemos inteligencia y razón y creatividad y memoria y libertad, y muchos, todavía creen/emos que tenemos alma-espíritu inmortal…

Cuando redacto estos artículos sobre gastronomía, siempre recuerdos cuántos cientos de miles de mujeres, estarían contentas aquel día, porque tenían todos los ingredientes para ofrecer comida a toda su familia, y, cuántas a lo largo de la historia, se les caería alguna lágrima que acabaría en el puchero después de pasar por las mejillas, porque le faltaba el pan o los garbanzos, y solo tenían, unas pocas berzas y suficiente agua, y todavía fuego…

Con esto ofrezco con estas palabras, a tantos millones de mujeres y hombres, que han ido pasando el testigo y el símbolo y el concepto de la comida popular. Algunas veces, con suficiente pan, muchas veces, sin suficiente pan. Mujeres anónimas, mujeres con varios hijos, mujeres con marido o mujeres viudas, que han sufrido en la noche de la historia, penas y tristezas y alegrías y vulnerabilidades. A todas ellas que nos han dado como herencia los callos de cualquier región, los callos a la gallega…

http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (25-30 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.303º: ”Las mil primaveras y callos a la gallega”.

E. 30 noviembre 2022 a Infoprovincia.net. La Voz de la Palma.com.

Artículo Periodístico 3.302º: “Churros de bacalao gallego”.

                         Artículo Periodístico 3.302º: “Churros de bacalao gallego”.

Todo se mueve y conmueve, podría expresarnos el poeta, la comida es un proceso evolutivo constante e histórico. De vez en cuando, una especie viva y fósil queda, todo cambia.

Como el panta rhe, de Heráclito, todo se mueve y todo se conmueve, no puedes bañarte dos veces en el mismo río, como la naturaleza, las montañas se mueven, las galaxias, las especies vivas. También los alimentos y las comidas, todo está en proceso de cambio. Pero en la genialidad y talento de los humanos, se producen dos proceso que parecen que se contradicen, por un lado, todo lo va cambiando poco a poco, modificando y evolucionando y perfeccionando y barroquizando, añadiéndole/quitándole elementos. Y, por otro lado, algunas realidades, parece que la cristaliza y materializa durante siglos, para que no se muevan, no cambien, no se modifiquen.

Esta realidad o aparente contradicción, que en lógica matemática, no es lo mismo contrario que contrariedad o contradicción. Ya, el viejo maestro Aristóteles, nos lo indicó. Porque del principio de identidad –y, contradicción y tercio excluso- surgen toda la lógica y surgen toda la matemática, y, por tanto, todo el pensamiento y toda la cultura, desde la antigüedad… Todo esto, aunque no se lo crea usted, también se aplica a todos los fenómenos humanos, y la comida-plato-fogones es un aspecto de lo humano…

Estos churros o buñuelos de bacalao gallegos, que entre los mil ingredientes de la naturaleza biológica y animal y mineral, que los humanos han inventado o encontrado o diseñado o modificado –de pasada, sabía usted, que existen, en el Norte, un depósito que conserva en temperatura adecuada, semillas de las cientos de miles de plantas existentes, como una especie de arca de Noé de las plantas, por si el mundo cambia demasiado deprisa, para que no se pierdan, para que podamos continuar existiendo en este planeta-.

Con bacalao, harina, leche, huevos, dientes de ajo, vinagre, aceite de oliva, laurel, perejil, guindilla, levadura, sal, fuego… con esta orquesta de alimentos/substancias/elementos, con variedades, según interpretación de la cocinera/o, se forma y conforma y estructura la orquesta de esta entidad, que se puede presentar en dos variedades similares: o en forma de churro alargado, o en forma de buñuelos redondeados, como si fuesen piedras prehistóricas labradas por la mano humana…

No debemos obviar y olvidar, que la palabra gastronomía, en su origen está formada por la palabra griega, gastro o estómago, nomía o del término nomos, norma o regla –semejante en el sufijo, a todo lo que nos envuelve en la vida: economía-. Por consecuencia la gastronomía es el arte y saber y ciencia que intenta interrelacionar conocimientos de los alimentos y el ser humano, y, por tanto, su relación con la naturaleza, la sociedad, la sanidad, la cultura, la religión, la economía, la política, etc.

Porque no olvidemos, hablamos de un invierto de frío si se cierra el grifo de la energía, pero imagínense, cosa que ha sucedido demasiadas veces, en la historia, si se cierra el grifo del trigo o de los cereales o del agua o de las patatas –no olvidemos las crisis de hambre y hambruna, cuándo en el siglo diecinueve se produjo en Irlanda por una enfermedad de la patata, y, dicen, que también en Rusia…-.

Pero la comida no solo interrelaciona/combina/hibrida substancias o alimentos con el estómago, sino con la mente y con el corazón y con la psique humana, incluso con el alma, en sentido estricto –en casi todas las religiones, existen ritos espirituales y religiosos, dónde hay algo de comida o alimento…-.

Como es obvio y evidente, la gastronomía  se ha transformado desde la segunda mitad del siglo veinte, en un elemento esencial, dentro del sector servicios, de la economía de una región o país o del mundo. No existe hoy viaje que se conciba, viaje de descanso del tour que pusieron en el siglo dieciocho los ingleses de moda por Europa. No existe que no tenga en cuenta, diversas dimensiones: los monumentos artísticos, la historia de esa entidad o localidad o territorio, la naturaleza, y, desde luego las fiestas y el folclore, pero también, la gastronomía…

Generalmente, comidas por precios moderados, que permiten al viajero o viandante o caminante, entender y comprender, el misterio de lo humano y la humanidad de otra manera. Que le permite saborear otros sabores, otras combinaciones de alimentos, otras maneras de presentación/representación de la comida/mundo, otras estéticas o bellezas en las maneras de sus colores, otros olores en los lugares que como cuevas prehistóricas, los humanos se introducen para soñar con sabores y olores, paisajes humanos y humanizados, personas de carne-hueso-mente-alma, con las que se hablan conversaciones o diálogos o monólogos o solo miradas/percepciones visuales…

Pienso que ante la comida hay que tener una concepción moderada y abierta, -siempre que sean productos legales y no dañinos para la biología humana, o para un individuo concreto-. Pienso/opino/creo/estimo que la comida, hay que probar, obligarse a saborear nuevos sabores, nuevos combinados de sabores, porque eso permite abrir la mente y el corazón y el paladar, ahora que dicen, que existen cinco sabores esenciales, no cuatro, como hemos creído durante siglos…

Pienso que aunque parezca que no te va a gustar mucho, obligarse a consumir el plato que unas personas han realizado con el esfuerzo/sudor/saber de cocinar –siempre que sea legal y siempre que sea sano biológicamente, reitero…-. Porque es como obligarse a un viaje interior/exterior, mental/moral... En ese viaje interior de los alimentos, que puede durar varios minutos, desde unos cuantos a una decena.

En ese viaje puedes descubrir algo… algo de ti y en ti mismo, algo de la persona que te acompaña, algo de la humanidad, algo de esa región, algo de… si permites saborear los churros de bacalao, puede que modestamente se cumpla en ti, ese pequeño portento, que la comida no es solo para obtener energía y calorías, que son esenciales, sino que son un instrumento para retomar energías y calóricas de sosiego y descanso y esperanza y autoconocimiento y fe en la humanidad. La gastronomía es una manera de estimar/se, querer/se, amar/se a uno mismo, y al resto de los seres humanos. ¡Cosa que tanto necesitamos…!

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (28 noviembre 2022 cr).

Fin artículo 3.302º: “Churros de bacalao gallego”.

E. 30 noviembre 2022 a La Manchuela al Dia.com. Euromundo Global.com.

Artículo Periodístico 3.301º: “Cocido de Lalín: la necesidad hecha arte”.

                         Artículo Periodístico 3.301º: “Cocido de Lalín: la necesidad hecha arte”.

Parto del hecho, que la comida, es o puede ser arte, una de las artes, el arte del sabor y del olor, a semejanza como los demás: artes visuales, del sonido, del movimiento, de la palabra…

A semejanza, como no todas las pinturas son obras maestras o geniales, no todas las comidas o platos o degustaciones llegan al grado de perfección, de equilibrio entre las partes, en este caso alimentos, formas o colores a la hora de la colocación o implatación/emplatación –de emplatar-, del punto de cocción o de la medida de la sal o de la cantidad de agua o de la temperatura de degustación...

Además en el caso que comentamos, a mi modo de ver, los platos o comidas típicas o populares, han sufrido, como algunos indican de Shakespeare, un proceso de evolución de siglos, es decir, un texto escrito que ha pasado por diversas generaciones de/con representación, una idea teatral, pongamos el caso, se va depurando generación tras generación, porque se van sintetizando los puntos esenciales, las emociones e ideas universales y profundas del ser, conscientes e inconscientes.

Puede que al hipotético y estimado/a lector/a, le haya sorprendido que compare una comida popular y típica con el gran vate inglés. Pero pienso que esto representa como realidad y metáfora lo que es una comida popular, es el proceso, de siglos y generaciones, de ir encontrando el punto justo. Antes cuándo se cocinaba con leña, es hallar la medida de todo, el tiempo, del que poco hablamos, la temperatura de la que nos olvidamos. Tiempo y temperatura y las vueltas que hay que darle a la comida en el fogón, y, si de forma más fuerte o radical o despacio.

Además de los gustos del paterfamilias, o de los vástagos de todas las edades que se sientan en la mesa, sin olvidar al abuelo o a la abuela, que ya con muchos años, quizás le falten los dientes, y hay que tener en cuenta, como se cuecen los productos alimentarios… Y, también, porqué no, indicarlo y decirlo, los gustos personales o las manías de cada miembro familiar…

Con los elementos vegetales, animales, minerales, aire y fuego, combinados se crea la escultura del cocido de Lalín: costilla, rabo de cerdo, lacón, cabeza, garbanzos, repollo, sal, unto, chorizo, panceta, huesos de espinazo, lengua, pata de cerdo, patatas, carne de ternera, muslo de gallina, grelos, aceite de oliva, agua y fuego… Con una docena de notas, a distinto ritmo y tiempo, se conforman posiblemente billones de cantatas y óperas y sinfonías y cuartetos… Supongo que en la ópera de las comidas, típicas o del autor o de la nueva cocina, sucede lo mismo, con tres elementos o cinco o diez se pueden formar/conformar un regimiento/división/cuerpo de ejército de platos diversos y diferentes. Lo que sucede con la comida típica o popular o de siglos, es que se han ido depurando/sintetizando/conceptualizando los elementos y los tiempos y los modos y los colores y las formas…

Podríamos indicar que en la comida, sucede como en las muñecas rusas, unas dentro de otras. Pero que no debemos olvidar, que un plato está o forma parte de un individuo, que a su vez, está dentro de una familia, y, esta familia dentro de un pueblo o lugar habitado humano, y ese pueblo está dentro de un territorio natural o naturaleza… Podríamos continuar abriendo el abanico… con lo cual, no solo hay que saborear el plato en/con un redondel como una plaza de toros, donde el torero y el toro son trozos de chorizo, de cerdo, de grelos… sino también la historia de la localidad/concello, la historia de/y la Naturaleza que rodea. Y, si es posible entrevistar/dialogar/recordar y al mirar/remirar/admirar la comida, que existe un corazón detrás que lo ha hecho, un cocinero/a, un agricultor/ganadero, una transportador/transportista, un camarero/empresario que te lo presenta… Alrededor/dentro de la comida existen muchas personas, que nos decimos/somos humildes y modestas y anónimas… pero díganme, el mundo funcionaría sin millones, el noventa y nueve coma noventa y nueve, de seres humanos somos anónimos…

Lalín hay que indicarlo, no solo está incentivando y poniendo en el mapa mundial una variedad de cocido, sino que lleva ya décadas con la fiesta y la feria del cocido, y, también un mes del cocido. Ya que están promocionando este conjunto de alimentos populares en un plato, yo me atrevería sugerirles, porque no piensan realizar un museo del cocido o del cocido de Laín… que puede ser virtual, o, puede ser, también material, en alguna antigua casona o monasterio o convento que exista en sus vértebras y corazón, que esté medio abandonado, podría ser un lugar perfecto. Pero ya podrían empezar con un Museo o Fundación Virtual sobre el Cocido de Lalín. Ahí dejo la sugerencia/carta de paloma al futuro…

Y, ya que mi juventud de viejo, que estoy empezando a andar, me atrevo ya de paso, que en la Web del concello/concejo/ayuntamiento abran un archivo de documentación con enlaces a todos los artículos periodísticos sobre esta temática, libros, bibliografía. Y, también, si es posible, vayan coleccionando para ese futuro museo, no solo los carteles de dicha feria, sino obras que podrían tener relación, musicales, plásticas, esculturas, literarias, visuales, etc., con esta temática, del cocido en general, del cocido gallego, del cocido de Lalín. Las posibilidades son muchas. Los que materialicen este proyecto si es que cristaliza en trocitos de información, pueden tener muchas posibilidades de desarrollo…

[¡¿Y, ya que han creado una Feria, creen unos días o un día, de invenciones nuevas del cocido de Lalín, variedades, modificaciones, ingenios, creaciones…!? ¡¿Un cocido de Lalín, una variedad que tenga huevos cocidos enteros de perdiz o de gallina…!?].

Dicen, que dentro de unas generaciones, la IA, la Inteligencia Artificial ocupará mucho lugar en la sociedad-cultura humana. Pero pienso, que tardará mucho tiempo, supongo, para que esos sistemas informáticos sean capaces de saborear un buen cocido de Lalín, en ese equilibrio de fuego y calor y temperatura y sal y aceite y cerdo y…

No podemos terminar este artículo sin homenajear al maestro Cunqueiro, maestro de las letras, maestro de los platos, maestro del enigma/misterio/imaginación que todo ser humano arrastra, consciente e inconsciente. ¡Maestro de al menos veinte mil artículos periodísticos…!

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (27-30 nov. 2022 cr).

Fin artículo 3.301º: “Cocido de Lalín: la necesidad hecha arte”.

E. 30 noviembre 2022 a Galicia Digital.com. El Tambor Revista de la Gomera.es.

Índice. Cuadernos de la Mancha.

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