Artículo 5.377º: “No todo vale, no todo vale…”.
Ni en la guerra, ni en política,
ni en la sociedad, ni en los negocios no todo vale. Toda la historia de la
humanidad en cierto grado, es intentar que el no todo vale sea aceptado.
Uno, uno se desanima, por indicar
un verbo suave y débil. Uno, uno se desanima, cierto que vendrán
factores-causas-motivos-razones porque las neuronas se cansan, que las células
se cansan. Pero toda la vida uno, uno está soportando ver el espectáculo,
sufrir el teatro que para muchos todo vale. Muchos, son individuos, son
colectivos, son grupos, son entes de diversa característica, son ideologías,
son sistemas de personas más ideas. Todo vale o casi todo vale. Pocos aceptan
este principio a nivel teórico, porque claramente saben que una sociedad así,
así se desmorona, pero pocos, en su vida real y práctica, se dan cuenta, que no
todo vale. Que está la ley jurídica, está la moralidad mínima y racional y
adecuada, que está el sentido común y está la prudencia.
Uno, uno se percata que en muchos
ámbitos de la realidad humana, en muchas entidades sociales y de todo tipo,
para muchos individuos todo vale, para conseguir el fin que quieren o desean.
Uno, uno percibe tantas veces, como esta regla no-regla se sigue, que uno ha
terminado por darse cuenta, cambiando la fórmula del viejo maestro Aristóteles, de que el “hombre es un
animal racional”, hemos convertido y transformado la ecuación de palabras en la
siguiente fórmula: “el hombre es un primate evolucionado racional”, siempre hay
que añadir que para más de la mitad de la población, también tiene
“alma-espíritu inmortal”, para otra parte, no, para otra tercera parte, duda.
Te encuentras demasiadas
personas, que su animalidades-primatología no la autocontrolan de forma
correcta. Esta es la realidad, que la
“mente-conciencia-inteligencia-entendimiento-libertad” no autocontrola de forma
correcta su parte racional de su ser, y, tampoco autocontrola su parte
“irracional de su ser”. Admitiendo que somos una unidad esencial o substancial,
de cuerpo-carne y de mente-psique, más la dimensión alma-espíritu inmortal
–para quién crea-. Pero no todo vale, no todo vale. Este es el error,
posiblemente masivo, unos, nos los saltamos en un orden de cosas, otros, otros
en otro.
El siglo veinte, con todos los
matices que se quieran, han sido atravesados por corrientes diversas, en las
cuales, han querido que la religión occidental y la metafísica occidental, o si
quieren metafísicas occidentales, que se han ido cribando, materializando,
cristalizando durante siglos, durante milenios. El siglo veinte y el anterior
se han producido en Europa, y, en Occidente un esfuerzo por parte de diversas
entidades e ideologías, entidades concretas y entidades ideológicas, y,
sistemas de pensamiento-filosofía y de sensibilidad, que el cristianismo y las
metafísicas teístas queden anulados, destruidas, minorizadas, si, pudiesen ser
desaparecer. Y, esto desde distintos puntos de vista teóricos y prácticos...
Sólo hay que mirar al siglo
veinte. Sólo hay que mirarlo, qué hay detrás y dentro y encima, de los cuarenta
y dos mil campos de concentración de distinta clase que hubo en Centroeuropa o
en Europa en el siglo veinte, sin contar los que hubo en toda Asia y Eurasia,
pues hubo una “ausencia de Dios”, si quieran más abstracto una “ausencia y
negación de la metafísica occidental, u, occidentales que ha sido un trabajo
racional de al menos cuatro milenios”, desde la civilización sumeria y antigua
egipcia, pasando por todas las posteriores. La metafísica y metafísicas
occidentales, son el principio, es el vino y el lagar de miles de años de
evolución, no sólo es producto del judeocristianismo, aunque estos movimientos
hayan sido esenciales en estos últimos siglos, junto con el islamismo…
Toda la humanidad, creo que en
esencia ha estado siempre buscando sistemas teóricos y prácticos de que no todo
vale. Una vez, hace tiempo, escuché y percibí y vi y pensé un documental de un
grupo o manada de monos, no recuerdo la especie, situados en Asia, al lado de
un templo hindú, que por los procesos de la toma del poder, de alguna forma
también políticos, ascendió a mono alfa, uno, fue aceptado por todo el grupo y
por las hembras.
Pero el mono alfa, al cabo del
tiempo, se portaba mal con ellas, y, con los nuevos monitos o nuevos
descendientes del grupo. De tal manera y tal forma, si aquel informe era
cierto, el grupo de monas-hembras se juntaron para quitar el poder, el ser el
mono alfa de ese grupo o manada. Es decir, si esto es cierto. Esto es lo que la
humanidad sigue haciendo y está haciendo durante milenios. Posiblemente desde
las primeras especies de homos, de humanos, que hemos ido pasando por distinta
especie… -posiblemente desde antes, desde los homínidos-. La racionalidad es
una de las razones que la humanidad ha permitido haya ido evolucionando, la
racionalidad con moralidad correcta…
Hemos intentado que la
fuerza-poder, que puede ser de muchos modos o de muchas maneras, construido en
muchos entes y entidades, que puede ser de muchas formas y muchas concreciones.
Que el poder y los poderes se vaya humanizando. O, dicho de otro modo, que “no
sirva como principios esencial y fundamental, la fuerza-poder”, sino que no se
siga el principio de “que todo vale”, sino que las actuaciones humanas,
individuales, de grupo, de cualquier entidad, de la sociedad, del Estado, sea
regida por “la racionalidad, la correcta moralidad, el sentido común, la
prudencia…”. Que la ley y la fuerza vayan juntas. Que la ley y la moralidad
correcta y la fuerza vayan en armonía y justicia y equidad y libertad y bondad
y bien y racionalidad y eficiencia vayan juntos y en armonía…
Al asomarme y ver, los “muros de
la patria mía”, uno, uno siente, uno siente, que hemos olvidado ese principio
esencial y moral: El fin no justifica los medios. Que todo fin, tiene que
conseguirse con unos mecanismos de eficiencia, pero también de moralidad,
legalidad, sentido común, prudencia. El siglo veinte nos lo ha demostrado hasta
la saciedad, hasta el abismo, cuando no se sigue ese principio de moralidad con
ley, cuándo se justifica todo con la fuerza y el poder de la fuerza. Somos
hijos del siglo veinte, somos nietos del siglo veinte. Igual que Aristóteles fue
hijo de las guerras médicas, y, aprendió y aprendió mucho. Aprensamos nosotros,
tanto el pueblo, como las elites, tanto los individuos como los colectivos,
tanta la sociedad como el Estado. Por favor, por favor…
Aviso para caminantes, aviso para
navegantes, aviso para aviadores… Bien y paz, paz y bien…
http://youtube.com/jmmcaminero © jmm caminero (18 febrero 2026 cr).
Fin
artículo 5.377º: “No todo vale, no todo vale…”.
E.
01 marzo