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Artículo 5.037º: “Cuando los editores se marchan y Lorenzo Silva”.

                         Artículo 5.037º: “Cuando los editores se marchan y Lorenzo Silva”.

Hablemos hoy, un poco de los editores, que son los directores de la música de las letras-literarias. El mundo del libro no se puede entender sin ellos y sin ellas. Son esenciales.

Debo confesar que en los oficios de la cultura literaria, existen distintos oficios y profesiones, una es la de los autores-as, pero otro es de los editores, críticos, profesores de universidad, directores de revistas, lectores-as, etc. Todos son esenciales. No se toca la novena sinfonía, ni hoy, ni ayer, sin una multitud de oficios y de profesiones. En unas artes se llaman gestores o productores o editores, pero es en esencia la misma, ponen un trabajo y esfuerzo y dinero de inversión, incentivan o publican o promocionan un producto cultural, y, esperan unos beneficios, porque si no los tienen, se tienen que cerrar las ventanas e irse a sus casas…

No soy de los autores que critiquen a los editores. En este oficio del escribir literario, o si se quiere del pintar arte o artes, siempre hay mucha crítica hacia editores, marchantes, galeristas… no es mi caso. Creo que las personas invierten un tiempo y un dinero para obtener un beneficio para poder comprar aceitunas y judías y si es posible caviar. Ese es el sueño de todo y de todos. También el que pinta o el que escribe o el que hace música o compone teorías filosóficas o conceptos, lo hace por la misma razón, aunque no la única razón-causa-motivo, también existen otras... El mundo es así, si un león caza diez veces, y, solo obtiene una vez una presa, sobrevive, si caza treinta veces, y, no obtiene nada, pues fallece. Es la ley de la naturaleza. Nosotros los humanos al ser más racionales y morales, esperemos y esperamos, si alguien fracasa en un oficio cambia a otro…

No critico a los editores, reitero la afirmación. Aunque he escrito cientos de cartas, esperando que alguien me publique una parte de mis escritos, por carta postal o por correo electrónico y he enviado a miles, sin exagerar, trozos de los escritos, a veces, muy grandes, varios miles de páginas en sistemas electrónicos. He escrito y llamado a muchas puertas, a mí, siempre se me han cerrado, incluso a día de hoy, no encuentro una revista cultural o literaria o filosófica o pictórica que quiera hacer una reseña o informe, -aunque sea de diez líneas, salvo alguna excepción-, de algo de lo que he producido. Por tanto, sé de lo que estoy hablando. He estado llamando a las puertas, más de cuatro décadas. Y, siempre las persianas nunca se han levantado. Esta es la realidad, y, hay que vivir con lo real y la realidad. Y, ésta es mi realidad. Puede que no tenga talento, ni ingenio, ni creatividad, ni conocimientos suficientes, ni suficiente oririginalidad, y, todos los valores y vectores de la cultura…

Pero si creo, que la situación de los autores y creadores –no me gusta la palabra creador, es demasiado ambiciosa-grandilocuente-soberbia, creo que la de autores y autoras encaja con todas las artes y todos los saberes-. Pero si creo, decía y repito, que este mundo de la cultura está en una situación muy parecida a la de los proletarios del siglo diecinueve. Si creo, que las Administraciones Públicas y las Entidades Privadas que se ocupan de estos temas, deberían estudiar como racionalizar más y mejor esta realidad, lo de la cultura, la autoría cultural…

La realidad es que en cada campo o sector o área existen cientos que jamás tendrán, ni tendremos un lugar en la cultura, o lo tendrán muy pequeño. Esta es la realidad y esto es lo real. Uno, de cada cien ocupará/ocupa un lugar, uno de cada quinientos ocupa un lugar, uno de cada mil ocupa un lugar, según el sector o la disciplina o el saber o el arte, o, incluso el lugar donde residas. Esta es la realidad, el resto algunos medio viven, compatibilizándolo con otros oficios colaterales, y, el resto se pierden sus trabajos y sus obras… esta es la cuestión…

He reivindicado solo una medida. De muchas que podrían surgir sólo una. Es decir, existan Archivos Nacionales y Regionales, que cada persona que se dedica a una actividad envía un dossier, de una o dos páginas, mostrando algo de su curriculum, y, algo de sus obras, y, algunos enlaces. Y, así, la industria cultural si desea nuevos autores, vaya a esos mares a buscar los peces que  les interesen. Creo que eso sería racional y moral y eficiente. No como ahora, que alguien con sus dossier de pintura, o su dossier de literatura o su libro lo va enviando a decenas de editores, decenas de concursos, decenas de personas, decenas de otros autores… y, al final, solo el uno por cien tienen cierta aceptación.. Se gasta más en irlo presentando a unos entes y personas y a otras, que si se publica o se hace una exposición…

Qué sucedería con esto. Pues sería sencillo y fácil, todas las personas interesados en un campo, podrían ver los Archivos y Directorios de esa faceta o área, que existen en su provincia, localidad, región o nación. Habría cien o mil poetas, cien o mil pintores, cien o mil filósofos, cien o mil… y, con esos datos, sí con esos datos, todos los oficios de la cultura, podrían sacar y entresacar, artículos, antologías, exposiciones, libros, tesis doctorales, TFG… y, los autores y autoras, sólo tendrían que ir actualizando esos dossier, de dos o tres páginas como máximo. Y, continuar haciendo…

Bueno en este viaje por el articulismo que voy haciendo y rehaciendo, me he encontrado con uno de Lorenzo Silva, Lorenzo Manuel Silva Amador, notable escritor y notable articulista, titulado, Cuando un editor se va, del año 2018-2019, que nos habla, como todos los columnistas de cientos de temas y cientos de cuestiones… ¡En fin… usted que dice o qué piensa sobre esta cuestión y sobre este mundo…!

http://youtube.com/jmmcaminero      © jmm caminero (08 agosto 2025 cr).

Fin artículo 5.037º: “Cuando los editores se marchan y Lorenzo Silva”.

E. 17 agosto 2025 a El Digitalsur.com.

Artículo 4.881º: “Cansados de llamar a las puertas de los gestores culturales”.

                         Artículo 4.881º: “Cansados de llamar a las puertas de los gestores culturales”.

De vez, de vez en cuando, en el teatro de los medios de comunicación alguien redacta un artículo sobre la industria cultural, en general y de cada arte o saber...

Por lo general, siempre existe alguien quejándose de algo, o, alguien alabando algo. Pero pocas veces, nos encontramos con un artículo o una noticia que mencione, que el noventa o noventa y cinco o noventa y nueve por ciento de autores y autoras, sea en música, en teatro, en literatura, en poesía, en pintura, en o en… pues, se han tirado diez o treinta o cincuenta años de su existir, y, será porque no tengan talento, será porque viven en provincias, será porque no tengan suficientes conocimientos, será porque no tengan un enlace con algún aspecto de la industria cultural, han fracasado. Se sienten fracasados.

Todo el mundo sabe, que existen miles de autores y autoras en todas y cada una de las artes, en todos y cada uno de los saberes. El mercado no puede abarcar y consumir todo. Nadie puede pretender que la sociedad, leyese las miles de novelas o se representasen las miles de obras de teatro o se comprasen y se expusiesen las decenas de miles de obras plásticas que sea hacen, o los cientos o miles de ensayos que se realizan cada año, etc.

¿Pero qué hacer con las obras y con los autores/as que han estado diez o veinte o cuarenta años produciendo mil o diez mil poemas, cien o mil obras de teatro, mil o cinco mil obras plásticas, etc., qué se hace, se dejan que se destruyan, se deterioren, se pierdan…? ¿Qué de todos esos autores, que pueden tener una valía de segunda o de quinta, que no han alcanzado a tener una editorial que les publique, ni una galería de arte, ni los periódicos culturales en sus secciones o las revistas culturales, cuándo han publicado algo, autopublicado o por alguna institución, nunca o casi nunca le han hecho una reseña, porque al final, todo el mundo habla de libertad de creación, pero al final, solo se citan un número limitado de obras y de autores…? ¿Qué hacemos con todas esas producciones, con todos esos autores/as…?

Hemos expuesto los dos extremos, si recuerdan: sabemos que la sociedad no puede consumir, ni comprar todo lo que se produce culturalmente, y, por otro lado, qué hacemos con decenas de miles de obras, miles de autores, en cada género o saber o arte, qué han estado toda la vida batiendo el cobre, en lenguaje popular, qué hacemos con todas esas obras, las dejamos que se destruyan, deterioren, olviden… -qué es lo que hasta ahora se hace, esta es la verdadera política cultural… dejar que vayan desapareciendo nombres y obras…, porque claro está son de quinta fila, personas que han estado cuarenta años trabajando, no han aprendido nada, son de quinta calidad…-.

La industria cultural qué dice a esto, qué dice a esto la industria cultural institucional. Qué hacemos, dejamos que se destruyan las obras, con el tiempo, solo hay que dejar que los autores vayan cerrando los ojos, y, con las obras se van perdiendo, dejando en los rincones, en definitiva, el silencio del tiempo se va apoderando de ellas…

Podría haber un debate nacional sobre este tema. Se podrían crear archivos reales o virtuales sobre esta cuestión. Podrían los museos y fundaciones existentes, conservar, miles de obras de cientos de autores, cada uno en su género, en sus depósitos, al menos obras en papel, para que no ocupen demasiado espacio y tiempo. O, directorios provinciales o regionales o nacionales de las diversas artes y saberes. Se recicla todo hoy, o se pretende reciclar todo, menos la cultura, que una gran parte de ella, se deje que el tiempo la destruya.

Ni siquiera se tiene la capacidad de pensar, que aunque todo sea mediocre, nombre y substantivo y adjetivo que tanto se utiliza, que me desagrada especialmente. Ni siquiera se produce la duda, que quizás una producción mediocre, dentro de cien años se juzgue de otro modo y de otra manera. Quizás, dentro de un siglo se valore de otra manera y de otra forma. Más hoy, se añade otra razón la Inteligencia Artificial hará miles de obras de cualquier género en cualquier arte o saber, por tanto, qué lugar tendrá la producción human dentro de cien años…

La cultura es un sistema que crea y olvida mucho de lo que crea. Ya, ya sabemos, siempre se dice lo mismo, es que son obras de quinto nivel. No tienen suficiente calidad, ni creatividad, ni esencialidad, ni originalidad, ni y ni… ¡Ya lo sabemos…!

Ustedes, ustedes saben, que existen cientos de autores y autoras, en las diversas artes, en los distintos saberes… que llega un momento en su existencia, quizás, después de llevar cuarenta o sesenta años de su existir, produciendo algo cultural, produciendo realidades culturales, aunque sean de séptima fila, que ya no se ocupan o preocupan de tener un lugar en la cultura, sino se van empequeñeciendo sus esperanzas y su piel se va agrietando. Y, la única preocupación en este tema, es qué hacer, para que los mil poemas o diez mil poemas que han hecho no se pierdan, las mil dibujos o diez mil pinturas que han hecho no se pierdan, por…

Ustedes, si ustedes saben, que existen miles de autores y autoras, de y en cada generación, que llega un momento, que miran sus manuscritos y sus producciones, sea el género o el saber que sea, que se dicen, he estado treinta o sesenta años haciendo, y, no sé qué hacer, para que alguna entidad o institución quieran conservarlos. Se dicen, quizás no sea una producción de primera, pero quizás si de tercera, o quizás si de quinta. Quizás no sean unas obras geniales, pero quizás, si tendrían valor, a nivel provincial, local, regional… Pero continúa mirando toda su producción, sus diez mil poemas, sus diez mil dibujos-pinturas en papel, su equis de zeta… y, se dice, cerraré los ojos, dejaré de respirar, y, todo esto se irá perdiendo, además de toda la producción en todos los terrenos, como cartas, documentos…

No solo que esas personas sienten que han fracasado en sus oficios y vocaciones culturales, sino que se pasan sus últimos años de su existencia, sabiendo que todo se perderá, al cabo de unas décadas. Por mucho que ha ido llamando a multitud de entidades culturales, para ver si querían conservarlo. En todas, les han dado el silencio como respuesta. Se dicen, ya a edad avanzada, no habría sido mejor dedicarme a vender tomates, que no a crear poemas o pinturas o composiciones musicales o… Este es el gran fracaso de cientos y de miles de personas, este es el gran fracaso de la cultura. Pero todo el mundo calla, calla ante este problema-cuestión-realidad…

https://x.com/i/flow/login?redirect_after_login=%2Fjmmcaminero © jmm caminero (17-18 mayo 2025 cr).

Fin artículo 4.881º: “Cansados de llamar a las puertas de los gestores culturales”.

E. 18 mayo 2025 a Rota al Dia.com. La Voz de Palma.com. El Tambor Revista de la Gomera.es.

Artículo Periodístico 4.251º: “Las provincias y los centros culturales”.

                         Artículo Periodístico 4.251º: “Las provincias y los centros culturales”.

Desde hace generaciones, algunos lo retrotraen a los primeros tiempos de la capitalidad en Madrid, se habla si se puede ser creador o investigador cultural en provincias.

Ahora, según los recovecos y círculos culturales existirían tres grandes centros culturales, desde lo que podríamos denominar la geografía cultural o geocultura: las provincias, personas que laboran el cobre y las palabras y su saber, en provincias, con pequeñas diferencias si es en capitales provinciales o ciudades de alta densidad poblacional o en localidades más pequeñas.

En esta clasificación las personas que entran en el grupo de las Academias y de las Universidades, aunque estén en provincias o en localidades de suficiente población, estas personas y sus producciones culturales, van por otros derroteros, se consideran que laboran en el mundo de la universidad y del saber ortodoxo.

Ahora se ha creado y criado, ya con suficiente madurez, más de cuatro décadas, otros centros que son las capitales regionales, dónde se bate bastante dinero en los lagares del poder regional. Con lo cual, se puede indicar que es un nuevo centro cultural de importancia. Suponemos si este vaivén histórico político continúa del mismo modo, que no parece que vaya a suceder lo contrario, pues las capitales regionales irán teniendo más importancia.

Y, por último las grandes capitales políticas y económicas del país, y, por tanto, también culturales, que entrarían dos especialmente, Madrid y Barcelona. Algunos siempre la reducen a una, la capital de la corte, a la que durante generaciones han ido arribando cientos de personas que querían tener un lugar en algún campo cultural, económico, social, político, religioso, etc. Cierto es que en estos momentos, y, la palabra momentos es en este contexto, en estas décadas, ya Madrid no es solo el rompeolas de todos los escritores o pintores o artistas o músicos. No cabe duda, que en otras grandes ciudades de la Península Ibérica se han formado grandes carreras en esos campos.

Todo lo anterior, nos sirve para centrar el lugar de la cultura de provincias, en las mismas provincias, en las mismas capitales regionales, en las grandes capitales del Reino o del Estado. ¿Dicho de otro modo, qué pinta una exposición de arte o una presentación de un libro realizado por alguien que vive en provincias, en el contexto total de la cultura…?

Es como muchos piensan, lo puedo indicar de forma afirmativa o interrogativa, es solo un producto de un deseo y pasión de alguien, un poco de vanidad y quizás algo de soberbia, y, algo de terapia para curar quién sabe qué, para ocupar un lugar en la jerarquía cultural de dicho lugar. Pero que posiblemente, nunca llegará más allá, a no ser, que sirva como presentación para que las puertas de Madrid o de Barcelona se le abran…

Algunos se preguntan, en los periódicos con sección cultural o revista cultural, cuántos acontecimientos culturales de provincias se promocionan o se hace una crónica o artículo o cita. Alguien dirá, tenemos ejemplos de la segunda mitad del siglo veinte, de autores y autoras, que desde provincias llegaron a lo máximo. Pero olvidamos las especialidades condiciones históricas de esos tiempos, y, olvidamos, que por ejemplo, Delibes fue enseguida seleccionado con un Premio importante y con una editorial en Barcelona, con sombras y poder en todo el Estado y un poco más allá. Por poner solo un ejemplo.

Alguien si triunfa en Madrid, Cela, después te puedes ir al rincón más alejado del centro. Porque ya la voz de ese ser, ya se oye en cualquier lugar. Es más, quizás es bueno alejarse de las fiestas culturales del centro de las capitales culturales y económicas y sociales. Es bueno alejarse de ese centro para tener distancia, silencio, horas de trabajo, no tener gran agenda de compromisos de todos los tipos, para mirarse en el espejo interior de uno mismo, y, quizás hacer surgir la gran obra…

¿Pero qué decimos o qué hacemos con los cientos y miles de personas, autores y autoras, en todas las artes y en todas las disciplinas del saber, que se pasan uno o diez o treinta o cincuenta años de su vida batiendo el cobre de los colores, las palabras, las ideas, las imágenes, los conceptos, los movimientos, o lo que sea… y, algo se les reconoce su labor, pero todos saben que su fin, es será la pérdida y la destrucción de su producción, posiblemente, sus inéditos se irán perdiendo en varias generaciones de descendientes, lo fijado en imprenta o semejante, dormirá el sueño de los anaqueles de alguna biblioteca o bibliotecas, con un futuro imprevisible en el tiempo…?

¿Qué hacemos con esas miles de personas de provincias, hombres y mujeres, que han estado buscando trozos de realidad y verdad y bondad y bien con algún arte o saber o disciplina cultural…?

¡Por no saber, ni siquiera sabemos cuántas personas existen en estas situaciones, en pleno siglo veintiuno en la Europa del mayor desarrollo cultural y económico del mundo, existen miles de personas que se dedican a la autoría cultural, sean mejores o peores, y, ni siquiera sabemos o conocemos cuántas existen, cuántas han existido en el siglo veinte, cuántas en estos momentos…!  ¡Y, nosotros los europeos somos los cultos cultivados culturalmente…!

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (21 abril-09 jun. 24 cr).

Fin artículo 4.251º: “Las provincias y los centros culturales”.

E. 09 junio 2024 a MiCiudadReal.es. Fuenlabrada Noticias.com.

Artículo Periodístico 3.965º: “Premios Nacionales y Nacionales de Cultura”.

                         Artículo Periodístico 3.965º: “Premios Nacionales y Nacionales de Cultura”.

Son los premios que cada Ministerio otorga a distintas actividades culturales de la interpretación, investigación en distintos campos del conocimiento humano.

Al ser tantos los premios pues siempre te puedes dejar alguno olvidado. Pero podemos pensar que es una de las grandes ideas y actividades que la administración pública de la Cultura y de los distintos sectores lleva realizando desde hace muchos años.

Premios Nacionales.

Entre otros estarían los siguientes:

-          Premio Nacional de Artes Plásticas.

-          Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural.

-          Premio Nacional a la Mejor Traducción.

-          Premio Nacional a la Obra de un Traductor.

-          Premio Nacional Fin de Carrera.

-          Premio Nacional al Fomento de la Lectura

-          Premio Nacional de Cinematografía.

-          Premio Nacional de Circo.

-          Premio Nacional del Cómic.

-          Premio Nacional de Danza de España.

-          Premio Nacional de Diseño de Moda.

-          Premio Nacional de Ensayo.

-          Premio Nacional de Fotografía.

-          Premio Nacional de Historia de España.

-          Premio Nacional de Ilustración.

-          Premio Nacional de Ingeniería Civil.

-          Premio Nacional de Innovación y de Diseño.

-     Premio Nacional de Investigación.

-     Premio Nacional de las Letras Españolas.

-          Premio Nacional de las Músicas Actuales.

-          Premio Nacional de Literatura Dramática.

-          Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.

-          Premio Nacional de Música.

-          Premio Nacional de Narrativa.

-          Premio Nacional de Periodismo.

-          Premio Nacional de Periodismo Cultural.

-          Premio Nacional de Poesía.

-          Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales.

-          Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud.

-          Premio Nacional de Teatro.

-          Premio Nacional de Televisión.

-          Premio Nacional de Tauromaquia.

Consecuencias.

Todos los años, en los medios de comunicación nos van desgajando como lluvia los Premios Nacionales que este año se otorga a una persona, a un libro, a una actividad, a una trayectoria… Con lo cual, entre la enorme diversidad cultural humana y española redestacan personas y obras. En definitiva, es los distintos modos de interpretación de lo humano que vamos haciendo, utilizando como instrumento distintos saberes y distintos artes.

Los humanos necesitamos entendernos y comprendernos. Tenemos que aportar a la realidad y a la realidad natural y a la realidad humana, concepciones de sentido y de significados. Y, eso es lo que hacemos a lo largo de la historia. No solo nos alimentamos cazando, sino que la comida la transformamos en gastronomía. No solo construimos cosas, de mil modos, sino que esas realidades las convertimos en industria, en diseños, en arte. No solo nos cobijamos como el resto de animales, sino que construimos viviendas, sean chozas o sean rascacielos, y, en ellas y con ellas, muchas son arte o Arte.

Si alguno de ustedes, lee los textos que redacto, de vez en cuando, me lee de vez en cuando, sugiero siguiendo a los viejos maestros griegos, aquel axioma de que no sirve ninguna filosofía que no cure algún mal humano. Me digo a mi mismo, no sirve ningún texto literario o artículo de opinión que no sugiera alguna idea, y, que los expertos la maticen y la perfilen. Porque con las ideas interpretamos el mundo, con las ideas podemos perfeccionar el mundo, con las ideas encontramos sentidos y significados al mundo…

Aquí, sugeriría, copiando la idea de los japoneses, que elogian y homenajean a las personas, que pasando una edad, pongamos el caso setenta u ochenta años, llevan toda la vida realizando una labor y oficio, son los grandes maestros del país en esa actividad… pienso que a nivel nacional, -porque regional se realiza de alguna forma en algunos territorios-.

Indico a nivel nacional se podría cada año, homenajear y otorgar un certificado y en una ceremonia, a las personas, que con equis tiempo, setenta u ochenta años, llevan décadas siendo pasteleros, ceramistas, pintores aunque nadie los conozca, vidrieros y todos los oficios que se puedan ir mencionando…

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (13-25 dic. 2023 cr).

Fin artículo 3.965º: “Premios Nacionales y Nacionales de Cultura”.

E. 25 dic. 2023 a Mundiario.com. La Verdad de Ceuta.com.

Artículo Periodístico 3.722º: “¿Qué productos culturales triunfan?”.

                         Artículo Periodístico 3.722º: “¿Qué productos culturales triunfan?”.

Durante siglos se ha hablado de la censura, especialmente, desde el famoso Índice de Libros Prohibidos del Vaticano, pero en todas las Cortes de Europa existía censura de una forma u otra.

¿Pero qué podemos decir hoy y ahora? ¿Existe censura en los productos culturales, sea en libros, cine, televisión, radio, periódicos, documentales, música, etc.? ¿Se podría indicar que podríamos dividir en tres aspectos o grandes dimensiones en el mundo: censura de productos culturales debido a las leyes, según el país y sociedad y cultura y religión mayoritaria…? ¿Y, en segundo lugar, censura económica o que se valora lo que puede producir rendimientos económicos? ¿Y, tercero una censura, especialmente en Occidente, por exceso de oferta y creación cultural en todos los sectores, de tal modo, que al existir tanta producción, cualquier producto cultural a sí mismo se tapa y se esconde…?

Hoy, cualquier mercancía cultural, salvo excepciones, diríamos, en Occidente, tiene una división típica: la producida por las universidades y sus departamentos de producción y publicación, que por lo general, tienen un recorrido para las universidades, y, en segundo lugar, lo producido por la industria cultural privada –y, solo, por lo general ésta, es la que difunde los grandes valores materiales culturales-. O, dicho de otro modo, si un libro y un autor no es promocionado por una gran editorial nacional o internacional, generalmente ese libro no tiene mucho recorrido y éxito, lo mismo, con sistemas diferentes en el resto de productos culturales –un artista plástico por una galería de arte internacional…-.

Existe una tercera división que sería, en parte, lo producido por la industria cultural pública, que tiene una dimensión de extensión y de éxito limitado, pero que tampoco es nimio a un nivel territorial localizado. Y, dentro de esta todos los productos de autoedición, en la medida del sector que sea, que los autores se lo comen y se lo pagan y se lo distribuyen –ahora, ha alcanzado un nivel de importancia Internet, algunos producciones tienen muchas suscripciones y recepciones, pero otras, apenas ninguna-.

El grave problema y pregunta es saber, ¿si obras de gran valía a nivel de conceptualización y formalización, según el saber o el arte concreto, pueden estar en “esa censura social”, por denominarlo de algún modo, hay tanta producción cultural, que es imposible asimilar y conocer toda, y, por tanto, la cuestión es si puede suceder que productos culturales de alta valía, queden sepultados en la enorme cantidad de mercancía cultural? ¿La cuestión es saber, si en un enorme silo de miles de kilos de arroz, si existen varias decenas de rubíes y oro y platino del mismo tamaño si quedan olvidados y perdidos y desconocidos y sepultados…?

En un artículo titulado: La censura ya no es lo que era, publicado en El País, del 03 de agosto del 2023, redactado por el escritor Juan Gabriel Vásquez, nos habla de la censura clásica  fijándose en el Índice de libros prohibidos. Esa censura que estaba dentro del espíritu y la materialidad de la Contrarreforma católica produjo, en contra de la influencia del mundo luterano, calvinista, zwingliano y anglicano.

Hoy, Occidente, en el fondo, no necesita ningún sistema de leyes de censura, ni de organismos de censura, ni de entidades que postulen estas prácticas, porque hoy, la enorme producción cultural, es suficiente, hace las veces de censura… si en un año se realizan decenas de miles de fotos, por cientos o miles de fotógrafos, ya es suficiente este dato, para que unos productos se tapen con otros productos. Si se producen miles de libros de poesía cada año, de cientos y miles de autores, pues sucede lo mismo, y, así en todo.

Y, estos se publican, se hacen públicos, por ediciones particulares o de los autores, por entidades públicas, por Internet, entonces, la producción es tan ingente, que en sentido estricto, no se necesita censura legal o censura pública, diríamos que la enorme producción “hace las veces de censura, sin ser censura”. Después, el tiempo, a no ser que se encuentren remedios, irá escondiendo, olvidando, deteriorando, perdiendo multitud de productos que se han ido creando, en todos los saberes, artes, letras…

Existe una pregunta doble que pocos se atreven a hacerla, aproximadamente cuánta cultura, en un territorio equis, se produce cada año, en cada sector o actividad, sin entrar en la calidad de antemano –pintura, música, teatro, poesía, ensayo, diseño, etc.-, y, la segunda pregunta o cuestión cuánta, al cabo del tiempo se pierde se destruye, se deteriora, se olvida…

La pregunta final, es con los medios actuales que se disponen, se deberían buscar métodos y metodologías, para que la cultura producida, al cabo de unos años o lustros, no se perdiese o se destruyese y, que al menos, se conociese, si los autores y autoras quieren, se conservasen directorios de dichas personas, para que fuese una manera sencilla y simple de buscar y encontrar productos culturales por territorios, regionales o nacionales o provinciales. O/y.

¿¡Dirán que no se puede conservar todo, pero todo pasado a imágenes y a textos electrónicos, se podrían conservan decenas de miles de obras, cientos de miles de obras, de todas las actividades y sectores culturales…!?

¡Qué mayor censura puede existir, que miles de pinturas, de libros de poesía, de ensayo, etc., al cabo de unas décadas, después del fallecimiento del autor-a, o, incluso en vida, se destruyesen, perdiesen, olvidasen, deteriórense tanto que queda en los estudios de los mismos autores, en los vientres de los ordenadores…! ¡Tanto hecho público o no hecho público…!

¡Cuánta riqueza cultural se pierde cada año, a nivel local, provincial, regional, nacional…! ¡Tenemos el valor de hacernos esta pregunta, tenemos el valor de plantearnos soluciones…!

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (05-09 agosto 2023 cr).

Fin artículo 3.722º: “¿Qué productos culturales triunfan?”.

E. 09 agosto 2023 a La Manchuela al Dia.com. Xornal de Galicia.es.

Artículo Periodístico 3.707º: “Auto y heteroevaluación cultural”.

                         Artículo Periodístico 3.707º: “Auto y heteroevaluación cultural”.

¿Las entidades culturas, públicas o privadas deben someterse a un proceso de evaluación y autoevaluación y heteroevaluación?

Toda entidad social y política de alguna manera, tienen dispositivos y sistemas de evaluación internas y externas. Una empresa económica privada, es evaluada constantemente, por el mercado y la aceptación de sus resultados, pero al mismo tiempo, existen niveles internos de autoevaluación. ¿La gran pregunta es, las entidades culturales, semipúblicas y públicas, deberían organizar/se (con) sistemas de evaluación interna y de evaluación externa…?

Si admitimos, como principio que la cultura y la Cultura es/son un modo o medio esencial de la economía actualmente. Diríamos, dentro del sector servicios y del sector turismo y del sector del ocio, la cultura tiene una dimensión importante económica. Y, por tanto sustentadora de trabajo y de empleo. Ciertas zonas y comarcas reciben una parte, no despreciable de sus recursos económicos debido al flujo del turismo y del viaje cultural.

En toda entidad social y económica, por ejemplo, el sistema de salud, existen sistemas de autoevaluación y de heteroevaluación, evaluaciones internas y evaluaciones externas, en mayor o menor medida –copiados en parte, de la empresa privada, que para sobrevivir, está, al menos, en estas últimas décadas, en una constante evaluación interna y externa-. Un ciudadano en el sistema de salud, le amparan leyes y normas, que puede hacer una queja o una sugerencia, o ambas cosas a la vez -y, por eso no ser castigado, ni sancionado, ni censurado-. Está insertada en el tejido de la organización de dicha entidad esa posibilidad…

¿Pero en las múltiples entidades culturales existentes, en mayor o menor medida regidas y legisladas con dinero y dineros públicos, existen sistemas de autoevaluación y de heteroevaluación…? ¿O, no…?

¿Y, deberían existir, y, si deben existir, qué parámetros y conceptos y sistemas y metodologías se deberían disponer…? ¿Dentro de las entidades culturales públicas y semipúblicas existen de distintas temáticas, y, gestionadas por distintos organismos públicos, sean municipales, nacionales, regionales, etc.? ¿Por lo tanto, quizás habría que formar y conformar un modelo general en ese sentido de análisis de esta cuestión, organizar un debate público para el estudio de esta realidad…?

Una persona física, pongamos por caso, cualquier persona que se dedica a un saber, sea de letras o de ciencias o de artes, tiene que llevar un curriculum por delante, y presentarlo. La cuestión es si una entidad equis cultural, en su Web no debería mostrar lo realizado, su curriculum, durante los últimos diez o veinte o cincuenta años… No debería, pregunto y afirmo, en su Web en una pestaña especial, indicar datos de su propia organización, de su propio curriculum histórico...

Por ejemplo, en los Museos Nacionales, por lo general, existen una documentación histórica, de todas las exposiciones que han realizado y fecha y mes, desde el surgimiento. Pero esto no se hace en otras entidades culturales, incluso museos territoriales y de diversas temáticas, ni entidades culturales, que realicen exposiciones…

No parece lógico, ni racional, ni eficiente que una persona física, sea matemático o sea físico o sea artista plástico o músico o escritor tenga que llevar su curriculum como si fuese el baúl de la Piquer, por toda España, para presentar su trabajo y su biografía y sus méritos, y, una entidad cultural equis (pública o privada), sea del tema que sea, y, existen multitud no presenten, en su Web oficial, un desarrollo de toda su actividad cultural, en los últimos veinte o treinta o cincuenta años… dónde se pueden ver, por quién quiera y quién sea, todas las actividades culturales que han realizado y fechas… -Y, esto también aplicable a nivel de entidades públicas y privadas…).

Durante años en las Casas de Cultura, dónde tenían salas de exposiciones. El autor o autora que exponía, por lo general, tenían que dejar en depósito y donar una obra de arte, de las obras expuestas y presentadas. Así, durante años se ha ido realizando y construyendo. Con lo cual, se supone, que en diez o veinte o treinta años de esta costumbre, se han podido coleccionar y mantener y archivar, decenas o cientos de obras de arte, en distintos formatos, materiales, géneros y arte… Lo lógico y racional, es que dicha sobras, estuviesen catalogadas y archivadas, algunas expuestas, en ciclos temporales, y, por tanto, esa información fuese pública, también se percibiese en las Webs oficiales…

Porque sería una riqueza cultural, que puede irse dejando a generaciones futuras, es una muestra de la identidad cultural de cada territorio, sea localidad o comarca o provincia… ¡Cuántos museos, se están formando, solo de los premios culturales pictóricos acumulados durante años y las obras donadas por los participantes, que han querido, y, ahora, son pequeños focos culturales en sus localidades…! ¡¿Cuántos autores culturales tienen la sensación que están, en muchos sentidos, como los proletarios en el siglo XIX!?

¿Si todo se evalúa, interna y externamente, no parece irracional e ilógico que no se realice lo mismo con todas las entidades culturales, sean de un tipo o sean de otro?, ¿que no sean gobiernos de taifas, totalmente autónomos e independientes, sino que existan criterios externos e internos? ¿O, no…?

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es   © jmm caminero (23 julio-01 ag.  2023 cr).

Fin artículo 3.707º: “Auto y heteroevaluación cultural”.

E. 01 agosto 2023 a Rota al Dia.com. Canarias Noticias.es.

Artículo Periodístico 3.517º: “Perderse cultura y Cultura”.

                         Artículo Periodístico 3.517º: “Perderse cultura y Cultura”.

Decenas de miles de autores y autoras les llega un momento que tienen el siguiente problema: ¿Qué va a suceder en las próximas décadas con su producción cultural?

Sea el campo que sea, la disciplina que sea, el saber que sea, el arte que sea… existe una cuestión que como espada de Damocles está siempre sobre cada autor o autora, sea en la disciplina que sea. ¿Qué va a suceder con su producción cultural, qué habrá pasado ya…?

Todo autor o autora, sea en el saber que sea, creativo o de investigación o de divulgación, tiene como dos grandes componentes o áreas o dimensiones: una, la que durante su vida haya podido plasmar o publicar de una manera o de otra con los cauces oficiales, y, que esa producción exista una posibilidad de permanencia para y en el futuro –digamos, una publicación en forma de libro y libro de papel, que varios ejemplares, puedan quedan en las bibliotecas oficiales que tienen la responsabilidad de conservar un ejemplar para el futuro-.

Y, en segundo lugar, cada autor o autora, se haya dedicado a una rama de la búsqueda o investigación, o de la autoría o creación, sea en la disciplina que sea, tiene un material, que puede ser más amplio o menos, que está inédito, que se queda entre sus papeles y sus cajones. Este segundo material, no hecho público o realizado en formas muy modestas, tiene un grave peligro de perderse. De los cajones del autor-a pasará a los cajones de los herederos primeros, y, de estos a la segunda generación de descendientes… Existen muchas posibilidades que cuándo llegue a la tercera generación se haya perdido mucha cantidad de ese material inédito…

Sinteticemos, si ha sido publicado en forma de libro y de publicación libro en material de papel. Si es la forma tradicional y queda algunos ejemplares en distintas bibliotecas, ese material, en principio, puede conservarse varias generaciones o siglos. Segunda posibilidad que dicha publicación haya sido en reprografía –en este tipo de material, el papel es peor, y, la existencia puede quedar más mermada-, además, que algunas bibliotecas oficiales que los deben conservar, puede que no lo cataloguen. Tercero la publicación se haga en sistema electrónico –en este caso, la permanencia es menor, los formatos van cambiando: disquete, CD, DWD, algunos indican que en buen estado de conservación solo dura una decena de años…-.

Si es material plástico y las obras se han ido enviando a distintas colecciones, archivos, bibliotecas, museos, etc. La durabilidad de esos materiales, depende de distintas variables: la fama o notoriedad o la firma o la importancia económica o cultural de ese material y de ese autor/a. Y, después, las vicisitudes y cuidados que se deben otorgar ante esa producción cultural…

Por lo tanto, sea doloroso y angustioso, para miles o decenas de miles de personas, autores y autoras, que han dedicado una parte de su tiempo, esfuerzo, preparación, estudio, formación, trabajo a la producción y creación cultural, sea en ramas de investigación, sea en ramas de autoría-creación. Todos saben, a determinada edad, que ya no buscan predominantemente que la industria cultural les haga un hueco en sus sistemas, buscar un lugar en la cultura o en la rama a la que se hayan dedicado, o, vivir de ello, o tener un nombre, o, por vanidad o soberbia o buscando sea un oficio que complete otros… A determinada edad y época, la gran pregunta que se hacen, es doble:

- ¿Todo lo que han hecho y está por el mundo sigue existiendo…? ¿Y, seguirá existiendo dentro de equis tiempo: treinta o cincuenta o cien años después, de que ellos como personas hayan besado la tierra?

- ¿Segundo, que va a suceder con todo el material inédito que está en los cajones de madera de sus vitrinas o en los vientres de los ordenadores, teniendo en cuenta, que lo electrónicos se puede perder o borrar o deteriorar muy fácilmente…?

Así, sí así de este modo, se pueden perder cientos de miles de páginas escritas, cientos de miles de producciones culturales –conozco a un autor, que en vida, se le ha borrado de los sistemas electrónicos ocho mil fotografías artísticas y documentales-.

No voy a indicar aquí, que todo ese material, sea de primera categoría, notable, excelente, genial que merezca ser recordado durante milenios. No voy a expresar ese juicio o enunciado o concepto, pero puede ser que parte de ese material, tenga valor en su disciplina, si no a nivel internacional, si quizás a nivel regional, provincial, local, comarcal. Como reflejo de una época o un tiempo, como riqueza artística o científica o documental de esa entidad geográfica. Como identidad comarcal o provincial o local. Al final, el valor de una pequeña ermita de un pueblo de hace dos siglos, no es comparable con la Catedral de León o de Burgos o de Sevilla o de Toledo, pero tiene un valor…

Como no sirve ninguna filosofía que no intente curar algún mal humano, como decían los viejos maestros griegos… ¿No podrían diversas entidades, bibliotecas, museos, fundaciones públicas o privadas abordar esta cuestión y este problema…?

¿Aunque sabemos que conservar ocupa lugar y espacio, sea físico o material o sea electrónico, no deberían buscar formas o maneras, que los autores que deseen o quieran, sea en la rama que sea, en el material que sea, puedan enviar y depositar sus materiales creativos o de investigación, en las ramas que sean, para que exista una posibilidad de conservación para el futuro…? ¿Sea en forma de textos o sea en forma de imágenes electrónicas –para su más fácil conservación y ocupen el menor espacio posible…-?

¿Porque quizás, el futuro juzgue y valore de otras formas lo hecho cien años antes, porque quizás, sea una función de justicia y equidad, darle el pequeño consuelo, a cientos o miles de autores o autoras, que (se) han dedicado en una gran parte de su labor, a la producción cultural en una rama, que haya una posibilidad que se conserve para el futuro, todo el material publicado según las normas administrativas, todo el material inédito, que consideren los autores/as deba conservarse…?

Pondré un ejemplo, que está sucediendo en estos últimos años, bibliotecas muy importantes están aceptando en donación materiales de humor gráfico de grandes viñetistas nacionales o regionales –materiales de humor gráfico, pero también otros documentos biográficos…-. La propiedad intelectual e industrial la siguen conservando los autores y los herederos. Pero ese material, miles de viñetas de humor gráfico, se está poniendo las bases de conservación para el futuro. Y, en el futuro ya lo emplearán de las formas que crean conveniente… Cierto que son viñetistas de autores de una fama enorme –nacional o regional…-.

¿Pero la sociedad, la industria cultural, las entidades públicas y privadas no deberían plantearse que ya ha llegado el momento, que a semejanza, que se recicla todos los tipos de materiales físicos, se debe buscar que cientos de miles de páginas escritas, o cientos de miles de obras artísticas, -al menos, imágenes de ellas, si no se pueden conservar de forma material-, podrían buscarse fórmulas para que se conserven para el futuro…?

¿No deberían bibliotecas o archivos o museos o fundaciones provinciales, locales, comarcales, regionales abrirse a la posibilidad a aceptar en depósito, en forma de imágenes o de textos, cientos de miles de páginas escritas, o imágenes de obras en otros materiales, para la conservación para y en el futuro…, sin tener en cuenta, la fama o notoriedad de esos autores o investigadores en su tiempo de existencia en esta plaza de toros de la vida…? ¡Paz y bien…!

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (09-12 abril 2023 cr).

Fin artículo 3.517º: “Perderse cultura y Cultura”.   

E. 12 abril 2023 a El Dia Digital.es CLM. Diario Digital Luz Cultural.com.

Artículo Periodístico 3.508º: “Seleccionar la cultura y la Cultura”.

                         Artículo Periodístico 3.508º: “Seleccionar la cultura y la Cultura”.

No nos engañemos se seleccionan las tendencias estéticas y culturales e ideológicas, se seleccionan las obras, se seleccionan las personas/autores/as. Esta es la realidad verdad…

Toda la historia de la cultura/Cultura, no nos engañemos a nosotros mismos, está formada por distintos sistemas o círculos de seleccionadores, a y, en cada uno de los campos de la realidad sociocultural. Diríamos como casi muñecas rusas unas dentro de otras, o, como conjuntos de Cantor, interseleccionados e interrelacionados...

Diríamos, que existen sistemas de selección territorial: a nivel local, comarcal, provincial, regional, nacional, continental, internacional… Imaginemos equis, en el primer escalón, y, existe un sistema de personas, de forma asistemática o informal, pero que ocupan una serie de puestos en el ámbito cultural, personas que pueden ejercer diversos oficios o profesiones o responsabilidades culturales: desde la crítica, más o menos sistemática, en ese campo, hasta direcciones de museos o fundaciones, o, directores de medios de comunicación, o periodistas o personas que llevan ocupándose en ese campo, uno o decenas de años. Todo ese magma asistemático contribuye de una manera o de otra, a ir seleccionando nombres y personas y tendencias y estilos de un área de la cultura, en un ámbito local o provincial en cada tiempo y en cada generación y en cada década... ¡A unos, se les va dejando entrar, para pasar al siguiente esquema de selección, a otros, se le cierran ventanas y puertas y chimeneas…!

Pero si ascendemos en la escala sucede algo semejante a nivel regional. Y, si ascendemos en la escala algo similar a nivel nacional… De ahí, esa dialéctica, siempre continúa, entre tantas personas y entidades y egos y nombres y sombras y personas y tendencias y fines y estilos y…

La realidad es que la inmensa mayoría quedarán relegados a/en algún nivel, sin menoscabo de lo que pueda suceder en el futuro, si es que las obras producidas se mantienen y siguen existiendo… el texto bíblico: “muchos los llamados, pocos los escogidos…”, también sucede en la producción cultural, creativa o de investigación…

La mayoría de autores y autoras, sea cual sea la disciplina del saber, sea científico o filosófico o artístico o teológico o cultural, en la medida que pueden o puedan, intentan adaptarse a las costumbres y usos culturales del momento. Buscando la selección de sus nombres o de sus obras, buscando tener un lugar, poco o grande bajo el sol de esa disciplina y de la cultura en general, de y en ese territorio geográfico y social y cultural e ideológico…

Pero una persona puede pasarse uno o diez o cuarenta años, en la medida de sus posibilidades, porque tendrá que buscarse otro trabajo para las habichuelas y los garbanzos y para las sardinas, y, en la medida del tiempo que tengan y puedan y la formación que disponga, además de cumplir con los ámbitos sociales y familiares. Esa persona intentará realizar una producción cultural en ese saber o área o arte, y, en la medida que pueda buscará tener una producción cultural lo más digna posible…

Pero no nos engañemos, y no nos mintamos… si es un escritor, debe saber, si será capaz de superar a Dante, Homero, Dostoievski, Shakespeare, Cervantes, y, si es un autor plástico si será capaz de superar a Velázquez, Picasso, Goya, El Greco, y, si es un filósofo, si será capaz de superar a Tomás de Aquino, Descartes, Hegel… y, si…

¡Pero claro está, si todos los autores y autoras piensan eso, nadie empezaría a redactar diez páginas de ensayos filosóficos o literarios o diez cuentos o diez pinturas o…! ¡Y, lo peor, es que además dedicaría su tiempo libre, a cualquier afición, que sería peor que el arte o la cultura o la filosofía o el pensamiento o la novela…! ¡Quién sabe si terminaría, al cabo del tiempo, para apagar esa sed interna de cultura y de belleza y de verdad y de bondad, quién sabe, si por no intentar hacer algo en esos campos, terminará en Urgencias por “sobrealgo”. Es decir, por si no comprende lo que quiero decir: “que es mejor fracasar como pintor o pensador o escritor o… que no terminar los días, por haber caído en alguna adicción negativa y perniciosa, y, ahora, ahora hay tantas…”. Siempre evidentemente, que tenga otro trabajo y oficio y profesión que le permita vivir y sobrevivir con dignidad y honestidad, bajo el imperio de la ley y de la correcta moral…

(¿¡Porque cuántos hemos visto, que han perdido el norte, por dedicar años y años a la creación cultural, y, no haber llegado a nada, y, no tener un oficio que le permita haber vivido con suficiencia, y, cuántos por no dedicar un tiempo a la creación cultural, aunque sea un tiempo semanal, y, solo a un oficio que no le satisface, y, también han perdido el norte…?!).

Con lo cual, aconsejo, dentro de su tiempo libre, el cuidado de su familia, el trabajo remunerado, y, cumplir con las realidades sociales. Después, cuándo tenga tiempo, se dedique o lo dedique a producir novelas o cuentos o poesía o teatro o moda o gastronomía con garbanzos, algo creativo o de investigación, siempre que sea dentro de la legalidad y la moralidad. Porque es mejor que fracase durante diez años o treinta o cincuenta como poeta, que no vaya de tasca a tasca a tasca. Por cierto, el otro día, en un letrero, encontré en mi ciudad, un neologismo, en la pared como propaganda o nombre o publicidad: “Tascantina”. Una combinación de tasca y cantina. Pienso que es una genial invención en el ramo de la lengua y del lenguaje y de la hostelería… -a ver, si dedico una columna periodística con ese título, a esa palabra y a esa temática…-.

Y, los poderes económicos, culturales, sociales… no podrían crear centros documentales virtuales, dónde el autor o autora que quisiese, tuviese un pequeño curriculum, y, un enlace a su producción. Un Centro Documental Virtual, sea de poesía o novela o teatro o pintura o dibujo o grabado o libros de artista o filosofía o moda o gastronomía o…

Podría hacerlo o realizarlo una biblioteca, un museo, una fundación, una entidad pública o privada, una persona, un periódico, una radio, un departamento universitario, un…  Cientos de nombres en un territorio equis, por ejemplo, de poetas, un pequeño curriculum, y, enlace a sus páginas o redes sociales…

¿Pero por qué y porqué esto tan simple no quiere hacerse a y en los distintos niveles territoriales, desde entidades locales, a provinciales, comarcales, regionales, nacionales, a, y en todos los campos…? ¿Acaso, es porque entonces sería más difícil seleccionar, seleccionar nombres y personas y tendencias e ideologías y… clientela cultural, para hoy y para mañana…? ¿Porque al final, no solo se selecciona quién está en el presente, sino quién en el futuro se recordará del pasado, es decir, de este presente…?

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es © jmm caminero (22 marzo-05 abril 23 cr).

Fin artículo 3.508º: “Seleccionar la cultura y la Cultura”.

E. 05 abril 2023 a El Digital Sur.com.

Artículo Periodístico 3.420º: “Tu libro y tu cuadro”.

                         Artículo Periodístico 3.420º: “Tu libro y tu cuadro”.

Estás tan contento con tu libro, has tardado en realizarlo uno o tres años. Y, te llega el dato que según Google, hace unos diez años, existían ciento treinta millones de títulos diferentes.

Y, todos los que se habrán perdido. Es decir, el Quijote es uno, uno entre esos ciento treinta millones, por muchas ediciones que se hayan hecho. Lo mismo debe suceder, en cualquier actividad cultural, sea un cuadro o una partitura o una fotografía. Tu producción, tu obra, es una entre millones…

¿Qué podemos decir ante esto? En principio alegrarnos por la enorme cantidad de producción humana, a nivel cultural. Segundo, plantearse si podría existir un modo, de que todo lo que se produzca quede de alguna manera para generaciones futuras, si es pintura, piezas y objetos materiales, en ese sentido, al menos como imágenes…

De los ciento cuarenta millones de títulos de libros diferentes, que existirán en estos momentos, cómo no va a ser una cuarta parte de literatura, y el resto de otros saberes… Y, aquí, supongo no entran en el censo todas las obras, que duermen en los cajones de los ordenadores. Por tanto, existirán en cada generación bibliotecas de millones y de millones de libros, de obras de arte y artes en todos los géneros, que están condenados al silencio y al olvido y al deterioro…

Pero tú, tú tienes tu libro, podría servir cualquier ejemplo en cualquier actividad cultural, tu libro, que tiene cien páginas o diez mil, que has dedicado a él, tres meses o diez años. Y, con tu libro, te dices, cómo enseñarlo a los otros seres humanos, puedes ir caminando de editorial en editorial. O, al final, te decides a publicarlo en una editorial de autoedición. O, quizás, incluso cansado, dices, ya no voy a gastar más dinero en esta obra, que ya he dedicado miles y miles de horas, sin contar las de formación. Y, lo sitúas, trozos grandes o incluso, casi todo, en el cachalote de Internet…

¡Y, miras un día, a ver, si has tenido un correo o comunicación que alguien del mundo de la cultura, de cierta importancia reconozca el valor del producto, abres el correo electrónico con el mismo fin, esperas la carta en papel en tu domicilio o en tu apartado de correos, pero nunca llega nada…! ¡Van pasando meses, años, lustros, e incluso décadas, has podido mientras tanto realizar otro u otros libros, o el primero haberlo agrandado más, en vez de mil páginas ahora tiene veinte mil, o quién sabe, lo que tu cabeza habrá diseñado…!

Pero tus células se van marchitando, las lunas van pasado por fuera y por dentro de tu corazón y carne y mente y alma, te vas haciendo mayor… Y, notas, que tanto esfuerzo no ha servido para casi nada, ni para casi nadie. No alimenta, no sacia la sed, ni con un aperitivo, ni con un sorbo de líquido… Y, te haces muchas preguntas… ¿Ha valido la pena, dedicar, un año o diez o cincuenta años a la actividad de creación e investigación y búsqueda cultural, y, has realizado un producto, que prácticamente, no existe, a nadie interesa…? ¿Has perdido la oportunidad, de quizás, en otro sector de la sociedad, haber tenido éxito, mejor te habría ido vendiendo melones, dices en lenguaje metafórico…?

Te estás convirtiendo, en uno más, tú lo sabes, no te puedes esconder, que metido en tu barrio de una gran ciudad, en tu pueblo o en tu aldea, eres uno más, que al final, estás mirando el mundo, con cierta desesperanza y cierta expectación. Creíste que podrías aportar algo al mundo de la cultura, en forma de libro o en forma de composición musical o en forma de fotografía o en forma de ensayo o en forma de filosofía o en forma de equis… ¿Pero existen decenas de millones de libros-títulos diferentes, decenas de millones de cuadros y pinturas, docenas de millones de…? ¡Y, te dices, qué hay que decir y qué hacer, qué decir y qué hacer que ya no haya hecho…! ¡A quién se lo puedes mostrar que no lo hayas hecho, muchos, no una, sino varias veces, según el estado de cada momento, durante estos años o lustros o décadas…!

Puede que tu libro no sea de buena y excelente y notable calidad, sea el género que sea, sea el saber que sea. Pero puede que tu libro tenga alguna idea o frase que pueda ser reveladora de algún aspecto de la realidad, que todavía no se ha indicado. Piensas que en ese enorme silo de granos de libros e ideas, te preguntas, cuántas se perderán y se olvidarán y se marchitarán. Puede que la mayoría sean de no suficiente grado de verdad o de belleza o de realidad. Pero puede que otras lo tengan en mucho, quizás, se adelantan a su tiempo, quizás, las haya expresado alguien, alguien que no tiene nombre, ni fama, ni notoriedad, y, a nadie les importa…

Y, así, un escribiente, con su libro, que ha tardado uno o diez o treinta años en hacerlo, un libro que tiene cien o mil o diez mil páginas, así el polígrafo se queda mirando el mundo, sabiendo que posiblemente, su libro se marchitará y se deteriorará y se olvidará y se destruirá y dormirá el sueño de los justos. Y, a nadie o a casi nadie le importará…

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (24 enero-08 febrero 2023 cr).

Fin artículo 3.420º: “Tu libro y tu cuadro”.

E. 08 febrero 2023 a Rota al Dia.com. La Verdad de Ceuta.com.

Humor 5.711 a 5.718.

                                Humor 5.711 a 5.718.                         11. Humor 5.711 [1] .                            12. Humor 5...