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Artículo 5.418º: “Siéntase usted orgulloso de su trabajo”.

                         Artículo 5.418º: “Siéntase usted orgulloso de su trabajo”.

Asignatura pendiente de nuestra sociedad: Valorar el trabajo que cada uno hace, siempre que sea legal y moral. Un trabajo que llevamos haciendo diez o cuarenta años.

El articulismo de opinión es un género complejo. Debemos fijarnos en una característica, puede que sea periodístico y literario, pero hay que hacer a la semana las columnas que tienes fijadas de antemano, incluso para el escritor y observador que no se le paga dineritos, ni dinares, ni dólares, ni euros. Pero se ha comprometido a una actividad semanal de piezas.

No sucede lo mismo con la poesía o el teatro o la novela, que puede existir más distancia y libertad en esto. El artículo tiene que salir esta mañana o pasado mañana, pero en esa fecha fija. Puedes estar con el alma rota, con la carne rota, con los ojos rotos o el cerebro roto. Pero el artículo de opinión tiene que salir. Es más, aunque un cierto grado de ego, conviene al artículo, algo personal dicen, el ethos, también es cierto, que el lector/a, ni tampoco los gestores y editores de los medios deben percatarse demasiado de que tu corazón tiene un grave problema. Por eso, una vez Umbral indicó, algo así, “estaba escribiendo artículos en el costado de su hijo muy enfermo, enfermo de muerte”.

Esto es una realidad, ocurre en todos los oficios. En todos, en los miles que existen. Las personas tienen que asistir a su tajo y su hueco del mundo, con alegrías, algunos días, con felicidades otros, pero muchos con dolor. Sea ejecutivo empresarial, sea médico, sea patrón de barco, sea pocero, sea maestro, sea tendero. Cada día van pasando las lunas y los soles, con alegrías y penas. Y, se tiene que ir a ese lugar y a ese tiempo y a ese espacio y a ese modo de ser y de estar. Es la vida.

Recuerdo, me viene a la cabeza, en los marineros antiguos embarcados en sus barcos, que una noticia, buena o regular, se la iban pasando de un barco a otro, en alta mar, hasta que le llegaba al pescador y persona que estaba en tal artilugio de madera flotando sobre el agua y el tiempo. Y, cuándo le llegaba, al cabo de unas horas. Toda la marinería se había enterado. Se dice, si a alguien le había nacido un hijo, todos se enteraban, si había existido una mala noticia, enfermedad o fallecimiento, también todos. Era la vida. No sé, si este hecho será inventado por la ficción humana, o tendrá/tendría algo de verdad y de realidad. No lo sé. Pero siempre se ha dicho…

La sociedad no valora lo suficiente. Décadas o lustros se pasa una persona, millones, cientos, miles de millones de personas ejerciendo su labor. Sea considerada alta a nivel social, mediana o menos que mediana. Pero si son trabajos legales y morales, no somos conscientes del bien que hacen a la sociedad, a la cultura, al Estado, a ellos mismos y a los demás. No valoramos los miles de trabajos, diarios, que las personas hacen, no somos conscientes, que forman el tapiz y el entramado de la vida, esta vida real y normal. Sin esos millones de seres humanos que ahora y ayer volarán las nubes del tiempo, saldrán al amanecer o en la tarde a trabajar en nuestra sociedad-país-Estado no se mantendría esta enorme escultura-edificio de la vida humana… unos arreglarán huesos, otros arreglarán tuberías, otros dirigirán empresas, otros sociedades y Estados, otros intentarán convencernos de que seamos mejores personas, otros y otros y otros…

Entre la multitud de oficios que hacen los humanos, uno de ellos es el de articulista, existen dos tipos o clases, según la mayoría de personas, los que son profesionales, y, los que son más o menos aficionados. O, dicho de otra manera, los que redactan artículos de opinión, con una periodicidad fija, digamos uno o dos a la semana, y, llevan en ello, digamos cinco o diez años o más. Y, aquellos que es una actividad de vez en cuando, según encargos, etc. Entre los profesionales se dividen en dos grupos: los que reciben dólares por su trabajo, aunque sean pocos, y, los que no.

Pues en este oficio del comentario-crónica-análisis del columnismo-articulismo de opinión, en este vagón o tren, es el que usted está leyendo estas palabras. Pueden tener algo de estética y de belleza y de oratoria y retórica, pero intentan mostrar alguna realidad, sea mental al ser humano, sea del corazón humano, sea de la carne humana, sean de los ojos humanos. Pero el artículo de opinión, hay distintos estilos, tendencias, ismos, ideologías. Para mí, el artículo de opinión, es mostrarle algo al ser humano. ¿Qué estoy intentando con esta pieza de caza de palabras, qué quiere expresar este mensaje que usted está leyendo, si es que ha sido capaz de llegar hasta aquí…?

Varias cosas, le diré una, entre otras, vuelva usted a leer el artículo si no las ha cazado. Es valorar el artículo de opinión como un instrumento y artilugio que los humanos hemos inventado o descubierto, para mostrarnos cosas pequeñas y grandes. En este caso, seamos capaces de valorar, el trabajo, sea el que sea, siempre que sea legal y moral, que millones de personas, que tal persona que cruza por la calle contigo ha realizado durante diez o cuarenta años. Ha ido cada tarde o noche o mañana a laborar y abrir el melón, a hacer algo que ha sido beneficioso para la sociedad, incluso para usted. Es un trabajo más que sostiene la vida humana.

Valoremos el trabajo, el trabajo propio y de los demás, siempre que sea legal y moral, y, haya sido hecho con la legalidad y moralidad y eficiencia correcta. Valoremos el trabajo. Tengamos un cierto orgullo, que el trabajo que hemos realizado durante diez o treinta años, que puede ser no demasiado valorado por los demás, con él hemos hecho un bien a nosotros, a nuestras familias, a la sociedad y al Estado.

Nadie pondrá una placa por nuestro trabajo, ni a nosotros. Bien harían, poner y hacer un monumento al Trabajo de Tantas Personas que no se saben sus nombres. Dentro de diez o cincuenta años, ni en tu misma empresa o lugar de trabajo nadie se acordará de ti. Bien harían poner orlas de todas las personas que han ido pasando. Porque han dejado algo de su corazón, algo de su alma, algo de su carne… ¡Bien haríamos…! ¡Creo que la sociedad caminaría mejor…! ¡Estaría más contenta…! ¡Tengo que terminar este tren de palabras, este artículo! ¡Paz y bien…!

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es  © jmm caminero (21 marzo 2026 cr).

Fin artículo 5.418º: “Siéntase usted orgulloso de su trabajo”.

E. 22 marzo 2026 a La Voz de la Palma.com.

Artículo 5.080º: “Mil oficios: los Oficinistas”.

                         Artículo 5.080º: “Mil oficios: los Oficinistas”.

En una Agencia del Gobierno norteamericano hacer años leí que consideraban que existían en Estados Unidos unas doce o catorce mil oficios y profesiones…

He mirado en el mar de Internet, que sabe todo, y, no tienen una cifra, entre oficios y profesiones y ambas realidades, tanto remuneradas o medio remuneradas o no remuneradas –ya que Ama de Casa, no me gusta la terminología, pues es un oficio-profesión esencial, multivalente, de distintas perspectivas, y, no sé si está considerada como oficio o como profesión, porque las habilidades y actividades son múltiples, cierto que la persona que trabaja fuera del hogar, tiene esa doble función o trabajo, fuera y dentro, por lo general-.

También es cierto que le he preguntado a Internet por el INE, y, parece ser que no tiene una taxonomía clara o al menos, una cuantificación de esta cuestión. Si esta carta en forma de columna periodística llegase a alguien responsable en esta materia, creo que el INE podría hacer un estudio, aunque sea aproximado de las profesiones y oficios existentes. Así, así sería más fácil orientar a las personas, jóvenes y adolescentes, así sería, creo al menos más fácil cuándo alguien a mediana edad, tiene que cambiar de oficio y profesión encontrar una que encajase con él…

Pero hoy, quisiera centrarme en esas personas que si sales a primera hora de la mañana, en distintos horarios, van casi siempre por el mismo camino como las hormigas a sus oficinas. Siempre existe una diferencia, que no sé, si el empirismo y la cuantificación y el experimento me darán razón, siempre he visto a las mujeres oficinistas más deprisa, van andando más rápidas que los hombres oficinistas. Quizás, porque tengan más deberes y apuran más en sus casas, que si con hijos, que si dejando notas, que si informando a unos vástagos y a otros, cosas diferentes según la edad, recordándoles incluido al progenitor tal cosa y tal otra –pero repito no sé si es una inducción justa y cierta-.

Y, también se dividen en dos grandes grupos, los que acuden al tajo, ya que el trabajo libera al corazón humano, lo libera en cuanto si es legal y es moral, amplifica su ser y estar en este mundo. Un ser humano con trabajo legal y moral y, con estipendio justo y equitativo, hace a los humanos mejores. El trabajo dignifica, evidentemente no el famoso eslogan de campos de púas y sufrimiento y muerte de hace casi ochenta por doce meses… Decía, que existen tres grandes grupos: los y las oficinistas que trabajan para empresas privadas y particulares, sean mayores o medianas o menores, o, los que laboran para la empresa pública o tercero, para la administración como funcionarios/as...

Se dice y decía hace años, que del gran Forges: la mitad de los oficinistas funcionarios de esta sociedad y país, tenía algún chiste o viñeta o humor gráfico puesto en la pared de su oficina. Que realmente criticaba algún aspecto de su existencia y existir. Pero el genial Forges tenía la genialidad, utilicemos esa palabra doblemente, tenía el talento genialidad de no herir. De decir y expresar, opiniones e ideas y conceptos, que a veces, parecía criticaba a los oficinistas, pero que no llevaban veneno. Que hasta ellos y ellas se reían.

Quizás, como se suele decir, medio en serio y medio en broma, nadie ha hecho tan buenos chistes sobre los árboles como Mingote, ni tan buenos chistes sobre los funcionarios como Forges, ni tan buenos chistes sobre Dios y las cuestiones metafísicas como Máximo, ni tan buenos chistes sobre cuestiones sociales como Chumy Chúmez, ni tan buenos chistes sobre la política de cada día, como Peridis, ni tan buenos chistes sobre lo absurdo y el inconsciente como Ops-El Roto-Rábago y… -bueno ya no cito a más, nadie se ofenda-. Chistes gráficos me refiero. Que sólo se obtiene con ellos la sonrisa y una pregunta. Casi siempre preguntas…

Imagínense un mundo sin oficinistas. Sería imposible. Esa función alguien la tendrá que hacer. Quizás dentro de unas décadas los sistemas informáticos de IA, serán capaces de realizar la mitad de ese trabajo. Imagínense si este mundo pueda funcionar sin papeles, aunque sean electrónicos, en el que alguien hace una petición al Estado o a su ayuntamiento o alguien hace una compraventa: Esto es un mundo imaginario imposible de imaginar, al menos en esta etapa de la historia. Somos conscientes de los avances de la técnica y de la ciencia. Pero no somos conscientes, que la organización social, y, un aspecto son los papeles, dichos de forma simple y sencilla también ha avanzado enormemente.

Por lo general, no he caído en el defecto nacional, que está más arraigado que antes los toros o toreo, y ahora el futbol. El deporte nacional es siempre hablar mal de los oficios y profesiones que no sean el tuyo, que tú ejerces, o que ejerce tu media naranja, después dejas de criticar a los oficios-profesiones que ejercen tus hijos o tus nueras y nueros, y amplias a los suegros y consuegros… es decir, somos más tolerantes en esto, en proporción a la edad que vamos alcanzando, porque claro como vas a criticar a los sexadores si tu cuñado ejerce ese oficio, o cómo a los panaderos si tu hijo es panadero o cómo a los abogados si tu consuegro es letrado, o cómo a los políticos si el padre de tu nuera es o ejerce ese oficio…

Hay que decir, que con todos los oficinistas que me he encontrado sin analizar otros aspectos, sean funcionarios o sean de la empresa privada o sean ese medio camino de la “empresa pública-privada”. Pero especialmente los funcionarios y funcionarias oficinistas, de distintos niveles dicen y con razón, que contrariamente a lo que dicen por el foro del mundo, trabajan mucho. Y, creo que es verdad. Que la inmensa mayoría trabajan mucho.

Hoy, tendríamos que tener y surgir otros Forges que nos narren las peripecias de todos los oficios. Al final, Forges nos narro una historia de la gente corriente, supongo que de usted y de mí, del pueblo y el pueblo es la inmensa mayoría, incluso los que no se consideran pueblo… Paz y bien.

https://x.com/i/flow/login?redirect_after_login=%2Fjmmcaminero © jmm caminero (30 agosto 2025 cr).

Fin artículo 5.080º: “Mil oficios: los Oficinistas”.

E. 07 septiembre 2025 a Cantabria Liberal.com. La Verdad de Ceuta.com.

Artículo 5.050º: “Títulos y carreras políticas y carreras profesionales…”.

                         Artículo 5.050º: “Títulos y carreras políticas y carreras profesionales…”.

Han pensado los que podrán sentir miles, decenas de miles de españoles que llevan media vida o toda la vida trabajando en puestos inferiores a sus titulaciones oficiales…

Han pensado pregunto, a la sociedad, a los que quizás no conozcan esta realidad, a las administraciones diversas, a la problemática que está en los medios durante estas semanas, a decenas de miles de personas, que se han pasado diez o veinte o treinta o cuarenta años de su vida trabajando en puestos inferiores a sus titulaciones oficiales, no un grado o un escalón, sino dos o tres…

O, claro está, usted puede pensar que esto no es real, que esto no existe, que esto es una invención, que esto es una excepción, que es un número mínimo y limitado… pero no solo no estamos con la problemática del engaño o la mentira de indicar en el curriculum, que se tiene una titulación, sea media o alta, y, después no tenerla, y, ascender en la escala social y laboral y profesional debido a ese engaño. Ni solo, indicar una titulación que no dispone, sea media o alta, y, por tanto, eso le abra lugares o menciones o medallas o situaciones de un tipo o de otro. Ni tampoco el error moral de engañar o mentir a la población, si se es representante político, tanto sea de la alta política o de la media política, sea de los órganos superiores de la representación política, sea de la última aldea de esta Península Ibérica…

No es solo eso, sino que nadie querría ser operado en el quirófano por alguien que no tenga la titulación, ni nadie querría viajar en un avión en el que el piloto no ha pasado todas las legalidades y selecciones que exigen, ni nadie que le representase un abogado que no hubiese terminado la carrera y no tuviese los pasos que la normativa exige…

No entramos si los Altos Cargos con Altas Cargas tienen que disponer de titulaciones superiores adecuadas. No hablamos en este momento de este tema, que personalmente creo, que salvo excepciones, alguna excepción hay que dejar, creo que titulaciones superiores son necesarios para los Altos Cargos –en otro lugar, definiremos que son los Altos Cargos-, pero creo que una ascética del estudio, durante años, crea una disciplina mínima mental y conceptual y práctica para entender mejor el mundo, al menos desde un lado o perspectiva o área, que puede servir para entender mejor la opinión y la realidad y la problemática mundial y nacional y regional y local.

Por otro lado, creo que hay que crear Master Especializados por todas las universidades, que sirvan y sean necesarios y exigibles y exigidos poco a poco, irlos implantando para ir ocupando los altos niveles de la administración pública –masteres que muestren suficientes conocimientos en política nacional e internacional, en economía nacional e internacional, en defensa nacional e internacional, y, otras materias similares…-.

Puedo entender o medio entender, comprender o medio comprender que el poder real y los poderes reales, no quieran restringir mucho esto de las titulaciones, para tener una masa potencial de personas, que tengan suficiente formación, pero no demasiada, para tenerlos como peones por si tienen que tomar determinadas opciones o decisiones. Y, quizás, personas con suficiente titulación y futuro en sus profesiones, digan a sí mismos y a quién corresponda, “yo, no deseo poner mis manos en este asunto”. Y, por tanto, tienen que disponer de una cantera posible y potencial de personas que quieran ocuparse de determinados asuntos… y…

Pero esto de las titulaciones, presentar las titulaciones se disponga de bachillerato o se disponga de un ciclo profesional o de una titulación universitaria, esta cuestión es fácil solucionarla. Es simplemente una normativa interna, de las Cámaras de Representantes, sea a nivel nacional, regional, o de los conejos y ayuntamientos, que a partir de mañana, todos los cargos que están representando tienen un mes para presentar a tal órgano o entidad de su entidad, la titulación oficial, lleven los títulos oficiales que disponen, sean altos o medios, compulsados por la Autoridad Civil que corresponda, o se los compulsen en esa entidad y órgano… Es fácil… ¿Por qué no existen visos de que se vayan a realizar, incluso por las propias entidades u organizaciones…?

Lo que no es fácil entender y comprender, que a un mes, y, algo más, desde que estalló esta cuestión, no hay indicios en el horizonte de solución definitiva, se dejará el verano, que atraviese sus fauces y sus calenturientos aires, para que se olvide. ¿Porque no se pone solución a la duda…?

Igual, que se lleva décadas esperando que las Autoridades, en sus respectivas responsabilidades y cargas y cargos, igual o a semejanza, que en las oposiciones se abren turnos especiales, con plazas especiales para personas con diversidad y en otras ocasiones. Se lleva esperando décadas que se busque una solución, o se permita una posibilidad, que personas que disponen de titulaciones, tengan alguna proporción de plazas, en la misma entidad que se presenten. O, quizás teniendo en cuenta los años de vida que tengan, etcétera, –cuestiones a estudiar por los órganos que correspondan-.

¿Acaso ustedes, han pensado alguna vez, lo que siente una persona, miles de personas, que lleven diez o treinta años trabajando, trabajando y, por tanto, recibiendo los dineros correspondientes, a un nivel profesional o de responsabilidad o de grado o de escala, no uno, sino dos o tres por debajo de su titulación…? ¡Lo han pensado alguna vez, pueden que conozcan a varias personas así, pero alguna vez, piensan o han pensado lo que esas personas habrán sentido, durante años y años…! ¡Las consecuencias que pueden y puedan tener para ellos y ellas mismas, para sus familias, incluso para sus descendientes…!

¡Llegando un año y otro, y, llegando cada septiembre o cada enero, y, diciéndose a ver si este año es el mío… y, puedo ascender un poco más en consonancia con mi titulación, que la tiene escondida en alguna carpeta para no verla…!

¡Han pensado lo que sentirá una persona que se haya jubilado y haya estado toda la vida en esa situación…! ¡Han pensado alguna vez, este tema, lo han sentido alguna vez…! ¡Y, todos callan y todos duermen ante este tema o cuestión…! ¡Todo esto dicho sin referirse a nadie en concreto, sin deseo de ofender a nadie, sin deseo de herir a nadie…! ¡Paz y bien…!

https://x.com/i/flow/login?redirect_after_login=%2Fjmmcaminero  © jmm caminero (04 agosto 2025 cr).

Fin artículo 5.050º: “Títulos y carreras políticas y carreras profesionales…”.

E. 24 agosto 2025 a Fuenlabrada Noticias.com. Revista Lugar de Encuentro.com.

Artículo Periodístico 4.670º: “No sé si se valora el trabajo de los demás”.

                         Artículo Periodístico 4.670º: “No sé si se valora el trabajo de los demás”.

La vida y la experiencia y el hablar y observar a unos y a otros, me ha llevado a preguntarme si de verdad, valoramos el trabajo que hacemos, si valoramos el trabajo de los demás.

Puede que todo el mundo exprese, que si valora su trabajo, pero no estoy seguro de que todo el mundo lo haga, que el noventa por ciento, al menos, de verdad valore su trabajo y valore su persona en su trabajo, siempre que sea legal y moral. No digo, ni expreso que todo el mundo, piense que el trabajo que realice sea el mejor que deba hacer, ni que sea su vocación, ni que esté en relación a su formación académica o profesional o preparación. No, sino ya que realiza un trabajo, tiene que realizar un trabajo, esperando que le llegue el que busca o desea o es su vocación o su preparación, o ya siéndolo, si se siente contento con lo que realiza y ha realizado y está realizando…

No voy a contar la historia del trabajador y la famosa catedral medieval: el que hace el trabajo por un salario, el que lo hace porque no tiene más remedio, y, aquel que sabe que las dos realidades anteriores son ciertas, pero que también lo hace porque está haciendo “un algo, en este caso, una catedral que supera su individualidad”, y, que con su pequeña aportación, esa edificio puede perdurar siglos, porque además puede representar simbólicamente realidades conceptuales y morales y espirituales, por mil razones…

La actitud y la aptitud y la finalidad del trabajo, sea modesto o de gran relieve es de una enorme importancia. Todo trabajo que sea legal o moral, toda persona debe sentirse orgulloso, sea preparar un café, realizar pasteles, preparar la comida familiar, dirigir empresas, curar a enfermos, enseñar a otras personas, dibujar y dirigir puentes, ser representante de la política, ser padre o madre como un trabajo, aunque no solo es un trabajo –no entramos aquí entre trabajo remunerado y no remunerado….-. ¡Y, en todo trabajo hacerlo con la moralidad correcta, con la legalidad correcta, no engañar, no mentir a la persona a quién va dirigido el trabajo, no manipular…!

Sentirse orgulloso del trabajo que se realiza, reitero si es legal y moral, es una necesidad humana, y, aunque se esté esperando, o se esté preparando para un trabajo superior y mejor o más vocacional. Ciertamente, una parte de la población no puede laborar en el nivel que desea o que está preparado o qué tiene vocación. Porque la vida y la realidad es muy simple y muy compleja –quizás, en la sociedad faltan los sistemas de gestión de los recursos humanos de forma más eficiente, real, científica, racional, justa, equitativa-, y, por otro lado, las circunstancias de la vida y familiares, también son complejas, además de las políticas, económicas, sociales, geográficas…

Pero también, ocurre, que podemos hablar mucho de dignidad de la persona y del trabajo, pero la vida y la experiencia y los años, te muestran y demuestran, que existe un número, no pequeño, una proporción no pequeña de personas que desprecian, no quizás otros trabajos, pero si a personas que elaboran ese trabajo o esos trabajos, porque consideran que son inferiores a los suyos. Pueden llegar de alguna manera a apartarlos de su realidad vivencial y, pueden existir, que no lleguen a negarse a hablar con ellos, o a saludarlos, o, incluso a tomar un café si es necesario. Pero, si a sentirse superiores a esas personas, o su estrato social al que pertenecen, sentirse superiores a otras personas… Olvidando, que el azar y las circunstancias en la vida son diversas y diferentes, y, que en la vida existen muchos factores y muchos baremos, que nadie es el hombre o la mujer cien, que la mayoría de personas, en algunas ponderaciones o vectores de la vida, están por encima de la media, en otros por debajo, y, en otros, la mayoría en medio como todos los demás…

Si se observa solo un factor social, pues es evidente, que unas personas, pertenecen a un estrato social u a otro, unos considerados por encima y otros por debajo. Pero esas dos personas o cinco o diez personas, si se analiza otro factor de la realidad, puede que estén, unos más arriba y otros más abajo. Y, así con las decenas de realidades humanas. Alguien puede tener un nivel económico más alto que otro individuo o familia B. Pero en el aspecto cultural, el individuo o la familia B, estar por encima del individuo o la familia A. En otro factor, digamos la salud psicológica, puede ser de otro modo o de otra manera, etc.

Pero sobretodo, quizás debería ser un objetivo moral y ético, incluso religioso, pero también político y económico, que toda persona valorase más su trabajo, el que haga, si es legal y moral, sin menoscabo que aspire a otro mejor, y, que toda persona valore el trabajo de los demás, siempre que sea legal y moral. Valorar el trabajo de los demás, valorar el propio trabajo creo que es una asignatura pendiente en nuestra sociedad. Porque valorar el trabajo del otro y el trabajo propio es aumentar la dignidad humana. Tanto que se habla de dignidad humana…

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (14-26 enero 2025 cr).

Fin artículo 4.670º: “No sé si se valora el trabajo de los demás”.

E. 26 enero 2025 a AlicanteHoy.es. Cantabria Liberal.com

Humor 5.711 a 5.718.

                                Humor 5.711 a 5.718.                         11. Humor 5.711 [1] .                            12. Humor 5...