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Artículo 5.350º: “Escritores o escritoras de la jet set”.

                         Artículo 5.350º: “Escritores o escritoras de la jet set”.

Uno, que cree saber lo fundamental sobre un oficio, en este caso de la literatura-escritura, se encuentra en el periodismo una noticia hablando de una escritora de la jet set.

Claro está, si lo pensamos bien, si se habla de escritores de y para las masas sociales, o mass media o algo parecido o semejante, o para el pueblo o para la mayoría, o literatura popular. Si se habla con esos términos que no me gustan la mayoría de ellos, me parecen que falta moralidad suficiente y respeto suficiente en esos vocablos, también de estética suficiente, de sentido común suficiente, y, de prudencia suficiente.

Personalmente, siempre he pensado que el que hace literatura, también hace ciencia o filosofía o teología o arte o cualquier saber, lo hace para la sociedad y la humanidad. Después es obvio y evidente, que según el tema o temática, según el estilo o tendencia, según el modo de hacerlo público, no es lo mismo conferencia, entrevista, libro, artículos pues llegará a un sector de la sociedad. O, mejor potencialmente le llegará a un sector y no a otro.

Y, también, he pensado que se escribe-percibe-piensa-analiza para la posteridad. Todo el mundo desea, supongo que casi todo el mundo, que su creación o autoría, autoría me gusta más, autoría cultural pueda permanecer para futuras generaciones, halla en esa obra, algo que se convierta en un reflejo y espejo y caleidoscopio para generaciones futuras –claro está, ahora, se tienen dos hándicaps, uno, la IAG actual y futura, ora, la inmensa e ingente cantidad de obras…-.

También, he escrito, que es diferente, de ir a toda la población, que hay obras, digamos literaria, de máximo grado de experimentación y de innovación, pero dentro de la moralidad de los derechos humanos, que quiere avanzar mucho, y, esas obras, quizás, sólo puedan acceder o entenderlas o comprenderlas, un núcleo de población que lleva mucha literatura sobre sus espaldas. No niega que vayan a beber todas las lenguas y bocas. Pero es obvio y evidente, que no toda la población entendemos suficiente física, matemáticas, medicina o fontanería o electricidad. Por tanto creo que existen dos niveles en los productos culturales: uno, para la inmensa mayoría, y, que se conviertan en clásicos; y, otro, de momento para grupos más reducidos dentro de esos entendidos de esa materia o arte o saber –que estas obras también aspiran a la posteridad, y, también que un día, sean aceptadas por esas mayorías entendidas en esa materia-.

Pero estos dos conceptos son diferentes, estas dos dimensiones o clasificaciones que hemos expuesto, son diferentes, al concepto de hacer literatura para la jet set. Supongo, que si nos fijamos bien, es tan aceptable como hacer lo que se llama literatura popular, es decir, para las masas de la población. Reitero la palabra masa aplicada a la población, nacido dicho término a principios del diecinueve –mejor que la palabra populacho que se empleaba antes-, especialmente, la utilizo Ortega y Gasset, no me parece correcta.

Porque como se suele decir, si miramos en los antecedentes del noble y marqués y conde y cincuenta títulos más, hace trescientos años, muchos de sus antecedentes eran personas de pueblo y del pueblo. El intelectual egregio y notable y con mil medallas culturales, que no valora al pueblo, si mira a sus tatarabuelos, quizás los encontraría destripando terrones en algún lugar de esta Celtiberia tan antigua. Por tanto, apreciemos más al pueblo, porque todos somos pueblo, y, todos tenemos nuestro origen en el pueblo…

No diré el nombre de la escritora de la jet set, ni tampoco porqué motivo ha surgido en estos días en la prensa, si diré que habla seis idiomas, para alguien este escribiente, que sólo aspira a escribir bien un idioma, el castellano-español, cómo quieran llamarlo, porque hablarlo no lo hace bien. Le pasa como aquel niño romano o griego, que hablaba en versos, y, su padre lo castigó o sancionó o se enfadó con él, para que hablase en prosa, y, el niño llorando hablaba en versos, lamentando y diciendo que ya iba a hablar en prosa normal, sea ática o romana, no recuerdo bien.

En mi caso, no puedo dejar de hablar o pensar en metáforas, símbolos, imágenes, conceptos y otras realidades, con lo cual, tengo que traducir la lengua castellana de mi cabeza, de ese modo y esa forma, a una lengua castellana asequible y normal y rutinaria. Voy traduciéndome a mi mismo, por eso me cuesta acertar a veces, con los términos, además de pensar frases e ideas y conceptos, que sean ciertos y sean morales, y, no hagan daño –no sé porque he hablado de mi mismo, quizás, por esa prescriptiva del artículo que dice que en una ensalada de palabras que es una columna de opinión, conviene insertar alguna aceituna del ethos personal, contar algo personal, algo y alguien como este escribiente que tanto se aleja de contar algo de su yo, ni en la vida normal y privada, menos en la escrita, quizás este género literario, está haciendo que relate algunos hechos de mi existir, pero pocos-. Por tanto, no me tengo que esforzar en añadir estética y figuras e imágenes literarias, sino al contrario en ir cercenando y cortando éstas, para ser un texto más asequible… Uno, uno anda como anda, camina como camina, tiene el rostro que tiene, y, no otro…

Bueno, diré para terminar, que un escritor o escritora, porque pertenezca a un estrato social o a otro, no es lo importante, que escriba para un sector o social u otro, no es lo importante, sino lo esencial es que busque realidades, verdades, bienes de todo tipo, bienes morales y bondad. Y, ahora en estos tiempos que predique paz. Necesitamos en la Ibería real y profunda, paz, necesitamos paz, también paz en los escritores y escritoras. También en los escritores de periódicos, y también en las redacciones que al final, también son escritores, aunque no son valorados lo suficiente…

Un día, me digo, un periodista que haya estado cincuenta o treinta años haciendo su oficio. Escribiendo crónicas, noticias, reportajes, antes de fallecer o cuándo se jubile, muestre al mundo que redactó treinta mil noticias, treinta mil escritos, que no firmó la inmensa mayoría. Eso es también literatura. Eso también merece el estudio de los catedráticos de literatura. También, un día un publicista o de marketing o e anuncios o de diseño, nos mostrará los mil o diez mil o treinta mil mensajes en su género. Y, esto, es también literatura, también son letras, y, muchas veces también bellas letras...

¡Por eso cito dos tipos de letras y literatura que no se aprecian, abro y rompo y levanto una lanza en todas esas literaturas, que no se valoran, en esos oficios de las letras que no se valoran…! ¡Pero claro tiene que haber, cien o mil autores y autoras, que conserven su producción y, un año antes de jubilarse la lancen al mundo, la muestren al mundo, y, entonces quizás las bibliotecas regionales y nacionales y las fundaciones y los departamentos universitarios se darán cuenta, que en la Naturaleza de las Letras y de la Cultura, existían y existen especies que no hemos valorado lo suficiente…! ¡Paz y bien…!

http://youtube.com/jmmcaminero      © jmm caminero (04 febrero 2026 cr).

Fin artículo 5.350º: “Escritores o escritoras de la jet set”.

E. 15 febrero 2026 a El Diario Siglo XXI.com.

Humor 4.751 al 4.757 y 4.761.

                                  Humor 4.751 al 4.757 y 4.761.                         51. Humor 4.751 [1] .                          ...