Artículo 5.354º: “No entiendo, no comprendo nada del algoritmo”.
Saben ustedes que existe una
polémica en los mass media entre el Gobierno de nuestro Estado y algunas de las
grandes figuras de la industria teleinformática mundial...
Pero
debo confesar que no entiendo o no comprendo nada o casi nada. No sé, lo que es
la superficie de la tarta y lo que es la esencia y fundamento del pastel. No
sé, no sé exactamente lo que se está tratando. Por un lado, como padre y abuelo
y persona ya mayor, entiendo y comprendo que no hay semana, ni mes, que exista
alguna cifra que indique que el uso no correcto de las tecnologías informáticas
es un peligro para jóvenes y adultos. Un peligro real…
No
creo que se diga por parte de una parte de la prensa, porque claro está en un
debate nacional, pues enseguida entra los medios de comunicación, no creo que
sea correcto que se exprese que sólo los padres tienen que poner freno a ello.
Es cierto, tienen que poner freno a ello, que sus hijos o nietos o maridos o
conyugues utilicen esta nueva tecnología de forma correcta y moral y racional.
Porque
setenta años, cincuenta años, veinte años es una tecnología nueva, y, sobretodo
está en proceso de crecimiento. Pero no seamos ingenuos, los padres pueden
hacer cosas y algo y mucho, pero no pueden en este campo supera sus
posibilidades. Hace unos lustros leí el testimonio de una madre, que contaba,
que estaba en el comedor de su casa, y, al lado en una habitación su hijo
estaba en Internet, y, otro y otros le aconsejaban que hiciese una cosa mala y
negativa, para él y para la propia familia. Y, la madre y el padre no pudieron
hacer nada, ni siquiera se enteraron, salvo a toro pasado y cuándo las
consecuencias ya se habían producido. Y, estoy hablando de hace unos lustros.
He
escrito y lo repito otra vez, no soy un experto, digamos que me asomo a esta
nueva geografía de la realidad, porque algunos indican que el mundo ya se ha
dividido en varias dimensiones: uno, el universo físico o material en todas sus
formas; segundo el mundo de la conciencia y de los humanos; tercero, el mundo
de Internet y de todas estas realidades, y, algunos, muchos todavía piensan que
existe el mundo de la metafísica –Dios, eternidad, alma, etc.-.
He
escrito que este mundo de Internet y todas sus consecuencias, no puede ser ya
controlado por los padres sólo, ni por la escuela sólo, ni por mil entidades
sociales y filantrópicas que existan o puedan existir. No pueden sólo y en
soledad y solamente. He invitado, supongo que abra otras soluciones, que
existen en el mundo millones de informáticos y de ingeniería en temas conexos.
Me pregunto si estos, que la inmensa mayoría tendrán hijos y nietos. Me
pregunto si estos, no pueden crear programas de tal modo, programas cada vez
más seguros, que se puedan instalar en los ordenadores, de origen-fábrica, o
después en sistemas informáticos ya existentes, por padres y personas
especializadas, para que los hijos y nietos no puedan entrar en determinados
sectores de la sociedad.
Me
pregunto, si tanta materia gris, millones de kilos de personas que son y tienen
conocimientos de alto nivel en estas materias, no pueden hacer móviles y otros
artilugios, que ya de fábrica vengan con mil medidas, para restringir el uso de
esas redes a la población juvenil, y, de paso, quién sabe también de uso, a
personas que han pasado por adicciones de distinto tipo, porque familias
enteras se están quedando sin vestidos y desnudas, porque alguno de los
progenitores han entrado y se han hecho adictos en algunas de las ramas
negativas del uso de una/esta realidad.
Me
pregunto si tanta materia gris que existen, millones de kilos de cerebro,
millones de individuos que saben sobre estas materias en el mundo, no pueden
crear programas especialmente, para proteger a niños y adolescentes, incluso a
personas de la tercera edad, también a personas adultas con peligros de entrar
o caer en alguna adicción o que ya están. Creando programas que ya en los
móviles y en otras instalaciones informáticas, vengan de fábrica o se les pueda
añadir con el tiempo o después. Creo que es un bien social, es un bien para la
sociedad, un bien para los Estados, un bien para la humanidad. Y, esto no tiene
que ir en contra de la libertad de pensamiento y libertad de utilización y
libertad de empresa de estas tecnologías. Sistemas informáticos que ya vengan
con esas restricciones, estoy seguro, que incluso personas adultas los
comprarían así de fábrica, igual que ahora muchas personas mayores vuelven a
comprar móviles con teclas y que sólo tienen algunas funciones y no todas las
posibles.
Internet
es como una enorme selva, y, como toda selva tiene dentro de sí, enormes
tesoros, pero como toda selva lleva en su seno enormes peligros y tentaciones.
Ha pasado ya suficiente tiempo, unos hablan de que se puso en marcha, hace
ochenta años, en la Gran Guerra Mundial, segunda, otros hace cincuenta, otros
hace veinte… Da lo mismo, son tecnologías que como la rueda tendrá muchos usos
y muchas aplicaciones, y, además son tecnologías que están en marcha, in fieri,
se está haciendo y está en camino, se habla así en filosofía de la ciencia. Por
tanto, queda posiblemente, el noventa por ciento por descubrir. Creo que hay
que proteger a la población, que es un deber, por el bien del ser humano y por
el bien de la sociedad, y por el bien del Estado, por el bien de las familias,
por el bien de los hijos, por el bien del futuro…
También,
hay otra cuestión, dimensión del problema que se habla en las redes, en la
prensa, en los medios de comunicación, que además de buscar los fines
anteriores, en los que todos estamos de acuerdo, hay que proteger a niños y
jóvenes y a personas de tercera edad. Pues además de ese fin, que se quieren
entrar sistemas y medidas, para que los poderes, determinados poderes controlen
o gestionen las redes. Es decir, conceptos, ideas, informaciones, argumentos,
datos por razones políticas y partidistas y partidarias. Es decir, igual que
existe un control, en mayor o menor medida de los medios de comunicación
social, exista un control sociopolítico de las redes electrónicas de
información, o de Internet.
Ya,
ya se hace en mayor o menor grado en algunas sociedades, países, culturas, Estados… Por tanto, estas tecnologías también
se conocen, y, llevan tiempo aplicándose, parece ser con suficiente
efectividad. Esto ya sería otro problema, el “control por parte de determinados
poderes de la sociedad o del Estado de estas tecnologías”. Aquí, aquí estimado
lector/a usted que dice. No exprese o piense lo que sólo le interesa a su
bolsillo o a su ideología o a su puesto que ocupa, o a su partido o a su
metafísica o a su… Aquí, aquí se abre un enorme paisaje y una enorme partida y
un enorme conjunto-red de interrogantes…
Por
eso, terminamos como empezamos, no comprendo nada, no entiendo nada de lo que
en estos días y semanas está pasando con el algoritmo y el uso del algoritmo,
y, que tanto se está hablando, y, a tan altos niveles del algoritmo y del
control y gestión del algoritmo. Paz y bien.
http://filosliterarte.blogspot.com.es ©
jmm caminero (06 febrero 2026 cr).
Fin artículo 5.354º:
“No entiendo, no comprendo nada
del algoritmo”.
E.
15 febrero