Artículo 5.272º: “Gastrosofía: Borraja con patatas de Aragón”.
En este microviaje-tour que hemos
ido haciendo por los vericuetos de los pucheros, fijándonos en distintos
aspectos, pues tenía que llegar el momento de tocar y besar a Aragón.
Hay quién piensa que existen unos
“moldes básicos”, y, con ellos se aplican a lo que se dispone en su territorio,
no olvidemos que los trailers llenos de alimentos dirección los mercados de las
grandes capitales, ha sido una de las invenciones de la dos últimas
generaciones –empezaron en Estados Unidos, con trenes refrigerados llevando de
cientos de kilómetros las verduras-.
Decíamos que existen unas formas
básicas de preparación de los alimentos, o en crudo o con alguna manera de
fuego-calentamiento. Dentro de este segundo: estarían freírlos, con alguna
substancia, sea aceite, mantequilla, sea al horno, sea ahumado, sea cocido con
agua, sean formas mixtas y combinadas, etc.
La borraja (Borago offiicinalis) es
una hortaliza típica de las orillas del Ebro (también existe en la rioja,
Navarra, Grecia, Liguria…), típica de Aragón en su río Ebro, dicen los
entendidos desde la Edad Media –cuándo alguien indica qué hacer para
desarrollar la economía regional, enseguida se expresa que hay que desarrollar
el turismo, y, dentro del turismo pues la gastronomía, bueno, también otros
sectores del comercio y de la industria y de servicios, pero aquí hablamos del
yantar-.
Pues, siempre expreso, un
consejo/idea muy sencillo y muy simple y muy fácil de hacer. Hagan lo mismo que
hacen en otros lugares, sea de esta Iberia tan antigua ya, sea en esta Europa,
que está intentando parir un Único Estado y tanto trabajo está costando, como
esos alumbramientos que las pobres madres están horas y horas y horas,
especialmente antes, que a veces, terminaban en situaciones luctuosas –me
pregunto, habrá algún monumento en nuestra España y en nuestra Europa, un
monumento a las miles, decenas de miles de mujeres que habrán fallecido en el
parto o postparto en esa situación, me recuerda aquello de los antiguos
espartanos, que consideramos ahora tan bárbaros, homenajeaba el Estado, a los
soldados muertos en combate, a las madres fallecidas al dar una vida humana-.
Si alguien ha leído y pensado y
reflexionado sobre algún artículo de este escribiente sobre gastronomía, no
hace o copia o indica una variedad de cualquier plato o alimento, que cómo las
especies de insectos de uno, surgen muchas variedades a lo largo de los siglos,
al final, me fijo más bien en la cocina popular. El ingenio y el talento del
pueblo, tan demostrado/denostado tantas veces, es inmenso. De lo poco hace
mucho, de lo mucho hace poco, muchas veces. Pues las columnas que escribo, son
más bien reflexiones filosóficas, culturales, a veces, algunos detalles
metafísicos o religiosos. Es decir, la comida es un complejo/combinado enorme,
desde hace unas décadas se está insertando la técnica y tecnología y la
ciencia…
Los ingredientes básicos son la
borraja, patatas, sal, aceite de oliva… y, ya busquen ustedes las recetas, incluso
las llamadas de la alta cocina, que son adaptaciones de la cocina popular en su
mayoría de casos. Evoluciones como las especies de Darwin, de lo popular, se hace de alta cocina, y, después, se van
copiando unos a otros. Desde que se estudia los ciclos formativos de cocina, se
avanza mucho… siempre a los ingredientes, siempre añado, algo obvio: el fuego,
sin fuego la mayoría de platos no se pueden hacer y el fuego puede ser diverso,
también suelo añadir, el plato o recipiente dónde se sitúa, con la estética que
tanto ha avanzado en este tema, a veces, también expreso y recuerdo, el
ambiente-espacio, no es lo mismo, degustar un plato en lo alto del Everest, que el mismo al lado de la
playa, también si una persona está acompañada o no, etc.
A los aragoneses, hablábamos del
aspecto económico y turístico de la gastronomía, en definitiva, del aspecto que
existan trabajos y trabajo para que las personas puedan vivir y sobrevivir con
dignidad y honestidad. En estos años últimos se están desarrollando las fiestas
y ferias gastronómicas, siempre indico, aquí, aquí ya que es el primer artículo
de y sobre gastronomía de Aragón, que mis ojos están poniendo con letras de
respeto y amistad y sugerencias, que estudien la Fiesta del Cocido de Lalín,
y, de ella copien. Hemos dicho anteriormente, que es lógico y justo copiar unos
de otros, evidentemente lo que no tenga registro de propiedad intelectual,
aprender lo bueno de otros… Vayan elevando las ferias y fiestas de gastronomía,
intervengan más fuerzas vivas, y, tomen un alimento y una fecha, y, empiecen a
darle más categoría.
Hemos indicado al principio de
elevar la gastronomía popular a referencia estética, referencia turística,
referencia económica, algunos hablan de identidad. En Aragón y Zaragoza que
existirán diversidad de entes que se ocupan y preocupan de este tema, públicos
y privados, y, esa mezcla de ambos mundos. Pues les sugiero, nadie se ofenda,
que miren si en la Wikipedia tienen entradas de sus platos y sus guisos. Por
ejemplo, este que comentamos no la he encontrado. Aunque no crean, una cosa tan
humilde y modesta como mil o tres mil palabras hablando de este plato hace
mucho. Eleva mucho, da seriedad y profundidad. Pueden describir la historia,
algo de los ingredientes, algo de las variedades, etc. Aquí, aquí dejo el
guante, para que algunas de esas entidades, busquen si tienen entradas en la
Wikipedia, sus alimentos, sus platos, y, si no disponen, propóngase hacerlo…
supongo que tendrán tiempo…
Ahora, me despido, me pregunto a
mi mismo, redacto cuatro o cinco artículos sobre gastronomía aragonesa o no,
quizás, el lector no le interesa esta forma de abordar la comida, los fogones,
los platos, los guisos. Al final, nadie se ofenda, se le pone el adjetivo de
una región o territorio a muchos platos, pero es igual o similar, algunos en
toda esta Celtiberia o Piel de Toro tan antigua, por ejemplo, las famosas migas
de pastor…
En tiempos, y todos los tiempos
traen aires alegres y vientos fríos y tristes, la comida, con moderación y
sentido común y racionalidad, es un motivo de alegría. Alegrar un poco el
corazón y la carne y el alma humana, con un buen plato típico es una pequeña
obra de arte, que tendríamos que apreciar, si no como las pinturas de Goya o Velázquez, pero algo parecido. El arte y la técnica y la ciencia
del comer. Nadie se rasgue las vestiduras. Paz y pan y bien…
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(26 dic. 2025 cr).
Fin
artículo 5.272º: “Gastrosofía: Borraja con patatas de Aragón”.
E.
28 dic.