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Artículo 5.421º: “Nombres de calles y Félix Romeo Pescador”.

                         Artículo 5.421º: “Nombres de calles y Félix Romeo Pescador”.

¿Deben desaparecer los nombres de las calles ya puestas? Sé que es una pregunta dura y redura, pero hay que hacérsela… Salvo excepción de excepción.

Dicho de otra manera, si los nombres de las calles y plazas, es una cosa tan seria y tan profunda, como parece ser. Ya en tiempos del Antiguo Egipto, los nuevos faraones, en algunos casos borraron de la historia de todas las dinastías algunos nombres. Porqué y por qué ese deseo, de “imponer algunos nombres a determinadas calles”, y, al mismo tiempo ese mismo afán de “quitar algunos nombres”. Algunos nombres perduran durante mucho tiempo. No sé si se habrá realizado un estudio serio, una tesis doctoral o algo semejante, de las causas y motivos y razones por los que se imponen nombres a las calles, se borran los nombres de las calles, y, mientras tanto en algunas calles, continúa existiendo por generaciones el nombre popular –por ejemplo, la calle de la tercia, porque existió un organismo de impuesto, el tercio, el pozo porque hubo un pozo, el tinte porque estuvo durante siglos el gremio del tinte, etc.-.

Creo o estimo o valoro que la sociedad ha dado un mandato a un grupo muy microminoritario de dicha sociedad para que comente, es decir, haga artículos de opinión que se plasman en la prensa en papel o digital, ahora individualmente también en blogs en Internet. Pero hablo de la prensa. Y, les ha otorgado esta capacidad porque la sociedad, consciente o inconscientemente, ha llegado a la conclusión, acertada o desacertada, que siempre que esas personas que realizan esta función, cumplen las leyes jurídicas o vigentes, y las leyes morales, en sentido amplio, al menos, nos otorgan luz sobre algunos temas. No nos ofrecen la verdad completa y total e integral y entera, parque en ochocientos palabras, no se puede hacer, al menos de momento. Por tanto, nos ofrecen y regalan preguntas, y, algún argumento, y, nosotros ya en ese tema, sabiendo que es parcial pues nos regala una posibilidad de abrir una puertecita.

¿La pregunta de hoy, es qué hacemos con los nombres de las calles, qué nombres ponemos, mantenemos los populares que han estado durante generaciones, algunos quizás, quizás vengan del tiempo de los Austrias, cuándo se empezaron a poner nombres oficiales, para entendernos y comprendernos, para situarnos en el mundo… cómo quitamos nombres de calles…?  ¿Creamos algún pequeño departamento en cada entidad municipal para estudiar nombres posibles de calles, preguntamos al pueblo o ciudad para aprobarlos o desaprobarlos, hacemos una especie de referéndum para quitar nombres…?

En este viaje por el articulismo hispánico que voy haciendo, me he encontrado con un autor de origen zaragozano, Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968 - Madrid 2011) escritor, articulista de opinión, crítico literario… que sin entrar en las vicisitudes de su existencia y de su vida, falleció demasiado joven, pero que en un artículo titulado: Los nombres de las calles, nos habla-dialoga-argumenta-relata y nos nombra una variedad de nombres de calles.

Se puede resumir la historia de España, eso dicen algunas mentes y ojos, porque cuándo cambio un régimen se cambian las calles… o, al menos algunos nombres –no entramos en el ejercicio de quitar esculturas o de ponerlas, que ya sería más largo pero que viene a cuento-. Por tanto, usted podría estudiar o algún extraterrestre en el futuro, cómo ha ido cambiando la historia de España, los regímenes que ha habido según los cambios en este tema. Cierto es, que algunos cambios sólo han durado unos años, otros décadas. También es cierto, que en general, algunas calles, han tenido dos nombres: Uno, uno el oficial-popular dicho por el pueblo, por ejemplo, debido a un edificio o negocio que hubiese, institucional o particular, la calle de la cárcel, la calle del convento, la calle de la fuente, etc. Y, otro oficial-legal, que es el que se va moviendo y cambiando a lo largo del baile y la danza de las ideologías y el poder y los poderes de los siglos e historia.

También es cierto que en algunas ciudades, por ejemplo, de Extremadura, a mí me gustó mucho. Existía un nombre de calle oficial, y, debajo dedicada a una persona o personaje, muchos literarios. Esa es una solución salomónica muy interesante. El nombre de la calle continúa siendo él mismo, durante décadas, pero la dedicación a una realidad diferente, por ejemplo, a un libro de literatura, a un pensador, a un novelista, a un político, a un científico, a un teólogo…

Digo yo, quizás habría que fijar una normativa para la aprobación o para quitar el nombre de una calle o plaza o ronda o avenida. Quizás, habría que buscar un consenso nacional para el nombre de las calles. Porque para muchos, piensan, que tenemos nombres de calles, que quizás sus protagonistas no fueron tan claros y correctos como nos parecen. Y, seguimos manteniéndolos. ¿Tiene que ser el elemento esencial la política o ideología política para quitar el nombre? O, algunos se plantean quitar el nombre de una calle de un político, aunque ahora no guste, no es un error. Al final, no tienes que borrar la historia.

Quizás recordarlo/a es una manera que no se repitan los hechos, no sólo es homenajear. Algunos, no sé, si para más confusión humana, dicen que tengan dos nombres cada calle… En fin… Debo confesar que no lo tengo claro, creo que hay que tener un solo nombre cada calle o plaza, un nombre actual, para no confundir a nadie, pero que si es bueno, abajo dedicada o dedicarla a un personaje de las artes o ciencias o teología o saberes, como hemos visto en Extremadura… Eso es bueno…

Del autor del artículo que comentamos, pues fue una triste realidad para la historia de la cultura, falleció muy joven. Cuántos artículos nos podría haber seguido haciendo y construyendo y rehaciendo. Me pregunto, Aragón podría en su homenaje, algún museo, alguna biblioteca, alguna fundación, algún departamento universitario… intentar hacer un directorio de articulistas y periodistas que en estos tres siglos han estado respirando el aire de este terruño, Aragón. Sería una manera y forma para homenajear no sólo a este autor, sino a un género, el artículo de opinión o la columna de opinión. Un género, tan olvidado y tan infravalorado teóricamente, y, tan leído en la prensa a lo largo de las etapas históricas. ¿Cuántos articulistas de opinión han existido y publicado en periódicos de Zaragoza en estos dos o tres últimos siglos…? ¿Alguien lo sabe, alguien quiere conocerlo…?

http://youtube.com/jmmcaminero      © jmm caminero (27 febrero 2026 cr).

Fin artículo 5.421º: “Nombres de calles y Félix Romeo Pescador”.

E. 29 marzo 2026 a Aragon Digital.es.

Humor 4.891 a 4.900.

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