Artículo 5.480º: “Bitcóin y Shakespeare y Colón”.
Se ha preguntado usted hasta
dónde nos llevarán las “invenciones financieras”. Todo invento está formado por
varias realidades. Se ha preguntado cuánto sabemos de Cervantes…
- No sé lo que es el bitcóin. No
lo entiendo y no lo comprendo. Nadie me lo ha explicado tampoco. Se quejan los
profesionales de la prensa, que muchas personas se alejan de los medios
escritos de información. Pero deben pensar, si además de informar de las
noticias, también tienen la obligación de educar, existen decenas de conceptos
e ideas, muchas las exponen en inglés, ni a personas con estudios medios, las
entienden o comprenden totalmente. No entender los matices. Por tanto, no
entender lo que quieren decir.
Se ha descubierto que el creador
de la primera criptomoneda, Satoshi
Nakamoto, no es su nombre real, sino Adam
Back, así lo indica el New York Times, noticia que ha
recogido toda la prensa internacional. Narra la investigación que lo ha
descubierto entre otras cosas, por no saber utilizar los guiones en inglés.
Cuánto más cientos de millones de
seres humanos existan y existamos más posibilidades de cambios se producirán,
con lo cual, todo irá cambiando. Cientos de cambios o miles de cambios o
decenas de miles de cambios cada década. Pequeños y grandes. Algunos serán
pequeños y otros medianos y otros grandes. El mundo ha entrado en una espiral
del cambio. En este caso es algo del sistema financiero mundial.
Se prevé que la informática, que
en este caso es esencial para este cambio es un volcán de cambios. Dónde nos
llevarán. Esta es la gran pregunta. Aquí, la informática aplicada al sistema
financiero. Hace tiempo utilicé el término “superorganismo”. Me parece que nos
encaminamos hacia eso, formar una especie cada vez más de superorganismo, es
una especie de “termitero enorme entre seres humanos y tecnología y naturaleza
y sociedad y cultura”. ¿Nos acercamos a ciertas utopías de ficción? Es una
pregunta.
- La investigación sobre la
realidad nunca termina. Sea la realidad natural, sea la realidad social y
humana. Creo que si nos fijamos en los humanos y humanas que destacan a lo
largo de la historia sucede lo mismo. Viene en el New York Times, me gusta
citar, así nadie piense que me invento las noticias, que se ha encontrado que Shakespeare compró una propiedad en Londres. Una propiedad en Blackfriars. Es cierto que el tiempo
destruye y deteriora las sombras y huellas de los caminos de las personas. Pero
también es cierto que si se dedica el interés y la investigación sobre
determinadas personas, en este caso autores de la literatura, siempre están
emergiendo alguna noticia. He escrito que los Big Data y la informática,
cuándo se archive en Internet ingentes cantidades de datos que existen en
archivos materiales del mundo, creo que surgirán nuevos datos y nuevas
informaciones. Creo que se descubrirán más cosas de Shakespeare y de Cervantes
por poner dos casos.
Shakespeare
falleció demasiado joven/pronto de mediano recorrido. No me extraña que ya a
cierta edad, con un triunfo económico notable comprase una propiedad en Londres. Siempre podemos pensar, que
quizás querría trasladar a su familia a Londres,
quizás pensaba seguir en el negocio una decena de años más, quién sabe las
obras que habría creado o transformado de otros, dándole el toque genial. Quién
sabe las obras que redactó, sea de la forma que sea, y, se han perdido. Quién
sabe si tenía algún baúl en esa propiedad de Londres, con libros de otros, sus
sistemas de inspiración, y, o, con bocetos o esquemas o bosquejos de nuevas
obras, quién sabe si alguna terminada.
La Cultura actual tendría que
aprender y aprehender mas lecciones del pasado y ser consciente que hay que
recoger más datos y más información de los autores y autoras del presente.
Porque al final, nadie sabe de dónde viene el viento, nadie sabe si al lado de
su casa tiene usted un Calderón o Lope
de Vega o Tirso de Molina. Porque ocurre que con la ingente cantidad de
información actual, nadie le da tiempo de detenerse y mirar si algún tesoro
oculto se está quedando olvidado, aunque al mismo tiempo existan mil “pequeños
tesoros” de un orden inferior…
Entre los expertos de Shakespeare se sabía y se conocía que
había comprado una propiedad en Londres, lo que ahora se ha averiguado es el
lugar. Casa que su nieta vendió, antes del famoso incendio de Londres de 1666
en la famosa panadería, según nos indica Internet, no crea usted que conozco
todos estos datos de memoria…
¿Alguien se pregunta porqué nos
obsesionamos tanto con los datos y la biografía de los grandes prohombres y
promujeres…? ¿Quizás porque queremos comprender la materia de la que están
formados los sueños o las grandes ideas que cambian el mundo, o las grandes
invenciones o descubrimientos…
Se suele indicar, sigan el rastro
del dinero y comprenderán la razón del crimen. Quizás, quizás habría que
expresar sigan el rastro del dinero y de las pasiones y entenderán el motivo o
la razón del crimen. He escrito ya varias veces, sigan a los familiares de Shakespeare, o de Cervantes o de Teresa de
Jesús, y, entenderemos mejor sus figuras. Sigan el rastro de padres y
abuelos y hermanos y nietos y sobrinos hasta tres o cuatro generaciones en
archivos de medio mundo y acabáremos entendiendo mejor a Colón, por poner un ejemplo…
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(21 abril 2026 cr).
Fin
artículo 5.480º: “Bitcóin y Shakespeare y Colón”.
E.
02 mayo