Artículo 5.645º: “Escritor mirando los treinta nombres de Opinión”.
Durante generaciones, quizás
desde el diecinueve. Pero ya antes en cierta medida. Muchos aprendices de
escritores y artistas iban a la Villa y Corte de Madrid.
Era casi el rito para tener una
oportunidad. Muchos han ido. En Madrid. También en otras capitales. Todos
formaban tertulias o encuentros antes que se inventara esa palabra. Mayores o
menores. Unos, dicen que copiadas de Europa. Otros, como siempre no se sabe el
origen.
El café y las ideas y la
revolución fue un elemento esencial, el frío del exterior también. Juntarse los
del mismo ramo, para intentar continuar la carrera de las artes o literatura.
Cierto, que después de la Segunda Guerra Mundial, la cuestión cambió, porque se
impuso el mundo académico en la cultura. Pero este es otro tema.
Se habla del Caffé Florian, entre
1645-1650 en Italia. En 1652 en Londres surgió el primer café en que se
reunían escritores. En 1686 el Café Procope, allí se reunían de vez
encunado Voltaire, Rousseau, Diderot…
En Madrid se habla entre 1760 y 1.780.
Muchos han ido a esos centros
urbanos. Pongamos por caso Madrid.
Según Internet se hablaba que en 1930 podría haber entre 40 y 60 tertulias. En
1960 entre 10 y 20. En 1900 entre 60 y 90. Son cifras que los investigadores
nos podrían precisar. Pero es obvio y evidente… el siglo veinte ha ido
reduciendo esta realidad. Es muy famoso el Café Gijón, entre otras, porque Umbral lo inmortalizó en una
novela-diario, porque las obras de Umbral
todas o casi todas son narrativas mezcladas con autobiografías, en parte
reales, en parte inventadas, en parte imaginarias… Aquí, dejo mi homenaje a FU, Francisco Umbral, quede claro como
escritor y articulista…
Dicho todo esto. Muchos han
llegado a Madrid, también a otras
grandes ciudades de Europa, intentando abrirse un lugar en el mundo de la
cultura. Posiblemente la inmensa mayoría pues han dejado sus trastos, los
trastos del toreo cultural, y, algunos volverían a sus tierras de origen, otros
se instalarían definitivamente en Madrid
o en la gran capital o en la gran ciudad. Y, se reconvertirían, es decir,
vivirían de otras realidades. Y, poco a poco, el arte que practicaban, en el
que querían destacar pues se fue olvidando. Imaginen ustedes cuántos
escritores, por poner esta rama de la realidad, habrán pasado por Madrid en doscientos años. Cuántos.
Cuantos publicarían algunas obras, cuántos habrán quedado sus manuscritos
perdidos y olvidados. Cuántos…
Le pregunto a Internet y me dice,
en el siglo XIX, entre dos mil y cuatro mil pasaron por la gran capital. En el
siglo veinte entre diez mil y veinte mil… Evidentemente, no sé como la WWW
calcula este dato. No sé, si es cierto, es más o es menos. No lo sé. Pero bueno
es que los investigadores, siempre echamos mano de ellos. Nos precisen esta
cifra. Porque es importante. Aunque ustedes no lo crean… Claro está, cuántos
vendrán a ser figuras en el balompie, al menos en otros tiempos, cuántos
maletillas o toreros en el siglo veinte y diecinueve, cuántos y cuántos…
Según la organización CEDRO está formada por 33.892/35.600
autores/socios, cifras tomadas del caladero de Internet. Se dice que entre
15.000 y 25.000 autores profesionales o con un suficiente grado de
profesionalidad existen en nuestro terruño ibérico. Y, se da una cifra de más
de cien mil personas que escriben, pero no publican en editoriales, o a lo sumo
autoediciones, o ahora, hacen público sus escritos en redes sociales, blogs,
etc. Que en definitiva es otra forma de hacer público sus escritos… ¡No vamos a
repetir la necesidad de un directorio de escritores, aunque sean nombres y diez
líneas de curriculum, aunque sea por regiones…!
Bueno, la inmensa mayoría de
escritores que han existido en este trozo de tierra. Que yo sepa, han querido
compatibilizar su literatura de libros, con los artículos de opinión en la
prensa. Entre otras realidades, porque con las columnas del periódico podían
comer los garbanzos, y, con los libros, excepciones hechas, siempre
excepciones, no podrían vivir. Y, eso, no crean que les sucedía a autores de
menos audiencia, no digo de primera o segunda, sino a todos, a los grandes de
la primera mitad del siglo veinte, obtenían más dineritos con los artículos que
con los libros, siempre hay excepciones, claro está…
Hay muchas personas, que son o
han sido, o han deseado ser escritores, toda la vida. Existen muchas personas
de este tipo. Que además su sueño ha sido escribir artículos de opinión en los
grandes periódicos. Uno o dos o tres cada semana. Mejor tres que uno. Ese ha
sido un sueño. Comprendo que otras personas su sueño habría sido ir a todos los
partidos de los Mundiales, desde que son adolescentes, y, que sólo han asistido
a algunos. Todo el mundo tiene sus sueños. Es la vida misma o la misma vida…
¡Pero hay personas que son
escritores, que cuándo abren el periódico, antes en papel, ahora en digital,
miran la sección de opinión, y, se dicen, mi sueño siempre ha sido estar entre
estos, ser uno más de los comentaristas o críticos u opinadores, uno más, entre
los treinta que han ido teniendo de media durante décadas esos medios…! ¡Pero
cierra el periódico, antes en papel, ahora en digital, y, se dice, este sueño no
se ha cumplido…! ¡Pero se dicen, ya casi con siete décadas, posiblemente jamás
se cumpla…!
¡Y, se cierra otro capítulo, de
aquellos, miles y decenas de miles que han ido a las grandes capitales, con el
sueño de triunfar en sus artes, en la literatura, o los sueños, de más de
miles, que no fueron nunca, pero que siempre quisieron ir a la gran capital a
triunfar en su arte, en su escritura…! ¡O, iban esporádicamente, un día o dos,
y, volvían, y, después volvían a ir y volvían a venir… y, así durante lustros y
décadas…!
¡Porque es un dicho que recorre
desde el siglo dieciséis, para triunfar en las letras, hay que ir a la Villa y
Corte…! ¡Creo que muchas personas se han quedado en las tertulias, muchas,
muchas han ido de un café a otro, antes y ahora y ayer, en el siglo diecinueve
y en el veinte…! ¡Y, sus obras se han perdido, me temo que sus nombres
también…! ¡Bueno, sería que un equipo de investigadores, se propusieran saber
cuántas personas tuvieron ese sueño y sus nombres, y, sus pequeñas obras que
hayan quedado…!
¡Comprende usted este sueño de
algunas personas, porque los escritores, su obligación es entender el sueño de
los demás, de la multiplicidad del sueño de los seres humanos…!
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(26 julio 2026 cr).
Fin
artículo 5.645º: “Escritor mirando los treinta nombres de Opinión”.
E.
07 agosto