Artículo 5.495º: “¿Una edad para un Alto Cargo?”.
Reconozco que no me agrada cuándo
veo que en un Alto Cargo con una Alta Carga se le otorga a una persona sin una
cierta edad, sin una cierta experiencia política… Cursus honorum.
Debo
reconocer que puedo estar equivocado. Pero creo que la experiencia es un grado
en todas las actividades humanas, porque la experiencia lleva aprendizaje y, a
veces, saber, no me atrevo a indicar sabiduría, y, por tanto vivencias, además
de agenda. Salvo excepción de excepción me gusta el concepto de “cursus honorum” de los romanos y el
sistema de acceso a la función pública en multitud de escalones por exámenes de
la China clásica.
Cierto
que en todo habría errores, no utilizo otra palabra. Pero creo que este sistema
es necesario para una sociedad política, es decir, experiencia y años. Situando
excepciones de excepciones, porque si alguien es un genio de la política pues
hay que reconocerle, y, no cerrarle puertas. Pero como excepción, los demás
vayan pasando de un escalón a otro de una puerta a otra, de un despacho a
otro... O, vengan para funciones muy específicas de los grandes expertos de las
universidades…
Por
tanto, cuándo percibo por fotografías y por televisión o por la prensa
escrita-digital, que tal entidad sociopolítica en el pasado o en el presente,
la mayoría rozan la treintena de años, arriba, un poco arriba, que además
apenas han tenido experiencia política real, de tomar decisiones en la política
real, y, que a veces, la mayoría no están casados. Debo confesar, debo estar
equivocado que se me ponen los pelos/cabellos como la coraza de la piel, como
el testudo romano, por dejar a los erizos tranquilos, sobretodo el corazón me
da un vuelco y me digo qué va a pasar…
En
estos lustros últimos estamos asistiendo a esta realidad… Hace una década
aproximadamente, el estado mayor de una organización política, creo que ninguno
estaba casado con hijos o con hijos sin casar, sino una persona o mujer, ya
andando muy andando la representación sociopolítica de alto nivel o en los
estados mayores de las organizaciones políticas. De una docena, de más de una
docena de personas, ninguna o casi ninguna tenían hijos o hijas, que da lo
mismo.
Ahora
me digo, la prensa debería calcular la media de edad en los Órganos de
representación máximos, Congreso y Senado, en su totalidad, y, además los de
cada formación política. Creo que sería un detalle, sería una información que
necesitamos… Creo que en nuestra sociedad y país se sobrevalora en mucho y en
demasía la edad, la edad joven. Creo que es un error. Cuándo uno escucha por
los medios de comunicación los discursos y soluciones de personas, que rozan
los cuarenta años, pero que no tienen experiencia política real y de poder, que
nos dan las fórmulas de solución a tantos problemas y problemáticas, debo
confesar que me da miedo. Repito, una excepción es una excepción, pero diez o
quince o veinte grandes nombres. Me parece un grave error.
Por
lo general, no se sitúa como director de un hospital de mil camas, director
médico a un facultativo con menos de cinco décadas de respirar oxígeno, por
tanto con lustros de experiencia, con lustros con caminar con sus piernas por
ese centro hospitalario o por otros, con las punzadas de la vida y los éxitos y
lágrimas en su labor.
Podría
poner nombres con apellidos, de estos últimos veinte años. Pero no lo haré. No
piensen que pienso así, porque ahora estoy en la Tercera Edad. No, Lo pensaba
cuándo era joven, adultos joven, y, en todas las edades y épocas. Creo que este
error o esta forma de actuar, nos ha costado un precio muy alto de ineficacia y
de errores. En estas cinco últimas décadas. Por ejemplo, no creo que pueda
situarse un Presidente de Gobierno con menos de cinco décadas de edad, y, que
haya pasado por distintas experiencias de política real, no sólo de oposición.
Experiencias de cargos con cargas y cargas con cargos, en el tiempo y con el
tiempo…
Espero
que la prensa nos indique esa tabla media por edades en el Congreso, en el
Senado, en los Ministerios como Ministras/os. Edad media en su totalidad y por
formaciones políticas. ¿Es más otro día deberíamos desarrollar si los
ciudadanos tenemos derecho a saber, que sea público, no sólo lo que haya
estudiado cada persona que ocupa un Alto Cargo de Responsabilidad, sino también
tenemos derecho a saber, las notas medias de sus estudios…?
Dirán
enseguida es que la representación política no exige tener estudios superiores,
ni las notas medias. Ya sabemos que hay genios que obtuvieron grandes notas en
sus carreras, y, otras mediocres, porque su pensamiento divergente o lateral
era más productivo y más profundo y más original que la mayoría, Einstein, por ejemplo.
Pero
también es verdad, que el señor o señora que indica lo anterior, no se dejaría
operar del estómago o del corazón por un graduado en enfermería, sino que
prefiere sea un médica/o titulado, y, con la especialidad en cardiología, y,
además que tenga experiencia suficiente, y, por tanto una cierta edad
suficiente… Por consecuencia si usted cree que para una cirugía del corazón o
del estómago o de la uretra necesita titulación, experiencia, años, etc.,
porqué yo como ciudadano, salvando excepciones, no voy a exigir lo mismo en los
Cargos y Cargas Políticas, en los que llevan el peso más alto de los
Ministerios, en los Senadores y Congresistas nacionales, dejando algunos casos
de excepción porque sean unos genios o genias.
Ahora,
troceen sus chaquetas o sus cabellos en mil trozos en señal de protesta por
esta pregunta y esta tesis de esta manada de palabras, datos, ideas,
argumentos, imágenes, metáforas, reflexiones sobre este tema… Bien y paz y
sentido común.
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (25 abril 2026 cr).
Fin artículo 5.495º:
“¿Una edad para un Alto Cargo?”.
E.
09 mayo