Artículo 5.501º: “Cómo leemos y nos lee un periódico”.
Uno, no se acerca lo mismo a una
noticia ofrecida por la radio, televisión, prensa en papel/digital. El
periódico de palabras escrito tiene la ventaja de detenerse el tiempo que se
quiera.
Uno va leyendo o repasando la
prensa escrita digital, un poco a ver lo que se encuentra. Los que somos
nativos lectores de periodismo en papel, quizás tengamos la costumbre de
primero ver los titulares de la portada, después, quizás, si existe algo muy
preocupante para nosotros o para el mundo, vamos hacia esa sección, y,
terminamos de perfilar la noticia, datos en que se basa, argumentos, interpretaciones
posibles. Y, sobretodo calculamos si esa información tendrá consecuencias para
nosotros, como individuos o colectividad...
Otro modo, es siempre el mismo
empezar por la portada, y, si no hay nada interesante, de ahí, la eterna lucha
de titulares denominan, atractivos, para acercar al lector/a. Pues
generalmente, después cada uno va a su sección. Aunque fuesen distintas marcas
de periódicos, más o menos tenían las mismas, y, casi en el mismo sitio:
Nacional, algunos Actualidad, Internacional, Cultura, Sociedad, Economía,
Pasatiempos, Televisión, etc. Así, cada uno entraba en la sección que más le
interesaba. Por lo general, la Opinión estaba al principio, siguiendo a la
sección de España.
Así, si te fijabas un poco,
cuándo las personas esperaban en el café de la mañana o de la tarde, que otro
lector terminase de leer, si te fijabas un poco, conocías un poco a la persona,
por la sección en la cual entraba. También tenías otro criterio si se fijaba
mucho y se notaba que leía con profundidad dentro del ruido de los vasos y de
las conversaciones de tirios y troyanos, y, según la personalidad “vocevil” de
los camareros.
Viendo y observando como leía el
otro el periódico en papel, incluso como lo cogía, te dabas cuenta, algo de su
personalidad, por ejemplo, algunas personas mayores ya jubiladas, alguna hubo
que estaba casi toda la mañana en dicho bar. Tenía allí su mesa. Los dueños y
los camareros ya lo tomaban con familiaridad. Una persona en concreta, que ya
supongo sabe si existe Dios o no existe. Porque ya era bastante mayor, que uno
deducía e inducía por sus costumbres que habría tenido un oficio liberal,
quizás abogado en algunas de sus formas o maneras o materializaciones, estoy
hablando de hace cuatro décadas.
Cuándo iba/entraba por las
mañanas siempre estaba sentado en el mismo lugar, un bar alargado, a la derecha
la barra, a la izquierda cinco o seis mesas. Esta persona estaba en la primera
a la izquierda, tenía ventana a la calle, aunque no sé si se podría ver algo.
El bar cambiando de dueños y de patrocinadores sigue existiendo. En aquel
tiempo tenía mucha nomenclatura y fama. Estaba situado en el centro, supongo lo
habrían creado una familia, tenía nombre de familia, Seis Hermanos, creo que
ha continuado siendo y teniendo la misma marca y fórmula y ecuación en la
pared. Pues este hombre se pasaba toda la mañana allí, estaba bien pensado,
mejor allí, que no le gustaría visitar los lugares comunes de las Tercera Edad.
Supongo que consumiría varias
veces algún líquido, echaba de vez en cuando al tragaperras. Y, era un hombre
muy afable, tranquilo, sosegado. Como alguien que ha vivido muchos años. A
estas personas yo me decía que eran de la generación de la posguerra, los que
estudiaron los oficios liberales, en las universidades a partir de los años
cuarenta. No conocí nunca su nombre, ni los apellidos. Pasaba y lo saludaba y
el hombre respondía. Bueno, aquí he hecho un retrato psicomoral superficial de
algunos detalles, de una persona, que jamás pensaría que este escribiente era
un escribano, y, que un día, sin preverlo le he hecho un retrato. No conocí más
de él, no conocía más de él. Pero aquí mi pequeño homenaje.
Pero ahora la situación del
periódico en digital ha cambiado, tienes que ir moviendo la pantalla, sea
tablet/a o sea ordenador o sea móvil. En el papel veías de una mirada, que ya
sabían cómo tenías que recorrer los ojos el papel, toda la portada. Ahora,
tienes que bajar hacia abajo o hacia arriba. No sabes muy bien lo que te vas a
encontrar. Antes en papel, ya indiqué que de vez en cuando, adquiero un
periódico en papel, quizás por nostalgia, quizás quién sabe porqué, por eso de
la melancolía literaria y cultural. Uno, aunque se instrospeccione a sí mismo,
intente entrar en su corazón y carne y alma, uno, uno siente que sólo toca los
bordes. Bueno, pues también sucedía lo mismo en las secciones, si bebían y
buceaban en Cultura, tendría unas dos o tres páginas, veías los titulares, y,
te detenías en lo que querías… Veías de una mirada, ahora en digital, no se
puede hacer.
En estos días estoy volviendo a
oír y escuchar y beber de dos conferencias, que hace un años aproximadamente,
un experto, no recuerdo el nombre, nos ha regalado sobre Larra, en la Fundación March, en el Canal
March invito a usted que entre en este lago de sabiduría que es este
Canal, de docenas de temas. Dándonos su saber egregios y notables voces y
nombres de la cultura. Ya, llevan cinco décadas haciendo este trabajo cultural.
Ya llevan cinco mil videos o audios…
Siempre que hablamos de
articulismo y de prensa y de columnismo de opinión tenemos que volver a Larra, que parece ser en doscientos o
doscientos veinte artículos de opinión nos cambió y fijó el género aquí en
España. Aunque muchos dicen que Larra
es el abuelo del articulismo literario y de opinión en España, hay que decir,
que hubo bisabuelos en España. Cosa que muchos creen que es casi el primero.
Segundo que un siglo antes en
Inglaterra, Addison, y, otros fueron
los pioneros, hasta el momento actual, hasta que se encuentren otros. Ya he
escrito otra vez, un artículo sobre este tema. Pero eso no quita el valor de Larra –uno de los grandes escritores de
nuestro terruño-. Siempre se dice que el romanticismo y los amores y la
libertad como elementos esenciales en este autor.
Me pregunto, si parece ser, que
su padre se casó con una primera mujer, él es hijo de la segunda, y, dicha
primera esposa, falleció ella y fallecieron siete hijas que llegó a tener,
supongo que tendría algún problema de incompatibilidad de sangre. Pero en fin,
de medicina no sé casi nada. Pues me pregunto si los expertos deberían estudiar
esta realidad, que siete medio hermanas de Larra
fallecieran antes que él naciese. Se deberían fijar si esto constituyó un
elemento esencial en su forma de ser y estar en el mundo, de escribir y de
percibir la realidad, además de ser “liberal del ala radical”, se diría hoy.
Lea usted prensa, que es lo mismo
que decir, lea usted datos que se convierten en noticias, y, que llevan o deben
llevar argumentos, razones, verdades, también bondad en la verdad. En
definitiva, realidades. Pero eso sí, tenga usted cuidado y sea prudente, que no
le engañen, mientan, manipulen, tergiversen... Usted tiene derecho al máximo
grado de verdad y de veracidad y de bien. También el articulista tiene derecho
a equivocarse, aunque no hacerlo adrede.
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(29 abril 2026 cr).
Fin
artículo 5.501º: “Cómo leemos y nos lee un periódico”.
E.
09 mayo