Artículo 5.413º: “Los Óscar y el conflicto armado”.
Tocaremos hoy dos
temas-cuestiones. Alguien se le cae un jarrón desde una terraza y la ley de la
gravedad funcionará. Pero los hechos humanos pueden tener muchas causas y fines
- Hoy, toca, esta semana toca
hablar de los Óscar. Todo el planeta sabe lo que son los Óscar 2026. Cada cultura
y época y civilización dispone de sus medios de difusión de cultura, es propio
de los griegos indicar la poesía en su forma de tragedia, es propio de estos
cinco últimos siglos, el libro de imprenta, pero el siglo veinte inauguró un
nuevo medio, que es el cine, ahora ha derivado a los videojuegos. Es una
especie de arte total: imagen, imagen en movimiento, música, teatro-diálogo,
música-sonido, incluso los olores de la sala si se percibe en grupo, etc.
Supongo que en el futuro se irá complejificando. Creo que la evolución de la
“imagen en movimiento” no ha terminado, el cine en varias dimensiones, el
audio-video, el videoarte, los videojuegos… Todo se irá complejificando,
añadiendo nuevas dimensiones, nuevas percepciones a nuevos sentidos del ser
humano.
¿Pero hay una pregunta y una
cuestión compleja y simple, hoy, cualquier persona a través de la televisión o
móvil, percibe, horas, varias horas al día de sistemas audiovisuales, en
distinto formato, telediarios, informativos, cine, ficción…? ¿Esto nos estará
cambiando las relaciones neuronales… los circuitos neuronales en nosotros será
diferente, en este aspecto o aspectos a los de un ser humano de hace cuatro
siglos, que iba de su casa al campo, y, del campo a su casa, siempre viendo los
mismos lugares…? ¿Ahora una persona, puede percibir al día, cientos de imágenes
fijas, horas de imágenes en movimiento…?
¿Esto nos llegará a cambiar en
cierto modo la conformación cerebral en parte, esto permitirá tener acceso
desde fuera al cerebro de distintos modos, esto llevará a que desde fuera se
podrá llegar a centros profundos del encéfalo y de la consciencia e inconsciencia
humana, es decir, no sólo a percibir nuevas ideas y conceptos, sino cambios en
las emociones, en las pasiones, en las libidos, en las pulsiones… de los
individuos y de los grupos humanos y de las sociedades? ¿Es decir, a mover a
los humanos desde dentro, no sólo desde fuera, desde dentro con el desarrollo
de aspectos irracionales hacia cierta dirección o hacia otra…? ¿A pastorearnos
de forma más eficiente desde fuera…? ¿A perder sin darnos cuenta un cierto
grado de libertad, o esa libertad dirigirla hacia ciertos objetivos, puntos,
fines, y, los sujetos no ser conscientes de ello…?
¿Durante siglos desde los libros,
y, desde los sermones diríamos que fueron dirigiendo y conformando la
consciencia y conciencia e inconsciencia de los seres humanos, desde el siglo
veinte, se hace desde los sistemas “audiovisuales”, y, uno de ellos es el
cine…? ¿Al final, la película ganadora: Una batalla tras otra, será vista
por cientos o miles de millones de personas en las próximas semanas, meses,
años, a veces, algunos individuos más de una vez…? ¡Esa película será vista más
veces que cualquier libro en ese mismo año, en el mismo tiempo… -sin entrar en
los grandes clásicos...-?
- Desde que miro, repaso, leo o
releo periódicos, en definitiva información, antes oía las noticias, ante de
los periódicos lo hacia por la radio, porque en el hogar familiar, se ponía el
“parte”. Es decir, una palabra de la incivil guerra civil había quedado en el
lenguaje popular. Supongo que usted lector no sabe lo que significa este
concepto o esta idea. El “parte” es el antiguo “parte de guerra”. Pues esa
palabra había quedado en el fragor popular. Pues oía el parte en la radio que
mis padres ponían. De alguna manera así nos informábamos. Recuerdo cuándo en
invierno, notificaban los puertos que estaban cerrados. Una, una de las
diferencias de la España de hace veinte años, a la España de hace sesenta años,
es que en los informativos de la radio, que ya no se dice parte, ni
popularmente, ahora y hace veinte años, raramente un puerto de montaña está cerrado
por nieve. Pero entonces en invierno eso ocupaba una subsección del
informativo-parte. Y, casi siempre había varios cerrados…
Pues decía que antes de empezar a
ver periódicos, a mirarlos por encima, pues la información del mundo, además de
la normal de la vista y del oído y de la gente, lo poco que oiría o lo mucho,
era por el parte. Pues desde siempre, siempre había alguna guerra o conflicto
armado en algún lugar del mundo. O, algún temor a que hubiese un conflicto
armado en algún lugar del mundo. Y, esto lo continuamos. Abro el periódico en
digital, en titulares, como no podría ser de otro modo, referencias a los dos
conflictos que están en Europa o cerca de Europa, ciertos que existen al menos
otros treinta, que apenas nadie cita. Bueno sería, que algún periódico tuviese
un lugar o una página de su periódico, en digital también, que cada día, un
lugar fijo, un trozo de la sección de Internacional, que nos narrase algo del
resto de conflictos. Aunque sea cada día, treinta líneas. Cada día algo de todo
ello. Cada día algo, treinta líneas de cada uno de ellos, así iríamos rotando
las noticias en este tema – ¿me escucharan los gestores de los medios de
prensa?-. Creo que los europeos estaríamos más informados de la realidad humana
del planeta. Y, todo el planta porque se extendería a todos los medios del
ovoide Tierra.
Pero todo lo anterior es para
plantear una pregunta, porque en las dos guerras que en Europa existen
actualmente, una en la misma Europa, otra rozando Europa, pues se plantean
porqué de esta guerra o estas guerras. La habría deseado algún contendiente o
no. Quienes… Recuerdo un profesor que una vez, hace décadas comentó, dos
principios en uno, es universal, y, todo el mundo lo sabe, creo que el otro no.
Uno, se saben cuándo las guerras empiezan, pero no se saben cuándo terminarán.
Es más, opino personalmente, que a veces, no se saben cuándo empiezan, cuándo
se pasa ese paso del Rubicón. Por eso toda guerra es tan compleja.
Segundo, nunca se sabe a ciencia
cierta, porqué se empieza una guerra o un conflicto armado. Se suelen indicar
muchas causas, muchas razones, muchos motivos, muchos fines… Pero quizás,
quizás nunca se sabe. Porque van cambiando. Siempre he pensado, que las
razones, pueden ser varias… pero una de ellas, la más profunda, es “la maldad
del corazón humano”. Alguien, individuo o colectivo o sociedad o cultura o
metafísica, quiere las tierras de los otros, quiere los corazones de los otros,
quiere el agua de los otros, quiere las almas de los otros, quiere las mujeres
de los otros, quiere…. Esta es la razón última de todas las guerras, la que
nunca se dice, o se expresa a medias… Por eso una Encíclica o Declaración del Vaticano II, no sé si Gaudium
et Spes, aunque usted sea ateo,
se puede oír estas palabras, decía más o menos, no recuerdo textualmente, pero
algo así: “Para abolir las guerras de la humanidad, hay que curar y quitarlas
del corazón humano”. Paz y bien…
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es ©
jmm caminero (17 marzo 2026 cr).
Fin artículo 5.413º:
“Los Óscar y el conflicto armado”.
E.
22 marzo