Artículo 5.511º: “Conmemoraciones y efemérides y perdedores”.
Dice el refrán cómo cuentas la
Feria y Fiesta, cada uno según le ha ido. Es cierto, pero quizás deberíamos
profundizar más en este concepto o en esta idea o en esta realidad…
Los
periódicos a veces nos recuerdan tres tipos de fechas y conmemoraciones, unas
de crítica por un asunto que sucedió, claro está según el escribiente o algún
sector social de la sociedad; otros, de conmemoración y de alegría y de
efemérides y de ponerse medallas, y, un tercer grupo, simplemente se recuerda
un hecho, dato o acontecimiento histórico, sin demasiada relevancia e interés…
Sobre
la misma fecha o hecho o acontecimiento o efemérides caben estas tres posturas.
Digamos que si usted lo observa esto es lo que ocurre en general, en los medios
de comunicación, en los grupos y colectivos. Pero no es cierto, cabe otra
posición, de aquellas personas, que posiblemente lo sufren o recuerden en
silencio, aunque existan muchas, que piensan que “han trabajado como lobos”,
cada uno en su oficio y profesión, y, que sólo se han comido las migajas del
convite social. Que unas veces, no les han dejado entrar, cuándo tenían derecho
y méritos, y, otras veces, los han echado del comedor, cuándo tenían méritos,
trabajo, capacidad, estudios, preparación, etc.
Éstas
personas pueden llegar digamos a su trayectoria final del existir y de su
existencia, con cierto grado de pesadumbre, cierto grado de fracaso, cierto
grado de tristeza. Pensando que si no existe el Buen Dios y el Tribunal al que
cada uno se juzgue y se juzgará en sus hechos y su conciencia, si no existe
esto, pues jamás existirá un suficiente grado de equidad y justicia, ni aquí,
ni en ningún otro lugar. Porque quizás, cuándo muchos han estado tocando
campanas y sinfonías, otros han estado en el silencio, viviendo con dignidad y
honestidad, pero no en los lugares que le correspondían…
Se
cita la conmemoración tal o cual, casi siempre son o han sido buenas, o, al
menos quienes la exponen así lo sienten. Pero no somos conscientes, que además
de esas tres posturas que hemos indicado en la introducción, existe otra, de
otras personas, que individualmente, pueden parecer pocos, pero quizás sean
muchos. Que estos nunca ocupan un lugar en los medios, quizás nadie se les
recuerda… De aquellos que han ido a la batalla de la vida, y, vuelven hayan
ganado o hayan vencido, en cierto modo vuelven derrotados, para ellos o ellas,
no les ha tocado, ni un trozo del jabalí conquistado o un trozo tan pequeño,
que sólo es una migaja, según sus esfuerzos y demás parámetros…
Es
una paradoja y una perplejidad, cuándo se avecinaba la democracia, muy pocos,
deseaban la democracia, esta es la realidad, de un lado y de otro, de un lado
porque temían y tenían miedo que esto se desengrase otra vez, se cayese en el
temor y en el temblor, y, del otro lado, porque deseaban la revolución
permanente, no deseaban un cambio moderado y mesurado y pactado, sino “la
vuelta a las andadas, con cambios radicales”. Si no se lo cree, busque todos
las fuerzas políticas que se presentaron, las diversas siglas que se presentaron
en las primeras elecciones. Y, mire, en libros si es que se ha estudiado, como
consiguieron después que los radicalismos, no me gusta la palabra polarización,
de un lado y otro, fueron capaces de que se fuesen integrados en el sistema…
Bueno,
pues los que de verdad querían una democracia pactada, una democracia sosegada
y sosegadora y sosegante, una democracia necesaria. Los que de verdad, en
aquellos años setenta querían una democracia de ese tipo, eran pocos. No digo
que no eran suficiente número, porque si no, si no hubiese habido suficientes
personas no habría llegado –por mucha presión de la ayuda financiera alemana y
la ayuda estructural norteamericana-.
Pero
los que las defendían, en aquellos tiempos eran pocos. No eran tantos como
después han dicho. Qué cuando se percibió que ya triunfaba, pues todos se
apuntaron, todos eran demócratas de toda la vida, de un lado o de otro, todos
habían sido siempre demócratas –todos habían tenido algún abuelo o abuela del
lado de la democracia, hasta ese momento, ese dato estaba en el conocimiento
casi oculto de la calle o del diálogo privado-. No es cierto, en aquellos
tiempos no había tantos demócratas en ningún sector social.
Pero
lo que si es verdad, es que muchos que defendieron la democracia, aunque sea
prudentemente, porque no había otra manera, después quedaron relegados en las
cunetas de la historia. Esto es también es verdad. Usted dirá que exagero el
juicio, por estar en la Tercera Edad y el cerebro se va ablandando o
entumeciendo, que para el caso es lo mismo. Pero le voy a indicar un dato, si
llevabas por la calle un periódico u otro, no es que te molieran a palos, pero
si que te criticaban de alguna manera u otra.
No
podías llevar el periódico al trabajo, aunque algunos lo llevábamos, con
ciertos periódicos no estaba bien visto entrar en unos bares o en otros por la
clientela no por los dueños. Y, desde luego, ya te definían o describían y te
cerraban puertas. Nunca ha sido la vida social y política y económica igual en
los centros urbanos medianos o pequeños que en las grandes urbes. No olvidemos
esto… Sé de personas que tuvieron que dejar de ir a ciertos bares, bares
normales… por la clientela, no por los dueños…
Porque
la historia de esta sociedad, un día los historiadores lo deberían estudiar, es
averiguar si se han cerrado muchas puertas a unos y se les ha abierto a otros.
Pero no sé, si la sociedad, el país, las ideologías, tienen el valor de
acercarse a esta realidad. No sé, no sé si los historiadores tienen el valor de
hacerlo. No sé si lo harán algún día…
Hoy,
me encuentro con una efemérides. No diré cual. Y, viene algún artículo y
noticia. Y, me parece muy bien. Pero ante ese hecho o dato o acontecimiento, no
me gusta la palabra evento, habrá tres posturas. Esas que hemos indicado… Pero
existe otra cuarta, de esas personas, que han trabajado más que los peces en la
mar, que siempre están buscando comida. Y, han visto pasar la pequeña historia,
su pequeña historia, y, han visto, como les han cerrado demasiadas puertas sin
razón y sin justicia, y, siempre estaban otros, los primeros para abrírselas.
Que han vivido con dignidad y honestidad, pero quizás siempre en el silencio de
no ocupar puestos que estuviesen en consonancia con su formación y su capacidad
y su trabajo y… Pregunten a Internet y a la IAG y verán…
Recordemos
a esas personas, que ya ven como se va abriendo la Puerta Última y, no saben si
al menos en ese Lugar, al menos le valorarán haber intentado toda la vida, sin
ser perfectos, ser buenas personas o personas buenas. Paz y bien…
https://muckrack.com/jmm-caminero-1 ©
jmm caminero (10 mayo 2026 cr).
Fin artículo 5.511º:
“Conmemoraciones y efemérides y
perdedores”.
E.
16 mayo