Artículo 5.285º: “Suárez y Carrillo hablando y sonriendo…”.
Por esos viajes que hago por el
periodismo actual y de décadas anteriores he encontrado una fotografía en la
cual el señor Carrillo y el señor A. Suárez hablan y sonríen/ríen…
Es una imagen tomada en el Congreso
de los Diputados, supongo que en los pasillos, no sé si sería en el
bar. Supongo que esa risa y sonrisa sería un acicate para hablar
posteriormente, o no sé si sería que ya hubiesen hablado en el despacho y ahora
sonreían y hablarían de cosas trascendentales o menos trascendentales, no sé si
venían del hemiciclo en algunas ponencias, o se disponían a entrar en ella. No
sé la fecha de la imagen...
Pero si sé, si sé que aquellos
años fueron muy convulsos. Yo, yo, en mi juventud lo padecí y padecía. Cierto,
que si ahora apenas me entero de lo que sucede, aún menos hace cinco décadas,
antes y después. También debo confesar que parto de la tesis, que lo que sucede
a nivel sociopolítico, el pueblo al que pertenezco, apenas nos enteramos…
Pero esa foto me ha servido, creo
que sirve, creo que debería servir para mostrar y demostrar dos realidades, que
parecen contrarias y contradictorias… entonces veía, líderes que sonreían pero
también en otras ocasiones que estaban serios y pensativos…
Ahora, hecho en falta en algunos
líderes, ahora, hecho de menos, es difícil decirlo, que tengan un rostro y una
tez y una cara, algunas veces, menos sonriente, más pensativa, más preocupada.
Porque da la sensación, que existen líderes, que aunque el mundo como Asterix-celtas esté a punto de caerse encima, siguen con la
sonrisa…
Tengo suficientes años,
demasiados años, he visto demasiadas cosas, unas en mi presente de cada
momento, otras mirando el pasado… he visto muchos escritos, muchas imágenes… y,
debo confesar, que he visto los rostros de cientos de líderes, de Oriente y de
Occidente, y, debo confesar que los he visto, en todos los tomos de mociones y
emociones y afectos y sentimientos,
siempre racionalizadas, siempre moderadas, pero he visto alegres, pero también
entristecidas, también muy pensativas, también muy preocupadas. Pero ahora debo
confesar que veo líderes, no diré nombre, que aunque la tierra se divida en
dos, siguen y salen con su sonrisa, a veces, parece que están atravesando un
pase de modelos… -claro también hay excepciones-. Agradeceríamos que en tiempos
convulsos, no se sonriera tanto…
Y, lo segundo que hecho de menos,
que ya me preocupa rabiosamente dentro de mí y de muchos, que me/nos angustia
profundamente… que percibo que los líderes, real o supuestamente contrarios,
han entrado en una crónica de las palabras airadas, le llaman polarización. No
es palabra justa. Son palabras llenas de ira y cólera, incluso a veces,
acompañados de gestos. Y, lo percibo y lo veo, en demasiadas personas y figuras
y personajes de todos los colores. Existen excepciones, o existen personas que
sólo rara y singularmente utilizan esa oratoria.
No me sirve, que después digan,
cosa que no veo que en la cafetería del Congreso después son sonrientes, son
pausados, son pacíficos, son moderados… No me sirven, porque lo importante es
que el pueblo, yo que soy un átomo del pueblo vea, que los líderes en Cortes puedan decir todo, con datos,
razones, argumentos, pero con respeto y sosiego y moderación… En definitiva
hecho en falta con los nuevos Suárez
y los nuevos Carrillo hablen con
sonrisa, hablen con sosiego, que se rían también de vez en cuando…
No seguiré más con este artículo.
Lo repito hecho en falta con/en los nuevos líderes, y todas las escalas de
líderes subalternas, aprendan de esa fotografía de Suárez y de Carrillo o de Carrillo
y de Suárez. ¡Es mucho pedir…! ¿Es mucho esperar…?
https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ
© jmm caminero (25 dic. 2025 cr).
Fin
artículo 5.285º: “Suárez y Carrillo hablando y sonriendo…”.
E.
04 enero