Artículo 5.286º: “Cuiden las palabras, cuiden los gestos…”.
Llevamos unos meses y unos años
que la vida pública parece ha caído en un laberinto sin salida. Las palabras
son demasiados hirientes, los gestos también…
Cuiden
las palabras en los ámbitos públicos, en general, en todos los oficios, también
en los políticos. No basta, no es suficiente, que en el hemiciclo, casi el
lugar sagrado de la representación del pueblo, se digan las cosas que se
expresan, incluso algunos utilizan gestos que son terribles, alguno, no diremos
el nombre ha llevado algún objeto en estos últimos días o meses o años.
Cuidemos las palabras, cuidemos los gestos, cuidemos las cosas que llevan/mos
en las Cámaras Parlamentarias tanto Nacional, como regionales, locales… También
en la calle, todos.
Hay
quién piensa, que una causa o motivo o razón, una, no la única, no sabemos en
qué proporción de “muchos problemas en la escuela”, es que el alumnado percibe
y ve, malos ejemplos de palabras y gestos y actos, que se perciben en Cortes
Generales, y, en el resto de las cámaras de representación nacional o regional
o local. Y, también, palabras y gestos y actos que diversos personajes realizan
y proyectan en televisión. Ambas realidades, está haciendo que realidades
sociales vayan cambiando. Parece que el respeto se está perdiendo.
Si
perdemos el respeto nos dirigimos hacia un abismo. Siempre se ha dicho, se
falta con las palabras-ideas-conceptos-vocablos y después y al mismo tiempo se
falta con los gestos, y, al final, se falta con los hechos y actos. Por favor,
tenemos una historia hispánica muy compleja, muy difícil. Supongo que como la
de todos los pueblos. Hay que plantearse, ya sé, que muchos se rasgarán las
vestiduras o las corbatas o los calcetines.
Creo
que ha llegado el tiempo de la siguiente pregunta: Si determinadas palabras que
alguien diga en el Congreso si es demasiado hiriente y dura, insultativa o
dolorosa, si algunos gestos, por ejemplo, dar bronca con ruidos en la Cámara,
no sólo que esté y está prohibido, pero que además no se proyecte en televisión
–si se indique en otros medios de comunicación con palabras-.
Segundo,
si algunas escenas de televisión, de diversos programas no se deben proyectar y
emitir, para que potencialmente millones de personas las puedan ver,
especialmente, niños o adolescentes o todo tipo de personas… Ya, ya sé, que
esto es un arma de triple o cuádruplo filo… Pero creo que determinados
espectáculos es o al menos debería estar castigado o sancionado. Creo que
algunas palabras y actuaciones, en el Congreso, debería existir un Comité de
buenas prácticas, y, si alguien dice o hace algo, que dicho comité estudie y
analice esa conducta, y, al menos, le ponga una multa o una recriminación…
Hemos
visto en tiempos pasados, que la calle se desordenó y terminó desordenándose
los Parlamentos, o los Parlamentos se desordenaron y terminó haciéndolo la calle.
O, ambos procesos se sinergizaron, es decir, se unieron y se motivaron y se
amplificaron. Recuerdo haber escrito un artículo de opinión, de la noticia que
hace casi un siglo en un pueblo de Extremadura, todos los concejales huyeron
para no ser ninguno alcalde… no estamos en esa situación. Pero cada vez,
existen más malos nervios, mas palabras hirientes, más gestos negativos…
¡O,
ponemos solución en esto, o no sabemos dónde terminará esto…! También los
medios de comunicación, unos más, otros menos, se están leñando/llenando de
esta desvirtud, una desvirtud de la imprudencia, de la ira-cólera, de los malos
gestos, de las malas palabras… Creo, que un buen escritor, un buen congresista,
un buen parlamentario, un buen ciudadano puede decir y expresar todo, incluso
lo más radical, con palabras ajustadas, con datos, con argumentos, sin insultar
a nadie, con estadísticas, con imágenes, con buena presencia, con…
Sé,
que esto es hablar a los pájaros y a los peces, pero sin ser Francisco de Asís, ni Antonio de Padua. Es decir, nadie te va
a escuchar, menos los múltiples poderes en los que está repartido el sistema
sociopolítico. Pero debo indicar, que la sociedad cada vez está más acerada y
entreverada, utilicemos dos adjetivos suaves y dulces, y la sociedad influye en
los Poderes Representativos, y, la enervación de los Poderes Representativos
contamina a la sociedad, a los grupos, a las familias, a las escuelas… Ya,
existen entre familias, personas que no se juntan, por discusiones políticas,
ya existen, en las familias, que nadie habla de la situación política, para no
reñir, herir…
No
es suficiente que en el bar del Congreso se sonrían y se hablen con amabilidad
y respeto y tolerancia. Eso mismo lo tienen que hacer en Cortes. Sí, sí también
en Cortes. ¡Por favor, nos ponemos de rodillas para pedírselo…! ¡Porque la
Historia ha demostrado hasta la saciedad, cuándo se forma el lío en la
historia, los gestores se marchan, y, el pueblo y los ciudadanos nos tenemos
que quedar a sufrir las consecuencias de los años de malas palabras, de malos
gestos, de malos actos…! ¡Paz y bien…!
http://filosliterarte.blogspot.com.es ©
jmm caminero (20 diciembre 2025 cr).
Fin artículo 5.286º:
“Cuiden las palabras, cuiden los
gestos…”.
E.
04 enero