Artículo 5.342º: “El exilio interior cultural: Cansinos Assens y Alberto Olmos”.
No sabemos en otras sociedades y
países, pero aquí existe un exilio interior cultural enorme. Algunos porque se
marcharon y no volvieron, otros sin irse se han olvidado…
Demos
el mérito y el homenaje a quién lo tiene, Alberto
Olmos (1975)) notable escritor, periodista y articulista nos recuerda en
una columna, Del olvido sólo te salva un hijo: el escritor depurado por todos,
publicado en El Confidencial, 01 febrero 2026, que nos defiende y nos
recuerda, el concepto, que hubo un exilio cultural exterior, con muchas
vicisitudes, que algunos de ellos o ellas volvieron, muchos se quedaron por ahí
y por allí; y, que hubo un exilio cultural interior, de muchos que se quedaron
aquí, y, que alguno se recuperó, pero que muchos se olvidaron, porque aquellos
tiempos eran difíciles para la cultura.
No
es el primer artículo que redacto algunas líneas sobre Rafael Cansinos Assens (1882-1964), supongo si la vida me deja
respirar suficientes años, no será el último, pero si es una realidad, si mi
memoria no me falla, Cansinos Assens,
además de todas las peculiaridades que dispondría como persona, original y
creativa, es o era de origen judío por uno de los costados. En aquellos tiempos
de la primera mitad del veinte en Europa, pues esto traía muchos dolores de
cabeza –por decirlo suavemente-.
Según
nos indica el articulista Alberto Olmos,
tuvo un hijo, -no conocía ese dato, o mejor dicho, lo habría olvidado-. Pero
parece ser que el hijo está intentando que se vuelva a recordar a su padre como
escritor. Intentar insertar al escritor en la realidad social y humana de
nuestro terruño… Metemos a los escritores en generaciones o en grupos
ideológicos culturales, pero toda persona tiene un rostro personal e
individual, e, incluso unos andares. Meter en cajas a los seres humanos que se
dedican a la cultura es muy difícil. Hay que hacerlo, para intentar comprender
algo, como las especies vivientes, según si se pueden reproducir entre ellas,
aunque de vez en cuando salta la liebre… Algunos los consideran modernista,
pero creo que ya es tarde por edad, aunque tuviese influencia, creo que debería
incluirse en la generación del 14, o si se quiere del 27.
Sucede
demasiadas veces, que personas de la cultura, individuos quedan sin generación.
Creo que éste es un caso. Quizás porque sea un poco más mayor de una
generación, quizás por ser un poco menor. Pero aquí, tenemos una realidad, no
sólo autores y autoras de provincias quedan olvidados y relegados, también los
que van a beber las aguas de la Villa y Corte, cuántos que han pasado por las
tertulias de Madrid, del siglo veinte, hasta los años setenta o sesenta,
cuántos han quedado olvidados en sus barrios o en sus calles de la ciudad. La
cultura, la literatura, las artes son actividades muy difíciles, al final, sólo
viven de ello, dicen entre el diez y el quince por ciento, después otro resto,
combinándolo con otras cosas, y, el resto del resto pues casi nada. Algún éxito
y todos fracasos…
Dice
Olmos que su hijo está intentando
recuperado, loable mérito y loable labor. Esto es otra cuestión, que no gusta
indicarlo, pero cuántos hijos y nietos se van olvidando de la herencia cultural
de sus padres o madres o abuelos o bisabuelas o tatarabuelos. Quizás, porque
son conscientes que no tienen suficiente fama o notoriedad. Pero de alguna
manera, quizás obras y creaciones que en su tiempo no tienen importancia o
valor, o lo tienen y se olvidan, por mil razones, quizás, en otros tiempos
posteriores, pueden servir, si no como gran literatura, si como documentación
de una época y un tiempo. Creo que quizás, los descendientes deberían, en la
medida de lo posible, tanto en las grandes capitales, como en provincias
valorar más las producciones culturales de sus ancestros. Pero claro está, cada
uno marcha a un lugar, cada uno tiene sus problemas, los descendientes, y, los
papeles se van perdiendo…
Creo
aquí, que las entidades culturales privadas y las públicas, aquí tienen una
asignatura pendiente o un enorme lago vacío, creo que demasiado pendiente.
Deben intentar conservar documentación, manuscritos, originales, cartas,
fotografías de cientos de autores. Ya, ya están haciéndolo, pero hasta ahora,
de los considerados importantes en su época. Por ejemplo, es loable que la BNE, esté conservando miles de
documentos de distintos humoristas gráficos del siglo veinte, que los herederos
o ellos mismos están llevando…
¿Pero
la pregunta, qué hacer con los papeles, cajas de papeles llaman ahora, con
carpetas de manuscritos o de obras de pequeña tirada, de cientos y de miles de
autores, que han respirado y espirado en las grandes capitales, o que han
respirado y espirado en regiones y provincias…? ¿Qué hacer con ellas…?
Creo
que las entidades socioculturales públicas y privadas deben despertar y empezar
a conservar y guardar y acumular documentación de cientos de autores, en
distintas ramas y materias y actividades, aunque sean considerados ahora de
quinta o tercera categoría. Creo que, aunque sólo sea como documentación, es
importante y es esencial, para entender el presente, su presente –si es que
queremos comprender de verdad el presente de cada presente, es decir, el
pasado-. Esperemos y deseamos que la Fundación-Archivo Cansinos Assens
continúe con su labor. Continúe con su labor.
http://filosliterarte.blogspot.com.es ©
jmm caminero (03 febrero 2026 cr).
Fin artículo 5.342º:
“El exilio interior cultural:
Cansinos Assens y Alberto Olmos”.
E.
08 febrero