Artículo 5.346º: “Palabras en inglés en medio del discurso”.
Raro es no encontrar en una
conferencia, entrevista, en noticias de información y en otros ámbitos, que en
un discurso en español, alguien inserta una frase o palabra en inglés.
A veces, como sucede en el mundo
del arte plástico, para nombrar un centro expositivo o museístico, te lo señala
primero en el idioma de Shakespeare,
y, después en el español. Otras veces, te insertan palabras en inglés, en medio
de una frase en español o en bable-asturiano. Uno, comprende y entiende, que
por lo menos en esta parte del hemisferio y del globo terráqueo es la cultura y
la economía y la política y los misiles hegemónicos, porque cuándo existía el
imperio español, la lengua que se insertaba era la de Castilla, y, por eso han
quedado tantas palabras a nivel internacional, como la palabra huracán.
Y, existen otras personas, que
son puramente bilingües, que no sabemos si piensan en español, aunque sean
españoles de pura cepa o como olivos centenarios, o piensan-sienten en inglés.
Existen personas y por tanto, da la sensación que a veces, tienen que traducir
del inglés de Londres o de Nueva York al español –en este caso, es diríamos el
paso del tiempo, el espíritu del tiempo-.
No tengo edad para criticar a
ninguno de estos tres hábitos o costumbres, o, modos de supervivencia o
sobrevivencia de los seres humanos. Pero si debo indicar, que en el segundo, te
encuentras a veces, palabras que no entiendes, primero, no comprendes la
traducción del inglés, ni siquiera el inglés, pero menos aún el contexto.
Puedes leyendo la información o la noticia, interpretar y reinterpretar la
palabra, pero diríamos que ya es un acercamiento, diríamos por aproximación,
nunca uno sabe, si ha entendido el significado exacto. Y, tampoco uno va a
estar leyendo una noticia periodística con un diccionario en inglés, aunque sea
virtual…
Por ejemplo, una noticia de un
diario de Madrid, al comentar el famoso documental de la media naranja del señor
Presidente de la Norteamérica actual, inserta en una frase en español, como
titular de la noticia, la palabra “trash”. Y, uno, que apenas sabe inglés, que
lo que sabía, poco, ha ido olvidando. Y, que también, uno se pregunta, que no
duda, que es mejor conocer dos grandes idiomas, uno es el español, y, otro pues
el que cada uno seleccione, que será casi siempre inglés.
Pero uno piensa, que aceptando
eso, también se plantea que quizás es mejor conocer y entender cuarenta mil
palabras en español, que no sólo veinte mil. Y, que sería mejor entender
sesenta mil palabras en español que no cuarenta mil. Porque las palabras son
imágenes, símbolos, conceptos, ideas, argumentos que sirven para entender el
mundo. Creemos, que alguien que conoce cuarenta mil palabras en español –o, en
cualquier idioma-, no que las hable todas, porque ya está el lenguaje de su
ámbito social, sino que por lo menos las entiende, comprenderá mejor la
realidad de su tiempo, que alguien que sólo comprenda diez mil. ¿Digo yo…?
Por tanto, no citaré el
periódico, porque en esto han caído muchos, muchos redactores. Que no les voy a
decir, un modesto articulista, va a decir, como tiene que hacer su trabajo a un
redactor de un periódico nacional. Pero no citaré el periódico, ni el día. Pero
abran varios y te/se encontrarás/n así muchas noticias e informaciones, incluso
titulares. Pero si quizás, deberían preguntarse, si desean poner esa palabra,
pongan entre paréntesis la traducción. Así, cumplirían su fin, de tener más
audiencia… No tiene un lector entrar a leer una información, porque no entienda
el titular, sino porque comprende el titular entra en el mar de palabras de la
información que se abre como una ventana a un paisaje de ideas y de conceptos
–que eso es la información, creo yo…-. Todos se quejan de que bajan las
audiencias de periodismo, pero una sana y racional autocrítica quizás sea
conveniente.
No creo que hayan descendido las
personas que lean periódicos, sino que cada persona, tiene un tiempo limitado
para ese menester, y, no puede leer todos. Segundo, porque hace cincuenta años,
existían cien en toda la Península de primer y segundo nivel, y, ahora existen,
quinientos, se ha repartido el pastel. Pero desde luego poniendo la palabra:
“trash”, y, otras no ayuda mucho. Si es absolutamente necesario, que puede que
lo sea, pongan la traducción entre paréntesis, sugiere este modesto plumífero
de articulistas de opinión.
No saquemos leche de la alcuza de
este artículo, ya hemos planteado el tema y ya hemos planteado la tesis, y, ya
hemos como el viejo Salomón, que
debería citar a más personajes bíblicos igual que hago con romanos y griegos
–me gustaría citar a cartaginenses, pero que yo sepa, apenas tenemos textos
escritos de esa civilización-. Decía ya como el rey Salomón, que se están encontrando por la historiografía, que ni era
tan sabio, ni era tan santo, pero que si cumplía con los cánones actuales del
famoso “realismo y practicidad política”, a buen entendedor que comprenda. Y,
ya hemos ofrecido una posible sugerencia de solución. Pues terminemos con estas
palabras. Buen día o buena tarde o buena noche señor o señora lector o lectora.
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es ©
jmm caminero (03 febrero 2026 cr).
Fin artículo 5.346º:
“Palabras en inglés en medio del
discurso”.
E.
08 febrero