Artículo 5.317º: “El mundo funciona también con ideas y conceptos”.
Desde luego las mercancías, los
servicios, todas las realidades materiales y sociales y de todo tipo, pero las
ideas en sí y mezcladas con todas las realidades son el aceite del mundo.
Me
he encontrado una frase en el periódico Fuentes Informadas de Benítez Reyes, que dice: “El motor del
mundo son las ilusiones falsas”. Los que se dedican a la cultura y Cultura se
dedican toda su existencia a llevar y traer y analizar y argumentar y criticar
ideas, conceptos, proposiciones, enunciados… y, estos tratan de un tema o de
muchos temas o de una generalización de temas. Estas ideas que tengan sobre una
cuestión, pequeña o grande puede ser verdadera o no-verdadera, bondadosa o
no-bondadosa, buena o no-buena…
Todas
las realidades humanas son combinaciones de “productos culturales”, ahora los
denominan “constructos mentales y culturales”. Es decir, una idea según el tema
o la forma, puede ser una idea-concepto abstracta, pero puede ser emocional,
afectiva, pasional, deseos. En definitiva, en mayor o menor grado intervienen
distintas realidades mentales, internas y en parte externas. No olvidemos que
la estructura neurológica de los humanos de hace veinte mil años, según
expresan expertos era igual a la nuestra, pero las ideas y conceptos que tenían
serían diferentes a los nuestros en mil temas o cosas. Dentro de mil años si
son igual que nosotros los que existan, posiblemente tendrán otras ideas y
conceptos en muchas cosas. En otras serán semejantes, aunque ya viajen por todo
el sistema solar, aunque ya tengan colonias en todo el Sistema Solar…
Creo
que en una película, Sandalias del Pescador, el Pontífice
le contesta a uno de los grandes interlocutores, cuándo este le recrimina que
sólo tiene buenas palabras, le contesta algo así: “Acaso, Carlos Marx que está enterrado en un cementerio de Londres, no
tenía nada más que palabras”. Y, evidentemente, el mundo desde hace un siglo y
más, está dividido, esencialmente, en dos sistemas, unos que derivan de formas
tradicionales de existir y de entender el mundo, que han ido evolucionando
durante milenios, y, otro modo de ser, son en mayor o medida de ideas derivadas
de esa persona que está enterrada en un cementerio de Londres, que sólo expresó palabras, y escribió palabras…
Nosotros
entendemos el mundo, nuestro mundo interior, nuestro mundo exterior, con
palabras e ideas y conceptos y enunciados. Eso sí, casi siempre están
combinados con emociones, pasiones, deseos, fines, intereses, etc. Según el
tema y según la cuestión en partes diferentes. En proporciones diferentes según
las personas e individuos. Todo, todo tiene una idea o un concepto o una imagen
que es una idea o una metáfora que es una idea… Una representación mental.
Diríamos
que podríamos dividir las ideas que tenemos en dos grandes áreas o campos o
dimensiones: las ideas que estudian y analizan los métodos científicos del
saber, incluyendo las tecnologías. Y, el segundo nivel o dimensión las ideas
humanísticas, y, dentro de éstas estarían: las ideas filosóficas, las ideas
artísticas, las ideas teológicas-religiosas-metafísicas-espirituales, las
culturales en general-. Estas dos campos de ideas, dos áreas de ideas, se
interrelacionan constantemente, pero siempre cuándo uno tiene una idea debe
saber, en qué campo está jugando, a qué juego está jugando. No piense que una
idea equis, es de ciencia y es sólo humanística. Este texto o este artículo
periodístico que está formado por una ensalada de ideas, la inmensa mayoría son
ideas del campo de las humanidades, no son científicas, bueno, quizás alguna
tenga una cierta relación más con las ciencias neurológicas pero expresadas de
formas humanísticas.
Todo
sujeto humano, en la medida que pueda debe analizar y autocriticar y valorar y
autovalorar sus propias ideas y conceptos y enunciados. Debe intentar que sus
ideas sean lo más saludables posibles, no sólo hay que tener salud de cuerpo, o
salud de mente o salud de alma, sino salud de las ideas-conceptos, que sean lo
más verdaderos posibles, lo más verídicos posibles, lo más demostrables posibles,
y, lo más buenos y eficientes posibles, con los más buenos moralmente posibles.
Porque si las ideas son verdades y buenas y son bienes, pues contribuirá mucho
a la salud física, salud psicológica, salud moral, salud espiritual del
individuo, incluso de la salud social y política y del mismo Estado, es decir,
de las colectividades…
Uno,
uno de los dramas actuales es que no somos conscientes de que las ideas que
tenemos tienen que ser verdaderas y buenas moralmente y buenas en su eficiencia
o realidad –el bien puede ser de varias clases esencialmente: bienes materiales
y físicos según el saber correspondiente, bienes biológicos, bienes
psicológicos, bienes morales y éticos, y, bienes espirituales, bienes
sociales…-.
Toda
cosa material que usted hoy utilice o perciba, o toda realidad llevará en su
seno una idea o decenas de ideas incorporadas, aunque usted no sea consciente.
Por tanto, diríamos que debería existir una especie de constante evaluación y
autoevaluación de las ideas. Por el bien propio, por el bien de los demás.
Porque las ideas, influyen en lo que somos, sentimos, hacemos, deseamos, etc.
Nuestras ideas influyen en nosotros y en los demás.
Las
ideas de los demás influyen en ellos y en nosotros, en mayor o menor medida. Se
produce a veces, que un sujeto A critica una idea de otro sujeto B. Sólo ha
criticado una idea, sólo una idea. Pero el sujeto B está vetando al sujeto A
durante toda la vida. Por tanto, a veces, los que se dedican a las ideas, ya no
saben cómo analizar y evaluar y criticar ideas. No se atreven.
Pregunten
a los humoristas gráficos, que en secreto te dicen, de muchos temas y temáticas
no podemos realizar viñetas, porque siempre habrá un colectivo que se sentirá
afectado, tú sólo expresas una idea, pero ese colectivo te demanda a una
querella o juicio, o te cierra perspectivas vitales. Cosa que sucede en todos
los campos de la realidad y actividad humana. Por tanto, no olvidemos que las
ideas son ideas, aunque toda idea tenga proyecciones materiales… Vivimos en un
océano de ideas. No lo olvide usted.
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (17 enero 2026 cr).
Fin artículo 5.317º:
“El mundo funciona también con
ideas y conceptos”.
E.
25 enero