Artículo 5.515º: “Seis museos diocesanos en Aragón para meditar”.
Los
museos son una realidad múltiple. No conozco ninguno que sus equipos directivos
no se quejen que les faltan lugar físico o material para conservar.
No
hay ninguno que no se queje que les faltan equipos directivos para catalogar,
estudiar, investigar las piezas que disponen. No conozco ninguno que no exprese
en privado o en público que les faltan inversiones o dineritos. No conozco
ninguno que no exprese, aunque sea tímidamente que la población cristiana y no
cristiana no los visita suficiente.
Recuerdo
en la Facultad, donde se impartía Historia del Arte, se
indicaba/planteaba/analizaba que los museos, que al final, tienen sus
antecedentes en Alejandría, que a su
vez, eran inspiración remota, dicen del gran maestro Aristóteles. Los museos tenían un talón de Aquiles, por un
lado es un gran tesoro en sí. Lo bueno y positivo que eran lugares dónde se
concentraban obras, ahora denominan piezas, para incluir toda clase de
artilugios humanos que se han ido desarrollando a lo largo de la historia.
Desde obras de arte, hasta utensilios normales de cada época y tiempo. O,
piezas digamos de joyería que tienen un valor dinerario elevado, aunque su
simbología artística o cultural o religiosa es esencial.
Pero
tenían un punto negativo, llevamos ocho décadas, si quieren nueve con el temor
de NBQ. Es decir, existen enormes museos en todo Occidente dónde han acumulado
piezas, ítems, algunos denominan, que
son únicos. E, igual que es bueno concentrarlos todos en un lugar o muchos en
un lugar o espacio o materialización geográfica, si hubiese una catástrofe
podrían destruirse enormes cantidades de material en unos minutos –sea natural
o humana-.
Este
es el drama, es la famosa navaja de Aristóteles,
no la de Ockham, una navaja sirve
para la comida y alimentarse, para bisturí y curar, para espada y herir. Es
decir, todo lo que hacemos los humanos, son realidades de doble o triple
finalidad. Este es el drama humano, este es el drama de la libertad humana,
tengamos mayor o menor de ella…
Los
que consideramos los museos como proyecciones de nuestro ser en el exterior, y,
a su vez, interiorización de la realidad externa en nuestra conciencia. Pues
entendemos estas entidades culturales e instrumentales con distintas visiones y
perspectivas. Durante unas décadas del siglo pasado, las iglesias y ermitas y
capillas, especialmente rurales, por diversas razones, fueron objetivos del
robo para venderlos a coleccionistas, casi siempre extranjeros. No olvidemos
que en capillas de pueblos, ermitas, muchas veces, en las orillas de esas
localidades, o en pueblos de muy pocos habitantes, se conservaban obras de arte
o de utensilios de culto de varios siglos. Muchas piezas tenían más tiempo que
los 250 años que ahora celebra Estados
Unidos de su independencia…
Pero
si contamos que en estos dos siglos, no siempre con la misma efectividad y
eficiencia, por distintas catástrofes de guerras y revoluciones y
desamortizaciones, han quedado expoliados mucho arte religioso o mucho arte que
se conservaba en dichos templos. Supongo que con razón o con razones
suficientes pensaron que era mejor ir acumulando, parte de toda esa riqueza
cultural que estaba dispersa. En algunos casos en capillas que llevaban lustros
y décadas sin culto, salvo el día del Santo Patrón o de la Santa Virgen o del
Santo Cristo…
Y,
también, creo y le parece a este modesto escribiente, que las cúpulas de las
diócesis de España, las persona que ocupan dichos cargos desde hace cinco
décadas. Una parte importante empezaron a ir, a ampliar estudios a Roma, unos a especializarse en Derecho
Canónigo, otros en Dogmática, otros en Eclesiología… y, se percataron de que en
la Ciudad del Vaticano, el mismo Vaticano tenía grandes museos, incluido
un Museo de Arte Actual Contemporáneo.
Porque en el Vaticano, saben ustedes, que no hay un Museos, sino varios, un
Conjunto de Museos, por eso se le denomina Museos
Vaticanos…
De
pasada aprovechemos a decir, para si algún miembro eclesiástico y de la
jerarquía religiosa de Aragón, lee
este artículo, le sugerimos que hagan lo que el cristianismo ha hecho durante
siglos, ha ido acumulando obras de su época y su tiempo, en tiempos medievales
obras románicas y góticas, en tiempos modernos barrocas… Ahora, empiecen en
esos museos a conservar obras actuales y de arte contemporáneo. Ciertamente que
sean respetuosas con el arte y el contenido religioso. Creo que es un error no
hacerlo, conozco a más de un autor plástico que donaría alguna obra de arte,
realizada por él/ella, con estéticas actuales, sean dibujos, pinturas,
esculturas, grabados, libros de artista, fotografía…
Lean
los responsables de los museos diocesanos, las Cartas que los Pontífices han
difundido en estos años de respeto al Arte y Artes actuales. Véase sesión
XXV del Concilio de Trento. Léase Carta de Juan Pablo II a los artistas y
Discurso de Benedicto XVI a los artistas.
Me
iba a fijar y comentar el Brazo de San Valero en el Museo
diocesano de Zaragoza, pero ya saben lo que dicen algunos novelistas,
que se empieza una narración con una frase primera, que controla el autor, se
sigue con una segunda que medio controla, ya a partir de la quinta la narración
sigue su historia, el autor/a pone algo, pero la verdad es que continúa la
propia narración su camino. En cierto modo esto sucede también con los
artículos de opinión. Si es que de verdad queremos dar libertad, mínima
libertad al pensamiento, al menos en este género, no hablo de otros géneros del
periodismo.
Al
menos citémoslos para que usted los visite: Alma Mater de Zaragoza, Museos de
los Tapices de la Catedral del Salvador, Zaragoza, Museo Diocesano de Huesca,
Museo Diocesano de Barbastro-Monzón, en Barbastro, Museo Diocesano de Jaca,
Museo de Arte Sacro de Teruel, Museo Diocesano de Albarracín…
¿Ahora
la pregunta, es simple, usted de Aragón
posiblemente haya visitado Paris o Roma
o Nueva York o Lisboa, pero ha visitado estos siete museos de su región…?
¿Ahora, al gremio eclesiástico han pensado en hacer una Red y Ruta Turística de los
Museos Religiosos de Aragón, que son más que los diocesanos, han
invitado a las Administraciones a que los organicen, han invitado a las
entidades religiosas para los fieles interesados…? ¿Una forma de pastoral y
evangelización ahora que el Sumo Pontífice, el primero nacido en Norteamérica
va a caminar por esta Piel de Toro o Tierra de Conejos que arrastra ya tanta
historia…?
Un
día, estimado lector/a tendríamos que hablar/escribir un poco de las teorías de
y sobre el articulismo de opinión. Las varias tesis doctorales que existen
sobre estos temas, y, sobre autores diversos de nuestro terruño ibérico. Y, se
daría cuenta, que no soy original, ni estrambótico, sino que estoy siguiendo
algunas de las normas aplicadas al columnismo de opinión o personal o
literario. Que tiene como finalidad, que usted lea algo, esta mañana o tarde,
que le haga olvidar un poco los temblores y seísmos y volcanes que se producen
en la geografía de la Piel de Toro en estos momentos. Un artículo de opinión
como un espejo para ver partes más escondidas de nuestra carne y alma y
conciencia e inconsciencia. Una tribuna de palabras como algunos las llaman….
Esa
es una de las finalidades del columnismo, producirle a usted una pequeña
sonrisa, y, diga al final, bueno, es bueno ya que estamos entrando en el calor,
dedicar cinco minutos, y, que la mente se ocupe y preocupe durante unos minutos
sobre otras realidades, no sólo del precio de los limones, no sólo de las
estrategias sociopolíticas para ocupar y desocupar el poder. ¡Viva la Pilárica…!
https://muckrack.com/jmm-caminero-1 ©
jmm caminero (22 mayo 2026 cr).
Fin artículo 5.515º:
“Seis museos diocesanos en Aragón
para meditar”.
E.
23 mayo