Artículo 5.716º: “¿Existe riesgo de no-democracias en Europa?”.
Esta es la gran pregunta y temor
en Europa. Que está en la calle. ¿La Europa democrática soportará los vaivenes
y presiones de las fuerzas dentro de ella y fuera de ella?
Siempre
se ha dicho y escrito que a las no-democracias se llega con tres sistemas
básicos. Claro está después está todas las combinaciones. Primero, por
herencia. El gobernante siguiente, sea del tipo que sea hereda el mismo régimen
que no es democrático –y, aquí, pueden existir diferencias entre los sistemas
no-democráticos, tanto por las culturas de origen, como por las formas de
no-democracia o semidemocracia-.
Otro
sistema es que se llega al “régimen no-democrático”, por la presión colectiva
de un grupo o mejor dicho de varios grupos, debido a diversas razones
históricas. En cada tiempo o cultura puede ser de un tipo. El golpe de estado,
en todas sus variedades: golpe blando o golpe de mano o golpe duro. En las
sociedades modernas y postmodernas, esta realidad cambia. Porque si la historia
cambia, todo lo que se produce dentro de la historia también cambia. Incluso
los sistemas no-democráticos, tanto en su desarrollo como en su principio, como
en sus fundamentos y fines.
El
tercer gran sistema de “acceso” al poder no-democrático, es que una entidad
política y sociopolítica asciende al poder por las urnas. Y, ya estando en el
poder democrático que le otorgan las urnas, o, al menos las leyes
constitucionales de su sociedad y tiempo y cultura, lleva el sistema a la no
democracia. Se puede quemar el Reichstag
de muchos modos y de muchas maneras. La inteligencia y la creatividad humana
pueden ser múltiples. Por lo cual, se pasa de un sistema democrático o
semidemocrático a un no-democrático…
Distinguir
al menos estos tres niveles de “toma del poder y del Poder”, del paso de Rubicón
de César. Entender estos
tres sistemas es primordial para entender y comprender el pasado, del siglo
veinte. Con muchos matices este esquema se puede aplicar a siglos anteriores,
incluso a “regímenes de base tradicional, tradicional-religiosa como algunos
los describen”. Porque si no se comprende esto. No se puede entender mucho del
siglo veinte. Y, desde luego del momento actual.
Dicho
de otro modo, algunos de los sistemas no-democráticos que se implantaron en
Occidente, en concreto en Europa en la primera mitad del siglo veinte. Que
fueron apoyados por una parte importante del pueblo. Algunos de esos sistemas
que fueron apoyados por el pueblo, o parte de él, o gran parte de él. El pueblo
no era consciente, nunca pudo imaginar, que esos sistemas democráticos, que
acabaron siendo no-democráticos, esos sistemas o regímenes acabarían haciendo
cosas como las que hicieron.
Mi
parecer y mi entender, es que la mayoría de personas que votaron a esos
sistemas, para que ascendieran al poder y al Poder. Jamás pensaron que esos
sistemas ya en el Poder, acabarían haciendo lo que hicieron. Algunos, durante
unos años, otros, durante décadas… Esta es la realidad… Sistemas sociopolíticos
con grandes ideas, grandes frases, grandes principios, grandes conceptos
acabaron haciendo “realidades y materializaciones” que desbordan del sentido
común, de la racionalidad, de la prudencia, de la mínima moral. Las grandes
banderas de colores se convirtieron en banderas negras de luto y de
sufrimiento… ¡Esta es la realidad…! Aquello de Goya, los sueños de la razón crean monstruos, lo hemos visto hasta
la saciedad en el siglo veinte…
Y,
la razón que muestra y demuestra este aserto o enunciado o definición o
descripción. Es que jamás esas personas habrían votado a un sistema, por muy
mal que estuviesen, al menos la mayoría de ellas, que terminarían o acabarían,
con que “miles, cientos de miles, millones de sus hijos morirían en campos de
combate o en otras realidades sociopolíticas”. Pongan ustedes nombre…
Por
eso, no entienden o no entendemos, no comprenden o no comprendemos a los que
hoy, en Europa, están volviendo a votar, a “formaciones sociopolíticas”, que en
el siglo veinte llenaron de luto y dolor y negrura y sangre los campos de
Europa, y, Europa desde Lisboa hasta los Urales, o desde Lisboa hasta Vladivostok…
No
entienden, no justifico, sino que no entienden, que millones de personas
apoyaron esos regímenes en el siglo veinte, porque jamás pensaron que llegaría
a dónde llegaron. Unos y otros, de una bandera y de un color… Creyeron que se
resolvería un problema grave, pero jamás pensaron que surgirían dos nuevos…
Por
eso, creo, es la explicación, que cuándo en Europa hoy, parece que se vuelve, a
esos sistemas, de un color o de otro, colores no moderados. Es decir, una gran
parte de la población vuelve a votar a esos sistemas, diríamos no de centro,
sino de los lados más del lado. Pongan ustedes nombres. Cambiando banderas y
cambiando siglas, pero reivindicando posturas del pasado… No se dan cuenta, no
entendemos y no comprendemos… que se votan a formaciones cercanas al pasado de
la primera mitad del siglo veinte, porque diríamos se olvida una parte de la
historia… pero claro está, ahora, ya se sabe lo que sucedió en un color y en
otro.
Ahora,
no se puede defender, lo que antes decíamos… que cuándo millones de personas
esperaban que triunfase un régimen u otro. Nunca creyeron que terminaría dónde
terminó o terminaron… Ahora ya no se puede decir que no se sabía. Ahora, quizás
como entonces, se dirá, que “nunca se volverá a hacer lo mismo, nunca volverá a
suceder lo mismo”.
¡Y,
sucede lo de siempre…! ¿Sucede lo mismo o casi lo mismo…? ¡Que ante el temor de
un sistema no-moderado, la población se va hacia otro sistema no-moderado…!
¡Esta es si la tragedia y el temor profundo…! ¡Y, éste es el gran temor del
teatro del siglo veinte, es el gran temor del hoy…! ¡Que las posiciones se
radicalicen, si unos se radicalizan, a otros, ante el mal menor, se
radicalizarán también…! ¡Quizás, por otros factores, quizás por la complejidad
de un mundo globalizado que no entendemos y no comprendemos del todo…!
¡Por
eso, media Europa no entiende lo que está sucediendo, y, creo que es fácil de
entender…! ¿Europa está perdiendo mucha hegemonía mundial en muchos campos,
entonces, las personas se van desde el centro a posiciones no-del-centro, de
posiciones moderadas a no-moderadas, y, cuándo sucede esto, se produce el mismo
tema del siglo veinte…? ¡Sucede el temor…! ¡Ante la realidad de una posición,
la población teme, y, se escora hacia el otro lado…! ¡Lo que sucedió en el
siglo veinte…! ¿¡Ahora se llaman populismos…!?
¡El
hambre trajo la no-moderación hacia un lado, esa radicalización hacia un lado
trajo la no-moderación hacia el otro lado…! ¡Esperemos que ahora aprendamos del
siglo veinte… ahora sí lo aprendamos…! ¡Pero…! ¿Pero…?
https://muckrack.com/jesus-millan-munoz ©
jmm caminero (08 septiembre 2026 cr).
Fin artículo 5.716º:
“¿Existe riesgo de no-democracias
en Europa?”.
E.
18 septiembre