Artículo 5.539º: “Escriba usted un mensaje al Sumo Pontífice”.
Un periódico de audiencia
nacional inserta la posibilidad de que escribas un mensaje para el Sumo
Pontífice, máximo quinientas palabras.
Y, de todos ellos, si he
entendido bien, harán una selección y se lo entregarán al Pontífice cuándo
dentro de unos días venga a España –ciertamente, tengo el hándicap, que no sé
cuándo este artículo será publicado, por lo cual, no sé si verá sus ojos antes
de este acontecimiento o después-.
Pero me ha llamado la atención,
de alguna forma, como posibilidad, usted y yo, que jamás tendremos ocasión de
hablar con el Papa, que no tendremos ocasión de pensar que unas frases nuestras
le lleguen a su conciencia y cerebro, se nos otorgue esta posibilidad...
Pero también es cierto que existe
una costumbre o tradición que al menos viene desde la Edad Media, que se puede
escribir al Papa, actualmente en el Vaticano. Pero especialmente desde el
desarrollo del correo internacional de hace dos siglos. Por tanto usted puede
redactar su carta al Sumo Pontífice, pero debe usted saber que recibe miles de
cartas de todo el mundo. Y, evidentemente el departamento que se ocupe de la
selección de este servicio a la Iglesia, al ser humanos tienen sus
limitaciones.
Esta puede ser otra forma de
pastoral o evangelización, podríamos indicar, aunque no podrá o podrán
contestar a todos, por múltiples razones. O, quizás, claro está al menos sirve
para entender y comprender la temperatura de multitud de problemas de los
hombres, en multitud de lugares del mundo. Me pregunto si las conservan en
algún archivo o biblioteca, de algunas maneras catalogadas, porque podría ser
una riqueza cultural para el futuro, para estudiar el presente. Cosa que aquí
lanzo que estudien como posibilidad y sugerencia…
Quizás, esta función o finalidad
no ha sido valorada en todas sus posibilidades reales y sus funciones. Como
todas las cosas humildes y modestas apenas le damos valor, y, quizás
objetivamente tengan más de lo que pensamos… entre los personajes históricos
que redactaron cartas estarían Catalina
de Siena, Martín Lutero, Erasmo de Roterdam, Miguel Ángel, Galileo Galilei,
Tomás Moro, Napoleón Bonaparte, Gandhi, Edith Stein, Dante Alighieri, Juana de
Arco, Cristóbal Colón, Teresa de Jesús, Óscar Romero, Nelson Mandela, Einstein,
Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Enrique VIII, Voltaire, María Estuardo,
Lincoln, Churchill, Charles de Gaulle, Dostoievski, Gorbachov, etc. Me
pregunto si se ha hecho un estudio sobre esta realidad, su se ha construido una
tesis doctoral, si se ha realizado algún documental, etc.
Cierto es que hoy, al menos en el
mundo democrático, todas las Máximas Figuras del Poder Político o de la
Política, igual que los Máximos Órganos de Representación Política tienen un
sistema ya pautado de escritura y de mensajes, sea tipo Internet o sea tipo
postal. Por lo cual, si nos fijamos como todas las realidades van
evolucionando, pues también en esto se ha conseguido un progreso y una
evolución.
Recuerdo cuándo aquellos años de
la Transición Política, esa horquilla, digamos de ocho o diez años, se hablaba,
que entre otros cambios que se producirían es que se pondrían en todos los
departamentos ministeriales y en todas las entidades políticas, “buzones de
cartas”, que podrían ser discretos o secretos o no, según el autor de la
petición. Es decir, lo que después, de muchos modos y maneras se ha denominado
“quejas y sugerencias”. Históricamente se considera el primer servicio
oficial con esta labor en 1809 en Suecia, se creó la figura del Ombudsman
parlamentario. Después vino Finlandia en 1919, Dinamarca 1955, Noriega 1962,
Reino Unido 1967, y, después explotó por el mundo esta figura
institucional…
Podemos indicar que hasta dónde
este escribiente sabe y conoce, en todos los órdenes de lo público, de la
administración pública, existe este servicio de una manera o de otra, con una
caracterizaciones u otras. No sé, si en la empresa privada también existe de
forma generalizada. Pienso que de todas formas, siempre que el emisor realice
esta función con respeto y sosiego y argumentación, es algo bueno para ese
ente, para la realidad social en general.
Es una manera de respirar… de oír
la respiración de una parte de la sociedad ante un tema o una cuestión… Como
antes indicaba al existir en el mundo cientos de universidades, y, por tanto,
cientos de áreas de enseñanza y de investigación, supongo que este campo habrá
trabajos académicos y universitarios que nos hayan dado pautas y conceptos para
entender este fenómeno…
Como este escrito se inserta en
un género que se denomina artículo/columna de opinión o periodístico, y, hoy
hemos tocado este tema. Pues usted apreciado lector/a debe saber que un periódico de ámbito nacional, le permite
escribir un mensaje al Sumo Pontífice, el que atraviesa o pone en comunicación
las dos orillas del río, el puente, del río de la vida. Este era un título de
la Antigua Roma, pues tiene usted la posibilidad de redactar un mensaje. Pero
decía que el artículo de opinión, permite variedad de miradas, y, hoy, aquí
para terminar le voy a dar la dirección postal para si usted quiere escribir al
Papa en Roma. Ahora si lo hace hágalo con respeto sea creyente o sea ateo o
agnóstico o escéptico:
Sua Santità il Papa
Palazzo Apostolico Vaticano
00120 Città del Vaticano
Ciudad del Vaticano.
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(25 mayo 2026 cr).
Fin
artículo 5.539º: “Escriba usted un mensaje al Sumo Pontífice”.
E.
05 junio