Artículo 5.542º: “Adicción al poder o síndrome de Hubris/Hybris”.
¿Todo el mundo reconoce que
existe adicción a la sexualidad, lujuria, adicción al dinero y similares,
avaricia, adicción al juego, en diversas formas, pero existe adicción al poder?
Hasta dónde sabemos y conocemos
no está diagnosticado como un trastorno psicológico de forma oficial, pero en
casi todas las tendencias psicológicas se admite como un comportamiento
desacertado de conducta, por denominarlo de una forma suave. O, dicho de otro
modo no está incluido en el DSM-5-TR, ni en el CIE-11,
pero se considera un trastorno en mayor o menor grado de conducta en diversos
ámbitos psicológicos y morales –no desde luego cosa de ahora, sino a lo largo
de la historia en algunos personajes-.
Se considera a David Owen junto con Jonathan Davidson, en 2008/2009 sistematizador
de este posible síndrome, al materializar y concretizar dónde explicaba
diversos casos y maneras y formas –al estudiar algunos presidentes de Estados
Unidos, y, primeros ministros del Reino Unido-. Se habla que el poder sobre los
demás aumenta la testosterona y que incrementa el aumento de dopamina, según
Internet.
También hay que indicar que
aunque no es un diagnostico oficial, la organización Psicology y Political Science lo considera un patrón de
comportamiento real. Si nos fijamos en la historia y especialmente del siglo
veinte, nadie puede dudar que haya personas que tienen una clara y evidente
adicción al poder.
El poder puede ser de muchos
tipos, quizás por eso nos confundimos y no somos capaces de detectar, además lo
camuflamos pensando “que ese es el genio de esa persona”, “es su forma de ser y
de actuar”, “o que tiene mucha personalidad”, “también que ha alcanzado todos o
casi todos sus metas, en el campo que sea”, la “sociedad valora la
competitividad en multitud de áreas y esferas de la realidad”, etc. Por lo cual
se puede camuflar de muchos modos y maneras, también en el ámbito político
puede tener una parte de la sociedad por la que son apoyados… En la España
democrática, los mismos empleados de una Máxima Figura del Poder, no pondremos
nombres, se les conocía a dicha figura, como “el dios”, “lo ha dicho el dios,
voy a ver al dios…”.
Se suele pensar creo que con
suficientes motivos, que por lo general toda conducta desacertada en algún
aspecto, por lo general, es o produce o deriva de una conducta desacertada a
nivel ético moral, por tanto, una cosa lleva a otra, y, otra a la primera. Por
eso, creo que sería más adecuado admitir “síndromes o desequilibrio
psicomorales”. Esa combinación de conductas desacertadas, en mayor o menor grado,
tanto a nivel psicológico conductual y conceptual, y, a nivel ético y moral.
La sociedad o una parte
importante de la sociedad, ni aprende, ni se le enseña, que existen
tradicionalmente siete errores morales graves, siete pecados capitales, siete
errores psicomorales graves, y, que estos tienen causas y fines y metas y
finalidades diversos, y, además se pueden combinar entre ellos: La ira-cólera,
la vanidad-soberbia, la lujuria, la envidia, la avaricia, la gula, la
pereza-acidia. Que son conductas desequilibradas, desacertadas, desarmonizadas
de la conducta…
Si nos fijamos bien, lo que
llamamos adicciones psicológicas y conductuales, casi todas caen en una de
estas esferas de errores morales graves, o combinación de ambas o varias, a
nivel conceptual-teórico-ideológico y a nivel práctico-conductual-moral. Por
citar algunas de las adicciones, que además son errores morales graves:
estarían el uso desequilibrado del alcohol, tabaco, substancias adictivas,
redes sociales, videojuegos, apuestas online y el juego en diversas formas,
pornografía, compras compulsivas, mal uso del móvil, exceso de trabajo y
rentabilidad, etc.
No debemos olvidar que la
adicción del y al poder se puede producir en diversos campos de la realidad
social, no sólo políticos, sino a nivel económico y empresarial, en los ámbitos
religiosos, en campos de la fama y la notoriedad de las artes, incluso en los
ámbitos familiares, pero en cualquier campo de la realidad humana. Se puede
caer en estas conductas o trastornos psicomorales… Hay desde luego muchas
razones y causas hasta llegar a esa realidad, como conductas previas,
comportamientos previos, recompensa social o en algún aspecto de la realidad,
obtener beneficios de determinadas causas y realidades, etc.
Se suele indicar a Macbeth
como figura simbólica y significativa de adicción al poder, también Ricardo
III, evidentemente en la interpretación de Shakespeare, al final, que hace la gran literatura y la mediana,
las artes, sino describir comportamientos humanos. También se incluye al Fausto
de Goethe, Sauron de Tolkien.
Entre las figuras históricas, de
carne y hueso, podrían estar, entre muchos otros: Alejando Magno, César, Nerón, Genghis Kan, Napoleón Bonaparte, etc.
Le dejo a usted, que añade nombres del siglo veinte: ………………………. …………………… ………………………
Se denominan hybris en la Grecia
clásica, una aptitud y actitud muy peligrosa para el ser humano y la sociedad,
por su desmesura, arrogancia excesiva, orgullo sin límites… y, en las tragedias
griegas ya los autores, Esquilo,
Sófocles, Euripides ya nos las mencionan… Creo que sería más acertado
utilizar el concepto síndrome Hibris-Macbeth, porque
sería más fácil entender y comprenderlo y aplicarlo a personas de nuestro
entorno histórico y social y vivencial. Pero siempre que no sólo lo apliquemos
al terreno de la política, de la economía, sino también en ámbitos sociales,
laborales, incluso familiares…
Para terminar creo que caben dos
reflexiones-preguntas: ¿Conoce usted a personas en sus ámbitos sociales y de
todo tipo, que podrían entrar bajo esta esfera o área, aunque desde luego
después se le otorgue otro nombre, y con esas personas se buscan razones o
motivos o causas diversas para camuflar, su “mal genio y su conducta”, en
definitiva, por su exceso de ira-cólera y en definitiva de adicción al poder…?
¿En el terreno de la política
real y activa, usted cree que hay personas que ya han caído, no en el ejercicio
del poder normal, sino en la adicción del poder, lo que se suele decir
popularmente: “aunque eches un bidón de agua muy caliente, no se levantará del
sillón”? ¿Pongan ustedes nombres…? Ponga usted nombres de ahora y del ahora:
………………………. …………………. ……………………... ¡Paz y bien… y sentido común y racionalidad…!
http://youtube.com/jmmcaminero © jmm caminero (24 mayo 2026 cr).
Fin
artículo 5.542º: “Adicción al poder o síndrome de Hubris/Hybris”.
E.
05 junio