Artículo 5.543º: “Caminito del rey en el desfiladero de los Gaitanes”.
Es una pasarela peatonal de
El origen no fue una construcción
para el turismo. Más teniendo en cuenta que empezaron en 1901. Fue una
construcción entre 1901-1905 con finalidad para pasar a una hidroeléctrica y
transportar materiales. Pero sin narrar vicisitudes históricas, que en gran
parte el tiempo fue haciendo heridas en dicha pasarela, resumiendo y
sintetizando hacia el 2014 se restauraron, ya que unos lustros antes se habían
producido algunos accidentes. Convirtiéndose hoy en un paseo turístico por la
naturaleza, el paisaje, el tiempo y el espacio y el propio interior o la
interioridad, porque todo viaje nos lleva al viaje interior, no sólo al
exterior.
Dicen que el viaje está formado
por tres viajes que se unen de alguna forma y de alguna manera: primero, el
viaje que estas pensando o soñando o deseando. Segundo, el viaje real y
material y físico en un espacio y tiempo y en unas circunstancias y unas
condiciones y con unas personas o en solitario. Tercero, el recuerdo del viaje,
que últimamente, pues los móviles ha multiplicado las imágenes, uno se pregunta
a veces, tantas fotografías hacen algunas personas que no se detienen a mirar,
a sentir el tiempo de ese paisaje, el espacio de ese paisaje, de proyectar su
yo en su yo, algo de su yo en esa realidad externa que no es el yo…
Algunos distinguen que no es lo
mismo el viaje/viajero que el tour/turismo/turista. No me gustan esas
clasificaciones tan sutiles, en un artículo de opinión. Al final, las personas
viajan por necesidad o por descanso. Si nos fijamos bien, el descanso también
puede ser una necesidad. Es cierto, así lo demuestra la prehistoria que desde
la noche de los tiempos los humanos viajamos, cambiamos de residencia, hemos
tenido dicen los libros de texto en la prehistoria quizás dos o tres lugares de
habitación, uno en invierno y otro en verano.
Nos hemos trasladado con los
animales, para su caza y el clima. Hemos viajado por todo el planeta, desde
hace cientos de miles de años. Se indica que en la prehistoria en los
solsticios de verano e invierno, se juntaban en un lugar, ya fijado de alguna
manera, dónde hacían ceremonias religiosas, intercambiarían enseres,
posiblemente también ideas, quien sabe se contaban los primeros “periódicos
hablados”, las primeras noticias de un lado y de otro, y, quizás se realizaban
matrimonios. Así es la vía de la vida, el viaje, sea camino o sea autopista…
Evidentemente, todo ha cambiado
desde la revolución industrial, que
se considera su primera fase en 1750.
Todo ha cambiado, y, por tanto también el viaje. Si alguien lee y bebe algo de
mis modestos artículos sabe que me gusta poner algunas cifras, porque creo que
éstas son como la columna vertebral de un texto. Pues Internet nos dice que
1.400 millones de viajeros el año 2024, realizaron un viaje internacional,
según la ONU. Antes de la epidemia de 2019-2010, la cifra era mayor. Le
recuerdo no me gusta la palabra pandemia, creo que es más justa utilizar el
concepto y término y vocablo epidemia. Porque además nos recuerda el pasado, y,
además nos recuerda que somos frágiles, y, la fragilidad nos muestra modestia y
humildad. Y, creo que con modestia y humildad podemos hacer frente mejor a los
avatares de la existencia.
En nuestro terruño se cita la
cifra de 184 millones de viajes turísticos en 2024. El ochenta por ciento
dentro de la Piel de Toro/Celtiberia/España.
Los humanos se caracterizan, que
generalmente todo lo que hacen buscan una causa o motivación o finalidad. Por
tanto, se buscan en sí mismo una razón de ser y de hacerlo. Cualquier cosa o
motivo. El viajar también sucede. Más ahora, que se ha convertido en un sector
importante en el “comercio” mundial donde se trasladan y mueven personas, en
definitiva, en la economía mundial.
Según cifras, no sí si totalmente
ciertas, una de cada diez persona viven directa o semirrecta o indirectamente
de los viajes y por tanto del turismo. En 2024, las cifras que se expresan es
que 348 millones de empleos en el sector del viaje, el diez por ciento del
empleo total del mundo.
Me recuerda esto con aquella
cifra, que leí hace ya tiempo, no sé si seguirá existiendo en veracidad, que
una de cada diez personas viven también del coche, en todas sus formas y
maneras, los que los producen, los seguros, los talleres de reparación, las
gasolineras, etc.
Los viajes pueden tener distinta
motivación o causa, distinto destino, distinta duración, distinta forma de
realizarlos. Hemos indicado antes que todo lo que toca el hombre, puede tener
muchas finalidades y motivos y causas y razones. Pero también, a todo buscamos
causas, es decir lo definimos y lo describimos, lo teorizamos y lo
conceptualizamos y lo clasificamos… Somos un animal de clasificaciones, de la
multitud de definiciones posibles ésta es una más…
Hay viajes, soñados, viajes que
se sueñan. Hay viajes que las personas desean hacerlos y no los realizan nunca.
Hay viajes soñados y como somnolientos o en duermevela toda la vida. Soñar
despierto un viaje de vez en cuando. No conozco nadie, que lo exprese o no,
diga he realizado tal viaje y tal otro. Se ha cumplido su pequeño sueño. Pero
también, ese mismo alguien quizás se ha quedado en su corazón algún viaje por
hacer. Un viaje soñado...
Un día supongo se estudiará o ya
se hará, esos viajes del corazón, esos viajes que las personas han hecho porque
deseaban ser y estar en ellos. Y, también esos viajes que nunca se pudieron
hacer, quizás un año o lustro por una razón y en otro tiempo, por otra razón y
motivo y causa… ¡De momento si puede, en todos los sentidos, al menos asómese
al Caminito
del Rey, porque de alguna manera es un viaje interior y un viaje exterior…!
¡Tan cerca de todos los ibéricos, solo unos cientos de kilómetros de usted…!
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(30 mayo 2026 cr).
Fin
artículo 5.543º: “Caminito del rey en el
desfiladero de los Gaitanes”.
E.
05 junio