Artículo 4.987º: “Besando Zaragoza, IV”.
Cada persona que pisa una ciudad
es como un pintor que deja un color en esa ciudad. Nunca se sabrá, pero así es,
como cada gota de agua del Ebro bajo el Pilar, algo deja, algo.
No habría Zaragoza sin el agua del río, no habría Zaragoza sin Roma antigua, pero antes de Roma hubo vida. A veces,
olvidamos la realidad, antes de Roma ya ésta Península Ibérica estaba habitada,
desde miles, decenas de miles, cientos de miles de años. Somos como una tarta
vamos dejando sedimentos, unos van quedando debajo como la geología de los fósiles,
pero los fósiles humanos son, quién sabe si palabras, ideas, piedras, actos que
vienen de la noche de la noche. En estos parajes y paisajes los romanos se
fijaron y crearon una ciudad con agua. Porque el agua del Ebro sirve para higiene, para guisar, para cultivos, para
comunicación con el Mare Nostrum, como dique de defensa, para todo. Zaragoza
ciudad de piedra y agua.
Zaragoza la ciudad de los tres
ríos: Huerva, Gállego, Ebro. Mirar
más al agua, mirar más a los tres ríos. No se puede decir que Cesar Augusta viva de espaldas al Ebro.
No. Pero quizás, no se ha motivado y publicitado e incentivado lo suficiente,
aunque hubiese un Congreso-Año, como
lema: “La ciudad de los tres ríos”. Ahora que sabemos vendrán tiempos de más
calor y de más sequía en esta Península Ibérica del Oeste de Europa, que a su
vez es una Península Europea del Oeste de Eurasia. Somos el Oeste de todo
Oeste. ¿Qué podría la ciudad hacer y divulgar para que el río, los tres ríos,
el agua fuese un elemento de atracción, como un polo de cultura, descanso,
ocio, qué podrían hacer…?
Supongo que para algunos, la
Catedral de Sevilla y la Catedral del Pilar estén en una lucha
dialéctica y amigable y amistosa cual es la más grande. Pero se considera que
la catedral más grande el mundo es la de Sevilla,
según los datos que dispongo es de
Podría ser una pregunta de
concurso –lo digo con el sumo respeto-, hemos visto como hay baldosas y
escalones por diversidad de iglesias y catedrales de este terruño ibérico, esta
Celtiberia tan antigua, que se han ido desgastando por los pies, por millones
de pies y pisadas que durante siglos han ido pasando a sus senos. Iglesias y
catedrales como barcos clavados a las tierras, lluviosas o secanas, que
millones de corazones a lo largo de siglos han ido atravesando sus doseles y
sus puertas, para llevar dentro sus alegrías o sus tristezas, como aquello que
cuenta Edith Stein, hoy santa y
mártir y patrona de Europa, que “vio como una mujer llorosa atravesó las naves
de una iglesia, venía de su compra y quehaceres, estuvo un rato llorando y
musitando y rezando, y, al poco tiempo salio con una sonrisa”. Por eso, durante
generaciones, madres y padres y abuelos y abuelas y niños y niñas han
atravesado los mares de piedras de esos rectángulos de iglesias, para llevar
sus dolores y sus alegrías… también esta Basílica del Pilar…
Decíamos, existen fíjense en
iglesias y catedrales antiguas en las entradas, si no las han reformado y
restaurado, como los pies se notan, las sombras de las heridas del tiempo. Pues
aquí, en la Basílica del Pilar
tenemos una piedra-columna, que se ha ido desgastando por el toque de las manos
y por los besos. Será una de las pocas columnas de este planeta que se han ido
desgastando por los besos. Los besos de millones de personas, los dedos y los
besos de millones de corazones, que han llegado como lo que nos cuenta Edith Stein, filósofa y pensadora y
carmelita y santa y judía y cristiana, que sus huesos volaron en las cenizas de
la historia, hablando literalmente. Tenemos aquí en Zaragoza una columna que se ha ido desgastando por el beso de las
almas de millones de personas…
Muchas iglesias de hoy, han ido
pasando por los pasos de iglesia visigodas, después los vaivenes y tormentas de
los tiempos, iglesias románicas, después toques de iglesias góticas, después
renacentistas-barrocas… De alguna manera, con los intermedios diversos, esto es
la Basílica del Pilar, una suma de
construcciones-desconstrucciones, unas piedras sobre otras, unas ideas
estéticas sobre otras, unos tamaños sobre otros… Basada en la tradición
antigua, de que la Virgen María, todavía viva en Éfeso, según otra tradición, se presentó al apóstol Santiago. Cuándo cansado al lado del
río, descansaría, y, según otra tradición estaba un poco agobiado porque su
mensaje no llegaba demasiado a la población.
Miren ustedes, como un
articulista de opinión, es un ser que habla de todo, aunque no entienda de casi
nada. Les voy a dar mi modesto parecer, quizás esa tradición si pudiese tener
algún grado, aunque pequeño de verosimilitud. Porque las primeras conversiones
al cristianismo nacieron de las sinagogas dispersas por el imperio romano. Y,
quizás en España no habría muchas sinagogas, no demasiada población judía,
aunque si existiesen, y, por tanto las vocaciones a la nueva fe, todavía
descendiente muy conexionada con el judaísmo, pues debió de existir poca. Pero
en fin, reitero, es un juicio de un columnista de opinión, que por definición y
descripción, son y somos bocazas que hablamos de todo. Nadie se ofenda…
Zaragoza la ciudad de la piedra y
del agua o del agua y la piedra… Zaragoza ciudad de la piedra y del agua y del
aire. Solo queda añadir el fuego, como los cuatro elementos existentes en el
mundo antiguo… Paz y bien. Paz y bien que tanto necesitamos en estos tiempos y
en todos los tiempos…
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es © jmm caminero (02 junio 2025 cr).
Fin artículo 4.987º:
“Besando Zaragoza, IV”.
E.
20 julio