Artículo Periodístico 4.511º: “Hay temas y cuestiones que uno no escribe y apenas habla…”.
Es un misterio esto del
articulismo de opinión, denominado personal y literario… Uno, sabe, que hay
decenas de temas, que no trata, pero los tiene presentes y “representes”.
¿Por
qué uno, uno no lo hace…? Incluso de temas que ha reflexionado mucho, que los
tiene en la conciencia, que están en su vida, que ha pensado mucho, que le han
hecho mucho sufrir, que le han condicionado la vida… Pero no lo hace.
He
pensado muchas veces, esta cuestión. Quizás, me he dicho algunas veces, están
tan cercanos, aunque parecen que están tan lejanos, que no lo escribes o
redactas sobre ellos. Porque es un dolor muy grande, o porque no quieres
recordar más claramente. La mente, ese ovoide que tenemos dentro de los huesos
de la cabeza, el cerebro-encéfalo es un enorme misterio –y, eso, que no estamos
hablando del alma-espíritu inmortal si es que tenemos esa realidad, o deseamos
o queremos tener…-.
Pero
no crean, que solo existe un tema que no se toca, sino existen muchos. Estos
días, otro año y otro día, el día del cáncer de pecho. Nadie puede negar que no
exista información sobre este tema, sobre el cáncer, y, sobre el del pecho. Y,
te dices, bueno, un día tendrías que tocarlo y rozarlo, pero cómo lo haces…
Hoy, en ese recorrido, que todos los articulistas hacemos –incluso, los que no
cobramos estipendios, por diversos medios de comunicación, al menos, en mi
caso, por varios, varios diferentes cada día, de un color o de otro, incluso
aunque no estés suscrito, pero todavía te indican los títulos y las cuestiones
que rozan-. Por tanto, en el caso de este modesto escribiente, no piense el
estimado/a lector/a que si cito un medio y no otro, significa que está
defendiendo un lado del barco sociopolítico. Es más, hay que visitar distintas
islas, si deseas entender algo de este mundo… ¡Algo, siempre sabiendo que es
algo, no mucho…!
Bueno,
pues hoy, me he encontrado, lo que tantas veces he visto, el tema del cáncer,
el tema del cáncer de pecho, el tema de la enfermedad y el tema del sufrimiento
y el tema de... Y, hoy, me he dicho, bueno, digamos algo sin decir algo, de
este tema. Este tema, que vas dejando año tras año, diciéndote, quizás el año
que viene haga un artículo. Bueno, hoy, en La Razón, me he encontrado el
artículo de Marta Robles, titulado: Sara
y el cáncer, con fecha del 19 de octubre del 2024… ¡Qué vamos a decir!
Apoyar a todas las personas que estén sufriendo o están sufriendo esta
epidemia1 ¡Apoyar a aquellas, millones que han pasado por ello, en su proceso
familiar, y, muchas pues han cerrado los ojos por esta realidad…!
Ya,
sabemos que las famosas tres “C”, son las que causan más fallecimientos en el
mundo: cáncer, carretera, corazón… -también existen otras patologías-. ¡Pero
cuándo a alguien le toca, todo su mundo cambia, vas por la mañana a tu trabajo,
a tus estudios, a tu situación, y, tu padre o madre camina hacia el hospital,
llegas ese mediodía a la comida, y, han cambiado los rostros… el progenitor o
la progenitora, o el abuelo o la abuela, o el hermano o la hermana, cuándo no el
hijo o la hija, el nieto o la nieta ha caído en las cunetas del alquitrán, o ha
caído fulminado por un golpe-seísmo en el pecho, o, la noticia que las células
se han vueltos locas, y se reproducen, sin control o cáncer…! ¡Y, ese día, a
esa hora ha cambiado toda la dinámica familiar, que puede durar meses o años en
esa lucha o en esa pérdida…!
¡¿Qué
puedo decir yo, modesto articulistas, a todas las Saras, Pedros, Ramones,
Juanas, Cecilias, Victorinas, Marias, Juanes y, los mil nombres, que han pasado
o que pasarán por este mar de dolor y tristeza y angustia e incertidumbre, qué
les puedo decir…!?
Todos,
todos sabemos que somos seres finitos y débiles y limitados, somos seres de
carne y mente, que tanto la mente y la carne, nos producen realidades buenas y
realidades menos buenas. Que tenemos que prepararnos, para los momentos de
brisas suaves y dulces, pero también, a los vientos huracanados tristes y
lacerantes. Que la vida, son ambas cosas a la vez. Y, que nos van tocando ambas
realidades, los dulces de las tartas, y, los vinagres de los ácidos. Y, que en
ambas realidades tenemos que ser y estar, es nuestra condición de mundo.
Ciertamente, para unos, lo triste deviene demasiado pronto, a otros a mediana
edad, a aquellos, ya en la tercera edad. Pero el mundo está formado por
múltiples variables, es una sinfonía con cientos de piezas, a unos, en unos
instrumentos le va mejor, y, en otros peor…
Hoy,
además ocurre, que la creencia en el Buen Dios, se va debilitando y
disminuyendo. Y, eso ha sido, durante siglos y milenios, un gran escudo. Hoy,
los humanos se sienten más solos y debilitados y vulnerables porque están
olvidando este concepto o idea o realidad, del Buen Dios –ya sé, que no le
gustará que lo cite, pero esta es la realidad…-.
Bueno,
hoy a todas las Saras y todos los Pedros que están pasando por este viaje, o
que han pasado, también, a los que están al lado, si al lado, en el
sufrimiento, o han estado. Esos que también, después de lustros y décadas, no
se atreven a hablar o escribir de un tema, por ejemplo, de éste. Paz y bien.
http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es © jmm caminero (20-27 octubre 2024 cr).
Fin artículo 4.511º:
“Hay temas y cuestiones que uno
no escribe y apenas habla…”.
E.
27 octubre