Artículo Periodístico 4.524º: “Tómense en serio nuestras vidas, dice Michelle Obama”.
Esta
frase “Tómense en serio nuestras vidas”, según The New York Times en
español, del 28 octubre del 2024, la ha expresado Michelle Obama, en un mitin dirigido a los hombres.
Opino,
que es una de las frases-enunciados-tesis-oraciones más profundas que yo he
oído, y, he oído y leído muchas, miles y miles a lo largo de mi vida, creo que
es una de esas grandes frases o aforismos que deben quedar para el futuro, algo
así como aquello, no literalmente, aquello de Kennedy, “no piensen lo que
Estados Unidos puede hacer por ustedes, sino lo que ustedes pueden hacer por
Estados Unidos…”. O, aquello de Kant, “sapere
aude”, o aquello del Evangelio, pero que está en todas las morales como
principio universal: “No hagas al otro,
lo que no deseas que te hagan a ti” –siempre se añade en las mismas
circunstancias y situación-.
No
voy a entrar aquí, en la campaña política de la Presidencia de Estados Unidos
de América, que posiblemente cuando publique este artículo ya se sabrá el
ganador. Sino simplemente, en el valor ético y moral y pragmático y profundo,
incluso metafísico que esta frase encierra. No sé si ha sido cosecha de ella,
de su marido y esposo, si es y se debe al gabinete de discursos y asesores que
disponen ella y el expresidentes. Pero pienso que vale la pena quedar grabada
en los ojos, en la carne, en el alma, en la mente, en los individuos y en los
Estados…
“Tomen en serio nuestras vidas”. Esta es
una de las raíces, quizás del momento actual, quizás que explique la crisis
moral y psicológico moral que occidente, Estados Unidos, Europa, España esté
pasando. Tomen en serio nuestras vidas. Usted, como sujeto, tómese en serio su
propia vida. Sí, su vida. Para tomarse en serio su propia vida, no solo tiene
que trabajar y ganarse la vida decentemente, o estudiar, estudiar para ganarse
la vida decentemente en el futuro, no solo tiene que cumplir con sus deberes
familiares, sea hijo o abuelo o padre, no solo tiene que cumplir con el bien
social según su obligación y su situación, sino que además tiene que tomarse en
serio su propia vida.
Y,
para tomarse en serio su propia vida, usted no puede hacer lo que quiera, y,
dejar hacer lo que quiera, sino que existe, una acumulación cultural de
conocimientos que se denomina ética y moral –no vamos a entrar ahora en la
diferencia-, y, usted tiene que obrar, bien y bien moralmente, para su bien, y,
para el bien de los otros –cercanos o familiares, o para la sociedad-. Usted
como ser humano tiene que intentar armonizar su racionalidad y su
irracionalidad, sus deseos y sus pasiones con el bien y la bondad, que eso es
la moral.
La
interpretación de la frase de Michelle
Obama, es que los votantes norteamericanos, el pueblo norteamericano,
especialmente, varones y hombres, se tomen en serio a las mujeres. Y, esto creo
que es un mensaje esencial… Tómese usted en serio a su hija, a su nieta, a su
esposa, a su madre, a su esposa, a su abuela, a su hermana o hermanas. Tómese
en serio a la mitad de la humanidad.
Este
es el drama o uno de los dramas más profundos del hoy, de siglos y de milenios.
Es cierto que se ha avanzado mucho y mucho es mucho, pero no lo suficiente.
Especialmente en Occidente, en Europa y en España. Pero todavía queda mucho
caminar para andar y caminar y volar y viajar… Es fácil, a igual de condiciones
de la situación, si usted tiene un derecho o un deber equis, usted como varón y
como hombre tiene un derecho equis, la mujer, toda mujer tiene que tener el
mismo derecho y el mismo deber –salvo lo que la Naturaleza indica en contrario,
todavía un varón no puede parir…-.
Estamos
hablando de derechos y deberes iguales… Es lógico, que si un varón trabaja
dieciséis horas, no podrá llegar a su casa y hacer la cama de la mañana, o se
acuesta sin la cama hecha de nuevo, o, tendrá que hacerla otra parte del
matrimonio, por ejemplo. En eso tengamos sentido común, y, demos prioridad al
sentido común. Pero no estamos hablando de estos casos, que suceden, también,
de una manera o de otra…
Si
un varón puede ir a la universidad, una mujer, todas las mujeres pueden ir a la
universidad, si un varón, todos los varones pueden conducir un coche si desean,
una mujer, todas las mujeres pueden conducir un coche, si un varón puede
trabajar fuera de su casa, una mujer, todas las mujeres pueden trabajar fuera
de su casa… y, así, con cientos de realidades y casos. Lo que sea bueno y moral
para el varón, es bueno y moral para la mujer. –Ya cuestiones particulares hay
que examinarlas a la luz de la racionalidad y del saber ortodoxo y del sentido
común y la prudencia-.
Entiendo
con la razón, no tanto con la voluntad, no comprendo tanto con la voluntad, que
los fenómenos sociales, son realidades que perduran siglos o miles de años,
tradiciones que perduran siglos… pero igual que hemos pasado del arco y las
flechas a la espada, y de las espadas a los mísiles, y, de las comunicaciones
en papel, a los móviles. Toda realidad humana debe ser sometida a la razón y al
estudio y al saber ortodoxo y a las morales más justas y equitativas y
racionales, que los humanos dispongan. No podemos viajar en aviones
supersónicos y mantener ideas y costumbres sociales, si es que parte de la
población no quieren mantenerlas, como hace diez siglos…
Durante
siglos y milenios se aceptó una serie de normas y éticas morales; durante
siglos se admitió que la lujuria, la envidia, la vanidad-soberbia, la gula, la
ira-cólera, la avaricia, la acidia-pereza eran fuentes de mal moral, de mal
ético, de mal psicológico moral y de mal social, para el individuo y los
grupos, y la familia y la sociedad, y para el Estado. Aunque creamos lo
contrario. Pues ahora, tómense en serio nuestras vidas, como dice Michelle Obana, frase que puede tener
muchas interpretaciones, y, que yo modestamente, reinterpreto, teniendo en
cuenta, los acontecimientos del terruño patrio, tómense en serio nuestras
vidas, no caigamos en la lujuria. Porque la lujuria es la fuente de muchos
males, miren como muchos males sociales y políticos y familiares y personales,
y, verán que en muchos casos, está la lujuria detrás y dentro –junto u otros
males graves o pecados capitales, se ha llamado durante siglos-.
Ya
sé que de esto nadie se atreve a hablar, menos a escribir, pero yo, como modesto
articulista tengo que decirlo… ¡Cuántas veces, ante la denigración de una
mujer, no solo está que se han saltado docenas de leyes civiles y jurídicas,
leyes sociales y de sentido común y de la racionalidad, y de la libertad y de
la igualdad, sino que también se ha caído en la lujuria…! ¡Caer en la lujuria,
es la base y el fuego de muchos otros males, que se materializan en una
realidad o en otra, en un tipo de actuación o en otra…! “Tómense en serio nuestras vidas”, mi homenaje a M. Obama.
http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm © jmm caminero (30 octubre-03 nov. 2024 cr).
Fin artículo 4.524º:
“Tómense en serio nuestras vidas, dice Michelle Obama”.
E.
03 noviembre