Artículo Periodístico 4.513º: “Viñetas de humor y artículos de opinión”.
¿Qué pones en un “chiste” oral de
estilo anglosajón que hace pensar, qué pones, pues nada, porque no puedes
decirlo en la calle y en el diálogo oral y natural…?
Eso,
es lo que me ha sucedido toda la vida, todos los requiebros mentales, que se me
ocurrían en multitud de ocasiones, no podía y no podría expresarlos en la
calle, en el dialogo oral con unas personas o con otras. Porque no lo hubiesen
entendido, en la mayor parte de los casos, habrían dicho que llevan mucha
ironía, cuándo no es cierto, que son demasiados intelectuales o que existen y
exigen conocimientos concretos sobre diversos temas, que quizás, no se pueden
conocer. Al final, una frase de diez palabras, se olvidan en el viento
enseguida, no se retienen todas las palabras, y, por tanto todos los matices…
Por
otro lado, siempre he aspirado a escribir-publicar, no solo redactar palabras
en forma de columnas periodísticas, sino verlas en papel con tinta, pero
durante décadas, ni una cosa, ni otra, me dejaron hacerlo, cuándo existía o
existió la era del periodismo de y en papel. Ha tenido que venir la era
informática en el periodismo, y, entonces, ya han dejado que atraviese la plaza
de toros de dichos fosos de palabras…
Ahora,
tengo el reto y el hito, no ya de la escritura-publicación de viñetas y de
artículos, tengo la dimensión o la horizontalidad o la verticalidad o perspectiva,
si debo realizarlas o construirlas con más sal o con más vinagre o con más
acido o con menos. La solución es para mí fácil, pienso y deseo tener menos
audiencia, porque el chile tiene bastante, espero y deseo tener menos audiencia
que rellenar las viñetas de humor gráfico o los artículos de opinión con
vinagre o ácido o salitre…
Cada
uno, puede y se debe situar en el campo que quiera, en el partido de futbol que
desee, en el horizonte o línea o dimensión que desee. Pero mi función, modesta
función o finalidad, porque ni unos, ni otros, ni las viñetas, ni los artículos
de opinión pasan de unas docenas de personas que vuelven sus ojos y sus
cerebros hacia ellos. Pero incluso a ese precio de minoridad, creo que debo
pagarlo y debo realizarlo. Ni mis artículos, ni mis viñetas desean pasar a un
horizonte de navajazos intelectuales, de palabras malsonantes, de heridas con
frases al otro…
Creo
que cuando tanto se hablan de derechos humanos, los derechos humanos son
derechos colectivos, pero también individuales. Nosotros los articulistas y los
viñetistas, creo que son dos títulos que me puedo abrogar, aunque no reciba
estipendios en dólares ni en euros, ni tampoco tenga grandes audiencias, pero
llevo años con esta realización práctica cultural, con esta teoría y esta
práctica cultural, con estos dos géneros culturales… y, décadas intentando
hacerlo, pero nunca me dejaban tener o ficharme o dejarme la alternativa para
torear estos toros… hasta que ha llegado la informática –un día, tendríamos que
hablar de los sistemas de selección de personas y firmas en el periodismo en
papel, durante dos siglos y medio, porque al menos, en el periodismo
informático, al existir cientos de ellos, los sistemas de selección son más
amplios…-.
Creo
que con estas modestas palabras, queda claro, la posición personal. No creo que
nadie tenga la verdad absoluta, ni el error absoluto. Pero tampoco soy
relativista o escéptico en el terreno de la verdad. En una cuestión equis
concreta, si existen diez opiniones, las diez no tienen el mismo grado de
verdad o de bondad o de bien o de realidad-verdad. No soy ni escéptico, ni
relativista en cuanto a la verdad y en cuanto al bien. Ante un tema concreto,
una posición de las siete que existan ante ese tema, tiene más verdad y bondad
y bien que otras… pero ningún grupo ideológico tiene la suma verdad y el sumo
bien…
De
ahí, la enorme tolerancia con grupos y colectivos, sin negar, que hay que
criticar positiva o negativamente algunas de sus posiciones… esto es lo que
hace la intelectualidad, sea en el saber que sea, desde la ciencia, la
filosofía, las artes, las teologías, las culturas, y, también, los artículos y
las viñetas, que son en definitiva, subproductos de eso que algunas corrientes
filosóficas, llaman el mito de la cultura y de la Cultura. Yo, a falta de otra
palabra mejor, creo que nos sirve el concepto o idea de cultura y Cultura…
Mientras
tanto, si alguien sigue estos artículos o las viñetas de este
escribiente-observador, se dará cuenta, que no desea convencerle de nada, sino
hacerle pensar. Usted tiene el deber y el derecho de pensar, usted no puede
erradicarse y enajenarse el derecho a observar y pensar y analizar. Atreverse a
pensar, analizar, reflexionar como nos diría, el viejo maestro Kant, “sapere aude…”.
http://filosliterarte.blogspot.com.es © jmm caminero (23-27 octubre 2024 cr).
Fin artículo 4.513º:
“Viñetas de humor y artículos de
opinión”.
E.
27 octubre