Artículo Periodístico 4.504º: “Como en Asterix el cielo se te cae encima”.
Existen acontecimientos en la
vida, que de un minuto a otro, te sucede algo, y, parece que el mundo se te cae
encima, el cielo, según Asterix, según los celtas.
Esta
frase que todo el mundo la ha oído, en distintas versiones, y, que casi todo el
mundo la ha sufrido en distintas temáticas, parece ser que era un temor, de los
pocos, que los celtas galos o algunas tribus de galos prerromanos tenían. Y,
explica muy bien la realidad, quizás surja del temor ancestral que los pueblos
e individuos, han tenido siempre frente a los meteoritos, y, otras realidades
que han venido del cielo, y, les ha caído encima. Quizás, ese temor se haya ido
heredando de milenio en milenio desde la prehistoria –aquí, recuerdo, que
pienso que habría que estudiar si uno de los oríegenes de lo sagrado en la
Naturaleza física y no solo los animales, entre otras cosas y realidades, y,
éste podría ser un temor heredado de milenios-.
Pero
debemos aceptar la realidad, de la noche a la mañana, frase que también se
utiliza, sucede algo, y, te abre un mundo de alegría y de posibilidades,
digamos que te toca la Primitiva, y, entonces en ese momento, se te abren puertas
de esperanzas, pero también ocurre lo contrario te acontece algo, y, te llena
tu corazón de tristeza y angustia y pesar y temor, pongamos por caso, recibes
una llamada, que alguien muy cercano a ti, hijo o padre o madre o nieto ha
recibido un colapso en la carretera en un accidente múltiple y no sabes en qué
situación se encuentra. Entonces el mundo se te cae encima, porque la expresión
“te han echado un jarro de agua fría”, se queda debilitada, pequeña, mermada,
insuficiente…
¿Qué
podemos decir o expresar ante esta situación, que no se prevé, tanto buenas o
tanto no buenas…? Lo primero, hablaré sucintamente de una cuestión de retórica,
cuándo utilizo en una frase lo que se llama bimenbración, trimembración o
tetramembración o pentamenbración o polimembración, es decir, utilizar diversos
nombres o adjetivos o sustantivos para especificar algo, como acabo de indicar
en el final del párrafo anterior, no es solo oratoria o retórica pura y dura,
no es solo estilo y belleza, ni ir más deprisa en el fluir de la frase o más
despacio. Todo eso puede ser, pero la razón, es que creo que cada verbo o
adjetivo o substantivo, aporta a la idea, un matiz, una perspectiva, una
dimensión, una óptica –parecen que esta tres palabras dicen lo mismo, pero no,
añaden significados complementarios-. Dicho esto, continuemos con esta
temática… ¿Qué hacer…?
Quizás,
quizás hayamos olvidado que la vida trae realidades positivas y realidades
negativas, es la condición humana. Tenemos que minimizar lo negativo y
pernicioso y malo, y, elevar y abrir y amplificar lo bueno y lo positivo.
Quizás, hayamos olvidamos este aserto. La vida es muy compleja, está formada
por multitud de elementos, variables, funciones, functores, interrelaciones,
por lo cual, hoy, te levantas, pensando que será como cualquier otro día, con
algunos matices, y, así es y ha sido durante decenas y cientos de días, pero
hoy sucede algo nuevo e innovador, que puede ser bueno. “tocarte la literaria”,
puede ser malo “accidente de automóvil grave”.
Y,
para ambas cosas, tienes que estar preparado. Para ambas realidades. Esta es la
vida, somos seres de carne y mente, -algunos, muchos todavía, piensan que
tenemos alma inmortal-, somos seres de carne y mente, por tanto, estamos
sometidos a las limitaciones de la mente y del cuerpo, a las debilidades de la
psique-mente y de la carne-cuerpo. Es así, es nuestra condición –si piensas que
tienes alma-espíritu inmortal, esto por sí y en sí, te permite ver la vida con
otra proyección y dirección, como desde otra atalaya, y, te será más fácil
vivir y sobrevivir en lo bueno, y, también en lo no-bueno de la vida y de las
circunstancias…-.
Por
tanto, solo queda que hay que ser consciente, sin violencias interiores, sin
dramatismos, sin tragedias, que la vida hoy, lo más seguro, que seguirá un
marco y margen normal y natural y diaria, no sucederá algo muy distinto a lo de
ayer, algunas cosas, quizás algunos cambios, pero por lo general, seguirá la
misma rutina, serán cambios como el movimiento de las placas tectónicas, muy
pequeños. Pero también, al mismo tiempo, te tienes que preparar, sin violencias
internas, que hoy, también te puede suceder algo bueno o, y, algo malo. Y, es
ese algo, que no esperabas pero que tiene que suceder. Porque de vez en cuando
suceden esas cosas. Pero vivirlo o esperarlo con sosiego y con tranquilidad,
porque es la vida, así es la vida, es el gran teatro calderoniano y de Job y de Calderón de la vida...
Cuándo
llegue lo bueno o muy bueno, o llegue lo malo o muy malo, hay que tener
confianza, que siempre después de la noche viene el día. Y, que después del
amanecer, viene la mañana, el mediodía, la tarde, y, en algunos temas otra vez
la noche… Después de la tormenta/huracán/seísmo la calma o una calma relativa,
después de muchos días de calma y sol, vendrá otra vez alguna
tormenta/tifón/volcán. Si estamos preparados, mentalmente, al menos, sin
extravagancias, sin violencias internas, sin graves temores, si estamos
preparados para ambas realidades, lo que venga, se podrá resolver mejor, se
podrá hacer frente mejor.
Porque
cuándo venga lo triste y negro, pues hay que enfrentarse a ello. Cuándo a Asterix
se le caiga el cielo de plomo, puede meterse en una gruta a esperar, y, después
volver a salir de la cueva para jugar con los romanos y comer con su amigo Obelix,
comer jabalíes… Paz y bien y bien paz… ¡Bueno, hoy ha surgido un artículo
periodístico un poco más triste…! ¡Es también la condición humana…!
http://twitter.com/jmmcaminero © jmm caminero (17-27 octubre 2024 cr).
Fin artículo 4.504º:
“Como en Asterix el cielo se te
cae encima”.
E.
27 octubre