Artículo Periodístico 4.525º: “Siempre la Filosofía para arriba o para abajo y Umbral”.
Durante
siglos imperó en Occidente las Humanidades, y, apenas la ciencia tenía un
pequeño lugar, desde hace un siglo, los vientos han cambiado.
Ahora
la Filosofía y las Humanidades están en retroceso. Denominamos Humanidades como
lo que no es ciencia o no sigue el método científico, por tanto, estarían la
filosofía, la literatura, las artes, las teologías-religiones, y, las culturas
en general –que al final, están formadas y conformadas por multitud de aspectos
de todos los saberes, muchos traídos y heredados de la tradición de milenios o
siglos, otros de las interpretaciones del mundo coetáneas o presentes…-.
Pero
la realidad es que las Humanidades y la Filosofía cada vez, al menos en
Occidente, van en decadencia o en declive, al menos en las enseñanzas
oficiales. Siempre estamos en el efecto de corriente alternativa como la
electricidad, o valoramos mucho algo y minusvaloramos otra parte. Durante
siglos, se ensalzaban hasta la saciedad las Humanidades, especialmente, las
teologías, y, menos las ciencias, las que existiesen en su tiempo, por ejemplo,
las matemáticas. Y, ahora es al revés, se adora a las ciencias naturales, a las
Físicas y a las matemáticas, y, a las Humanidades, se las deja que se vayan
languideciendo en general… -Como toda afirmación exige matizaciones, pero en
ochocientas palabras, no da el plato para tanto…-.
A
mí, a nosotros, nos da envidia que una demostración científica, si es verdad,
según su metodología científica, puede estar y quedar para la historia durante
siglos y para siglos. Pero vaya en las Humanidades, en unas ramas más que en
otras, es la eterna discusión de grillos y de grilletes, es un eterno baile de
ideas, datos, razonamientos, argumentos, consecuencias y, casi siempre grupos
de personas, con unas ideas o sistemas de ideas o con otras, a eso se les puede
llamar ideologías, ideologías políticas, ideologías económicas, ideologías
religiosas, ideologías artísticas… Pero hasta ahora las Humanidades son las que
sustentan, fundamentos, pilares de las civilizaciones y de las personas
individuales, no lo olviden, no lo olvidemos… Y, si no examínese usted, usted
utiliza la ciencia, pero sus creencias en todos los campos son de las
humanidades…
Quién
se ha tirado su existencia en este campo del saber, porque algo de saber tiene
las humanidades lo sabe y lo entiende. Algunos añoran, que después de décadas
en estos menesteres, no sabe si ha descubierto algo en alguno de estos
terrenos, o de haberlo descubierto, no sabe si se perderá y se olvidará o
perdurará ese adelanto cognoscitivo o artístico o estético o cultural o idea o
concepto… Y, esas personas añoran, que quizás se deberían haber dedicado a una
de las ciencias, que fue o había sido su vocación primera, de adolescente, muy
adolescente, pero que después, se metieron en medio las humanidades –o se
compartió-. Esas personas añoran, que si se hubiesen dedicado, pongamos por
caso, a las matemáticas si hubiesen demostrado un algoritmo, estaría publicado,
y, el resto de esta comunidad habría demostrado que es verdad o no lo es. Y,
simplemente se dejaría metido en un baúl de papeles de miles de algoritmos.
Pero quedaría ahí.
O,
se dice, si hubiese encontrado una nueva especie biológica, aunque sea una
pequeña hormiga, de una variedad nueva o una nueva especie desconocida de algún
bicho –lo digo con respeto hacia los bichos-, pues se enviaría a los órganos
oficiales que estudian si constituyen una nueva especie o es una variedad. Y,
quedaría ya fijado, entre los millones existentes. Lo mismo en una ecuación
físico matemáticas, incluso en algún artilugios técnico o tecnológico…
Pero
en esto de las Humanidades –sea filosofía, sea arte o artes o literatura, o
teología, o cultura en general-, puedes haber descubierto algo, y, nunca sabrás
si es nuevo, si es innovador, si tiene valor, y, cuánto valor dispone… Puede
quedar hundido en miles de toneladas de opiniones culturales en las
humanidades, y, valga o no valga, puede perfectamente perderse, y, eso con que
el autor haya conseguido hacerlo público o publicarlo, sea en papel o sea en
Internet. Puede quedar olvidado en toneladas de palabras…
Esta
es la realidad, esta es la realidad… Y, eso sin entrar en lo que ya llaman los
“egos de los autores o de los productores culturales”, siempre intentando poner
su forma de ser o de estar en este mundo en el Everest. Siempre intentando
colocar en un lugar notable sus productos culturales. Pero, no crean que en
esto solo intentan destacar los autores o autoras, ahora tienen tanta
importancia todos los oficios que están dentro o en los aledaños de la cultura,
que también desean y merecen su lugar y su parte de fama y de dividendos:
críticos, comisarios –perdonen no me gusta la palabra curadores-, directores de
y de, teóricos, antólogos, profesores, promotores, empresarios, editores,
galeristas, etc.
Todo
esto y algunas cosas más, me ha recordado al mirar en el espejo de un artículo,
del maestro en el articulismo Francisco
Umbral, titulado: Platón como ocio, publicado en El
Mundo, el día 17 de junio del año dos mil –tenía casi sesenta y ocho
años y todavía le daba a la tecla, valoremos la capacidad de trabajo de algunas
personas, y, si hubiese vivido noventa años, habría continuado dándole a la
tecla-.
Podría
publicar este artículo, quitando este final, quitando estas cuatro líneas, y,
nadie sabría la relación de este artículo con el de Umbral, pero creo que hay que dar al César lo que es del César, en
este caso, me ha recordado este tema, o me ha facilitado redactar mi artículo
sobre este tema, que llevamos décadas hablando y pensando y sufriendo, y, de
paso también recuerdo a Umbral, para
que lo saquemos del purgatorio de los escritores dónde está –al menos la parte
periodística-. Ya sé que me dirá, que no está de acuerdo con todos sus menajes
e ideas, pero yo tampoco estoy con todas las que yo he ido redactando a lo
largo de las décadas. Es la limitación humana, es la debilidad humana, es la
irracionalidad y racionalidad humana.... ¡Paz y paz que tanto necesitamos y
bien, y, bien y bienes que tanto necesitamos…! ¿Porque al final, estamos
planteando una gran pregunta, que quizás usted no sea consciente, que va a
pasar de Europa, qué va a pasar de Occidente…? ¡Esta es la cuestión o una de
las grandes…!
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (26 oct.-03 nov. 24 cr).
Fin artículo 4.525º:
“Siempre la Filosofía para arriba o para abajo y Umbral”.
E.
03 noviembre