Artículo Periodístico 4.538º: “Despistados de verdad y de mentira y E. Lindo”.
Todo
el mundo conoce si es despistado o no, si otras personas lo son o no lo son, si
ese que se dice despistado lo es de verdad o solo lo hace…
Podríamos
indicar que existen personas despistadas más que otras, si se midiese este
factor o vector psicológico, como en todo nos saldría una escala de valores.
Unas personas se dicen más despistadas porque van más concentradas en sus
cuestiones personales e internas. Otras, no lo son, cuando salen a la calle,
saben que la vida es un enorme escenario y conviene darse cuenta con quién te
cruzas y con quién no, a quién tienes que saludar y a quién no.
Hay
personas que desean saludar a las personas, que desean ser conscientes lo que
sucede en la calle, que además no les importan saludar a otros seres humanos,
incluso que les gusta y les agrada, pero que son despistadas, siempre llevan en
la cabeza una idea o dos y van rumiándolas, o quizás varias preocupaciones.
Otras,
solo lo son en determinados tiempos y circunstancias y espacios, y, diríamos
son despistados temporales. Pero otros son crónicos, personas crónicas en el
despiste, en mayor o menor grado, en unas etapas de la vida más que en otras.
Y, esto es un peligro, no solo pueden pillarles más fácilmente un coche, sino
que además, puede ser que te cruces con alguien lo mires, pero no lo veas y, no
los saludes, y, ya tendrás problemas toda la vida, porque le dejarán de
saludarlos. Otros no pueden remediarlo, aunque con el tiempo o se agrava más, o
es tolerable el despiste… En fin, en todos los vericuetos mentales, pues éste
es uno, que supongo la ciencia de la psicología y la neurología tendrán sus
hipótesis y sus conceptos y sus explicaciones...
Puede
que existen despistados que no lo son, y, esto ya es una cuestión moral, que
aparentan ser despistados, por y para no hablar con alguien, no saludarlo, o no
detenerse, porque por lo general, las personas si ven a otro ensimismado no se
detienen. Pero, también, como algunos dicen, el teléfono móvil tiene muchos
fines, uno, es cuándo alguien no se quiere detener a hablar con otra persona,
que causalidad o casualidad abre el teléfono y saluda… En fin, la cuestión
moral es importante, en este tema también.
La
escritora Elvira Lindo, y, también
articulista de columnas de opinión, me he encontrado con una de ellas, ella que
como todos los columnistas nos hablan de mil cosas, cosas de la vida que son
necesarios para entender la vida, o al menos, medio entenderla. Y, una de
ellas, nos habla de lo despistada que ella es. Se titula: Un niño de la mano, no sé
en que medio la publicaría, supongo que en El País, pero no sé tampoco el día,
e, Internet no me facilita ese dato, y, yo la recojo de un libro antología de
artículos suyo. Creo y estimo que el columnismo de opinión periodístico, es un
bien y un gran fin que el periodismo hispánico realiza, porque nos muestra
cosas pequeñas, cosas pequeñas que son grandes. Detalles de la vida. Pero esos
detalles pueden afectar a miles de personas. Nos enseñan que debajo del gran
boato de los grandes temas, debajo está la mesa camilla y del tresillo ocurren
muchas cosas…
Siempre
recuerdo, que dicen que cuando Einstein
estaba detrás de su gran teoría de la relatividad, la de 1905, se fue de paseo
con su niño en el carrito y terminó en el otro extremo de la ciudad, sin saber
como había llegado allí. Porque iba pensando siempre. Quién conozca a alguien
que vaya pensando siempre, quizás pueda entenderlo y comprenderlo.
Pero
en esto, también existe discriminación, unos, si piensan en cuestiones médicas,
científicas naturales, pues el resto de la sociedad valora, que alguien está
intentando descubrir el cáncer, y, le perdonan que sean despistados. Pero
alguien pueden estar intentando resolver problemas sociales o políticos o
estatales, estar y están en el silencio de sus conceptos, y, los vecinos y
amigos, ni siquiera saben que está intentando cómo crear las bases teóricas
para Un Único Estado Mundial, pongamos
el caso. Y, esa persona también van despistados por la calle, pero a éstas
personas, no se le perdona que sean despistado, que haya pasado al lado tuyo,
y, no te haya saludado… Incluso en esta cuestión, las letras y las artes y las
ciencias sociales, las humanidades, los que se ocupan en esto, tienen
desventajas sobre los que se ocupan de las ciencias naturales y físicas y
matemáticas… ¡Qué le vamos a hacer…!
Bueno,
el fin de los artículos, de los varios que tiene, es que nos recuerden cosas
que todos sabemos pero que puede que estemos olvidando. Hoy, ha tocado el tema
de los despistados y despistadas. Al menos, tenga más conmiseración de ellos y
ellas. Más si son personas despistadas e introvertidas. Y, también relean
artículos de Elvira Lindo, que nos
muestran cuestiones, de esas que no son de radiante actualidad y novedad, pero
son inmemoriales y casi eternas…
http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm © jmm caminero (05-10 noviembre 2024 cr).
Fin artículo 4.538º:
“Despistados de verdad y de mentira y E. Lindo”.
E.
10 noviembre