Artículo 5.189º: “Caminando por Huesca capital y, III”.
La segunda vez que visitamos la
ciudad, por motivos de trabajo, para llevar a la descendiente a su lugar de
laboreo pedagógico era de madrugada en plena pandemia…
Al descenso de la autovía, creo
que en una pendiente, abajo al final, estaban dos o tres vehículos de la
Nacional y Local, deteniendo todos los vehículos. Nos preguntaron el motivo,
indicamos que por trabajo. Les preguntamos cómo ir al hotel. A las dos o tres
de la mañana, más o menos, las calles vacías, nos indicaron. Y, llegamos y
arribamos a él. Entramos como hemos indicado, en otro artículo, en ese vientre
encima de los raíles del ferrocarril. En plena epidemia llegamos por segunda
vez a aquella ciudad. Me gusta más la palabra epidemia que no pandemia. Aquella
fiebre que recorrió los huesos del planeta. Según Internet del Covid-19
entre 20-35 millones de seres vivientes fallecieron. No podemos olvidar esa
realidad, ese hecho, que parece hemos olvidado. En otros tiempos harían
monumentos y esculturas para recordar a los fallecidos, para recordar los
sufrimientos de aquellos meses, para no olvidar que somos mortales, para temer
lo que la OMS denomina enfermedad
equis –pero esto no puedo explicarlo aquí-. Mi modesta pluma recuerda a todos
esos millones de personas que dejaron de respirar en esos meses por esta causa…
En la etapa medieval se dice y se
habla y se escribe que existían 99 torres en Huesca –me parecen muchas, pero
sabios tiene la ciudad-, toda ciudad medieval de cierto tamaño disponía de
muralla. Algunos geógrafos decían, elucubrando e investigando y metaforizando
que es esa diferencia entre la ciudad y la naturaleza. Esa realidad que los
humanos siempre han intentado separar para sobrevivir. Dicen, que sólo queda
una torre. Bien haríamos en preguntarnos, porque casi todas las ciudades tenían
torres y puertas y murallas.
Me pregunto si alguien sabe
cuántas ciudades, pequeñas o medianas quedan con murallas completas, aunque
renovadas, además de Ávila, Albarracín,
Ciudad Rodrigo, Toledo, Lugo, Morella, ni Internet conoce la respuesta a
esta pregunta. Por tanto, si alguien necesita hacer una tesis doctoral aquí
tendría un trabajo posible. Fíjese, también los artículos de opinión, algo tan
modesto, que siempre se ha dicho hoy sirve para leerlos y mañana para envolver
el bocadillo del esposo, cuando eran en papel, pues miren ustedes también
sirven para aconsejar el tema de una tesis hipotética doctoral, cosa que es
difícil, los doctorandos, les cuesta trabajo armonizar el tema que quieren
hacer con lo que el director de tesis desea… Pero ese es otro cantar…
Se dice que el primer Puente
de cemento armado que se hizo en esta Piel de Toro, está en Huesca capital. Ya centenario. ¡Cuántas
cosas, pequeñas cosas, existen en las localidades pequeñas, que no conocemos,
realidades de geografía o de historia o de ingeniería o de arquitectura o de
sociedad o de literatura o de simple vivir de los hombres…! Pasan los hombres,
cuento algo de las vidas de los humanos en estos textos escritos, de esos
anónimos que sólo importan para sus familiares, narro algo de millones
repartidos por cientos de miles de lugares de este planeta. Que sólo son
recordados por sus familias, durante un tiempo, hasta la tercera o cuarta
generación, después se olvidan hasta sus nombres y sus apellidos y sus vidas.
Pero vivieron. En estos artículos quiero recordarlos a todos. A todos esos
seres anónimos, como yo, como usted. Nacemos y respiramos y dejamos de
respirar. En medio como un bocadillo nos acontecen amores y desamores, penas y
alegrías, tristezas y felicidades, y, cada uno con su existenciario, como nos
diría Heidegger, cada uno con su
pesar y pensar… pero los actos que
hacemos, las palabras que hablamos, créanme tienen consecuencias, más o menos,
pero tienen. No lo duden, por eso obren en verdad, bien, bondad y con algo de
belleza y racionalidad y prudencia. Podría esta frase haber estado en el dosel
del Oráculo de Delphos…
De esta ciudad nacieron los hermanos Saura, que tanta importancia
han tenido por y para la cultura de nuestra sociedad. Uno, en el cine, otro en
la pintura. Creo recordar que visitamos el techo pintado de Antonio Saura, pintor notable, un
barroco en tiempos actuales, lo expreso con estima y valor, porque he aprendido
mucho de sus pinturas, mucho del interior de esta Celtiberia antigua con sus
dibujos.
Ahora su Fundación está en Suiza,
hubo un intento que estuviese en Cuenca
de la Mancha, pudieron haber llegado a un acuerdo, y, haber tenido dos sedes.
Hubiese sido bueno para Antonio Saura
y su pintura y su recuerdo. Todavía dejo aquí el guante, por si desean
retomarla, a quién tenga la autoridad suficiente, familiares y descendientes.
Dos hermanos que nos han cambiado la percepción y la sensibilidad… Alguna vez
escribiré un artículo si la Providencia quiere, titulándolo: Antonio
Saura de Huesca y de Cuenca, quedaría un título metafórico y elegante.
Ya sé que también vivió en Paris,
también en Madrid, también en…
Aragón,
quizás Huesca debería plantearse hacer un museo a los dos hermanos, mezclar dos
artes, recoger material de ambos. Poco a poco. Siempre, si
alguien me pregunta, cómo empezar un museo, siempre les digo, pongan nombre a
ese museo, segundo, empiecen haciéndolo virtual, tercero, recojan materiales de
todas las clases sobre el tema de ese museo, en este caso de los dos hermanos Saura. Y, después, al mismo tiempo
busquen un lugar, al principio puede ser dos salones grandes o uno. E,
inaugúrenlo. Eso sí, esté abierto todos los días, tengan una persona que abra
las puertas, que se pueda visitar. El tiempo, en unos años, tendrá más material
y encontrarán otro lugar más amplio: una casona, un palacio medio cerrado, un
convento cerradas las puertas… Dejo aquí, dejo aquí otro guante para que las
Autoridades de Huesca, Aragón
empiecen a hacer rodar esta rueda artística…
Allí, en los soportales, en una
terraza en invierno, al lado de la calle de la Cava, en una intersección, no
buscaré el nombre. Allí hacia frío, nos tocó el frío, recuerdo que tuve que
levantarme y dar paseos. Allí otro señor, ya de edad, también se movía, era de
la ciudad, supongo seguirá existiendo.
Allí en esos soportarles, creo si
no recuerdo mal, en un salón de la diputación, asistimos y visitamos una
exposición de Arte Otro o Art Brut o Arte del Silencio o algo parecido. Era muy
interesante. El lugar, ya voy olvidando en la memoria, disponía de dos alturas.
Pero la memoria falla. Creo que es mejor quede difuso, podría mirar el dato en
el mar de Internet, sería fácil. Pero creo que el recuerdo imagen vago, queda
mejor para este texto y contexto del artículo de opinión. Si al final, el fin,
es como las películas y las novelas escritas, no hay que contar todo, para
invitar al interlocutor para que visite esta ciudad. Ese es el fin. Porque de
ese modo, quizás perciba alguna parte de su ser, que no le era consciente,
quizás un detalle, quizás recuerde algo de su existir que tenía dormido y en
dormición durante décadas.
Ya, ya sí damos por terminado
estos tres mensajes en forma de columna periodísticas que he realizado a los
que habitan esta ciudad, a las autoridades de esta ciudad, a los ciudadanos de
Aragón y a los que habitan y caminan por esta Península Ibérica… pero
terminemos con algo de degustar y de comer… con un ente y entidad de sabor y
sabores que denominan: Suspiros de monja. Huesca ciudad
hermanada con Tarbes. Paz y bien.
https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero
(27 septiembre 2025 cr).
Fin
artículo 5.189º: “Caminando por Huesca capital y, III”.
E.
09 noviembre