Artículo Periodístico 4.573º: “El último deseo y el corredor de la muerte”.
Qué deseo o qué idea o qué
percepción o qué idea tendré o tendrá usted en el último momento de existir en
este mundo. No entremos si permanece el cerebro unos minutos después.
Se
ha calculado los pensamientos o ideas que tenemos al día, pero no sé si se
conoce, de cuántas de esas ideas son percepciones, recuerdos, conceptos-ideas,
deseos-pasiones, etc. Dicen que este siglo será el del descubrimiento del
cerebro, y, cuándo descubramos el cerebro se nos dará una enorme llave que
abrirá, si no todas, muchas de las cerraduras del yo y de la mismidad y del ser
más profundo –cierto es, que aquellos que piensan que tenemos alma-espíritu
inmortal, ésta realidad de existir, no es material, es Otra Cosa, por lo tanto,
siempre llevaremos con nosotros ese misterio-.
Desde
el punto de vista moral no es malo que los hombres creen que tenemos
alma-espíritu inmortal, porque creo que es el gozne y pilar y fundamento, en
que nos basamos para creernos que el porquero de Agamenón es igual en dignidad
profunda y esencialidad que Alejandro Magno.
El
notable escritor y articulista Julio
Llamazares nos relata en un artículo periodístico, titulado, precisamente El
último deseo, publicado en El País, el día 14 de junio de 1990,
nos cuenta y nos narra, el último deseo que había pedido un reo en Estados
Unidos que en ese mismo mes había sido
ejecutado. Quizás, en otra ocasión, tocaremos el tema de la muerte legal y
jurídica, la sentencia de muerte en tiempo de paz, porque los Estados en tiempo
de guerra tienen otra legislación a este respecto –si no todos los Estados,
casi todos, aplicando otro código jurídico especial-. ¿Pero qué recuerdos le
vendrán al reo en esos días antes, esas horas antes, esos minutos antes, esos
segundos antes de ser ejecutado...?
Siempre,
hemos indicado mucho que el hombre-mujer es un misterio y un enigma. Tiene
tantas variables dentro de sí mismo, dentro también de su cerebro. A veces,
opino y pienso y creo y estimo, que el trabajo de ser humano es como hacer un
enorme puzzle, encajar los cientos de piezas del que somos parte, y, darle un
grado de armonía, además hacerlo al mismo tiempo con la realidad exterior… -y,
la realidad exterior es enormemente compleja también: está la Naturaleza, está
la Sociedad y los otros, están las teorías-conceptos-ideas de mil por mil
temas, y, están las cuestiones metafísicas, es decir, la cuestión de Dios, de
la inmortalidad, etc.-. Todo eso, lo tiene que hacer cada ser humano, tomar una
decisión u otra. Con todo tiene que hacer una escultura de sí mismo, se llama
personalidad...
Los
sistemas ideológicos, entiendo ideología en sentido antiguo y original y
etimológico. La ideología como sistemas de ideas, que suelen ser teóricas y
prácticas, abarcan ambas realidades, y, por tanto, esos sistemas ideológicos
son múltiples y varios, entre otros pueden ser y están dentro de ellos, los
filosóficos, los religiosos-espirituales, y, desde luego los políticos y
económicos, culturales, etc. Todas las combinaciones, porque siempre conceptos
y variables de unos se combinan con otros…
En
lo último que alguien desee, puede que intervenga también, todos esos sistemas
ideológicos. Creo y estimo, que la vejez, no solo es ambigua o puede serlo, por
las enfermedades y heridas y las limitaciones humanas, que lo son. Sino
también, porque los seres humanos se ven obligados a recordar miles de aspectos
de su vida, aunque no quieran –emerge el volcán de dentro-. Quizás, quizás los
recuerdos no sean totalmente, verídicos, el tiempo ha ido añadiendo y quitando
aspectos. Pero el hecho es que se recuerda… y se recuerdan. Pero evidentemente,
no es y no será lo mismo, alguien que fallece, en la cama rodeado de sus
familiares, que aquellas personas que lo hacen, en un campo de concentración, o
aquellas en un accidente de tráfico, o aquellas que han sufrido su propio
asesinato, o aquellas, que esperan en el famoso corredor de la muerte, que
tantas películas se han fabricado, como es el caso que comentamos…
Muchos
dicen, que en esencia todos los seres humanos somos iguales, otros dicen, que
solo nos diferenciamos en accidentes. Pero la vida permite una enorme riqueza
de posibilidades, ya lo hemos indicado, la Naturaleza es múltiple, la Sociedad
en múltiples, las ideas-conceptos son múltiples, las concepciones metafísicas
son múltiples, y, todo sujeto es y se inserta en esa multiplicidad de
realidades, de sistemas-áreas-círculos-esferas…
Unos,
piden el último deseo en los pasillos de la muerte, en el corredor de la
muerte, una comida especial, otros la presencia de una persona, unos piden el
perdón por lo que hayan hecho, otros y otras personas quién sabe lo que piden.
Pero qué pensarán en el último momento, qué desearán en el último momento, y,
que recordarán en el último momento –quizás, la caricia de su madre-. Y,
sobretodo, porque estos modestos artículos que pongo mi firma, hablo de usted
estimado lector, ¿se ha preguntado alguna vez, esperemos fallezca con dignidad
y honestidad y en paz, qué pensamiento o idea o deseo tendrá en el último
momento…, se lo ha preguntado alguna vez…?
Le
daré una sugerencia, si no el último pensamiento o deseo, al menos el penúltimo
o antepenúltimo, pida a Dios que le perdone por todo lo malo que haya hecho, y,
que lo acoja en su eternidad… Recuérdelo, cuándo acontezca su tránsito o
fallecimiento o muerte. Paz y bien.
http://filosliterarte.blogspot.com.es © jmm caminero (26-30 nov. 2024 cr).
Fin artículo 4.573º:
“El último deseo y el corredor de
la muerte”.
E. 01
dic.